Excelentísimo señor Víctor Emilio Granados Calvo, Presidente de la Asamblea Legislativa.

Distinguidos integrantes del Directorio Legislativo.

Apreciadas y apreciados Diputados.

Señoras y señores:

Es un honor para mí estar en la más Alta Tribuna de la República hermana de Costa Rica. Aquí se expresa con vigor una de las más largas tradiciones democráticas de América.

Y, antes que nada, expreso mi más sentida condolencia a esta soberanía y a todo el pueblo costarricense por el sensible fallecimiento de don Luis Paulino Mora Mora, Presidente, o quien fuera Presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Es una pérdida que enluta a Costa Rica, a Centroamérica y a toda América Latina.

Agradezco las palabras de bienvenida del señor Presidente de la Asamblea Legislativa y la hospitalidad de que he sido objeto por las señoras y señores Diputados.

Ésta es mi primera Visita de Estado como Presidente de México, con ello quiero destacar la importancia de la relación entre Costa Rica y mi país.

Desde este recinto, expreso la admiración y el respeto que los mexicanos sentimos con la sólida y fructífera estabilidad democrática que este país ha sabido construir durante décadas.

La libertad, la democracia y la justicia, son valores que unen a nuestras sociedades y que nos mueven a forjar un futuro de prosperidad y desarrollo compartidos.

A Costa Rica y México también nos une la historia, la lengua y la cultura, así como una gran identidad mesoamericana y latinoamericana.

A costarricenses y mexicanos nos enorgullece la historia de amistad y solidaridad que han escrito nuestras naciones, pero hoy, también, tenemos puesta la mirada en el futuro.

En el marco de nuestro Acuerdo de Asociación Estratégica, estamos trabajando para aumentar nuestros intercambios económicos, fortalecer nuestros programas de cooperación y estrechar aún más nuestro acercamiento político.

Costa Rica y México tienen Congresos plurales, profesionales y participativos, que están llamados a cumplir un papel central en la transformación de sus respectivas naciones.

Desde este foro parlamentario hago un respetuoso llamado a los integrantes de la Honorable Asamblea Legislativa para seguir abriendo camino a las iniciativas que impulsan el desarrollo de nuestros países y la integración de la región entera.

Y, en especial, es importante hacer realidad el Tratado de Libre Comercio Único entre México y Centroamérica.

Celebro lo que aquí ha señalado el Presidente de esta Asamblea, al haber compartido que el proceso de aprobación va muy avanzado y realmente hacemos votos, porque este proyecto pueda ser ratificado a la brevedad posible.

Este instrumento no sólo fortalecerá los crecientes intercambios económicos entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México, sino también, impulsará la competitividad en la región en su conjunto.

Costarricenses y mexicanos compartimos además el reto de construir una zona mesoamericana unida por la paz, la justicia y la tranquilidad de todos sus habitantes.

Para ello es indispensable fortalecer nuestros esquemas de colaboración en la atención de la violencia y de la delincuencia transnacional.

Sé bien que los costarricenses, con el apoyo de su Congreso, están construyendo acuerdos para acelerar su desarrollo en todos los ámbitos de la vida nacional.

Igual que ustedes, en México, el Gobierno de la República está trabajando de manera corresponsable con el Poder Legislativo y las principales fuerzas políticas del país para realizar las transformaciones jurídicas e institucionales que hoy necesita nuestro país.

Este compromiso conjunto de transformación está plasmado en el Pacto por México. Se trata de 95 acuerdos básicos que posibilitarán el avance económico, social y político de mi país, en beneficio de todos los mexicanos.

Estos acuerdos están en sintonía con la ruta de desarrollo que mi Gobierno ha trazado y que se sintetiza en cinco grandes metas nacionales:

La primera. Lograr un México en paz, donde el ciudadano y su familia estén en el centro de las políticas de seguridad.

Con este propósito presenté la nueva política de Estado por la Seguridad y la Justicia de los mexicanos, basada en la planeación, la prevención, la protección y el respeto a los derechos humanos, la coordinación entre autoridades, la transformación institucional, así como la permanente evaluación y retroalimentación de la ciudadanía.

La segunda meta. Alcanzar un México incluyente que atienda de raíz el hambre y la pobreza, y que cierre la brecha de desigualdad social que aún divide a nuestra sociedad.

Como parte de este compromiso, hemos puesto en práctica políticas sociales de nueva generación, que no sólo atienden rezagos tan elementales como el hambre, sino también, promueven la incorporación de los beneficiarios a las actividades productivas.

Tercera meta. Construir un México con educación de calidad para todos.

Estamos decididos a superar rezagos para estar al nivel de las naciones más desarrolladas. El primer paso se está dando con la reforma educativa, que promueve la calidad de la enseñanza, al mismo tiempo que incentiva y apoya la profesionalización y el desempeño de los maestros.

Cuarta meta. Trabajar por un México próspero.

Impulsamos un modelo económico de libre mercado, pero con amplio sentido social. Nuestro país seguirá siendo una economía abierta al mundo, promotora del comercio mundial y garante de la inversión extranjera.

El Gobierno de la República facilitará las inversiones y, ante todo, será un firme impulsor de la productividad.

Los avances que logremos en estos cuatro ámbitos nos permitirán cumplir con una quinta meta: Hacer de México un actor con mayor responsabilidad global, que participe propositivamente en el mundo y fomente la cooperación entre las naciones.

Vamos, de manera especial, a refrendar nuestra identidad compartida con América Latina y el Caribe. Somos una Nación orgullosamente latinoamericana y estrechamente vinculada a Centroamérica y el Caribe.

Por todas estas razones es muy satisfactorio que en esta Visita de Estado, México fortalezca sus vínculos de amistad, cooperación y comercio con Costa Rica, y promueva la integración Mesoamericana.

Señor Presidente de la Asamblea Legislativa.

Señoras y señores Diputados:

Para México la relación con Costa Rica es prioritaria. Somos países hermanos, socios y aliados estratégicos. Nos une el compromiso de construir juntos un futuro de prosperidad y desarrollo para Centroamérica y toda América Latina.

En estos altos propósitos ustedes tienen mucho qué aportar en favor de la integración y transformación conjunta de nuestros países. Ello permitirá que costarricenses y mexicanos sigamos avanzando por las vías de progreso, la justicia, la democracia y la libertad.

Agradezco, nuevamente, la amable invitación del Presidente de la Asamblea Legislativa, y de los Diputados de este querido país hermano, para hablarles desde esta Alta Tribuna.

Estoy seguro de que Costa Rica y México tienen un futuro promisorio, un futuro a la altura de los anhelos de nuestras sociedades.

Muchas gracias.