-PRESIDENTE BARACK OBAMA (Interpretación al español): Tenemos tiempo para algunas preguntas.

Empezamos con Cameron Clark.

-CAMERON CLARK (Interpretación al español): Gracias, señor Presidente.

Me pregunto si tuvo posibilidad de ver la convención republicana anoche, y si escuchó los comentarios del candidato republicano, específicamente, cómo contrarrestar cuando pensamos en Filadelfia, lo que claramente fue un mensaje que atrajo a muchos estadounidenses de clase trabajadora.

Y también me gustaría volver a sus comentarios del muro. Él volvió a decir: hay necesidad de un muro.

Yo le hago esta pregunta porque ambos sabemos que Estados Unidos gasta millones de dólares en una barrera entre ambos países.

Yo me pregunto, el señor Trump está hablando de la necesidad ahora de un muro. Yo sé que su popularidad está elevada, pero dos tercios de los estadounidenses dicen que estamos en el camino incorrecto.

Podría explicar esto. Podríamos decir que ésta es la manera en que la gente está juzgando su presidencia.

Señor Presidente.

Gracias por venir. Dos preguntas. Usted habló un poco de esto.

Donald Trump podría ser el Presidente en enero, ¿de qué manera trabajar con una persona, a quien previamente comparó con Hitler y Mussolini?

Y específicamente, con respecto a la incautación de narcóticos y la prevención de la trata de personas, ¿está complacido con el trabajo que ha hecho como Presidente?

Qué más podría hacer México para frenar esto.

-PRESIDENTE BARACK OBAMA (Interpretación al Español): En primer lugar. Deseo felicitar a la Ciudad de Cleveland, al Servicio Secreto, a las fuerzas del orden locales, que lograron gestionar la gran cantidad de personas que llegaron a la ciudad.

Hubo algunas manifestaciones. Hubo mucha actividad. Y ellos se aseguraron de que todos estuvieran seguros.

Creo que hicieron un trabajo excelente como anfitriones.

Segundo. Los republicanos tuvieron una oportunidad esta semana de compartir su visión con el país, haciendo hincapié en los temas que les resultan importantes.

Y yo voy a dejar que el pueblo estadounidense sea quien juzgue cuán persuasivos fueron sus argumentos.

La semana próxima los demócratas tendrán la posibilidad de presentar su visión sobre el progreso realizado, y cómo asegurarnos de que todos tengan oportunidades, seguridad en el futuro.

Yo vi un poco que usted cambió las cosas un poco, cuando dijo cómo contrarrestar un mensaje que claramente había sido atractivo para la clase trabajadora estadounidense. Yo no sé si usted ha hablado con toda la clase trabajadora estadounidense.

No está tan en claro cuán atractivo fue el mensaje. Ya vamos a saber cuán atractivo fue, para eso están las elecciones.

Yo no vi la convención. No creo que eso sea ninguna sorpresa, tengo muchas cosas que hacer. Y son eventos largos. Pero leí parte de lo que se dijo.

Lo que yo creo es importante reconocer es lo siguiente, esta idea de que Estados Unidos está al borde del abismo, esta visión de la violencia y el caos en todas partes, realmente, no cuadra con la experiencia de la mayoría de las personas.

Yo espero que las personas al día siguiente hayan salido de sus casas, vieron el sol, los pajaritos que cantaban.

En la tarde estarán viendo a sus hijos, jugando en equipos deportivos, algunos en la piscina, algunos están preparándose para el fin de semana.

Y, en particular, creo que es importante que tengamos esto muy en claro. Algunos de los temores que se expresaron durante la semana, simplemente no cuadran con los hechos.

Vamos a dos ejemplos específicos.

Con respecto a la delincuencia.

La tasa de delitos violentos en Estados Unidos ha sido más baja durante mi presidencia, que en cualquier momento durante las últimas tres o cuatro décadas.

Si bien es cierto que nosotros hemos observado un aumento en asesinatos y delitos violentos en algunas ciudades, el hecho es que las tasas menores hoy, las tasas de violencia que vemos son mucho más bajas de lo que observamos cuando Ronald Reagan era Presidente, y más bajas que cuando yo asumí.

Nosotros acabamos de atravesar un periodo trágico. Vimos la tragedia en Minnesota, en Baton Rouge; y la locura, la maldad de tener como objetivo a oficiales de policía.

