Muchísimas gracias.

Presidente Francois Hollande.

Muy distinguidas y distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno.

Señor Presidente del Banco Mundial.

Señor Secretario General de la OCDE.

Sin duda, estamos por primera vez, en 20 años, ante la posibilidad de lograr un acuerdo vinculante y universal para prevenir que el incremento de temperatura global supere los dos grados.

México, particularmente, respalda la iniciativa de precio al carbono.

La transición a una economía baja en carbono es responsabilidad de todos: gobiernos, organismos, empresas y sociedad civil.

México considera que fijar un precio al carbono es una medida efectiva para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover el uso de combustibles más limpios.

Mi país se suma a esta iniciativa, que permitirá reducir el consumo mundial de carbono y estabilizar la temperatura de la Tierra.

La justificación económica es clara: establecer un precio real al carbono reducirá su consumo e incentivará a los agentes económicos a invertir en procesos más eficientes y en canastas de energías más limpias y sustentables.

Qué hemos hecho en México en favor, precisamente,  de este objetivo.

En 2013 se aprobó el impuesto al carbono para aquellos combustibles fósiles con emisiones superiores del gas natural y se avanza en la creación del mercado de carbono.

El impuesto está diseñado a partir de las mejores prácticas internacionales y se aplica a cada tipo de combustible, dependiendo de su contenido específico de carbono.      

Busca reducir las emisiones de carbono, así como recaudar recursos para promover acciones contra el cambio climático.

Para México el cambio climático es un reto que debemos enfrentar los países con plena responsabilidad.

Mi país está comprometido con esta causa internacional, y por ello estamos adoptando medidas concretas e impulsando políticas públicas en favor del medio ambiente y del desarrollo sostenible.

El plan nacional de nuestro país promueve el crecimiento verde incluyente que, al tiempo de generar riqueza, cuida los recursos naturales y promueve el desarrollo social.

Concretamos además una Reforma Energética con criterios de sustentabilidad, incluyendo el uso de energías limpias, sobre todo, las de mayor potencial: geotérmica, eólica y solar.

Fuimos el primer país en desarrollo en presentar nuestra contribución prevista y determinada a nivel nacional: reducir para el año 2030, 22 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero y 51 por ciento las de carbono negro.

Además, nos hemos comprometido a generar el 35 por ciento de la energía con fuentes limpias para el año 2024 y el 43 por ciento para el año 2030; además, contamos ya con una Ley General de Cambio Climático.

México impulsa, además, la cooperación internacional, incluyendo inversiones al Fondo Verde Climático y al Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

México hace votos porque las naciones hoy aquí reunidas, en esta COP21, avancemos en un gran acuerdo que nos permita mitigar los efectos adversos del cambio climático, así como el desacoplamiento de las economías de las emisiones contaminantes.

México tiene la plena convicción de que esta COP21, bajo el liderazgo de Francia, permitirá que los países participantes en una convocatoria inédita, como la que estamos atestiguando, realmente logre acuerdos vinculantes, de compromiso profundo, para que realmente ésta sea una generación que haga posible que México y que el mundo entero tenga un mejor mundo para el Siglo XXI.

Muchas gracias.