Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo al señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

A la Presidenta del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los señores Gobernadores de distintas entidades federativas.

A los titulares e integrantes de organismos autónomos del Estado mexicano.

A los integrantes de este Sistema Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

A las y los Legisladores Federales aquí presentes; a dirigentes de organizaciones sindicales; dirigentes de partidos políticos; dirigentes de organizaciones empresariales.

Y dirigentes de distintas organizaciones de la sociedad civil, que son parte de este gran esfuerzo para lograr que México avance en favor de la transparencia y de mejores prácticas para combatir la corrupción.

Muy distinguidos integrantes de este presídium.

Distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación:

México se está transformando positivamente. Sus ciudadanos ejercen nuevos derechos, su economía se está modernizando y su régimen institucional se está fortaleciendo.

Gracias al trabajo corresponsable de la sociedad civil y las instituciones del Estado mexicano en su conjunto, nuestra democracia ahora cuenta con dos nuevos pilares.

Me refiero a la reforma que crea el Sistema Nacional Anticorrupción y a la Reforma en materia de Transparencia. Ambas establecen innovadores modelos y herramientas en favor de la apertura y la efectiva rendición de cuentas en todas las instituciones públicas al servicio de la población.

En estos cambios legales que promueven la eficacia y la integridad en la gestión pública, se están traduciendo ya en modernas instituciones y mayores obligaciones de transparencia, estrictos protocolos y novedosas herramientas tecnológicas.

Pero, sobre todo, las reformas habrán de reflejarse en nuevas actitudes y valores; y, con el tiempo, en una nueva cultura de la transparencia, tanto en la Función Pública, como en la vida diaria de las y los mexicanos.

Un claro ejemplo de esta transformación social es la Instalación del Consejo del Sistema Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, que hoy nos reúne.

Para reafirmar nuestro compromiso con la rendición de cuentas, aquí estamos presentes los Poderes de la Unión y Gobernadores, lo mismo que representantes de instituciones educativas, organizaciones sociales y sindicales, así como dirigentes de partidos políticos.

También se encuentran aquí, por supuesto, los integrantes de la instancia rectora del Sistema Nacional de Transparencia, encargada de coordinar y evaluar la política pública transversal en esta importante materia.

Su objetivo es claro: transparentar todas las estructuras y actos de autoridad para fortalecer la rendición de cuentas en nuestro país.

Esto significa que el quehacer público estará bajo el escrutinio de organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación, pero sobre todo, habrá de realizarse de cara a los mexicanos.

Se establecerá así una relación más cercana y directa entre ciudadanos y autoridades, dando un renovado impulso a la democracia participativa.

La instalación de este Consejo es de gran trascendencia para la vida de nuestro país. Basta revisar su composición para apreciar que en él convergen los esfuerzos de sociedad y Gobierno.

Aquí colaboran órganos constitucionales autónomos, incluyendo los 33 organismos garantes del país, el Instituto Nacional, más los 32 de igual número de entidades federativas, instancias gubernamentales y organizaciones civiles, que se suman para garantizar el derecho a saber.

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, el INAI, será clave para coordinar los esfuerzos de todas estas instituciones.

En tanto que los organismos garantes de las entidades federativas desempeñarán un papel primordial para hacer valer el derecho a la información en todo el territorio nacional y asegurar el debido cumplimiento de los sujetos obligados en el ámbito local.

Como entidad responsable de fiscalizar la totalidad del gasto público Federal y las participaciones a las entidades federativas y municipios, la Auditoría Superior de la Federación contribuirá a robustecer la transparencia y rendición de cuentas en los tres órdenes de Gobierno.

Por su parte, el Archivo General de la Nación será esencial para garantizar la organización, la pronta localización y, sobre todo, la preservación de la información pública relevante, salvaguardando con ello, la memoria documental de México.

Finalmente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, generará información estratégica para evaluar el desempeño de los sujetos obligados y contribuir a este cambio en favor de la responsabilidad, la honestidad y la eficiencia en el servicio público.

Estoy seguro de que este Consejo contará con el respaldo, el compromiso y la participación de todos para estar a la altura de los desafíos que se le presenten.

