En México el pavo o guajolote se consume desde la época de los aztecas, quienes compartieron este exquisito platillo con los conquistadores españoles.

La costumbre de preparar pavo en Navidad proviene de la población cristiana, quienes en el siglo XVI eran, en su mayoría, nobles de las monarquías europeas y quienes al festejar el mayor día de su religión, hicieron de este manjar una costumbre, pues además de delicioso y rendidor es una opción excelente para compartir con toda la familia.

En México, la mayor producción de guajolote se encuentra en Yucatán, Chihuahua, Estado de México y Puebla, principalmente. Este 2015, se estima una producción de 19 mil 470 toneladas de carne en canal de guajolote.

La producción de guajolote es un área de oportunidad para los productores de pavo en el país, debido a su gran demanda a nivel nacional.