Originario del Mediterráneo oriental, era utilizado por romanos y griegos con fines aromáticos en la gastronomía y curativos en la medicina.

El perejil también estuvo asociado a ciertos rituales, por ejemplo, en la Edad Media era utilizado con fines mágicos, ya que creían que si se mencionaba el nombre del enemigo mientras se extraía la raíz, este moriría de forma instantánea.

Por otra parte, en la época romana, antes de los combates, los gladiadores utilizaban el perejil como fuente de astucia y fortaleza, los mismos romanos también lo usaban en forma de corona para disminuir el estado etílico.

En la actualidad el perejil ha abandonado su misticismo y hoy sencillamente es empleado como un ingrediente indispensable de la gastronomía internacional, aportando sabor, atractivo visual y todas sus propiedades a muchos platillos.

El perejil es sin duda versátil, pues se puede consumir crudo en ensaladas, o beberlo en tés o jugos, es un excelente acompañante de las carnes rojas y blancas, de verduras, mariscos y pescados, además añade un toque de elegancia a los platillos.

El perejil está considerado una hierba universal porque su cultivo se realiza bajo cualquier clima; en México su producción asciende a más de 6 mil toneladas.

 

¿Sabías qué?

En México, el perejil aún es empleado para curar el “espanto”, la caída de mollera, y en Michoacán lo utilizan para aliviar el dolor de muelas, haciendo buches con las hojas y el tallo.