Estamos preocupados y queremos ver cómo podemos reconstruir la confianza, apoyar a los agentes de la fuerza pública; y hacer que las comunidades sientan que están teniendo servicios de policía que son justos.

Pero, la cantidad de asesinatos intencionales de policías, también es mucho menor de lo que era cuando Ronald Reagan era Presidente. Estos son hechos, son los datos.

En cuanto a la inmigración.

Los estadounidenses esperan que nuestro proceso migratorio sea ordenado y legal.

Nosotros hemos puesto recursos sin precedentes en nuestras fronteras.

Resulta que la cantidad de inmigración ilegal en Estados Unidos, hoy es menor en dos tercios de lo que era cuando Ronald Reagan era el Presidente.

Tenemos mucho menos trabajadores indocumentados cruzando las fronteras, que tuvimos durante los 80, los 90 o, incluso, mientras George Bush fue el Presidente. Éste es un hecho.

Lo que yo creo es importante, obviamente, habrá distintas visiones acerca de a dónde debemos ir como país. De qué manera podemos brindar puestos de trabajo. Cómo asegurarnos de que nuestros hijos tengan la educación que necesitan para tener éxito en el Siglo XXI.

De qué manera trabajar con nuestros presupuestos. Cómo asegurarnos de tener un sistema tributario justo. Cómo abordar cuestiones reales, como la creciente desigualdad, o el hecho de que los salarios no han aumentado a la velocidad que quisiéramos, y esto pone presión en la manera en que se sienten muchas familias.

Pero no vamos a tomar decisiones con base en temores que no se basan en la realidad.

Y creo que es algo que espero todos los estadounidenses tienen en cuenta.

Estados Unidos es mucho menos violento de lo que era hace 20 o 30 años.

La inmigración es mucho menos problemática de lo que era, no sólo hace 20 o 30 años, sino, incluso, cuando yo asumí mi mandato. Esto no significa que hayamos resuelto el problema, pero son hechos.

Creo que eso cubre todas sus preguntas. Pero no, hizo también una pregunta acerca de mis tasas de aprobación, y si estoy en el camino correcto o no.

Creo que, si usted piensa cada uno de los años, bajo cada Presidente durante los últimos, no sé, 20, 30 años, le va a costar encontrar un año en el que la mayoría de los estadounidenses pensaron que estábamos en el camino correcto. Tal vez, se deba a que muchas veces no se informan muchas de las cosas buenas que pasan en Estados Unidos.

Pero aprecio el hecho de que me haya avisado que mi popularidad está alta.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Yo quiero reiterar lo que ya dije hace un momento.

La relación entre Estados Unidos y México va más allá de la relación entre dos gobiernos. Es una relación que se ha construido a partir de dos pueblos, que tienen una vida común o millones de personas que hacen vida cotidiana en ambas naciones.

Una relación que, sin duda, involucra a millones de habitantes de los dos países.

Quiero también reiterar, como lo he dicho, que, para el Gobierno de México, el proceso democrático que se vive aquí, en la Unión Americana, para este proceso y siempre seremos absolutamente respetuosos.

No nos involucraremos, no opinaremos, no fijaremos posición, porque es un asunto que, a final de cuentas, corresponde al pueblo de los Estados Unidos decidir quién será su próxima Presidenta o Presidente.

Lo que sí, desde hoy postulamos, es que con quien resulte electa o electo, el Gobierno de México trabajará de manera constructiva y de buena fe.

Yo estoy cierto de que la relación entre ambos países va más allá del mero ámbito económico.

Aquí, el señor Presidente Obama ha destacado varias de las cifras tan relevantes que muestran la vitalidad en la relación económica y de comercio que hay entre los dos países, los millones de empleos que se generan en los Estados Unidos y en México a partir justamente de la relación económica.

Pero hay otro aspecto también importante a destacar: la buena cooperación en materia de seguridad, no sólo para que el Gobierno de México combata de forma más eficaz al crimen organizado, sino, también, para que el Gobierno norteamericano tenga un combate eficaz a grupos criminales que, prácticamente, no respetan fronteras, y que operan en ambas naciones.

La cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, también, está presente en el combate al terrorismo.

Trabajamos por hacer de Norteamérica una región libre del terrorismo, y en esto compartimos todos los días, en esta cotidiana cooperación, información; realizamos tareas conjuntas, y cuidamos, precisamente, de mantener a Norteamérica como una región libre de la presencia del terrorismo.

