Maestras y maestros de México.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de México:

Muchas gracias por su hospitalidad y por sus palabras de bienvenida, y la adhesión al esfuerzo del Gobierno de la República en la construcción de un mejor país.

Me da mucho gusto saludar en este acto al maestro Juan Díaz de la Torre, dirigente nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Y al saludarle, saludar a todas las maestras y maestros de México, en esta grata y gran representación que hoy se congrega en este auditorio.

A los dirigentes de las distintas secciones sindicales de todo el país, a quienes saludo con mi mayor respeto y con mi mayor afecto.

Y saludar, también, a todos los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional de este gran Sindicato del Magisterio de nuestro país.

Quiero, también, reconocer la presencia de distintos integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A funcionarios y servidores públicos de los distintos órdenes de Gobierno.

A la Presidenta Municipal de Zinacantepec, donde hoy nos encontramos.

Y de manera muy particular, quiero expresar reconocimiento, gratitud, a la presencia de maestras y maestros de distintas partes de la República Mexicana, particularmente de las entidades del Centro del país que hoy se dan cita en este evento, y a quienes me da mucho gusto saludar; y, sobre todo, el darme la oportunidad de que juntos podamos compartir este programa que, sin duda, es en beneficio de miles de maestras y maestros de México.

Muchas gracias por su presencia.

Señoras y señores:

Como aquí se ha expresado en quienes me han antecedido en el uso de la palabra, a casi un año de haber iniciado la gestión de esta Administración, creo que ha quedado muy claro ante la opinión pública el propósito fundamental y central de nuestro empeño y de nuestro trabajo.

Especialmente, en este primer año de gestión hemos dedicado un gran esfuerzo y una dedicación amplia y dedicada, a impulsar transformaciones, a impulsar cambios, a impulsar ajustes en órdenes que, sin duda, tienen que cambiar para que México pueda detonar todo su potencial, toda su capacidad para un mayor desarrollo.

Desde el inicio de mi Administración, nos fijamos cinco grandes metas nacionales, advirtiendo que cada una de ellas tiene especial relevancia para lograr el México de desarrollo y de oportunidad para todos los mexicanos.

Dentro de estas cinco metas, una de ellas, sin duda, tiene especial atención y relevancia para las maestras y maestros de México y para toda la sociedad mexicana, me refiero a la Reforma Educativa, me refiero al compromiso trazado para lograr una educación de calidad para todos los niños y jóvenes del país.

Este reto, este objetivo es tan importante como los otros que nos hemos trazado: el de un México incluyente, de menos pobreza y de mayor igualdad; el de un México próspero, que asegure crecimiento económico sostenido para asegurar empleo a más mexicanos.

Todos estos objetivos son relevantes, y déjenme centrarme en el que hoy nos ocupa: el de la educación.

Una sociedad que no se ocupa y que no garantiza que las nuevas generaciones tengan mejores herramientas, mayores capacidades y habilidades instruidas en las aulas educativas para que puedan incorporarse a la actividad productiva, y puedan realmente trazarse cada mexicano un horizonte de mayor oportunidad, de mejores condiciones en su futuro, de no hacerlo estaremos condenando a las futuras generaciones a la frustración, o a no encontrar los espacios de desarrollo individual y de realización personal.

Por eso nos hemos ocupado de manera importante en el tema educativo. Y por eso impulsamos con el acuerdo y el consenso de las distintas fuerzas políticas del país, con el diálogo permanente con maestras y maestros de México para impulsar una Reforma Educativa que se ha materializado en una reforma constitucional y en distintas leyes secundarias.

Qué buscamos en ello.

Asegurar, insisto, que los jóvenes, que los niños de nuestro país tengan una educación de mayor calidad.

Ya logramos en el pasado y en las décadas recientes, un gran reto y un gran desafío: asegurar una educación universal, que prácticamente se ha alcanzado en todo el país, especialmente en el nivel básico de educación: preescolar, primaria y secundaria.

