Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de México. Muchas gracias por su hospitalidad, por su anfitrionía.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Muchas gracias, también por sus palabras de colaboración y disposición para que, entre ambos gobiernos, de dos entidades y el Gobierno de la República, podamos sincronizar nuestros esfuerzos, podamos articular nuestros trabajos en objetivos comunes, en objetivos compartidos, que permitan elevar la calidad de vida y las condiciones de bienestar para los habitantes de ambas entidades.

Saludo a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de México.

De igual forma, al señor Comandante de esta Región Militar.

A los funcionarios del Gobierno de la República que participan en este acto.

Al señor Presidente Municipal de Ecatepec, a quien le agradezco, también, su hospitalidad y sus palabras de bienvenida.

Saludar en este acto a muy distinguidas personalidades.

A las empresas y a los empresarios constructores que están participando en el desarrollo y construcción de esta obra, a quienes saludo en este acto.

De igual forma, me da mucho gusto saludar a Gabriel Quadri, que nos haga favor de acompañar en este evento.

Y a muy distinguidas personalidades.

Sé que hoy nos visitan de Israel, quien es el Director del Manejo de Agua de aquel país hermano. Me da mucho gusto saludarle y que conozca de esta experiencia, quizá única en su tipo, la que tenemos en la Zona Metropolitana del Valle de México, en este gran esfuerzo de ingeniería que se ha realizado por varias décadas, precisamente, para el manejo de las aguas tanto pluviales, como residuales de esta gran Zona Metropolitana, una de las más grandes del país.

A los señores directores de organismos operadores de agua, les saludo.

Presidentes Municipales.

Diputadas, Diputados.

Senador de la República que hoy aquí nos acompaña.

A lo señores representantes de los medios de comunicación.

Y de manera muy particular y muy señalada, quiero saludar a toda esta gran representación de los paisanos de mi tierra, de los paisanos mexiquenses.

Me da mucho gusto regresar a mi casa, recoger todas estas muestras de simpatía, de afecto que tienen para con un servidor.

Muchísimas gracias.

Créanme que las valoro, las aprecio, y no hacen sino comprometerme aún más para cumplir con esta alta responsabilidad que me han confiado la gran mayoría de los mexicanos.

Y que hoy, sirviendo a todo México, buscamos, justamente, el lograr que México sea más próspero y haya condiciones de mayor bienestar y mayor calidad de vida para todos los mexicanos.

Hoy, me complace mucho, realmente estar en la puesta en operación de estos primeros 10 kilómetros de este Túnel Emisor Oriente.

Una gran obra de ingeniería, una magna obra, que ha demandado una importante inversión del Gobierno de la República, pero también de los dos gobiernos que participan a través del Fideicomiso 1928, el del Estado de México y el del Distrito Federal, que también están aportando recursos para la concreción de esta obra.

En esta obra se significan varios elementos, varios temas que poner en consideración y en relieve.

En primer lugar, un trabajo de coordinación. Una voluntad aquí comprometida de un orden de Gobierno, que es el Federal; de dos más, que es el del Estado de México y del Distrito Federal, que aportan recursos precisamente a la realización de esta obra, que vendrá a mitigar realmente los efectos de las lluvias y evitar o mitigar, mejor dicho, eventuales inundaciones futuras para esta gran Zona Metropolitana.

Y esto lo quiero decir con precisión y con todas sus letras, y con toda verdad: cuando se dice que alguna obra será para evitar inundaciones no vale la pena ni siquiera decirlo así y menos generar esta expectativa.

Porque realmente es imprevisible o no se puede prever la magnitud ni el tamaño de una lluvia que eventualmente se llegue a tener.

Y se sabe que cuando eso ocurre lo que entra en operación son las obras de ingeniería, los cauces de agua que se han construido para darle salida a esa agua acumulada que difícilmente puede preverse de qué tamaño será.