Me gustaría destacar tres de ellos en el corto plazo.

El primero, es poner en funcionamiento la Plataforma Nacional de Transparencia. Trabajando juntos, haremos realidad el que esta herramienta tecnológica de avanzada, permita homologar la calidad de datos entregados por los sujetos obligados a la ciudadanía.

El compromiso que compartimos todos es garantizar que la información sea veraz, confiable y oportuna.

El reto no es menor, considerando que tan sólo en el orden federal ha habido casi un millón de solicitudes de información desde que se creó el IFAI y que actualmente, la Administración Pública Federal recibe casi 12 mil solicitudes al mes, en promedio, por consulta de información que demanda la población.

Un segundo desafío es garantizar que los grupos vulnerables puedan ejercer plenamente el derecho de acceso a la información si trabas ni restricciones. Entre todos, debemos generar las condiciones adecuadas para que lo hagan valer, lo mismo una mujer indígena de la montaña, en Guerrero, que una persona con discapacidad de Mérida, o un adulto mayor de Veracruz.

La igualdad y la no discriminación deben ser objetivos explícitos de las políticas públicas que desarrolle este Consejo Nacional.

Y un tercer y gran desafío es impulsar la cultura de la transparencia y la rendición de cuentas en todo el país.

Para transformar las instituciones del Estado mexicano en favor de la integridad en el servicio público, en pro de la apertura de datos y la eficacia, se necesita un cambio de mentalidad en la población y en las autoridades.

Necesitamos una sociedad mejor informada y más participativa en los asuntos públicos.

Igualmente, requerimos funcionarios comprometidos con la responsabilidad que tienen encomendada. Con un servicio público de calidad, a la altura de las demandas del México del Siglo XXI.

Lo reitero. Para superar estos desafíos se necesita la determinación y la colaboración de todos.

Sepan que cuentan con el compromiso y el respaldo del Gobierno de la República.

Señoras y señores:

Afortunadamente, la transparencia se está convirtiendo en una tendencia en todo el mundo. La combinación de nuevos valores cívicos y nuevas tecnologías está potenciando y acelerando este proceso.

Como nunca antes, la información se difunde y se comparte en tiempo real, a través de Internet, de redes sociales y aplicaciones móviles.

México no es ajeno a esta tendencia. Al contrario, como país, la sociedad y las instituciones del Estado mexicano en su conjunto hemos adoptado y promovido la transparencia como una nueva forma de hacer las cosas.

La apertura que promovemos en la Administración Pública Federal es en serio, es afondo y es integral.

Estamos abriendo puertas y ventanas para que la sociedad mexicana conozca mejor cómo y en qué se invierten los recursos de los mexicanos.

La mejor prueba de este compromiso es que estamos adoptando el modelo de Gobierno Abierto, que democratiza la información pública generada por dependencias y entidades federales.

Recojo aquí lo expresado por Alejandro hace un momento, en representación de la sociedad civil.

Efectivamente, este año México tiene la Presidencia de Gobierno Abierto, de aquellos países que han decidido incorporarse a esta nueva cultura que estamos fomentando en favor de la transparencia.

Yo estoy convencido que la instalación de este Consejo, que habrá de normar, que habrá de orientar, que habrá de abrir camino, nuevas brechas en favor de la transparencia, de establecer un nuevo paradigma cultural entre los mexicanos, un nuevo modelo que nos permita a autoridades y a la sociedad en general, ser parte de esta apertura y, también, de dar luces y de abrir camino en esa brecha todavía no abierta, que nos permita ir generando una nueva cultura de la transparencia entre los mexicanos.

Estoy también convencido de que, a partir de lo que dijera Alejandro, el señor Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, en las reflexiones que aquí nos compartió, habiéndose salido de su discurso que, como él dijo, no le gustó, pero que, sin duda, apuntó lo que está haciendo el Estado mexicano.

