Algunas civilizaciones antiguas habían desarrollado un amplio manejo del agua durante muchos años, probablemente las primeras formas de recoger el agua fueron muy simples como; hacer hoyos excavados en la roca que captarían y almacenarían la escorrentía producida durante las tormentas. Hoy las condiciones y las necesidades  del  agua se han vuelto cada vez más indispensables sobre todo en zonas áridas.

En México las zonas áridas, se caracterizan por recibir poca agua y tener una mala distribución de ella, no obstante se logra tener alternativas para solucionar el problema con la cosecha de agua en esas zonas. Con el objetivo de mantener un mejor uso en la conservación del agua para actividades agrícolas y ganaderas.

En estas zonas, algunos productores han logrado generar con éxito diversas técnicas, dentro de estas se encuentra; la captación del agua de lluvia y el aprovechamiento de sus escurrimientos, técnicas que se ocupan para cosechar el agua y  mejorar el crecimiento del cultivo y ganado. Asimismo se convierte en una obra de gran interés para diversos sectores.

A través de la SAGARPA y la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA). Se han autorizado la realización de 18 proyectos en obras hidráulicas, que cosecharan más de 300 mil metros cúbicos de agua pluvial, para apoyar a 10 municipios de tierra caliente en Michoacán. Más acciones como esta se benefician en el  uso doméstico y actividades agrícolas y ganaderas de traspatio.