Decir que una obra es para evitar inundaciones, es decir una verdad a medias o simplemente no decir la verdad completa y como debe conocerla la ciudadanía.

Las obras que se construyen como ésta permiten tener un mejor manejo de las aguas que eventualmente corren por la Zona Metropolitana, que eventualmente podrá haber inundaciones, pero facilitará que cuando lleguen a ocurrir se pueda desaguar o desalojar esa agua de manera más rápida y más fácil, y lograr que las condiciones regresen a su normalidad.

Por eso la importancia de construir obras como la que hoy estamos poniendo en operación en una fase parcial.

El Director de CONAGUA ha explicado este gran proyecto que, sin duda, en su tipo, es el más importante que habrá de construirse en nuestro país: el Túnel Emisor Oriente que, para darles dimensión y contexto, es una obra de 62 kilómetros que podría albergar una autopista dentro de él.

Para quienes conocen, simplemente para poder contrastarle con otras obras, si no iguales, si no de este tipo, pero sí poder establecer un parangón.

Veníamos comentando que el Eurotunel que une, precisamente, a dos países, a Francia y a Gran Bretaña, en el Canal de la Mancha, por donde corre un tren, es una obra que tiene una longitud de 50 kilómetros.

La obra que se está construyendo aquí, con siete metros de diámetro, es de 62 kilómetros. Lo que hoy estamos poniendo en operación son apenas los primeros 10 kilómetros de esta obra, pero que son 10 kilómetros muy valiosos y muy importantes.

Hay que decir, son los 10 primeros kilómetros, pero quizá los únicos, el único tramo que, concluido, como aquí lo estamos entregando, que ya permite una operación para realmente dar un mejor manejo a las aguas que se concentran en la Zona Metropolitana del Valle de México, en el Distrito Federal y en el Estado de México.

Que permitirá desviar en una zona de difícil manejo de esta agua del Gran Canal, 40 metros por segundo, que equivale, aquí ya lo decía el video, a llenar dos Estadios Azteca. Significa más o menos, no más o menos, éste es el dato técnico que me ha dado la CONAGUA, 14 mil 400 pipas de agua en una hora se podrían llenar con el agua que se podrá bombear de aquí para reencauzarla al Gran Canal y evitar inundaciones mayores.

Ésta es la relevancia que tiene esta obra.

Y primero tengo que decir, felicito a la ingeniería mexicana, a las empresas constructoras. Porque es la ingeniería mexicana la que precisamente se pone a prueba en esta magna obra y que está permitiendo, como en otras obras que se han construido en el pasado, el que realmente tengamos un mejor manejo hídrico para la Zona Metropolitana.

Esto es, justamente, lo que se está logrando y lo que queremos alcanzar con la conclusión total de esta obra.

De tal suerte que en ocasión de poner en funcionamiento estos primeros 10 kilómetros, esta etapa parcial y que, insisto, quizá sea la única que permita una operación independiente, operativa, funcional; independiente al resto de la obra, cualquier otro tramo que se pusiera en operación, o que se inaugurara, difícilmente tendría funcionamiento de no ser la totalidad o el resto de la obra, que son prácticamente 52 kilómetros más.

Pero estos 10 kilómetros ya tienen operación, tienen funcionalidad y van a servir, precisamente, para los propósitos que aquí ya se han explicado.

Insisto. Quiero felicitar a las empresas, quiero felicitar a los ingenieros mexicanos que han trabajado en la realización de esta obra. Pero, al mismo tiempo, quiero instruir a la Comisión Nacional del Agua para que hagamos una revisión del proyecto que se tiene de esta gran obra.

Que, como aquí se ha explicado, las previsiones originales y lo que ha venido ocurriendo, prevén desde ahora que la presupuestación que se hiciera será rebasada, y que es importante contar con todos los estudios de ingeniería, de carácter financiero, que nos permitan asegurar la total conclusión de esta obra.

