México es reconocido mundialmente por su tequila; bebida de origen jalisciense y obtenido del agave azul. El tequila es considerado la bebida alcohólica por excelencia de nuestro país, teniendo como distintivo su exquisito y fuerte sabor.

El origen del tequila, cuenta la leyenda, tiene lugar en una cueva donde nativos jaliscienses se refugiaron para resguardarse de una tormenta, de pronto… un rayo cayó sobre un maguey quemándolo durante varias horas. Al pasar la tormenta se acercaron al maguey pues de este provenía un aroma dulce, al probar el líquido que emanaba de la penca tatemada quedaron sorprendidos del delicioso sabor, así que tomaron un poco y se lo llevaron. Algunos días después la consistencia y sabor de este líquido se habían transformado en lo que hoy es nuestro exquisito y famoso tequila.

El tequila es considerado un aguardiente que se obtiene a partir de la destilación del jugo natural acumulado en la piña que se encuentra en el corazón del agave Tequilana weber variedad azul, que contiene altos contenidos de fructuosa (azúcar que contienen la miel y muchas frutas), vitaminas y partículas grasas, lo que le da el distintivo y característico sabor.

La variedad de tipos de tequila nos abre igual cantidad de posibilidades para degustarlo, por ejemplo, el tequila blanco, el clásico, es excelente para degustarse solo o en una “margarita, que es un coctel preparado con jugo de limón y licor extraseco.

El tequila reposado, tradicionalmente se bebe junto con su fiel compañera la sangrita, bebida hecha con jugo de tomate, naranja, limón y chile piquín. Por último tenemos los tequilas añejo y extra añejo los que, por su exquisito sabor, se sugiere tomarlos derecho, es decir, solos.

Esta bebida, orgullo de nuestro país, embajadora de México en el mundo, al cierre de 2014, rompió record de exportación al enviar poco más de 171 millones de litros de esta bebida para abastecer 17 mercados internacionales.