Se cree que la tuna es originaria de México, actualmente se cultiva en varios países ya que durante la conquista, los españoles la llevaron a Europa y desde entonces fue distribuida hacia otros países, actualmente podemos encontrar más de 200 especies de tuna en todo el mundo.

En México, entre las especies más populares se encuentran las tunas: cardona, camuesa, mansa, amarilla, ranchera, duraznilla, pintadera y xoconostle. Estas especies, son cosechadas de nopales tuneros.

La tuna es refrescante gracias a la jugosidad dulce de la pulpa, esta tiene una consistencia gelatinosa y con varias semillas. El tamaño y el color de la tuna varían según la especie, su cáscara es gruesa y tiene espinas finas. La tuna contiene calcio, potasio y fósforo, minerales importantes para el organismo.

La producción anual de tuna en México es superior a las 500 mil toneladas y es de Zacatecas el estado que aporta poco más del 43 por ciento nacional con poco más de 200 mil toneladas al año. La mejor temporada para disfrutar de la tuna es en los meses de julio a septiembre, cuando la podemos encontrar muy económica en los mercados locales que existen en México

En la gastronomía mexicana, la tuna generalmente se consume como fruta fresca, pero también se utiliza para la preparación de aguas frescas, mermeladas, néctares, tunas en almíbar y para elaborar bebidas alcohólicas.

Sabías que…

Los aztecas con la pulpa de la tuna, hacían cataplasmas para aliviar la piel seca y la irritación, también la usaban para curar los labios partidos o resecos.