Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero agradecer las palabras y hospitalidad del señor Gobernador del Estado, Fernando Toranzo.

De igual forma, de los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de San Luis Potosí.

Al señor Presidente Municipal de Rioverde, a quien le aprecio también sus palabras.

Al señor Director de esta planta del Centro de Producción de Santa Rita.

A toda esta gran representación social de San Luis Potosí, pero de manera muy especial y señalada, de los municipios de esta región media de San Luis Potosí, que hoy convergen en este encuentro, que es una representación particularmente de los productores agropecuarios de esta región de San Luis Potosí.

A quienes están laborando en este Centro de Producción de Santa Rita.

A los trabajadores que tuve oportunidad de saludar hace un momento, que aún cuando no están aquí presentes, desde aquí, y a todos, les envío un afectuoso saludo y mi reconocimiento por su hospitalidad.

A todas y a todos ustedes:

Muchas gracias por acompañarnos en esta visita que realizo, por primera vez, en mi carácter de Presidente de México, a esta generosa tierra de San Luis Potosí.

Muchas gracias por la calidez y por su hospitalidad.

Lo primero que debo decir es que hoy estamos aquí, y qué bueno que nos acompañan los representantes de los medios de comunicación, a quienes siempre agradezco sean la mejor manera de poder comunicarnos con la sociedad mexicana; sean quienes nos acompañan en todos estos recorridos que estamos haciendo por el país y que habremos de realizar a lo largo de esta gestión, que hace 11 días ha iniciado.

Pero quiero comentarles que hoy estamos aquí para conocer este proyecto que ha impulsado el Gobierno de San Luis Potosí y que recoge un proyecto que se inició en los años 90.

No estamos inaugurando este centro. Estamos conociendo lo que se realiza en este importante centro de producción de tomate, con el respaldo y bajo el programa impulsado por el Gobierno de San Luis Potosí.

Y que, sin duda, permite hacer de este centro uno de gran producción, que está exportando, prácticamente, el cien por ciento de lo que aquí se produce, que es generador importante de empleo en la región, mil empleos, casi mil empleos que se tienen en este centro. Y que es una prueba, una muestra de un proyecto exitoso, como los muchos que queremos ver en el país, aquí, en San Luis Potosí y en todo México.

Que este centro acredita que sí es posible lograr que la inversión del estado, a través de sus distintos órdenes de Gobierno, puede elevar la productividad y producción de distintos proyectos vinculados al campo.

Porque lo que se propone mi Gobierno es abandonar el rostro de la pobreza que lamentablemente ha acompañado al campo nacional. Tenemos que lograr un impulso muy decidido a la actividad agropecuaria, para lograr que ésta sea:

Primero. Una que permita que quienes viven, dependen del campo tengan mejores ingresos. Que tengamos un campo justo, que realmente permita calidad de vida a quienes viven y dependen del campo.

Segundo. Hacer del campo una actividad productiva, que no sólo permita que se viva bien, que se viva con decoro y dignidad, sino, también, que permita un ingreso suficiente para elevar las condiciones de vida de nuestra gente, mejores ingresos.

Tercero. Que permita la producción del campo ser significativa en la riqueza nacional que el país tenga en los próximos años. La contribución que hace hoy el sector primario a la riqueza nacional es muy baja, no obstante que es generadora de empleo, las más de las veces de empleo informal.

Qué significa. Que quien vive del campo, quien trabaja en el campo no tiene beneficios de la seguridad social, como se tiene en los empleos formales.

No tienen asegurada una pensión para el retiro, no tienen un seguro por riesgos de trabajo. Y estos, justamente, no tienen el acceso a los servicios de salud, no obstante que un amplio sector de la población esté incorporado al Seguro Popular, no significa que tengan acceso o la prestación de servicios de salud ahí, donde se demandan, cerca de donde está la gente.

Por eso, lo que tenemos que cambiar es este paradigma.

Cuál.

El que ha llevado a pensar que el campo mexicano está condenado a vivir en pobreza, en rezago y sin ser un detonador de mayor riqueza y de mayor desarrollo para la gente.

Es cierto, el mayor porcentaje de la población de nuestro país vive en las zonas urbanas. 76 por ciento de los mexicanos viven en las grandes urbes, en las grandes ciudades.

Pero ahí, prácticamente, uno de cada cuatro mexicanos vive en el campo, depende del campo y, lamentablemente, un alto porcentaje de esta población vive en condición de pobreza y, a veces, de pobreza extrema.

