-DR. LUIS ALBERTO MORENO: Presidente Peña Nieto:

Usted llegó esta mañana madrugado, de la reunión que la prensa internacional caracterizó como la reunión de los tres amigos, y aquí viene a encontrarse con otros cinco amigos.

Viene de Ottawa, donde estaban en la reunión que tradicionalmente se hace para mirar el Tratado de Libre Comercio, quizás, más exitoso que ha tenido el mundo desarrollado, que ha sido el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México.

Y justamente, hace una semana, en Inglaterra se votaba la salida de Inglaterra de la Unión Europea que, para todos los efectos, hoy, la Unión Europea tiene un tamaño del 15 por ciento menos.

Y vemos, en otra parte, la discusión política de Occidente, en general, y de Estados Unidos, en particular, casi que un referendo, a lo que ha sido la organización mundial tanto de las instituciones que se construyeron, como la manera de ver la diplomacia, como la manera de ver la globalización.

Qué nos trae, Presidente, de esos vientos del Norte, y cómo los ve aquí, porque creo que finalmente, lo decía el Presidente Macri: lo bueno es que estamos lejos. Entonces de pronto eso nos da la capacidad que desde el Sur tengamos otros vientos.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchas gracias, Luis Alberto por esta oportunidad.

Y, sobre todo, agradecerle a la Presidenta Bachelet la hospitalidad de Chile, la oportunidad de conocer estos bellos paisajes del Sur de su país.

Y tener la oportunidad de encontrarme con otros amigos, que formamos esta Alianza del Pacífico: con el Presidente Santos, con el Presidente Humala, y en este encuentro que también hoy tiene por invitados especiales al Presidente de Argentina, el Presidente Macri, y al Presidente Kuczynski, Presidente electo del Perú.

Y saludar a todo este auditorio, entre los que hay representantes del empresariado de cada uno de los países que hacemos Alianza del Pacífico, jóvenes estudiantes, emprendedores, a quienes me da mucho gusto saludar.

Mira, yo lo primero que quisiera destacar, porque parece que es algo que se ha logrado de forma fácil, yo pondría en gran relevancia, en primer lugar, lo que los cuatro países que hacemos la Alianza del Pacífico, lo hemos logrado en muy poco tiempo.

Si miráramos a la historia que tienen los distintos acuerdos de libre comercio o con otros elementos, como los tiene esta Alianza del Pacífico, les ha llevado años armarlos.

Cinco, seis, 10 años. Ahí está el TPP, por ejemplo, lleva hoy, gran parte de los países que estamos aquí y  formamos parte de este acuerdo, que todavía no se logra materializar, y lleva más de ocho años en proyecto y en transición a lograr la realización del mismo.

En cinco años hemos logrado, en una visión muy pragmática, en una visión claramente definida, y a partir de nuestras afinidades y de compartir valores, el llegar a tener ya un acuerdo hoy en plena vigencia.

El 1º de mayo de este año entró en vigor el Protocolo Comercial, que prácticamente liberaliza el 92 por ciento de los aranceles que hay en nuestros países.

Creo que éste es un gran logro. Y hoy creo que tenemos importantes retos; entre ellos déjame hacer referencia a lo que tú señalabas del Brexit.

Lo que tenemos que reconocer es el mundo que nos está tocando vivir. Ver que es un mundo global, que es un mundo en el que hay un intercambio comercial muy intenso.

Una exigencia de este mercado global que demanda capacidades y habilidades de quienes somos parte de este mundo. Esa es la realidad que hoy nos está tocando vivir.

Y para insertarnos con éxito y dar oportunidad a nuestra sociedad de que pueda crecer en ese mundo global, hay distintas rutas.

Nosotros hemos optado por el de la integración regional, el de reconocer nuestras afinidades, entre ellas los valores que compartimos: somos países democráticos; somos países que respetamos la libertad de expresión, los derechos humanos, la pluralidad política, y que creemos en el libre comercio.

Creemos que el libre comercio es una plataforma para lograr mayor desarrollo para nuestras sociedades. Éste es el punto de afinidad que tenemos.

Y estamos viendo que lo que ha pasado en Reino Unido, que hayan optado por salirse de una alianza, de una integración regional que habían alcanzado.

Déjame poner en paréntesis. Para México, y creo que para América Latina, por sí mismo el hecho ocurrido en Reino Unido ante su salida, creo que por sí mismo el hecho no debiera tener grandes efectos o impactos en nuestras economías, toda vez que la relación comercial que tenemos con Reino Unido, en el caso, particularmente de México, es menor del uno por ciento del comercio que hacemos con el resto del mundo. Menor al uno por ciento.

