Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar, en primer lugar, a las autoridades de este gran Estado de Chihuahua, que hoy gentilmente nos recibe, que nos abre sus puertas. Y con gran calidez y hospitalidad, recibe a la representación del Gobierno de la República, encabezada por su Presidente.

Quiero saludar al señor Gobernador del estado.

A su muy distinguida esposa.

A los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Chihuahua.

A las distintas autoridades municipales de Chihuahua.

A la representación de las distintas expresiones políticas presentes aquí, en Chihuahua.

A las autoridades religiosas de Chihuahua, especialmente a su Arzobispo, a quien me da mucho gusto conocer, porque le conozco desde que fue Obispo allá, en mi tierra, en Atlacomulco.

Al señor Presidente Municipal de Chihuahua, de la capital de este gran estado. Muchas gracias por su hospitalidad.

A esa gran representación de la sociedad de Chihuahua.

A empresarios.

A representantes de organizaciones civiles organizadas que están aquí presentes, y que todas y todos son parte de este importante esfuerzo que se ha desplegado en Chihuahua para mejorar las condiciones de seguridad.

Quiero saludarles, con respeto, reconocer los logros y avances que han tenido en estos últimos meses para reducir los índices de violencia y de inseguridad que ha habido en los últimos lustros en este estado y, sobre todo, decirles que la razón de estar aquí, hoy, en la presencia, también, de autoridades del Gobierno de la República, que están íntimamente vinculadas a los temas de seguridad pública.

Al Secretario de la Defensa Nacional.

Al Secretario de Marina.

Al Procurador General de la República.

A quien, después de publicada la Reforma Administrativa asumirá el cargo de Comisionado Nacional para la Seguridad Pública y quien tiene el mando de las Fuerzas Federales del Estado mexicano, del Gobierno de la República.

Ellos están aquí, acompañándome, porque queremos, sobre todo, significar la alianza y solidaridad plena con el Estado de Chihuahua, como la que queremos tener con todos los estados del país para que juntos, Gobierno de la República, gobiernos estatales, autoridades municipales, seamos parte de un mismo equipo, como parte del Estado mexicano que, también, de manera transversal con los otros poderes de la Unión, hagamos este gran esfuerzo conjunto para mejorar las condiciones de seguridad de Chihuahua, y de todo el país.

Y a partir de la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, celebrado el día de ayer, en la Ciudad de México, el primer estado que he decidido visitar, precisamente, para reiterar esta alianza estratégica y de apoyo conjunto que habremos de llevar a cabo para la seguridad por Chihuahua, se signifique aquí.

Ese es mi compromiso que habremos de honrar.

Quiero reconocer los testimonios que aquí, hoy, hemos escuchado. Quien es Presidente de la CANACO de Chihuahua, quien, además, fue víctima de secuestro y que con gran valentía, con gran civismo ha expuesto, aquí, su experiencia personal, pero, también, al hacerlo ha reconocido la labor que el estado o el gobierno del estado llevó a cabo, a través de las autoridades de seguridad pública para salir de este momento adverso.

A Eduardo Ramírez le reconozco su testimonio y, sobre todo, señales muy claras sobre políticas públicas que el estado ha puesto en marcha, que el gobierno del estado ha puesto en marcha que, sin duda, serán referente en lo que el Gobierno Federal esté haciendo, y a eso habré de referirme en un momento más.

Y de igual forma, Jorge Contreras Fornelli, representante ciudadano de Ciudad Juárez, que, de manera muy amplia, ha hecho una revisión de la condición que hace dos años, quizá, el momento más crítico de inseguridad que ha vivido este estado, y cómo ha venido mejorando, cómo ha transitado esta condición en los últimos años que, sobre todo, en su testimonio, debo expresar un gran reconocimiento a lo que ha sido parte fundamental del cambio estructural y de mejora en las condiciones de seguridad de Chihuahua: la participación ciudadana.

No sólo siendo revisoras o participando en la evaluación y orientación, en gran cercanía con las autoridades de seguridad pública del estado, sino, también, haciendo esfuerzo propio de vigilancia, de orientación, de supervisión y de alzar la voz cuando ha sido necesario.

Aquí, creo que este testimonio deja claro algo: el Gobierno no quiere sólo alentar voces que se sean complacientes ante las decisiones del Gobierno. El Gobierno de la República estará, invariablemente, abierto a escuchar las voces fuertes, críticas pero, sobre todo, constructivas que permitan reorientar los esfuerzos a distintas acciones y, particularmente, en materia de seguridad pública, que nos permitan dar mejores resultados.

El Gobierno de la República es uno abierto a la opinión pública, a la participación ciudadana que, con ánimo constructivo, esté dispuesta y resuelta a construir mejores condiciones de seguridad para Chihuahua y para todo el país.

