Muy buenos días, señoras y señores.

Saludo a las distintas autoridades educativas que están aquí, hoy, presentes.

Al Secretario de Educación Pública del Gobierno de la República.

A la doctora Yoloxóchitl Bustamante, quien recién ha rendido Protesta como nueva Directora del Instituto Politécnico Nacional, o más bien, quien se mantiene al frente de esta gran Institución, por un periodo más, como la propia Ley Orgánica de esa Institución lo prevé.

Saludo, con aprecio, al señor Rector de la Máxima Casa de Estudios de los mexicanos.

A las demás autoridades educativas.

Al Secretario General de la ANUIES.

Al señor Director del CONACyT.

Al Secretario del CENEVAL.

Y a todas las autoridades que están aquí presentes.

Ex Rectores de la UNAM.

Ex Directores del Instituto Politécnico Nacional.

A toda la comunidad del Instituto Politécnico, que está aquí presente, y que ha acudido a esta Toma de Protesta. Les saludo, con afecto y con respeto.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Para mí, es un gran orgullo estar, hoy, reunido con esta entrañable comunidad educativa y científica de nuestro país.

En primer lugar. Quiero felicitar a la doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez, por el inicio de un segundo periodo al frente del Instituto Politécnico Nacional. Estoy seguro de que seguirá sirviendo a esta comunidad con la vocación educativa, el profesionalismo y el amor que a México siempre la ha distinguido.

La Técnica al Servicio de la Patria es el lema del Instituto Politécnico Nacional. Y, efectivamente, desde hace más de siete décadas, el Instituto Politécnico ha conducido a México al progreso y al futuro.

Por las aulas de esta gran Institución, han surgido miles de ingenieros y de arquitectos, que han levantado puentes, carreteras, centrales hidroeléctricas, puertos y aeropuertos en todo nuestro territorio nacional.

Uno de estos ingenieros, debo confiárselos y compartirlo con ustedes, para quienes, muchos de ustedes lo saben, pero varios no, fue mi padre, quien tuvo la oportunidad de aplicar sus conocimientos laborando por muchos años en la Comisión Federal de Electricidad.

Por eso, siempre le estaré agradecido a esta gran Institución, la contribución que hizo en la formación de mi padre y lo que derivó de esa formación en lo que hoy me permite estar en la más alta responsabilidad que puede tener un mexicano, dirigir los destinos de este país.

Pero más allá, más allá de la estima personal, al Politécnico le tengo un gran reconocimiento institucional. De sus aulas, como ya lo decía, han surgido médicos, economistas, profesionistas, tecnólogos, científicos que han generado bienestar y desarrollo para nuestra Nación, y ejemplo destacado es el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, el CINVESTAV, uno de los pilares de la actividad científica de nuestro país.

Y como bien lo comentaba hace un momento la Directora, el Canal 11, hoy OnceTV que fue la primera televisora cultural de Latinoamérica. Ya son más de 50 años difundiendo conocimientos y entretenimiento entre los mexicanos.

A esta gran trayectoria y tradición se suman novedosos proyectos del Politécnico que hoy, quiero ante usted, ante la comunidad del Instituto Politécnico Nacional y ante la comunidad universitaria y de instituciones educativas de nuestro país, seguirá contando con todo el respaldo y con todo el apoyo del Presidente de la República.

Entre estos proyectos está, sin duda, la Ciudad del Conocimiento en el Estado de Hidalgo, iniciada por el Politécnico con una inversión de mil 500 millones de pesos y, que además, es uno de mis compromisos de Gobierno.

De igual forma, habré de respaldar los cuatro clústers tecnológicos en los estados de Veracruz, Morelos, Tlaxcala y Guerrero, que esta casa de estudios pondrá en marcha el próximo año, para impulsar la ciencia, la cultura y el emprendurismo.

En este marco reconozco el esfuerzo que realizan para llevar la ciencia y la tecnología a otras regiones del país. La educación, la investigación, la ciencia y la innovación son vitales en el desarrollo de toda Nación.

Aquellos países que han logrado conjugar el talento y la capacidad de su gente con la inversión en ciencia y tecnología, hoy, están despuntando en el mundo. Tal es el caso, como lo he señalado en repetidas ocasiones, de Corea del Sur.

Un país que hace apenas 30 años tenía condiciones muy similares a la nuestra, pero que allá, en esa región y en ese país, se nos adelantaron, y con gran visión hicieron mayor inversión en este rubro, en la ciencia y en la tecnología, para innovar procesos productivos, para lograr mayor valor agregado en su producción; y hoy hace posible que ese país sea generador de mayor riqueza, y que su población tenga un ingreso per cápita mayor al que tenemos en México.