La relación entre México y Estados Unidos es amplia y en distintos frentes.

Por eso, la actitud y posición que guarda mi Gobierno de comprometer, trabajar, con quien resulte electa o electo Presidente de los Estados Unidos, en la decisión que será de los americanos.

Y quiero reiterar: nunca antes he hecho ningún señalamiento, ni calificación de ninguno de los candidatos hoy en la competencia democrática de los Estados Unidos.

Cualquier tema o afirmación que haya hecho ha sido descontextualizada y, más bien, si se recoge todo lo que haya dicho sobre este proceso siempre, invariablemente, he expresado absoluto respeto al mismo porque, reitero, es un asunto que está en la decisión del pueblo y exclusivamente del pueblo de los Estados Unidos.

Ernesto Gloria.

-ERNESTO GLORIA: Buenas tardes, señores Presidentes.

Ambos Gobiernos se han pronunciado a favor del libre mercado y de la globalización.

Hemos escuchado voces que se oponen a este paradigma, precisamente, el candidato Trump ha señalado su inclinación hacia el proteccionismo.

La pregunta específica es si los mecanismos legales que tiene el NAFTA le darán fortaleza como para evitar ser desplazado por un plumazo, por un decreto.

Y al Presidente Obama, me gustaría preguntarle: qué temas quedaron pendientes en su Administración que le hubiera gustado concretar. Ya hablaba del tema migratorio.

Muchas gracias.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Yo creo que el modelo de libre mercado y de apertura comercial, sin duda, ha mostrado enormes beneficios para las naciones que seguimos este modelo.

Sólo destacar que, a partir del acuerdo celebrado con Estados Unidos y Canadá, con NAFTA, el nivel de comercio creció más de 500 por ciento, 547 por ciento, desde hace 20 años, o es lo que ha venido creciendo en este tiempo.

Y esto, sin duda, se refleja en mayores inversiones productivas, en la creación de empleos; ha impulsado proyectos para el desarrollo de infraestructura, que nos haga mucho más competitivos.

Yo creo que ocurre que cuando ha habido baches en el desarrollo de la economía mundial, hay cuestionamientos sobre el modelo.

Pero, sin duda, y estoy plenamente convencido, que este modelo que México ha seguido, que ha impulsado y que ha tenido una alianza estratégica, particularmente con los Estados Unidos y con Canadá, es un modelo que todavía promete mucho en beneficio de nuestra población, porque permite consolidar a esta región de Norteamérica como una mucho más competitiva, donde llegan más inversiones, donde se aprovechan las oportunidades para construir oportunidades laborales para nuestra gente.

Esto es algo que hay que destacar y tener presente, de lo mucho que representa y, hoy, proyecta este acuerdo.

Ahora, es cierto, el Acuerdo de Libre Comercio es uno que tiene vigencia hace ya 20 años, y creo que habría condiciones para modernizarlo, actualizarlo; encontrar mayores ventajas para que potencie las oportunidades compartidas y comunes que tenemos los tres socios estratégicos, que hacemos México, Estados Unidos y Canadá.

Yo creo que este acuerdo, que también se fortalece en otro que es el TPP, y que está en ruta de aprobación en los diferentes países, sin duda, vienen a potenciar, vienen a establecer una plataforma muy prometedora para el desarrollo económico y para los beneficios que tendrá para nuestras sociedades.

-PREGUNTA: (Inaudible)

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Yo creo que el mecanismo de vigencia está inscrito en el propio proceso.

Creo que la posición que tiene el Gobierno es que, a 20 años de tener este acuerdo, hay condiciones eventualmente para modernizarlo, para actualizarlo y potenciarlo aún más.

-PRESIDENTE BARACK OBAMA (Interpretación al Español): Estoy de acuerdo con Enrique acerca de que uno de los valores del Acuerdo Transpacífico consiste en que nosotros hemos aprendido de nuestras experiencias con NAFTA: qué funcionó, qué no funcionó, cómo podemos fortalecerlo.

Y algunas de las disposiciones, dentro del Acuerdo de Asociación Transpacífico, abordan críticas previas que tuvo NAFTA.

Nosotros haremos lo que ya es una relación económica sumamente fuerte en algo más sólido aún, y también nos aseguraremos de que el proceso de integración mundial sirva no sólo a las grandes compañías, sino también a las empresas pequeñas y a los trabajadores.