Está muy claro, ante lo expuesto el día de hoy, que Chihuahua ha hecho esfuerzos propios, con apoyo del Gobierno Federal, para revertir el escenario de inseguridad que ha tenido Chihuahua.

Y lo que es digno de destacarse es lo siguiente: Si bien, efectivamente, el Estado de Chihuahua es uno de los que muestra índices de criminalidad alta, lo verdaderamente revelador es que a condiciones mucho más críticas, la de 2010, quizá el punto más alto de inseguridad que este estado mostró en estadísticas, desde entonces se ha venido revirtiendo este escenario.

Y que la disminución en los índices de criminalidad y, especialmente, de aquellos delitos que más lastiman a la convivencia social, como el homicidio y el secuestro, han tenido una disminución sensible, en algunos casos del 30 por ciento, en otros, incluso, hasta del 70 por ciento. Lo cual, acredita que la ruta que se ha trazado en la coordinación del esfuerzo entre autoridad estatal y Federal, ha sido correcta.

Hoy, quiero refrendar, ante la autoridad estatal y ante las autoridades municipales, que el Gobierno de la República, como lo expresé el día de ayer, como ya lo testimonió hace un momento el Gobernador del Estado, uno de los pilares de la estrategia y de la política de Estado que habremos de seguir para la seguridad y la justicia entre los mexicanos, será el de la coordinación. El que la coordinación sea real, sea oportuna, recoja experiencias exitosas de las distintas entidades y que, realmente, se acreciente, multiplique y refuerce esta capacidad, con la participación del Gobierno de la República.

Ayer lo dije de manera muy clara: El Gobierno de la República no quiere competir en logros con los estados. El Gobierno de la República quiere cumplirle a los mexicanos, haciendo equipo con los gobiernos estatales y con las autoridades municipales.

Sólo así. Sólo en una efectiva y real coordinación, propósitos y objetivos compartidos, alineación de esfuerzos no dispersos, alineados y cada autoridad haciendo la parte que le corresponde, estoy convencido que vamos a acelerar la mejora en las condiciones de seguridad, que el pueblo de México demanda. Es el tema más sensible o uno de los más sensibles.

Y que esto, insisto, tiene un pilar muy importante y sólido que mi Gobierno quiere impulsar en la coordinación, y dentro de ella, aunque ya lo dije, quiero volver a poner énfasis.

Hay, en los distintos estados del país, más en unos que en otros, y no quiero emitir calificación a lo que se viene haciendo en las distintas entidades pero, sin duda, ante problemas propios, particulares de cada estado, los gobiernos locales han asumido estrategias propias, a veces compartidas, a veces menos compartidas, y que hoy queremos, realmente, sean uniformes con el Gobierno de la República.

Pero debo decir que dentro de esa actuación, dentro de esas tareas que han tenido, ha habido casos muy exitosos.

Desde estados que han venido construyendo nuevas policías, que a lo mejor les ha llevado tiempo que los resultados sean visibles y tangibles, pero que ya se empiezan a apreciar.

Porque reconstruyeron, hicieron, desde abajo, nuevas policías. En algunos otros casos, quizá por no ser necesario, se reforzó la profesionalización y los apoyos justos que deben tener las fuerzas de seguridad, que todos los días arriesgan su vida y que arriesgar la vida, la de un policía, debe ser premiado y reconocido.

Porque el Estado estará trabajando para que buenos elementos, buenos servidores públicos, que trabajan en las áreas de seguridad, sean los que sean parte importante de este gran esfuerzo y podamos marginar, eliminar y, eventualmente, procesar a los malos individuos, aquellos que no están comprometidos, ni son solidarios con la sociedad de la que son parte y menos al frente de responsabilidades de orden público.

Pero aquí, en Chihuahua, yo quiero destacar dentro del éxito que ha tenido, la participación ciudadana. Aquí, sin duda, un factor de cambio muy importante es el de la participación ciudadana.

Quiero saludar al General Óscar Naranjo, quien es amigo, quien ha apoyado la labor del Estado de Chihuahua y que nos estará apoyando como un asesor externo en varias de las líneas que estemos orientando, desde la transición y en lo que viene hacia adelante.

Muchas gracias, General. Me da gusto saludarle.

Estos modelos de éxito, estas tareas exitosas que se han dado en algunos estados, como el caso de Chihuahua, sin duda, merecen ser replicados. Merecen ser referente de una política pública que pueda generalizarse en todo el país.

Mi Gobierno no viene a romper con lo bien que se han hecho en varias acciones, en varias tareas. Al contrario. Mi Gobierno quiere solidarizarse y seguir alentando lo que ha dado grandes logros y éxitos en esta materia y en otras más.