Es un modelo, y como ese, varios más en el mundo entero. Por eso, me propongo realmente, y he comprometido la voluntad política, pero que, además, se verá reflejada en mayor inversión pública y alentando inversión privada y participación de las instituciones educativas, para que nuestro país tenga mayor inversión en ciencia y tecnología, y se convierta ésta en un aliciente, en un motor de nuestra economía, y permita que México se incorpore de manera asertiva en la sociedad del conocimiento.

Ese es mi compromiso que habré de acreditar año con año en mayor inversión en esta asignatura.

Creo que es momento de no dejar escapar el talento de los estudiantes, profesionales e investigadores, quienes muchas veces son descubiertos y lamentablemente reclutados en otros países.

Tenemos que frenar la fuga de talentos y cerebros de nuestro país. Y ésta será una prioridad en mi Gobierno. México debe reconocer, valorar, aprovechar, el gran valor de nuestros recursos humanos.

En la era de la comunicación instantánea, estoy convencido de que los científicos e investigadores mexicanos, pueden participar en proyectos de colaboración internacional, y pueden hacerlo desde casa, desde esta tierra, que les preparara, y que les necesita, y que les preparó, o en las que se preparó, y que hoy tiene mucho qué aportar al progreso y desarrollo de nuestro país.

Queremos, como lo señalé en mi discurso de Toma de Posesión, y esto es lo que todos los mexicanos deseamos y queremos: Un México próspero. Que utilice la ciencia y la tecnología como palanca de desarrollo. Queremos un México que destaque entre las naciones, por sus aportaciones y descubrimientos, por las patentes que logre registrar para dar valor agregado a nuestros productos.

Como Presidente de la República, reitero mi compromiso de fortalecer a las instituciones formadoras de académicos e investigadores, de científicos y tecnólogos, de especialistas, que permitan que México dé pasos mucho más firmes, más decididos en su desarrollo y en su progreso.

En esta dirección ya hemos dado los primeros pasos. En el proyecto de Presupuesto de Egresos, que he presentado a consideración de la Cámara de Diputados, el gasto destinado a ciencia, tecnología e innovación es de 70 mil 395 millones de pesos. Esto significa un crecimiento de casi 15 por ciento en términos reales, respecto al del año anterior.

Dicho aumento resulta relevante si se considera que el incremento del presupuesto total, en su conjunto, creció sólo apenas 2.3 por ciento. Además, quiero compartir con ustedes que el proyecto de presupuesto 2013, en él he propuesto la creación de un programa para el desarrollo científico y tecnológico con una asignación de dos mil 500 millones de pesos.

Asimismo, quiero anunciar que he propuesto asignar 950 millones de pesos al Programa para la Ampliación de la Oferta Educativa de los institutos tecnológicos.

De aprobarse este monto por la Cámara de Diputados, se tendría un incremento real de 73.5 por ciento.

Señoras y señores:

Para lograr un México con educación para todos, un México próspero, el país cuenta con la comunidad del Instituto Politécnico Nacional.

Los mexicanos sabemos de la capacidad del Politécnico para formar profesionales de primer nivel, con programas de calidad acreditada.

Como Presidente, confío en la vocación de sus maestros, para seguir transmitiendo, con pasión y entrega, sus conocimientos a las nuevas generaciones.

Confío en el deseo de superación y en el amor a México que, estoy seguro y así es, tienen los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional.

Confío en el profesionalismo y en el liderazgo de quien ha rendido protesta como Directora de esta Institución, de la doctora Yoloxóchitl Bustamante, a quien deseo el mayor de los éxitos en esta nueva gestión, continuando al frente de la Dirección del Instituto Politécnico Nacional.

Trabajando en conjunto, desde las aulas y laboratorios, el Politécnico habrá de contribuir, de manera muy decidida, a lo que todos los mexicanos queremos: Que México se mueva. Que México esté en movimiento para, realmente, hacerle frente a los grandes retos y desafíos pero, sobre todo, para tomar una gran oportunidad en las fortalezas, en las bondades, en todo lo que nos identifica y en todo lo que México tiene.

Es momento, más bien, de tomar impulso para mover a México de eso que tenemos por fortaleza: de la gran riqueza de la que México ha sido dotado pero, sobre todo, y donde está el capital más importante: la de su gente.

De la gente con talento, con habilidad, con capacidad para desenvolverse en distintos ámbitos. Y, como lo he postulado, y hoy lo reitero: queremos que donde esté cada mexicano siempre encuentre oportunidad de poder escribir historias personales de éxito.

Porque el ambiente, porque el clima que encuentre en cualquier parte de México, en cualquier región y en cualquier escenario, haya condiciones propicias para ello.

El Instituto Politécnico Nacional, seguro estoy, habrá de ser una importante contribución a este gran compromiso que este Gobierno tiene para con todos los mexicanos.

Y le deseo nuevamente a la Directora el mayor de los éxitos en la conducción que haga de esta gran Institución educativa.

Felicidades y mucho éxito.