Ante la inmensa cantidad de basura que se genera en la Central de Abastos de la Ciudad de México, investigadores del IPN planean convertir en gas y electricidad alrededor de 780 toneladas de residuos orgánicos, generando ahorros considerables y reduciendo la contaminación del mercado más grande América Latina.

Los especialistas del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Ciiemad) del IPN explicaron que el proyecto es ampliamente viable y necesario debido al cierre del Bordo Poniente y por ello, las autoridades de la Ciudad de México se han mostrado muy interesadas en la generación de energía a partir de residuos orgánicos por medio de digestores anaeróbicos, como el que se planea utilizar en la Central de Abastos

Los cálculos sugieren que el biogás potencial que se generaría al año mediante el biodigestor puede representar 285 mil toneladas de residuos orgánicos que no irían a rellenos sanitarios. Por lo tanto el abatimiento de la contaminación atmosférica se reflejaría de manera considerable.