Pero es evidente que sí nos contagia, y sí nos impacta el que la salida de Reino Unido pueda derivar en una gran volatilidad financiera, como lo estamos observando, ante la incertidumbre de qué va ocurrir, cuándo va a pasar, cuándo se va a salir, cuándo se materializa.

Esta gran incertidumbre genera una enorme especulación y volatilidad en los mercados financieros, que evidentemente sí impacta a nuestros países y a nuestras economías.

De igual manera, la incertidumbre en cuánto va a impactar al crecimiento global la salida de Reino Unido, que también impacta, por supuesto, nuestras economías.

En el caso particular de México, hemos tomado medidas de carácter preventivo, hemos hecho una reducción del gasto que tiene el Gobierno.

Anunciamos un recorte al gasto, adicional a los otros que ya habíamos hecho, para mantener un manejo responsable en el orden fiscal, y que eso nos permita garantizar nuestros fundamentos macroeconómicos, apuntalar la estabilidad económica de nuestro país.

Pero, también, nos deja ver, lo ocurrido en Reino Unido, yo creo, dos grandes retos.

El primero de ellos, y creo que será de lo que seguramente hablaremos en este encuentro, es cómo hacemos que estos esfuerzos de integración regional sean mucho más incluyentes; que realmente sean más los integrantes de nuestras sociedades los que se beneficien de estas alianzas, que lo sientan.

Sin duda, hoy hay beneficios. Los hay para las empresas globales, para las empresas que tienen presencia en uno, dos, o cuatro países que hacemos esta alianza.      Los hay para quienes ya son motor de esta alianza.

Pero todavía hay grandes ventanas de oportunidad que aprovechar, que explotar y, sobre todo, a través de ellas acreditar el gran beneficio que tiene esta alianza regional.

Creo que ese es un primer gran reto: hacer sentir a nuestra sociedad. y a todos los sectores de la misma, el gran valor que tiene la integración regional.

Por otro lado, el que los gobiernos estemos preparados, ese es el otro gran reto que tenemos, estemos preparados para acompañar a distintos sectores sociales en lo que habrá de impactar esta integración regional.

Evidentemente, va a haber una mayor competencia, pero eso va en beneficio de la población, porque va a tener acceso a productos y a servicios que compitan entre sí, y que tendrán acceso a unos que sean más baratos y de mayor calidad. Ese es el beneficio de la integración regional.

Pero, evidentemente, eso va, en esa etapa de transición habrá quienes eventualmente queden desplazados, y los gobiernos tendremos que emprender políticas para que se reinventen aquellos que eventualmente se queden al lado, un poco como decía la Presidenta Bachelet.

Hoy la globalización nos exige el estar constantemente reinventándonos para generar oportunidades de desarrollo y realización para los miembros de nuestra sociedad.

Lo tenemos que hacer a partir de enseñar nuevas habilidades, abrir nuevas oportunidades en nuestro país; acompañar con financiación proyectos productivos; flexibilizar nuestros mercados laborales, para que quienes dejen de trabajar en un lugar se puedan incorporar de manera muy rápida a otro espacio laboral.

Éste es el otro gran reto que tenemos.

Concluyo diciendo: hacer sentir el valor que tiene la integración regional (inaudible) y hacerla sentir, porque hemos optado por esta vía.

Hay quienes, hoy está el debate en el mundo de quienes pretenden ir solos o quienes pretenden hacer equipo e irse acompañando en una evolución y un desarrollo que depare oportunidades para nuestras sociedades.

Ésta es la opción que hemos tomado. Esa es la misma que tenemos hoy con América del Norte.

Yo creo que la Alianza del Pacífico para México, después del acuerdo con América del Norte, con Estados Unidos y Canadá, sin duda, de los varios acuerdos comerciales que tenemos, la Alianza del Pacífico es el otro gran logro: con Norteamérica y con la Alianza del Pacífico. Además, nos interconectamos.

Lo que debemos saber es que esta alianza potencia las oportunidades de interconexión a más de 59 países, a partir de los acuerdos que cada uno de los países miembros tenemos celebrados con otros países, 59 otros países están interconectados.

Por eso el número de observadores que hay hoy en la Alianza del Pacífico: 49 observadores, y el número creciendo, ya hablaremos de ese tema, no me quiero ir más allá.

Pero México ha optado por la integración regional, por hacer acompañamiento, por no hacerlo solo, por no construir oportunidades para nuestra sociedad de forma aislada o solos.

Sino, más bien, haciendo equipo, encontrando las complementariedades que tenemos con otros países, como los que son miembros de la Alianza del Pacífico y que esto nos permita construir un futuro de prosperidad y de oportunidad para nuestra sociedad.