Mi Gobierno se propone de manera muy decidida impulsar un cambio, una transformación de la realidad social que se vive en el campo.

Hacerlo, como lo señalé en distintos momentos, un campo justo, rentable, seguro, que brinde seguridad social a quienes viven en el campo y a los que trabajan en el campo. Y, también, algo muy importante, que garantice la seguridad alimentaria de los mexicanos.

Sólo con un campo más productivo será posible, realmente, que todos los mexicanos puedan tener acceso a mejores productos, que sean producidos en México, pero además, con eso pondremos freno a las especulaciones que en distintos momentos se imponen a los precios de los productos alimentarios, porque no los producimos en México, porque nuestra producción se ha deteriorado. Y esto es lo que queremos cambiar.

He instruido al Secretario de Agricultura, aquí presente, a don Enrique Martínez, quien además ya fue Gobernador de su estado, que conoce el campo, pero ahora conocerá el campo nacional.

Y conocerá de las vocaciones económicas, como lo refirió el Presidente Municipal de Rioverde. Hay que darle impulso a las vocaciones económicas de las distintas regiones de nuestro país.

Hay que tener claro, y ésta es la instrucción que hoy le doy al Secretario:

Primero. Un mapa puntual de qué vamos a desarrollar e impulsar en cada entidad del país.

Segundo. Que el impulso a esos distintos proyectos que estemos llevando a cabo sea en estrecha coordinación con los gobiernos estatales y con los gobiernos municipales, que ningún orden de Gobierno se excluya de participar en lo que pueden ser proyectos altamente productivos y rentables para la sociedad de las distintas regiones del país.

Queremos realmente hacer que el Gobierno de la República se acerque, no con proyectos propios y menos en competencia con los proyectos estatales o municipales. Queremos generar sinergia, una sinergia ganadora para todos los mexicanos.

Queremos que la población, que también tiene experiencia, mayor experiencia que la que puede tener el Presidente de la República en el campo. Ustedes que siembran el campo, ustedes que cultivan el campo, conocen de mejor manera lo que sufre el campo y lo que el campo necesita.

Y vamos a generar mecanismos de mayor interlocución, señor Secretario, sería la tercera indicación, de una mayor interlocución para escuchar a la gente que está en el campo, para recoger su experiencia y traducirla en una política pública, en una acción del Gobierno Federal y de los otros órdenes de Gobierno, que permita cambiar la realidad económica y social del campo de nuestro país.

México está en un momento de cambio y de trasformación. Me ocupa, como Presidente de todos los mexicanos, impulsar ese cambio, dirigir ese cambio, orientar ese cambio, interpretar el reclamo social de tener mejores condiciones, en distintos ámbitos.

Hoy, nos ocupa hablar del campo. Pero lo mismo en materia de seguridad. En lograr, desde el campo y desde otros ámbitos de la economía, un crecimiento que detone mayor prosperidad para todos los mexicanos.

Impulsar, como ya lo señalé, una educación de mayor calidad y que, por cierto, la iniciativa presentada, el día de ayer, a la Cámara de Diputados, está en esa dirección. Para darle a los mexicanos de hoy y de mañana una educación de calidad y acorde a las exigencias de los nuevos tiempos y las exigencias que tendrán los mercados laborales, hoy y mañana, cada vez más competidos.

Porque solamente quien tenga una suficiente y adecuada educación, podrá competir o podrá insertarse en la actividad laboral, sobre todo, aquellas que mejor pagan. Porque solamente quien esté bien preparado, bien formado, bien capacitado, bien adiestrado, tendrá mejores ingresos. De lo contrario, estará condenado a recibir sueldos de baja paga, que es lo que no queremos para los mexicanos.

Estos son los grandes objetivos, o son parte de los grandes objetivos que he señalado. Y el que hoy nos ocupa, el del campo, yo insisto, quiero que tengan y sientan de este Gobierno una mayor cercanía, una mayor solidaridad, un ánimo y una disposición para generar, entre todos, el ambiente propicio para que sus proyectos, sus iniciativas, aquellas que surgen de su capacidad creativa, la que tengan los gobiernos, puedan tener el respaldo del Gobierno de la República.

Eso, señor Secretario, será lo que habrá que identificar de inmediato. Ya el Paquete Económico prevé un incremento inercial a los distintos programas orientados al campo.

Ahora, de lo que se trata, es asegurarnos que los recursos que vamos a invertir para el campo, que considero serán crecientes y mayores en los próximos años, a partir de una reforma hacendaria, que en su momento estemos impulsando.