Y déjenme decirlo, quizá, en palabras francas y abiertas, quizá en un ejercicio de transparencia, porque eso fue lo que hizo, precisamente, el Presidente del Senado, abrirnos a su reflexión con toda apertura; Alejandro convocando como integrante de la sociedad, para que realmente hagamos un esfuerzo conjunto, sociedad y Gobierno, en favor de la transparencia, que es el tema que hoy nos convoca y, también, en favor del combate a la corrupción.

Yo he señalado, ahora seré yo quien me salga del discurso y entre un poco a la reflexión, pero siguiendo esta misma sintonía y consistencia en lo que aquí se ha afirmado.

Realmente, de forma inédita, estamos haciendo un esfuerzo mayor, el Estado mexicano y la sociedad, por realmente establecer este nuevo modelo de apertura y de combate eficaz a la corrupción.

Decía yo que he señalado de manera reiterada, que éste es un problema a veces de orden cultural. Me he llevado, por ello, a veces algunas críticas que se señalan que no es cultural.

Si no lo fuera, porque, además, está en el orden mundial, no es privativo de nuestro país, ni de nuestra sociedad, me parece que es un tema de orden global, está en todo el mundo; y a veces más que aparejado a una cultura, lo está a una condición, a la condición humana.

Lo que estamos haciendo, precisamente, en sintonía con los cambios que el mundo está viviendo; México, si alguna vez entró tarde, sin duda, hoy está dando pasos de avanzada y de vanguardia en lograr mayor eficacia en la transparencia y en el combate a la corrupción.

No hay países, como en el caso de México, que tengan organismos autónomos, que no dependen de otros poderes. Tiene sus propios organismos autónomos, que sólo están para rendir cuentas a la sociedad mexicana, lo cual no necesariamente ocurre por igual en otras naciones.

Ahora hemos establecido dos grandes pilares: un sistema de transparencia y un sistema para combatir la corrupción.

Le decía yo en palabras, quizá, así de directas al Presidente del Senado en corto, lo que hemos o lo que estamos haciendo, y a lo mejor le voy a dar con ello material a más de un caricaturista, pero el Estado mexicano y su sociedad, lo que estamos haciendo es domar auténticamente la condición humana, llevarla por nuevos caminos, estableciendo parámetros, estableciendo límites, controles, obligando a la apertura y a la transparencia.

Estamos, auténticamente, estableciendo nuevos paradigmas, y lo más importante: no lo está haciendo sólo el Estado mexicano y su sociedad, le acompaña la participación activa de la sociedad civil.

Entre todos estamos auténticamente tomando y llevando para bien a nuestra Nación, a esta gran condición humana que ha venido evolucionando, que hoy adopta los signos y los parámetros de los cambios que se dan en el orden mundial, y México es de los primeros en sumarse a esta sincronía y a esta evolución que se da en el mundo.

Cuando se nos señala, se olvida de decir que en muchas otras partes del mundo difícilmente se ha logrado lo que en México hoy tenemos, y que a veces tomamos o damos pasos de vanguardia en favor de estas dos grandes causas.

Hoy, quiero decirles que el Gobierno de la República por convicción, como lo dije en Nueva York, cuando asumí la Presidencia, precisamente, del Gobierno Abierto, como país, en representación de México, el Gobierno de la República tiene esta firme convicción, se suma a este esfuerzo colectivo de Estado mexicano y de sociedad para realmente avanzar en favor de la transparencia y de un combate frontal efectivo y real a la corrupción.

Esto es parte de un proceso. No ocurrirá de la noche a la mañana. No es a partir de los discursos que aquí hemos escuchado, comprometidos, en favor de este esfuerzo, como habrá de darse el cambio.

Habrá de darse a partir de una efectiva y real participación de quienes tenemos tarea pública y social, de quienes queremos realmente un cambio en nuestro país y en quienes creemos y estamos en favor de un cambio cultural.

Seremos parte de este proceso y sólo quiero decirles que hago votos porque realmente el esfuerzo de este Consejo del Sistema Nacional de Transparencia contribuya de forma importante a lograr estos dos grandes objetivos: mayor transparencia y combate frontal a la corrupción.

Que esto sea para bien de México y de su sociedad.

Muchísimas gracias.