Lo que yo he dicho, una y otra vez, es que la globalización es un hecho, debido a la tecnología, debido a las cadenas de suministros mundiales, debido a los cambios en el transporte.

Nosotros no podemos crear un muro en torno a eso. Lo que sí podemos hacer es dar forma al modo en que ese proceso de integración mundial avanzará, de manera tal que aumente las oportunidades para las personas comunes, para crear mejores empleos, de modo que fortalezcamos la protección de los trabajadores; de modo que abordemos algunos de los desafíos ambientales, que trae aparejado el rápido crecimiento.

Para mirar hacia adelante y encontrar maneras en que podamos delinear esta nueva dirección de la economía mundial, de manera que todos se beneficien. En lugar de mirar hacia atrás y pensar qué podemos deshacer lo que ya ha ocurrido.

Creo que la mejor estrategia es mirar hacia adelante.

Y pese a todas las conversaciones acerca de iniciar guerras comerciales, el aumento de las barreras proteccionistas entre los países, cuando uno realmente analiza el modo en que funcionan nuestras economías, vemos que las plantas automotrices, por ejemplo, en Estados Unidos tendrían dificultad en producir la cantidad de automóviles que producen, y han tenido números récord, si no tuvieran insumos que provienen de empresas de México.

Las empresas de México no tendrían buenos resultados si no tuvieran conexiones, no sólo con mercados, sino también con proveedores de tecnología de Estados Unidos.

Nosotros tenemos que enfocarnos en el modo en que aseguramos que la economía funcione para todos y no para unos pocos.

La globalización tiene peligros de aumentar la desigualdad, hay riesgos porque el capital puede moverse, pero los trabajadores no, eso puede hacer que algunos queden atrás en este proceso, y en eso tenemos que concentrarnos. Y el Acuerdo Transpacífico tiene esto en cuenta.

-PREGUNTA (Interpretación al Español): Presidente Obama.

Teniendo en cuenta que el Gobierno de Turquía está pidiendo la extradición del clérigo turco Fethullah Gülen, cómo usted pondera esta decisión, cómo tiene en cuenta estas alegaciones de que ayudó a fomentar el intento de golpe.

Funcionarios de inteligencia dijeron que creen que funcionarios de inteligencia de Estados Unidos tenían conocimiento del intento de golpe.

Además, vemos el despido de muchísimos turcos, el enjuiciamiento de muchos y la prohibición de viaje a académicos, en qué mundo tendrá que hablar de manera más fuerte ante el efecto de estas tácticas.

Señor Presidente, yo hice mi tesis en la universidad, como el PRI.

Mi pregunta para usted, usted habló de los esfuerzos para abordar el tráfico de heroína hacia Estados Unidos y el cultivo de la heroína en México.

Podría hablar de los retos a que se enfrenta en cuanto a cortar con este comercio ilegal, teniendo en cuenta que se transportan pequeñas cantidades.

México y Estados Unidos han hablado ya, han trabajado sobre otros de transporte de drogas ilegales, podría hablar además acerca de los principales retos en cuanto al área climática, y sus metas, y de qué manera esto está afectando su relación futura entre Estados Unidos y México, teniendo en cuenta la situación migratoria.

Gracias.

-PRESIDENTE BARACK OBAMA (Interpretación al Español):    En primer lugar, yo tuve la posibilidad de hablar con el Presidente Erdogan esta semana.

Nosotros reiteramos lo que dijimos desde los primeros informes de que se estaba intentando dar un Golpe Estado en Turquía.

Nosotros rechazamos completamente cualquier intento de derrocar la democracia en Turquía.

Nosotros respaldamos el Gobierno elegido democráticamente allí.

Una de las señales de una gran fortaleza en el pueblo turco fue que, incluso los opositores del Presidente Erdogan cuando hubo información del golpe y cuando había incertidumbre todavía acerca de quién estaba detrás del intento, incluso, la oposición rechazó la idea de un derrocamiento del Gobierno democráticamente elegido por parte los militares.

Toda información que hayamos tenido, cualquier conocimiento previo de un intento de golpe, la idea de que hubo participación de Estados Unidos, cualquier idea distinta del hecho de que apoyamos la democracia en Turquía, es falsa, completamente falsa.

Y le dije esto al Presidente Erdogan. Y también, le dije que debe de asegurarse de que no solo él, sino también todos, en su Gobierno, deben entender que esa información es completamente falsa.

