En México la mecanización del sector primario ha permitido aumentar su productividad y garantizar el dinamismo de las actividades agropecuarias, por lo que, mediante la entrega de apoyos del Programa de Innovación y Desarrollo Tecnológico, la gente del campo ha podido adquirir tractores para facilitar su labor.

Asimismo, dentro de la mecanización, encontramos la modernización de las embarcaciones pesqueras, que incluye sustitución de motores marinos y fuera de borda, adquisición de infraestructura y equipo acuícola y para pesca, sustitución de redes de enmalle por artes de pesca selectiva.

Por otro lado, en el sector agropecuario, pesquero y acuícola, la tecnificación es una vía que permite impulsar su productividad para hacerlo más competitivo y rentable para los productores y puede, en los hechos comprobarse, por ejemplo, con el apoyo para crear una mayor y mejor infraestructura.

También cuando se fomenta un mayor valor agregado en los bienes producidos en este sector y se garantizan alimentos con mejores estándares de calidad e inocuidad.

En este aspecto entra la tecnificación de sistemas de riego, en la que México ocupa el sexto lugar mundial, con una superficie de alrededor de seis millones de hectáreas. A nivel nacional la superficie tecnificada representa alrededor de 30 por ciento de los 22 millones de hectáreas que son sembradas en el país.

En la tecnificación del campo y mares, se incluyen los apoyos por extensionismo, capacitación, transferencia tecnológica, paquetes tecnológicos que incluyen los elementos e insumos necesarios para el desarrollo de la actividad para la cual están elaborados y dirigidos.

Con un campo más moderno, productivo y sustentable, es posible construir un futuro con mejores condiciones para las próximas generaciones para que encuentren en las actividades agrícolas una digna forma de vivir.