Señoras y señores:

Nuevamente, muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo a los señores representantes de los Poderes de la Unión.

Al señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Al señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

Al señor Ministro representante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Al señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Al señor Almirante Secretario de Marina.

A los señores gobernadores que aquí, hoy, nos acompañan; señor Gobernador anfitrión del estado de Michoacán; y del estado de Colima.

Muy distinguidos integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Muy distinguidos invitados a esta ceremonia.

Muy apreciados y distinguidos integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, presentes en esta ceremonia cívica del Día de la Bandera.

Agradezco la participación de las escoltas de instituciones educativas del estado de Michoacán, particularmente de este municipio que hoy nos recibe, de Coalcomán.

Muy distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

El 24 de febrero es una fecha de encuentro e identidad; de orgullo y unidad entre los mexicanos.

Este día, en toda nuestra geografía y representaciones en el exterior, se celebra y se exalta a nuestro Lábaro Patrio; el símbolo más querido, que es, precisamente, la Bandera Nacional, la más bella del mundo.

En esta fecha, honramos el valor y el heroísmo de quienes lucharon por legarnos una Nación independiente, libre y democrática, ofrendando, incluso, su vida.

Al mismo tiempo, reconocemos en la Bandera el emblema que mueve e inspira nuestro diario esfuerzo para engrandecer a la Patria y hacer de México un mejor país.

Los colores verde, blanco y rojo han estado con México y con los mexicanos en los momentos más álgidos y, también, en los de mayor gloria para nuestro país.

Atestiguaron el triunfo del Ejército Trigarante y el nacimiento de México como Nación.

En 1847, en el Castillo de Chapultepec, nuestra Bandera fue empuñada por valientes cadetes que defendieron el honor y la dignidad de nuestro territorio ante el embate del ejército invasor.

Los colores patrios, también acompañaron al gran Presidente Juárez en su tenaz recorrido por sostener y salvaguardar la República, la ley y las instituciones liberales.

Nuestro Estandarte Nacional siguió al Presidente Madero en la Heroica Marcha de la Lealtad, en 1913.

La Enseña Tricolor fue también factor de unidad entre las fuerzas revolucionarias, durante la Convención de Aguascalientes, un acontecimiento relevante durante la Revolución Mexicana.

Éstos son sólo algunos ejemplos del valor histórico que entraña nuestra Insignia Nacional y que se han conquistado con la sangre, el patriotismo y la valentía de nuestros héroes patrios.

En la actualidad, sus colores están por encima de la diversidad y de la pluralidad de nuestro país; en ellos estamos representados todos los mexicanos.

El Estandarte Tricolor es el mosaico donde se funden todas las culturas, todas las lenguas y todas las costumbres que integran al gran pueblo mexicano.

Nuestra Bandera es un lazo común que nos identifica y nos da sentido de pertinencia; es reflejo de nuestros más altos valores, como la paz, la solidaridad y la legalidad.

El Lábaro Patrio encarna la independencia e integridad de nuestro territorio; sintetiza la voluntad de toda una nación por ser un pueblo de derechos y libertades.

La Bandera representa la esencia de nuestra Nación y es, a la vez, el emblema que guía e inspira la vocación de servicio a México de nuestras Fuerzas Armadas.

Los 365 días del año, en cada zona militar o base naval, nuestros soldados y marinos rinden, a temprana hora, honores a nuestro Lábaro Patrio y refrendan su juramento de defenderlo a toda costa.

Por esta razón, en el marco del Día de la Bandera, es un honor inaugurar estas instalaciones militares que respaldan las labores de nuestros soldados aquí, en Michoacán, y en esta región de nuestro país.

Este campo se edificó para fortalecer la presencia de nuestras Fuerzas Armadas en esta zona estratégica para la seguridad de los estados de Michoacán y de Colima con el 65º Batallón de Infantería.

Confío en que las mujeres y los hombres de este destacamento cumplirán con honor y valor las misiones encomendadas.

Cuando la Patria ha necesitado a sus soldados y marinos, la Bandera de México y el Escudo Nacional han sido un aliciente para enfrentar con gallardía a los enemigos de México.

Ante situaciones de emergencia, la bandera que ustedes custodian, ha sido un manto solidario y fraterno para ayudar a sus hermanos mexicanos.

Nuestra Bandera sintetiza todo lo que somos, y también todo lo que podemos llegar a ser como Nación. Por ello, desde el primer día de este Gobierno asumí con mis conciudadanos el compromiso de transformar a México para acelerar su desarrollo.

Convoqué a los mexicanos a alcanzar cinco grandes metas nacionales: construir un México en paz, incluyente y con educación de calidad, e impulsar un México próspero y con mayor responsabilidad global.

Durante poco más de dos años de Administración, éstos han sido nuestros objetivos y nuestra guía permanente.

Unidos en lo fundamental, concretamos los cambios de fondo que eran indispensables para quitar los obstáculos que frenaron por décadas el desarrollo nacional.

Lo logramos en democracia, dentro de nuestras instituciones, alentando y propiciando el diálogo y respetando todas las ideas.

Lo logramos, porque al igual que nuestra Bandera, procuramos, en todo momento, la unidad nacional, anteponiendo invariablemente el interés superior de la Patria.

Señoras y señores:

Al ver ondear nuestra Bandera y al escuchar la fuerza con la que enfrenta al viento, llenamos nuestro espíritu nacional de unidad, orgullo y confianza.

Unidad con la que históricamente México ha vencido cualquier adversidad.

Orgullo, orgullo de pertenecer a esta gran Nación y de contribuir activamente a su progreso colectivo.

Y plena confianza, confianza en nosotros mismos, en nuestra capacidad transformadora para forjar un mejor país.

Con el esfuerzo de todos, México será aún más grande, más fuerte y con más oportunidades para su gente.

Felicidades a todas las escoltas que han jurado hoy, proteger y velar por nuestra Bandera que, insisto, es símbolo de unidad, de fraternidad, de solidaridad y, sobre todo, de compromiso para seguir construyendo, entre todos, un mejor México.

Muchas gracias