Muchas gracias.

Quiero decirles que, en primer lugar, me da muchísimo gusto estar aquí, en este espacio, en esta oportunidad, una más que tengo de inaugurar esta Semana Nacional del Emprendedor.

Agradecer a todos los asistentes, particularmente a las y los emprendedores que están hoy aquí, con nosotros; que dos de ellas nos han compartido experiencias muy particulares sobre lo que han sido los proyectos que han impulsado y que han desarrollado.

Quiero agradecer la presencia de muy distinguidas personalidades, de diferentes ámbitos, que acompañan el esfuerzo de nuestros emprendedores, particularmente hoy tener aquí, en México, a María Contreras, quien es Directora o Administradora de la Agencia para el Desarrollo del Emprendedurismo en los Estados Unidos.

Muchas gracias por estar aquí, por acompañarnos y por compartir la experiencia que un país hermano, como los Estados Unidos, está viviendo.

Saludar a los dirigentes de distintos organismos empresariales, de la banca de México, que hoy aquí nos acompañan, y que, además, son parte importante, fundamental en el desarrollo del emprendedurismo de nuestro país.

Saludar a Legisladores Federales que están aquí, que van a participar, a quienes podrán ustedes preguntarles; podrán conocer lo que se ha venido haciendo para impulsar un marco normativo, un marco regulador que facilite el apoyo y respaldo a los emprendedores.

Y a representantes de distintas instituciones del Estado mexicano: educativas, de la ciencia, de distintos ámbitos, porque todas convergen en el único propósito de apoyar a los emprendedores de nuestro país.

Estar hoy aquí y recoger las experiencias que tanto Pamela como Inés nos han compartido, resulta verdaderamente conmovedor, porque de manera muy sucinta han podido decirnos lo que significa atreverse a ser emprendedores.

El que significa realmente tomar el riesgo de llevar a cabo el desarrollo de una idea que alguna vez concibieron y que a lo mejor parecía irrealizable. Y, sin embargo, la experiencia y el testimonio que ustedes nos han compartido, deja ver que sí se puede; que cuando hay ganas, cuando hay interés y cuando hay perseverancia, sí es posible alcanzar las metas que uno se trace.

E Inés nos compartió algo muy importante, partió, quizá de hacerse cuestionamientos, ella decía: a veces un tanto absurdos, un tanto perdidos, pero que todo ello le permitió ir modelando la mejor manera de llevar a cabo su proyecto.

Y, déjenme poner en contexto que esto que ocurre con los emprendedores, ocurre en todos los ámbitos.

Muy recientemente apenas, y solo por unas horas, estuve en Israel para acompañar y para expresar la solidaridad de México ante el deceso de un gran líder mundial que fue Shimon Peres, quien fuera Primer Ministro de Israel.

Y cuál fue su punto, cuál fue el logro que el mundo le reconoce.

Fue un incansable luchador en favor de la paz en la región de Medio Oriente, como Presidente de ese país, como Primer Ministro de ese país y no siendo un actor político vigente, invariablemente se dedicó a promover la paz para la región del Medio Oriente.

Qué tanto se alcanzó, a lo mejor no se consolidó, pero nos dejó una lección: el de la perseverancia.

Él decía y hay una frase muy reconocida de él: ser prudente es atreverse, y es justamente lo que hizo él.

Y creo que la enseñanza de él es justamente la que tienen nuestros emprendedores.

Y esto no es retórica, no es discurso. Estoy delante de muchas y muchos jóvenes, particularmente jóvenes que han decidido emprender un proyecto para poder encontrar un espacio de realización personal.

Lo primero que vale la pena destacar, yo diría, son tres aspectos centrales entre quienes tienen el deseo de llevar a cabo un proyecto:

Primero. Concebir una idea, tener claro qué quieren llevar a cabo, qué quieren realizar, qué quieren materializar.

Segundo. Perseverar y esforzarse en alcanzar ese proyecto.

Y un tercer elemento central, y es justamente lo que el Gobierno de la República le corresponde y le toca hacer, o abonar a este tercer elemento, que es el de la oportunidad.