Pero ahora debe ocuparnos el asegurar que esa educación sea de mayor calidad. Ese es el objetivo de la Reforma Educativa, que ahora para materializar es fundamental respaldar y hacerla suya, maestras y maestros de México, los padres de familia y las autoridades educativas.

Estamos buscando la materialización de una reforma que, sin duda, en primer orden, respeta y garantiza los derechos laborales de las maestras y maestros de México.

Garantiza la educación gratuita y laica que prescribe nuestra Constitución; asegura que las maestras y maestros, actualmente en el servicio, no pierdan su empleo, sino por el contrario, encuentren mayores oportunidades que el Gobierno y el sindicato tendremos que poner a su alcance para una mejor profesionalización, para encontrar, a partir de ahí, oportunidades para un mayor desarrollo personal.

Y realmente, realmente reforzar y en ello, en esta profesionalización, encontrar una mayor aptitud al desarrollo de su vocación educativa.

Éste es el alcance de la reforma que hemos trazado, que hemos llevado a cabo y que hoy quiero convocar a las maestras y maestros de México a que la hagan suya.

Hemos hecho esfuerzos, a partir de un diálogo cercano y permanente con el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, para que el alcance de esta reforma realmente se conozca a fondo.

Se rompan con los mitos, con la desinformación que sobre ella se ha generado y que realmente puedan todos advertir los enormes beneficios que tendrá para los propios maestros de México, y muy especialmente para quienes está dedicada esta reforma, para los niños y jóvenes del país, que sé son para ustedes el centro de su atención y de su vocación educativa.

Hoy nos convoca, dentro de esta relación institucional, respetuosa que mantiene el Gobierno de la República con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el inicio de un programa que aquí ha sido ya ampliamente descrito y se han señalado los grandes beneficios que traerá para todas las maestras y maestros de México, especialmente para quienes han adquirido un crédito en el pasado, a través de distintos intermediarios financieros y que ahora con la participación del Gobierno de la República podrán tener mejores condiciones crediticias.

En el arranque de este programa quiero hacer reconocimiento a su dirigente nacional, a Juan Díaz de la Torre. Cuando tuve la oportunidad de encontrarme con él hace ya algunos meses, entre los varios temas que me planteó eran de gran preocupación para su gremio, era éste. Hay varios más.

Y que en este diálogo, insisto, de gran respeto, de gran institucionalidad, pero, sobre todo, de disposición constructiva para que realmente logremos, ambos, el objetivo de lograr una educación de calidad y poder centrar nuestra atención en los niños de México y los jóvenes de nuestro país.

En este ambiente y en este clima de relación que hemos construido, uno de los temas que su dirigente nacional me planteó es el enorme costo que tenía para miles, y él había dado ya una cifra preliminar de quienes estima enfrentan esta condición, miles de maestras y de maestros de México, que habiendo adquirido un crédito, insisto, a través de los distintos intermediarios financieros, les resultaba muy costoso, muy costosos los descuentos que estaban teniendo por nómina cada quincena.

Que para muchos maestros a veces significaba casi más de la mitad o el 70 por ciento de su ingreso quincenal, con lo cual perdían liquidez, solvencia económica y resultaba, verdaderamente, gravoso mantener esta condición.

Ese fue uno de los temas que, entonces, me planteó. Y desde entonces, instruí a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para encontrar el mecanismo financiero que pudiera mejorar la condición de los maestros.

Y aquí ya se ha expuesto con toda claridad. Yo diría o poco tendría que agregar a la explicación tanto del video, como del propio Secretario de Hacienda, de su propio dirigente, que han expuesto con gran amplitud de qué se trata. De que las maestras y maestros tengan un menor descuento por nómina de los créditos que tienen adeudados a distintos intermediarios financieros.