El Gobierno de la República reafirma su compromiso y su interés por realizar esta obra.

Y por ello, la instrucción que doy a la Comisión Nacional del Agua para que de inmediato hagamos todos los trabajos de valoración técnica, financiera y de ingeniería necesarios para tener con mayor precisión los tiempos de realización y los costos que tendrá esta obra hasta su total conclusión, que el Gobierno de la República, insisto, compromete en beneficio de la Zona Metropolitana del Valle de México.

Por qué es importante esta obra.

Déjenme darles un poco de historia, que es importante compartirla para darle contexto.

El Sistema de Drenaje Profundo del Valle de México cuenta actualmente con tres grandes salidas: el Túnel Emisor Poniente, el Túnel Emisor Central o Drenaje Profundo, como es conocido en la Ciudad de México y el Gran Canal de Desagüe.

La capacidad que tenía este sistema en 1975 era de 280 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, es evidente que por los hundimientos que ha tenido la Zona Metropolitana, ha perdido capacidad este sistema.

Actualmente, en 2007, se redujo a 165 metros cúbicos, es decir, 40 por ciento menos de la capacidad originalmente instalada.

Por eso, la urgencia y la necesidad de restablecer esta capacidad y evitar que grandes lluvias causen estragos y afectaciones a la población.

La puesta en operación total de este Emisor Oriente permitirá, prácticamente, duplicar la capacidad que hoy se tiene que, insisto, es de 165; con esta obra, podremos ampliarla a 165 más.

De tal suerte que podríamos contar con más de 315 metros por segundo, de drenaje, de aguas pluviales y de aguas residuales, cuando se concluya esta obra.

Esto me permite, también, en el marco de este evento, dejar ante ustedes señalados los compromisos, el firme compromiso que tiene el Gobierno de la República, no sólo en la construcción de esta obra, sino de otras más que son necesarias para el manejo de aguas y para el abastecimiento de agua potable.

Permítanme referir de manera puntual cuáles son las obras que tiene proyectado el Gobierno de la República realizar en la Zona Metropolitana, en total y absoluta coordinación con el Gobierno del Distrito Federal y el Gobierno del Estado de México.

Tenemos que construir la tercera línea del Sistema Cutzamala para asegurar su pleno abastecimiento, como está previsto en este proyecto.

Hoy, se cuenta con dos líneas que eventualmente se suspende el servicio por reparación de alguna de ellas o de ambas, y por eso la necesidad de contar con una tercera línea del Sistema Cutzamala, que habremos de construir.

Vamos a definir para ahora y los próximos años, las nuevas fuentes de abastecimiento de agua potable para esta gran megalópolis. Vamos a elevar la sustentabilidad del Valle de México, y por eso, está en construcción una de las plantas de tratamiento más grandes del mundo entero, que es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco, en el Estado de Hidalgo.

Y un tercer gran objetivo. Reforzar y ampliar la capacidad de drenaje de la Zona Metropolitana del Valle de México.

En primer lugar, está esta obra que hoy estamos inaugurando en una primera fase en estos primeros 10 kilómetros, que es el Túnel Emisor Oriente, pero no es la única obra.

Estamos comprometidos a realizar el Túnel Emisor Poniente II, el embovedamiento del Río de Los Remedios en la zona entre Ecatepec y Nezahualcóyotl, ambas zonas han tenido severas inundaciones y, por eso, el compromiso que mi Gobierno ha hecho para el embovedamiento de este Río de Los Remedios en esta región.

De igual forma, habremos de construir el Túnel Canal General para disminuir el riesgo de inundaciones, especialmente en la región de Chalco y del Valle de Chalco, donde ha sido otra de las zonas afectadas del Estado de México.

Por donde, prácticamente, es una región densamente poblada, por donde se tiene el Río Ameca, el Río de La Compañía y este Canal General, prácticamente en el perímetro de esta zona densamente poblada. Por eso, el compromiso para construir el Túnel del Canal General que permita disminuir y mitigar riesgos de inundaciones en esta zona.