El no dejarles solos, el que puedan encontrar ustedes, en distintas áreas del Gobierno, hoy encauzadas a través, justamente, del INADEM, que este Instituto Nacional para los Emprendedores, creado al inicio de esta Administración, que es para acompañarles, para no abandonarles, para no dejarles solos, para orientarles, para asesorarles.

Y para que conozcan de los varios apoyos que hay en el Gobierno, a veces desconocidos, que puedan respaldar los proyectos que ustedes están trabajando.

Y ustedes son el testimonio de éxito que ha tenido el INADEM, precisamente. Ustedes y los miles de jóvenes que se han apoyado a través del INADEM.

Luego dar cifras por sí mismas dicen poco, pero detrás de cada cifra hay la experiencia muy particular de una mujer o de un hombre emprendedor que se decidieron llevar a cabo un proyecto, frente a cualquier obstáculo y frente a cualquier adversidad.

Hoy el INADEM ha apoyado, a la fecha, en cuatro años que va de esta Administración, a casi dos millones 300 mil emprendedores, entre emprendedores y pequeñas, o micropequeñas empresas.

Cómo se les ha apoyado.

Primero, a partir de revisar el proyecto que quieren realizar, orientarles en cómo sí es posible darle una mayor viabilidad, en acercarles a fuentes de financiamiento.

Porque cuando se tiene una muy buena idea, se persevera en un proyecto y no se encuentra el recurso para poder realizarlo, prácticamente se truncan o se frustran muchos de estos esfuerzos, mucho de estos empeños.

El INADEM ha canalizado, a través de recursos propios más de 27 mil 500 millones de pesos en estos cuatro años.

Y para qué han servido estos recursos.

Para acompañar el financiamiento, que de forma directa y, sobre todo, a través de la banca comercial, se logra en favor de los emprendedores.

Por eso yo quiero reconocer a los bancos y a las instituciones o a los organismos empresariales el que acompañen este esfuerzo en favor de los emprendedores.

Ésta no es una tarea sólo del Gobierno. Es un esfuerzo de las instituciones y organizaciones de la sociedad civil y, sobre todo, de empresarios, para apoyar a los nuevos emprendedores, a los emprendedores que habrán de transitar el camino que quizá ya muchos grandes empresarios recorrieron en el pasado, quizá entonces sin mayores ayudas, y que hoy sí la tienen los emprendedores, para poder crecer, expandirse y lograr un mayor crecimiento a los proyectos de emprendedurismo que llevan a cabo, los proyectos de desarrollo empresarial que tienen nuestros emprendedores.

Es el caso que Pamela nos comentaba, que hoy decía que tiene 40 Barber’s Spa, que son centros para la vanidad de los caballeros. Es un buen espacio, que ha crecido y que logró o encontró un apoyo a través del INADEM.

Yo quiero agradecer, repito, a todas las instituciones del Estado mexicano, pero no solamente a ellas, sino particularmente a organizaciones del sector privado, tanto de empresarios, como de la banca, por acompañar este esfuerzo, porque esto significa que en sus empeños está el ir construyendo una nueva generación de empresarios que, sin duda, estarán moviendo a México.

Qué representan nuestros jóvenes emprendedores.

Qué significan nuestros jóvenes emprendedores.

Es el talento mexicano puesto al servicio de los grandes proyectos, que están transformando y moviendo a México.

No es el gobierno el que mueve al país. No es el gobierno el que transforma a México.

El gobierno lo que hace es ser un gran facilitador. Ser quien conduzca y dé espacio de realización a los esfuerzos de nuestros jóvenes, de quienes tienen creatividad, de quienes tienen talento, de quienes tienen ganas de salir adelante y se proponen llevar a cabo un proyecto que les va a permitir tener realización personal, pero, al mismo tiempo, crecer y lograr éxito en su vida.

El Gobierno quiero ser eso: un gran facilitador.

Y lo que buscamos a partir de la retroalimentación, es decir, a partir de que ustedes nos compartan sus propias vivencias y experiencias, es hacer las cosas de mejor manera.

Es cómo apoyamos de mejor manera lo que, quizá, en su experiencia ha faltado o sea necesario hacer para ustedes mismos o para quienes, como nuevos emprendedores, encuentren mayores apoyos y respaldos a los proyectos que se propone llevar a cabo.