Y el programa que estamos echando a andar el día de hoy, con la participación del Gobierno de la República, que no les significa costo al erario público, sino, más bien, significa que ahora, con la participación de la Banca de Desarrollo, la Banca del Estado mexicano, ustedes, como deudores, tendrán un mejor acreedor; un acreedor distinto de aquellos que ustedes contrataron, que les habrá de mejorar la condición crediticia, y que el crédito contratado ahora tendrá la oportunidad de tener una tasa más baja y, en consecuencia, un descuento menor cada quincena.

Éste es el beneficio que conlleva este programa. Es sustituir, en pocas palabras, a un acreedor que resultaba muy costoso y que les cobraba a ustedes tasas muy elevadas, por uno, que es el de la Banca del Estado Mexicano, que les prestará en mejores condiciones crediticias, con una menor tasa de interés y con un mejor plazo. Esto va en beneficio de todas las maestros y maestros de México.

Y si me permiten agregar. Le comentaba a Juan Díaz hace un momento, ahora siendo menores los descuentos que será el beneficio que tendrán, espero no por ello vayan a incurrir, ahora, en mayor deuda o en mayor crédito los maestros. Están en libertad de hacerlo.

Pero es importante también fomentar una cultura del ahorro y una cultura del crédito. Que no conozcan realmente lo que significa pagar a veces lo que está en la letra chiquita o lo que en apariencia no representa un costo elevado.

Habrá que administrar, habrá que formar cultura, no sólo con ustedes, sino con todos los mexicanos, para que realmente puedan administrar de mejor manera sus ahorros y sus ingresos.

Yo me congratulo de este programa que, sin duda, va a impactar de forma positiva el ingreso de muchas familias mexicanas, especialmente formadas por maestras y maestros de México.

Y también, nuevamente reitero mi reconocimiento a Juan Díaz, por la disposición que ha mostrado para mantener un clima de diálogo civilizado, respetuoso y constructivo.

Celebro también que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación haga suyo este propósito de lograr, a partir de la Reforma Educativa, una educación de mayor calidad. Vamos juntos.

La maestra Alma, en el testimonio que diera de lo que para ella representa, la experiencia personal que representa el crédito, por cierto paisana de aquí, del Estado de México, de Ixtlahuaca.

Yo le comentaba que a partir de esta experiencia y de este testimonio está muy claro que lo que buscamos ambos, el Gobierno de la República y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, es realmente lograr mejores condiciones para la educación de nuestro país; para que el gremio de maestras y maestros de México tenga condiciones óptimas de realización personal y de desarrollo individual al darle rienda suelta a esto que es su vocación por la educación.

Pero, al mismo tiempo, en las distintas herramientas que el Gobierno tendrá que instrumentar en alcance a la Reforma Educativa sea, también, que logremos la calidad de la educación que buscamos para las niñas, los niños y jóvenes de nuestro país.

Reitero, maestro Juan Díaz, a usted, a todos los liderazgos de las distintas secciones sindicales, a quienes especialmente el día de hoy nos reciben, al maestro Gustavo Micha y a Héctor Ánimas, que son los dirigentes aquí, en el Estado de México, quiero hacer referencia a ellos, particularmente, porque son dos Secciones, la 17 y la 36 del Estado de México, de este Sindicato, que me acompañaron cuando yo fui Gobernador del Estado de México.

Pero a todas, hoy como Presidente de México, expreso a todas las secciones sindicales del país mi reconocimiento por este ánimo y esta disposición para que logremos juntos este objetivo que implica el esfuerzo y el empeño de todos, en alcance a lo que son nuestras tareas propias, las de ustedes como gremio, las de ustedes como dirigentes que cuidan del desarrollo profesional y personal de las maestras y maestros de México y la del Gobierno, de realmente poner todos los instrumentos al alcance de todos ustedes para asegurar la calidad de la educación que el país demanda.

Por ello, sigamos trabajando juntos; sigamos manteniendo este clima de relación institucional, de respeto y, sobre todo, constructiva, que será en beneficio de México y de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.