Déjenme solamente referir que estas obras, a las que he hecho referencia, incluida la tercera línea del Cutzamala, prevemos tendrán una inversión superior a los 15 mil millones de pesos, sumados a los estudios que he instruido a la CONAGUA, deberá ser para prever con toda precisión cuánto más habrá de costar esta obra que hoy estamos inaugurando en una primera etapa.

Con lo anterior, refrendamos el compromiso del Gobierno de la República en trabajar en estas obras, que nos permiten cumplir con dos grandes objetivos:

Primero. Garantizar el abasto de agua potable para las familias de la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las zonas más grandes de todo el mundo.

Y segundo. Tener un mejor manejo de las aguas pluviales y residuales de esta gran megalópolis.

Esto, sin duda, es un gran reto. Son obras que a veces o, más bien, no se ven, pero sí se sienten y especialmente cuando causan daños, cuando causan perjuicios al patrimonio y eventualmente a la vida o pone en riesgo la vida de las familias mexicanas o de las familias que viven en esta zona.

Mi Gobierno reitera el compromiso en la construcción de estas obras.

Y para tal propósito hemos estado ya en pláticas con el Gobierno del Distrito Federal y el Gobierno del Estado de México para dar un siguiente paso muy importante, que es la creación de un organismo metropolitano de drenaje para el Valle de México, que nos permita tener un manejo óptimo, integral y articulado para todas las aguas de esta gran Zona Metropolitana.

Es un paso que habremos de dar de encontrar la voluntad y el consenso, y es algo en lo que ya estamos platicando con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y el Gobernador del Estado de México.

Y, finalmente, esto no concluye aquí o sólo aquí, para que esto funcione adecuadamente, y aquí ya lo expresaron quienes me antecedieron en el uso de la palabra, es claro que para que esto funcione adecuadamente se demanda y se necesita que las obras que están dentro de la jurisdicción, dentro de las tareas que tienen que hacer las delegaciones del Distrito Federal y los gobiernos municipales en esta materia, realmente se lleven a cabo.

Compromete el que las obras de bombeo, los cárcamos, los drenajes pluviales funcionen adecuadamente para poder llevar agua a estos grandes cauces que estamos construyendo, a estos grandes túneles, para poder drenar el agua que ahí se acumula.

Si no logramos esto, difícilmente esta gran obra, esta gran obra de ingeniería podrá funcionar de manera óptima. Tenemos que asegurar que todas las aguas que se tienen en estos, tanto en las delegaciones, como en los municipios, lleguen a través de los sistemas de bombeo, de los sistemas de drenaje, que deban funcionar óptima y adecuadamente.

Y también es importante que la sociedad o la ciudadanía participe, evitando, como ya se dijo, tirando basura, ensuciando, tapando algunas veces los sistemas de drenaje, que cuando vienen las lluvias, no funcionan adecuadamente y llegan a ocasionar inundaciones mayores.

Ésta es la relevancia de esta obra que estamos hoy inaugurando que, insisto, tiene ya, no obstante ser una inauguración parcial o puesta en funcionamiento una etapa parcial del total de la obra, sí es una parte que tiene ya operatividad y que habrá de funcionar al permitir sacar 40 metros cúbicos por segundo de las aguas que llevan por el Gran Canal de agua, el drenaje de agua de esta zona.

Yo me felicito de estar aquí, con ustedes.

Yo reitero el compromiso del Gobierno de la República para la total concreción de estas obras y espero la debida colaboración y participación de los gobiernos de las dos entidades y del sector privado que participan en la realización de esta importante obra.

A los paisanos del Estado de México:

Muchas gracias por su anfitrionía.

Y muchas gracias, por permitirme dejar, a través de ustedes, un saludo afectuoso y cordial a todos los mexiquenses.

Muchas gracias.