El componente DCAF contribuye a la seguridad alimentaria de las personas de zonas rurales y periurbanas que sufren de pobreza extrema, mediante la instalación de huertos y granjas familiares para la producción de alimentos destinados al autoconsumo.

Se caracteriza además por ayudar a impulsar proyectos de agregación de valor y acceso al mercado de productores rurales de alta y muy alta marginación, a través de apoyos en infraestructura productiva, maquinaria y equipo con asistencia técnica especializada.

También beneficia a las mujeres y personas de la tercera edad en condición de pobreza que buscan instalar huertos familiares, al brindarles capacitación e infraestructura, equipamiento, insumos, abonos orgánicos y bio pesticidas que les permitan producir hortalizas en estos terrenos de vivienda.   

Uno de sus próximos objetivos en este 2016 es la instalación de cerca de 30 mil huertos y granjas familiares con la intención de producir hortalizas, huevo para plato, carne de conejo y pollo en las 32 entidades de México, por medio de una inversión de poco más de 300 millones de pesos.