Se le considera al trigo en grano un producto estratégico debido a que es un alimento de enorme demanda gracias a su alto contenido nutricional, factor que contribuye al fortalecimiento del sector alimentario, además de ser uno de los recursos de mayor importancia en la dieta de los mexicanos.  

Para su consumo humano, requiere de un proceso previo llamado molienda, mediante el que se transforma en harina. Es por lo anterior que la industria harinera es el principal demandante de este cereal con el que se elaboran productos como: panes, tortillas, galletas, pasteles, pastas, papillas, obleas, atoles y hasta combustibles.  

Los productores lo cultivan en climas subtropicales regularmente templados y fríos. Su planta crece y se desarrolla mejor en terrenos pesados, con abundante marga (tipo de roca sedimentaria) y arcilla. Cabe agregar que poco más de 78 por ciento del trigo en grano cosechado en la República Mexicana se obtiene entre los meses de mayo y junio.

A nivel nacional, su producción total supera los 3 millones de toneladas y el estado de Sonora es su primer productor, siendo Baja California el segundo y Guanajuato el tercero. A estas entidades se les debe además el crecimiento y estabilidad de la economía, al producir un recurso alimenticio de gran impacto comercial en nuestro país y en resto del mundo.    

Sabías que…

En México, alrededor de 80 por ciento del trigo en grano se destina a la industria del pan.