Porque cuando empiezan a circular rumores de ese tipo, eso pone a nuestro personal en riesgo en el terreno en Turquía, y amenaza lo que es una alianza esencial entre Turquía y Estados Unidos.

Quiero ser tan claro e inequívoco como pueda ser: nosotros deploramos el intento de golpe, ya lo dijimos; lo dijimos antes que cualquier otro, y hemos sido congruentes con esto.

El pueblo turco merece un gobierno que fuera elegido democráticamente.

Es cierto que el Presidente Erdogan y Turquía tienen una creencia fuerte de que el señor Gülen, que está en Pensilvania, es un residente legal aquí, en Estados Unidos, de algún modo tiene que ver con este esfuerzo.

Yo dije al Presidente Erdogan lo mismo que le dije a usted, y a cualquier otra persona que me pregunta.

Nosotros tenemos un proceso en Estados Unidos para abordar solicitudes de extradición por parte de gobiernos extranjeros.

Esto está regido por leyes, tratados. No se trata de una decisión mía, sino de una decisión por parte del Departamento de Justicia, investigadores, Tribunales.

Es una decisión que ellos hacen conjuntamente con mi Administración de un modo sumamente estructurado.

Un proceso que está muy bien establecido.

Dije al Presidente Erdogan que deben darnos las pruebas que ellos creen señalan la participación del señor Gülen o de cualquier otra persona aquí, en Estados Unidos, y esto será procesado del modo en que siempre se ha procesado.

Nosotros, por cierto, tomamos cualquier alegación de este tipo con seriedad, pero Estados Unidos está regida por el Estado de Derecho.

Hay leyes, y el Presidente de Estados Unidos no puede hacerlas a un lado, y ninguna otra persona también puede hacerlas a un lado, a fin de agilizar las cosas.

Inclusive, teniendo en cuenta que nosotros apoyamos tanto la democracia en Turquía, y también nos importa el hecho de que haya un intento de derrocamiento del gobierno o cualquier otro tipo de acto ilegal.

Nosotros tenemos que seguir el proceso legal.

Finalmente, y con respecto a lo que está ocurriendo tras el intento de golpe.

En mis conversaciones con el Presidente Erdogan, también, con John Kerry y otros, lo que hemos expresado es nuestra fuerte creencia y esperanza de que, a medida que se calme la situación, no habrá una reacción excesiva que de algún modo pueda conducir a una limitación de las libertades civiles o a un debilitamiento de la capacidad de miembros legítimos de la oposición o de periodistas, de poder expresar sus inquietudes, tener acceso a procesos legales, hacer pedidos a su gobierno.

Estados Unidos, como amigo y aliado de Turquía, y como alguien que ha trabajado, yo personalmente con el Presidente Erdogan por mucho tiempo, yo alentaría a que el modo en que se investigue este golpe, que las personas deban rendir cuentas, que se haga justicia.

Pero esto debe ser congruente con el Estado de Derecho y con las libertades básicas, por las que ha luchado el pueblo turco y que han defendido.

Obviamente, nosotros no podemos descontar cuánto temor esto hace que sienta, no sólo el Gobierno turco, sino también la sociedad turca.

Imaginen si tuvieran un grupo aquí, de funcionarios militares, en Estados Unidos, que salieran con F-16 y artillería, y estuvieran disparando a edificios del Gobierno, o hubiera gente muerta, gente herida.

Las personas tendrían miedo y sería razonable que lo sientan.

Pero uno de los retos de un gobierno democrático consiste en asegurar que, inclusive dentro de emergencias y pasiones, nos aseguremos de que el Estado de Derecho y los preceptos básicos de la justicia y la libertad prevalezcan.

Mi esperanza es que eso será lo que ocurrirá, entre tanto, continuaremos nuestro trabajo con Turquía, incluso, mientras están tratando de estabilizar la situación, nosotros estamos trabajando con ellos también.

Nosotros estamos trabajando con ellos para asegurar que no perdamos ímpetu, que podamos aprovechar en cuanto a reducir la posición de (inaudible) en Siria, para tratar de fortalecer las perspectivas de resolución de ese terrible conflicto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchas gracias por la pregunta, porque nos deja poner en evidencia un tema que hemos acordado y del que ya he hablado en mi primera participación, en este encuentro, que es justamente el crear, de hecho, desde que nos reunimos en Canadá, recientemente, el crear un grupo de alto nivel para definir mecanismos, para combatir la producción de amapola, y evitar con ello la introducción de goma de opio y de heroína hacia los Estados Unidos.