Mi Gobierno, el día de ayer, definió con toda puntualidad cuáles serán las líneas o las rutas que tenga la nueva estrategia o la nueva política de Estado para la seguridad y justicia de los mexicanos.

Primero. La planeación, porque no podemos improvisar. Y necesitamos tener un diagnóstico preciso y claro de las distintas regiones del país, porque las condiciones de seguridad o de inseguridad no son iguales, ni se pueden tasar por igual en todo el país, son distintas. Y eso significa que el Gobierno debe tener diseño propio y particular para las condiciones de cada lugar.

Lleva mano Chihuahua, y en Chihuahua habremos de hacer sede de una de las cinco regiones que comprometí para la seguridad pública del país. Lo merece, lo necesita.

Y desde aquí, estaremos trazando distintas acciones, evaluación, preparación, capacitación, para atender la Zona Norte del país, o esta región del Norte del país.

Qué otra cosa hemos propuesto.

Coordinación, como ya lo señalé, y en lo que no quiero abundar, porque ha quedado claramente señalado.

Tercer elemento. Prevención, fundamental.

No podemos sólo ocuparnos de los efectos de la inseguridad y de la actuación del crimen organizado. No podemos combatir solamente con más fuerza, con más policías, con más armamento al crimen organizado; que si bien requiere y necesita de este fortalecimiento, también, necesitamos prevenir, generar otra condición en el país para alentar el desarrollo social.

Un país sin oportunidades, sin empleo, sin opciones de educación, inevitablemente tendrá escenarios de criminalidad al no dejar más opciones para la sociedad.

Y ésta es una tarea muy importante. De hecho, en el presupuesto se ha previsto en este Paquete Económico, que he presentado a consideración del Congreso de la Unión, y ahora en la Ley Egresos que estará revisada por la Cámara de Diputados, un paquete de distintas acciones de carácter transversal para la prevención, con una inversión de 115 mil millones de pesos.

Porque quiero, mi Gobierno quiere poner especial énfasis en la prevención del delito, en prevenir y en apurar y acelerar el desarrollo de distintas acciones que inhiban el que la sociedad no tenga otra opción de vida: Escuelas de Tiempo Completo, proyectos productivos, son, entre otras, algunas de las acciones que están en el ámbito preventivo. El Rescate de Espacios Públicos para el esparcimiento, el deporte, la actividad recreativa de la sociedad mexicana.

Otra fuerte acción, sin duda, será la reconstrucción institucional del Estado mexicano. No sólo se trata de fortalecer las áreas de fuerza.

Que entre estas acciones está la creación de una Gendarmería Nacional, que he comprometido y que he instruido ya se realicen las primeras tareas de orden jurídico y legal que deban de llevarse a cabo, para la creación de esta Gendarmería Nacional, que prevé tenga, en su inicio, 10 mil elementos para reforzar la presencia del Estado, especialmente, en aquellos municipios de mayor debilitamiento institucional, de menor capacidad de fuerza y de hacerle frente al crimen organizado.

Por eso, en esta tarea de reconstrucción institucional, no sólo se trata, insisto, de apoyar estas áreas de fuerza, sino, también, las de procuración de justicia.

Aquí está el Procurador General de la República, quien es parte de este equipo de trabajo para la seguridad del estado, que ayer, claramente, mostró la condición que hoy tiene la Procuraduría y que no necesariamente ya responde al escenario de criminalidad y de actuación del crimen organizado.

Tenemos que fortalecer institucionalmente la actuación de la Procuraduría General de la República. Lo vamos a hacer, sí, con más inversión pública pero, también, con una nueva estructura que la Procuraduría tenga, para lograr una mayor eficacia en su actuación y asegurarnos de algo, porque eso es lo importante en la actuación de la Procuraduría: que quienes sean detenidos por las fuerzas públicas y las fuerzas del orden del Estado mexicano, por la presumible comisión de un delito, no evadan la aplicación de la justicia.

Que las averiguaciones que integre la Procuraduría, a partir, también, de este nuevo modelo de justicia penal acusatorio que, también, instruí aceleremos el proceso para que el resto del país y el orden Federal lo tengan igual, como hoy lo tienen solamente tres estados de la República, entre ellos Chihuahua, Morelos y Estado de México, las únicas tres entidades que han hecho suyo ya, y hoy aplican, el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

Lo vamos a acelerar, y el lograr que esto se aplique en todo el país, por supuesto, tendrá, también, dentro de la Procuraduría, el ajuste propio, necesario, para que en su participación, aseguremos procesos que, realmente, concluyan con la sentencia condenatoria de aquellos que delinquen o que son parte del crimen organizado. Ésta es una de las tareas de reconstrucción institucional y de reforzamiento que el Gobierno habrá de llevar a cabo.