Y todos estos proyectos, como el que Inés nos compartía, el de democratizar la ciencia, qué es esto de democratizar la ciencia.

A veces suena muy bien, pero luego no se termina de entender.

Lo que ella quería es: cómo lograr aplicaciones de la ciencia que beneficien a la gran mayoría de los mexicanos, o que beneficien a toda una sociedad.

Y su proyecto es justamente lo que ha hecho. Ella nos ha compartido en qué consiste el proyecto que ha realizado, a través de su empresa, a través de los apoyos que ella ha tenido, pero sobre todo cómo está llevando la aplicación material de la ciencia a un beneficio muy particular de quienes hacen uso de los productos que desarrolla su empresa.

Y, de igual manera, he podido recoger, antes de llegar aquí, sólo unos minutos antes de llegar, me encontré con cuatro emprendedores, jóvenes emprendedores, que están teniendo éxito y que me compartieron brevemente lo que es su experiencia, desde cómo evitar que en los hospitales haya contagios, a través de nuevas formas de combatir las bacterias que hay en el medio ambiente; cómo emplear estos productos que genera esta empresa para fines de asepsia y que además es una patente. Me decía que ya está en muchas partes del mundo, en 140 países del mundo.

Me encontré la experiencia de unos jóvenes que ya están desarrollando bicicletas, manufacturándolas aquí, en México; pero no sólo eso, tienen proyectado para el 2018 construir ya un primer vehículo eléctrico aquí, en nuestro país.

Esto es el avance, éste es el desarrollo que está teniendo la creatividad. Porque el talento de los emprendedores no queda sólo en un proyecto que se alcanza y se materializa, sino cómo a veces ese proyecto va evolucionando, va creciendo.

Y todo eso, todo eso que ustedes, jóvenes emprendedores, realizan, es justamente lo que nos permite ir dándole cauce e ir modelando la Nación que todos queremos tener.

Y las cosas no se logran de la noche a la mañana. Las cosas se van logrando de forma gradual, con tiempo y, a veces, aceptando fracasos y tropiezos.

No hay experiencia de éxito que no haya pasado, como Inés lo refería hace un momento, que no haya pasado por el tropiezo y el fracaso.

Es quizá ahí, en los tropiezos y en los fracasos, en donde más se aprende.

Y lo yo quisiera dejar aquí como única reflexión: No claudiquen, perseveren en sus intentos y en sus esfuerzos.

Si alguna vez tropiezan, no son más que lecciones que avivan y que le van a imprimir mayor vigor a lo que se propongan seguir llevando a cabo en sus vidas personales y en los proyectos profesionales, y de emprendedurismo, que están realizando.

El fracaso y el tropiezo a veces es parte de la lección misma de la vida; es parte de lo necesario para consolidar un proyecto de manera exitosa.

Y creo que esto es lo que debemos aprender en esta tarea y en este esfuerzo por apoyar el emprendedurismo en nuestro país.

El INADEM está hecho al servicio de todos los emprendedores.

Esta Semana Nacional del Emprendedor, tiene por propósito el que muchos jóvenes, que no tienen una orientación, puedan acudir al INADEM y puedan conocer las varias plataformas de apoyo que hay para los emprendedores de nuestro país.

Y creo que el éxito que ha tenido la Semana Nacional del Emprendedor se refleja en el número de asistentes a este evento, que ha venido creciendo en una cifra de más de 120 mil jóvenes el año pasado.

Me decía Enrique Jacob, Presidente del INADEM o Director del INADEM, que este año se prevé pueda llegar a 180 mil participantes, pero, además, otros más, miles más que en línea estarán pudiendo seguir, precisamente, el desarrollo de estos seis días de la Semana Nacional del Emprendedor.

Y yo le quisiera pedir, porque no estaba previsto, porque hay un joven que me ha compartido su experiencia, porque tuve oportunidad de platicar con él, Daniel.

Daniel que me decía, que hoy nos acompaña. Daniel no sabías que me iba a dirigir a ti, pero sí quiero compartirles, porque me lo platicaba el Secretario de Economía, sí me prestan un micrófono, por favor.