Cuál es la situación.

Claramente hoy se nos muestra la realidad. Es que hay una producción que ha sido creciente en algunas partes de la geografía de nuestro país, donde hay condiciones para la producción de este cultivo.

Y hay una creciente introducción de heroína hacia los Estados Unidos. Ese es el registro que hay en la información que hoy se tiene.

Por eso la necesidad de construir juntos, de trabajar juntos, en una solución para erradicar los cultivos, hacer conversión de cultivos y encontrar mecanismos que nos permitan hacerle frente a este terrible flagelo, que ha costado la vida a cientos de personas, particularmente aquí, en los Estados Unidos.

Lo que hemos convenido es hacer un trabajo conjunto; definir cuál es la ruta que seguimos, repito, para evitar que este cultivo de la amapola se extienda a otras partes de nuestra geografía, donde se puede hacer, y con ello disminuir y evitar la creciente entrada de la heroína hacia a los Estados Unidos.

Pero ese tema, creo que evidencia algo más. Evidencia la necesidad de hacer trabajo conjunto, evidencia la necesidad que ambos países tenemos de hacerle frente a problemas que son comunes.

El cultivo de la amapola en México, que es base para la producción de la heroína, sin duda, se está dando en lugares en que los que se ha generado violencia, a partir de la producción de estos cultivos; de grupos criminales que se han fortalecido con la introducción de armas ilegales a nuestro país, provenientes de los Estados Unidos, y que están lamentablemente alentando de manera creciente también estos cultivos de amapola.

Éste es un problema que, repito, es común, porque genera un problema de violencia en nuestro país, fortalecimiento de grupos criminales en nuestro país y la introducción de heroína a los Estados Unidos, que le ha costado la vida a miles de personas en este país.

Pero lo que usted ha señalado es uno de los tantos temas que están en la agenda compartida, en la necesidad de atender de forma conjunta, éste y muchos otros evidencian la necesidad de trabajar de manera cercana, en una relación constructiva, positiva y de atender de forma conjunta, dos gobiernos, temas y problemas que afectan a ambas sociedades.

Y esto es lo que hemos decidido, y agradezco al Presidente Obama la voluntad para que tengamos este grupo de trabajo de alto nivel para encontrar las mejores soluciones ante este fenómeno.

Cecilia Téllez, del periódico Crónica.

-CECILIA TÉLLEZ: Buenas tardes, Presidentes.

Quisiera preguntarles, ustedes hablaron en sus discursos de la necesidad de institucionalizar los acuerdos alcanzados hasta la fecha entre ambas naciones.

Además del Tratado de Libre Comercio, cuál sería esta agenda de temas a blindar, de cara a la renovación de la Presidencia de Estados Unidos

Y, también, preguntarles a ambos si fue tratado el tema de la extradición de El Chapo.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cuando hablamos de institucionalizar los mecanismos que hemos creado con la Administración del Presidente Obama es buscar que en el tiempo se mantengan.

Y hay mecanismos, tres mecanismos, particularmente, que, sin duda, hoy están permitiendo una relación muy positiva y constructiva para ambas naciones.

Primero. El diálogo económico de alto nivel, que involucra a funcionarios del más alto nivel de ambos gobiernos, que trabajan en favor de crear una ruta para la construcción de infraestructura en nuestras fronteras, de infraestructura mucho más moderna; que permita un comercio mucho más ágil entre nuestras naciones.

En temas de seguridad, para lo que ya he señalado y apuntado en alguno de los varios temas que tenemos en esta asignatura, pero que es, sin duda, esta cooperación estrecha en materia de seguridad nos permite, realmente, combatir de forma conjunta organizaciones criminales que operan en ambas naciones, mantener una frontera segura, y todo esto deriva de este diálogo de alto nivel que se ha establecido.

Segundo. El intercambio académico.

El intercambio académico busca promover que más estudiantes, tanto de México, puedan estudiar y prepararse aquí, en los Estados Unidos, como estudiantes norteamericanos puedan estudiar en nuestro país. Y ha sido este impulso creciente.