Un tema muy importante. Son dos más. Uno. Respeto a los derechos humanos. Mi Gobierno se quiere significar por instrumentar políticas y acciones específicas desde distintas áreas de la Administración Pública, no sólo de una, sino desde varias, que nos permitan, realmente abonar a un mayor respeto y a garantizar las libertades humanas, los derechos humanos.

No podemos combatir al crimen organizado, a la delincuencia, sin respeto a los derechos humanos. Y la actuación de la fuerza del Estado, de la inteligencia del Estado, todo esto no riñe ni debe tener dilema el que su actuación esté apegada a principios de respeto a los derechos humanos. Ésta será una tarea fundamental que exige la construcción y aplicación de protocolos homogéneos en las fuerzas del orden para garantizar y salvaguardar los derechos humanos.

Y sexta acción comprometida el día de ayer, a la que se refirió, por cierto, Jorge Contreras. Tenemos que evaluar, tenemos que tener retroalimentación. El Gobierno no puede montarse en una estrategia, como la que he señalado, andarla sólo y ver, al paso de varios años, ver si funcionó. Tenemos que estar evaluando de manera regular y periódica, el alcance y los logros que vaya teniendo la estrategia que se sigue, ésta que he anunciado, ésta que estaremos poniendo en marcha a partir de la instrumentación de estas acciones específicas que aquí ya se han compartido, que tienen que ser evaluadas.

Y cómo lo vamos a evaluar.

A través de los indicadores. Primero, del cumplimento de estas acciones, pero sobre todo, del beneficio que se esté teniendo entre la sociedad, el que realmente la violencia muestre una reducción sensible, que ese es el gran objetivo, que bajemos sensiblemente los indicadores en homicidios, en secuestros, en extorsiones, de manera muy señalada en estos tres delitos y en otros en lo que debe ser competencia del fuero local, del fuero Federal, pero especialmente de éstos que son delitos que inciden en las condiciones de violencia que lamentablemente se presentan en el país.

Y será evaluable y medible.

Aquí a los que trajeron agenda de reuniones o una propuesta de agenda de reuniones a llevar cada mes, cada dos meses, cada seis meses.

Yo les aseguro que como hoy lo estamos haciendo, esta representación del Gobierno de la República, señor Gobernador, la dejo aquí comprometida ante la autoridad y ante la sociedad civil de Chihuahua.

Estaremos teniendo reuniones periódicas y regulares con la presencia de los funcionarios hoy aquí presentes y la del propio Presidente de la República, de manera regular y alternada, en el Estado de Chihuahua.

No se puede corregir lo que no se avalúa. Así decía hace un momento Jorge. Tenemos que evaluar y medir y corregir lo que no está funcionando.

Y yo me he propuesto el que haya una retroalimentación a la estrategia que hemos definido porque, sin duda, será esa retroalimentación lo que aporte la sociedad civil, lo que nos permita eventualmente reforzar, reafirmar la estrategia y corregir de ser necesario y orientarla a lo que nos permita tener mejores resultados.

Concluyo diciéndole hoy a Chihuahua: Estoy aquí, porque quiero que Chihuahua se sienta cerca. El mismo Jorge refirió en su participación: Nos sentimos distantes del Centro del país, de la capital de la República, como ocurre con las otras entidades vecinas de Chihuahua. La semana pasada estuve en Baja California y ocurre por igual en todas las entidades de esta región, que, quizá, por la distancia geográfica, se sientan alejados.

Hoy, ya no se vale esa distancia ni esa lejanía. Lo puede ser en geografía, pero la tecnología y los medios de comunicación nos permiten estar aquí con la frecuencia y la regularidad que sea necesaria, y que quiero tener.

Quiero ser o hacer de mi Gobierno uno itinerante, que recorra el país, que haga presencia en todos los estados de la República, que escuche a la sociedad en cada entidad del país.

Me he propuesto en estos primeros 100 días de Gobierno visitar todos los estados de la República, algunos, quizá, en más de una ocasión, que permita que cada estado sienta muy cerca al Gobierno de la República, como lo habrá de estar.

Mi compromiso fundamental es que el Gobierno de la República, que el Presidente de la República, esté de manera regular y periódica en todos los estados de la República.

Y que en mi Gobierno los representantes de las distintas dependencias gubernamentales hagan, por igual, presencia regular, para que el Gobierno de la República, siendo itinerante, tenga presencia y actúe en una mayor y plena, y real coordinación con autoridades locales para lograr mejores condiciones para todo el país.

Agradezco a esta representación de la sociedad chihuahuense su hospitalidad, su apertura, la claridad en los conceptos que aquí se han expuesto.

Y estoy convencido que en esta sincronía, en esta armonía y en este compromiso, vamos avanzar de manera muy decidida y muy firme en construir mejores condiciones para Chihuahua.

Chihuahua vive y México se está moviendo.

Muchas gracias.