Le voy a pedir a Daniel que con sus propias palabras nos describa brevemente. A ver si alguien enfoca a Daniel para que lo puedan ver en la pantalla.

Daniel sé que desarrollaste una plataforma para hacer reservaciones de hotel en un proyecto que creo, nadie te creía, nadie te apoyaba. Y hoy ha sido un éxito y creo que tienes hasta apoyos y respaldos, el financiamiento, en la expansión de tu proyecto.

Perdón que no estuviera previsto, Daniel, pero ojalá y nos puedas compartir brevemente lo que ha sido tu experiencia, hoy de éxito, en el desarrollo de emprendedor que has realizado.

-DANIEL ERICK MAFFASSANTI: Muchas gracias.

La verdad no me lo esperaba.

Pero lo que yo les puedo compartir es muchas veces por la edad, sobre todo, a la gran mayoría que somos jóvenes emprendedores, creen que no lo puedes hacer o que es una idea temporal la que tienes y que va a quedar ahí.

Y creo que lo que hemos aprendido es que emprender es aprender. Creo que, siempre lo he dicho, si lo haces por dinero, no lo hagas, porque te vas a hartar. Porque haces muchas cosas que no te gustan y realmente las cosas que te gustan y te apasionan hacen que todo lo demás valga la pena.

La paciencia que tienes que tener es mucha, porque siempre va a tardar más de lo planeado, siempre va a salir más caro de lo esperado.

Pero yo creo que es una carrera, y siempre lo he dicho, aunque vayas último, si tú sigues avanzando, los demás tarde o temprano se van a cansar. Y al final de cuentas el que siga es el que va a perseverar.

El otro día me preguntaban cómo es que inicié emprender y cómo es que arriesgo tanto. He perdido ganado dinero, he ganado dinero, he perdido dinero. Y yo les decía que todos se equivocan, la ciencia se equivoca, a mis papás les dijeron que yo tenía un pronóstico de vida de dos años cuando nací, debido a mi discapacidad, ahora tengo 24. Y le dije el otro día a una amiga: ya tengo 22 años gratis. Mira.

Entonces, también, a través de INADEM nosotros, con mis socios, recibimos fondos el año pasado de la convocatoria 3.3, y es algo que siempre les recalqué cuando me decían: pero esto no funciona, o es palanca. Yo les decía: no es palanca, es trabajo y tienes que ponerte a estructurar y hacer un proyecto, y si tu proyecto vale la pena, hazlo.

Y le digo que alguien te ayude a invertir sin pedirte que le regreses, no pasa todos los días, y no muchos países lo tienen.

Entonces, esa es mi experiencia. Y la verdad es que, como lo he dicho, el INADEM sí sirve. El INADEM sí ayuda.

E invito a todos los jóvenes emprendedores que tienen ideas, es sólo cuestión de meterle con todo y empujar, empujar, empujar, y tarde o temprano las puertas se van a abrir.

Eso es lo que yo les puedo decir.

Muchas gracias.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Gracias, Daniel.

Yo creo que, y con ello concluyo, Daniel ha dicho más de lo que yo hubiera querido aquí sembrado en ustedes.

Daniel con su experiencia, con esto que nos ha regalado en su testimonio, creo que nos ha dicho más de lo mucho que se puede lograr cuando se tiene una idea, se persevera, se corren los riesgos, y se tienen ganas de materializarlos.

Gracias, Daniel, por tu experiencia.

Y gracias a todas y a todos por ser parte de este gran esfuerzo que ustedes realizan con su creatividad y talento para seguir moviendo a México, para seguir transformando a México y tener entre todos una mejor Nación.

Muchísimas gracias.

Voy a proceder a la declaratoria inaugural de esta Semana Nacional del Emprendedor, haciendo votos porque sea un espacio de encuentro para que nuestras y nuestros emprendedores, nuestros jóvenes de nuestro país, encuentren la oportunidad de tomar dirección, de tener apoyo y respaldo al desarrollo de sus ideas creativas, del desarrollo de sus ideas motoras y, sobre todo, a la concreción de los proyectos que tienen en mente y que quieren llevar a cabo, porque tengan el mayor de los éxitos.

Muchas gracias y felicidades a todos.