México es reconocido a nivel mundial por su producción y consumo de chile, por ello, cuando la gente habla sobre la comida mexicana, la primera cosa que viene a la mente es el chile. Caliente, picante, el chile es ingrediente fundamental de la cocina mexicana.

Según su utilización, se divide en dos grandes categorías: seco y verde. El chile seco se somete a un proceso de deshidratación; presenta numerosas variedades, las más conocidas son ancho, guajillo, chipotle, pasilla, de árbol, puya y costeño.

Con el nombre de chile verde se conocen unas 90 especies, aunque en México son populares las variedades: jalapeño, serrano, pimiento morrón, poblano, chilaca, Anaheim, mirasol, soledad, de árbol, piquín, trompillo y blanco de Yucatán.

A nivel internacional nuestro país ocupa el segundo lugar en la producción de chile verde con alrededor de dos millones 200 mil toneladas en 2013.

La diversidad y la riqueza de los platillos preparados con este producto es, por ello, impresionante.