El número de estudiantes hoy ya es de 64 mil, cuando hace apenas tres años eran 15 mil estudiantes mexicanos los que estaban aquí, en los Estados Unidos. Y es, precisamente, a partir de este impulso. Hemos decidido mantener esta ruta e impulsarla.

Y tercero. Este mecanismo para implementar innovación, tecnología, infraestructura en Norteamérica.

Mecanismo que nos está permitiendo identificar dónde están las áreas de oportunidad para mejorar las cadenas de valor y productivas; cadenas de abastecimiento que hay para la producción, tanto en los Estados Unidos como en México.

De hecho, se ha definido ya un mapa de clústers para realmente impulsar la actividad económica en ambas naciones. Cómo fortalecemos esta relación.

Y éste es otro de los mecanismos que se generaron a partir del compromiso y voluntad del Gobierno del Presidente Obama, para que la relación entre ambos países no fuera monotemática, no estuviera inscrita solamente en el tema de la seguridad.

Sino que buscáramos, en los esfuerzos de ambos gobiernos, impulsar la competitividad y productividad de Estados Unidos y de México, de Norteamérica; de impulsar esta región, de hacer ésta una mucha más atractiva para las inversiones, una de mayor desarrollo, de mayor crecimiento económico.

Y para eso era importante trabajar en frentes comunes y, sobre todo, en proyectos de forma conjunta definidos que nos permitieran realmente cumplir con este propósito.

-PRESIDENTE BARACK OBAMA (Interpretación al Español): Creo que ese fue un buen resumen de lo que estamos diciendo cuando hablamos de la necesidad de institucionalizar la relación.

Creo que es muy importante recordar que tanto del trabajo se hace entre países no tiene que ver con el trabajo a nivel de los Presidentes, sino que se hace dentro de distintas agencias, ya sea las fuerzas del orden público, ministerios de economía.

Cuando ellos entablan relaciones y sistemas de comunicación entre sí comparten proyectos, visiones. Esas estructuras continúan, inclusive, después de que haya partido cualquier Presidente en particular.

La creación de confianza y entendimiento entre los países, eso es esencial.

Y esto me da una buena oportunidad para hacer hincapié en el hecho de que, durante mi Presidencia, tanto con el Presidente Peña Nieto y con su predecesor, hemos tenido una comunicación permanente, sólida, colaboración.

Ha habido diferencias, tensiones, pero en esos casos hemos tratado de trabajar conjuntamente de manera positiva y constructiva.

Para darles un ejemplo de algo que siempre recibe mucha atención: el tema de la frontera.

Muchos de los trabajadores indocumentados o de la migración, los flujos que hemos visto en los últimos años no vienen de México, sino de América Central.

Si no fuera por el arduo trabajo de México para tratar de proteger su frontera hacia el Sur y cooperar con nosotros, nosotros tendríamos un problema mucho más significativo.

Y eso no siempre es fácil. Eso requiere recursos, decisiones, en cuanto a políticas, decisiones de parte del Gobierno de México, Pero la cooperación en ese frente ha sido crucial para asegurarnos de abordar estas cuestiones de un modo que sea serio y humano, y seguir avanzando en tal sentido.

Lo mismo en lo que se refiere al tráfico de drogas. Éste es un problema para ambos países.

Y como consecuencia del trabajo conjunto que hemos realizado, estamos viendo avances en algunas áreas, tanto en cuanto al flujo de las drogas hacia el Norte, como en cuanto al flujo de armas y fondos ilegales al Sur.

Pero no podremos resolver este problema por nosotros mismos.

México necesitará que Estados Unidos coopere para librarse la violencia y corrupción que surge del comercio de drogas.

Y cuánto más podamos trabajar sobre estos hábitos de cooperación, para incorporarlos realmente a nuestras distintas agencias, mejores resultados vamos a obtener.

Y quiero que todos tengan en claro: México ha sido un socio consistente y sólido con nosotros en estos temas.

Si eso no hubiera sido así, hubiéramos tenido un problema mucho mayor a nuestra frontera.

El beneficio de un México que coopera con nosotros y, dicho sea de paso, México tiene una economía saludable, robusta. Este México nos puede ayudar a crear estabilidad y seguridad en América Central.

Y eso hace mucho más por resolver cualquier problema o crisis migratoria o problema de tráfico de drogas que un muro.

Y será algo que recogerá de mucho mejor manera el tipo de relación que nuestros dos países tienen.

Muchas gracias, señor Presidente.

Muchas gracias.