Los que desde ahora, a partir de la aprobación que haga la Cámara de Diputados del Presupuesto de Egresos de la Federación, asegurarnos que esos recursos que estén destinados al campo, realmente sean rentables y productivos, que cumplan con sus objetivos, y que la reorientación que hagamos a la inversión de estos programas sea en apoyo a proyectos productivos que tengan los gobiernos estatales, que eventualmente tengan los gobiernos municipales, que tengan las organizaciones campesinas.

Más que pretender hacer un reparto de ese recurso. Que debemos cambiar el paradigma, no debe servir para satisfacer sólo una condición de coyuntura, sólo la necesidad de tener en un momento dado, algún ingreso, algún apoyo, sabiendo que a lo mejor es insuficiente para que nuestro terreno produzca más.

Hay que hacer un mejor uso, una mayor y mejor inversión del recurso que esté destinado al campo para hacer que nuestro campo sea más productivo. Y saben qué, saben qué es lo mejor de todo esto. Que todo esto que nos estamos proponiendo hacer, impulsar, encabezar y llevar a cabo, todo es medible y evaluable.

Sabremos si, efectivamente, estamos cumpliendo con nuestro objetivo.

Cuál es.

Lograr, insisto, un campo justo, un campo rentable, un campo que asegure la alimentación de todos los mexicanos, y un campo donde la gente que ahí vive tenga los beneficios de la seguridad social, que estarán inscritos en una de las reformas que próximamente habremos de impulsar. Esto es lo que queremos lograr del campo. Y estoy convencido que sí se puede tener.

Cuántos años, cuántas décadas, cuántos lustros y no hemos logrado revertir lo que pareciera fuera la condena del campo nacional de ser el rostro de la pobreza de México. Eso es lo que tenemos que cambiar.

Yo sé que ustedes así lo demandan, sé que así lo quieren: Encontrar suficientes motivos e incentivos para arraigarse más al campo, para seguir estando en el campo y no encontrar, como hoy ocurre en las nuevas generaciones, que en el campo sólo ven frustración y desaliento. Que es lo que no queremos.

Queremos que las nuevas generaciones, aquellas que incluso nacieron muy vinculadas al campo, en el campo encuentren motivos y propósitos para mantenerse arraigados y apegados a la actividad agropecuaria, a la actividad del campo.

Esto es lo que mi Gobierno se propone hacer.

Yo quiero felicitar a los trabajadores de esta Planta de Producción de Santa Rita, porque su trabajo diario, su entrega. Aquí están solo algunos de los trabajadores de esta planta, acá los puedo saludar, solo algunos a quienes saludo con afecto.

A varias más y varios más que pude saludar en el interior de esta planta, que me dio mucho gusto ver los rostros de juventud, de entusiasmo, algunos de varios años ya trabajando en esta planta y otros iniciando. Alguna señorita me decía: Es mi primer periodo, mi primera temporada en la que estoy trabajando en esta planta.

Y me dio mucho gusto, además, ver rostros contentos, porque hay un buen ambiente de trabajo.

Y quiero felicitarles por lo que han logrado porque, me compartía el Gobernador del estado, es una planta que por muchos años sólo dejó pérdidas a los gobiernos estatales. Ahora es autosuficiente, generadora de mayores recursos que estarán impulsando otros proyectos que el Gobierno tenga.

Pero este proyecto, perdonen que abuse, pero con esto quiero concluir.

Este proyecto rentable, este proyecto que detona empleo, riqueza, debe ser un referente de proyectos que debemos impulsar en el país, como éste y como otros buenos ejemplos que tenemos de que el campo sí produce; de que el campo con el uso de nueva tecnología, de sistemas modernos y de avanzada que cuestan mucho y que por eso a veces marginan al productor para utilizarlos.

El Gobierno tendrá que dedicar recursos, precisamente para proveer de la mejor tecnología, de la mayor capacitación técnica, de la inducción en el uso de esas tecnologías para hacer que el campo sea rentable.

Yo los quiero felicitar, insisto, a los trabajadores y al Gobierno por darle impulso a este proyecto productivo de Santa Rita. Es un proyecto que para este Gobierno, sobre todo ser el primero que visito de estas características en mi gestión, sin duda, se convertirá en un referente de los muchos proyectos que, como éste, habremos de impulsar en todo el país.

Felicidades.

Les deseo mayores éxitos, y el Gobierno de la República, aliado del Estado de San Luis Potosí.

Muchas gracias.