El término hambre se utiliza para describir diferentes problemáticas, incluida también la de inseguridad alimentaria, en este sentido, el Estado mexicano hace un esfuerzo por garantizar el derecho a la alimentación de la población en pobreza extrema alimentaria.

Entonces y como parte de la Ley de Planeación y el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND 2013-2018) se conforma el Programa Nacional México sin Hambre que tiene como objetivo sistematizar la estrategia general que orientará las acciones y programas sociales que participan en la conocida Cruzada Nacional contra el Hambre.

El impacto de la estrategia será brindar seguridad alimentaria a las 7.01 millones de personas que en 2012 se encontraban en pobreza extrema de alimentación, esto al mejorar no sólo las dimensiones sociales y económicas, sino fortaleciendo sus capacidades de participación y su entorno. De esta forma, se busca que el esfuerzo que se dedica a esta tarea sea sustentable y tenga un efecto perdurable en el tiempo.

Para atender la Cruzada Nacional contra el Hambre, la SAGARPA cuenta con seis líneas de acción estratégicas: 1) Subsidio a proyectos productivos, fortalecimiento, seguimiento y/o acompañamiento; 2) Atención a Desastres Naturales en el Sector Agropecuario y Pesquero; 3) Dotación de infraestructura para el fortalecimiento de proyectos productivos; 4) Capacitación para la producción; 5) Fortalecimiento a la agricultura de autoconsumo mediante huertos familiares, e 6) Incentivos para el mejoramiento de la productividad agrícola.

Es así que los programas de la SAGARPA están orientados a cumplir los objetivos de la Cruzada para que el país se integre en una sociedad con equidad, cohesión social e igualdad sustantiva.