Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Señor Almirante Secretario de Marina.

Señor Gobernador del Estado de Sinaloa.

Muchas gracias por su hospitalidad y muchas gracias por su mensaje cálido; sobre todo, de reconocimiento al esfuerzo que todos venimos haciendo en la construcción de una mejor Nación.

Muy distinguidos integrantes del presídium.

Muy distinguidos invitados.

Señor Gobernador electo del Estado de Sinaloa.

Señores exgobernadores, que amablemente nos acompañan.

Distinguidos representantes de los diferentes poderes del Estado de Sinaloa.

Muy apreciadas familias y representantes de la sociedad civil, que hoy están aquí presentes.

Quiero saludar con reconocimiento y con respeto a los señores Generales, Almirantes, Jefes, Capitanes, oficiales, clases, personal de tropa y marinería.

De igual manera, de manera muy especial, a los señores Generales en situación de retiro, a quienes saludo con reconocimiento y aprecio.

A las familias de integrantes de nuestras Fuerzas Armadas.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Permítanme, antes de referirme al evento que hoy nos convoca, con la presencia de todas y de todos ustedes, reiterar desde aquí mi mayor solidaridad para con la familia y para con todo el pueblo mexicano, ante el lamentable deceso de uno de los suyos.

Y me refiero a un gran artista, reconocido aquí y fuera de nuestras fronteras, a Juan Gabriel.

Un hombre que, en sus letras, en la letra de sus canciones, en su música, en sus interpretaciones, sin duda, proyectaba la esencia del pueblo mexicano: nuestra forma de ser, nuestras tradiciones, nuestras raíces, nuestros cariños.

Vaya desde aquí, mi más sentido pésame a su familia y, también, a todo el pueblo mexicano, que hoy está bajo la tristeza de haber perdido a un gran artista, a uno de los suyos, a quien honramos y guardamos la mejor memoria de él.

Nuestro más sentido pésame, particularmente, a sus seres queridos y a sus familiares.

Señoras y señores:

Nos encontramos en Mazatlán, Sinaloa, para inaugurar formalmente el Hospital Militar Regional de Especialidades. Un hospital que cuenta con equipo de última generación y con profesionales de la salud, altamente capacitados.

Quiero agradecer el respaldo del Gobierno de Sinaloa, por haber donado los terrenos y parte de las instalaciones de este complejo hospitalario.

Sin duda, se trata de una muestra del gran cariño, del agradecimiento y de la confianza que los mexicanos le tienen a sus soldados y marinos, particularmente, aquí, en este estado.

No hay que olvidar que la mayor parte de los soldados y marinos pasan largas temporadas en distintas regiones del país para cumplir con sus misiones asignadas. Ahí, se vuelven parte de la comunidad que los recibe, hacen amistades y forman a sus familias.

Con estas nuevas instalaciones, los elementos del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, adscritos a esta III Región Militar, así como a los familiares que los acompañan, tendrán acceso a servicios médicos más sofisticados, de calidad, sin necesidad de trasladarse a otras ciudades.

Ésta es una obra relevante, de 200 camas y con 32 especialidades, para toda la Región Noreste del Servicio de Sanidad Militar, para atender a siete estados: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Nayarit, Sinaloa y Sonora.

Con este hospital, hoy la infraestructura militar de salud incluye cinco hospitales militares de especialidad, cuatro hospitales regionales de especialidades, como éste, 31 hospitales regionales y de zona, y 10 unidades médicas de consulta externa, todo ello en favor de un millón 100 mil derechohabientes.

Como Presidente de la República, una de las responsabilidades que más respeto me inspira y más me enorgullece es ser Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Es un alto honor, que me compromete con las condiciones de vida de nuestro personal militar y de sus familias.

Por ello, en esta Administración hemos fortalecido la cobertura y calidad de los servicios, con obras como ésta y otras que recientemente entregamos: el centro de detección oportuna de cáncer de mama y la modernización del Hospital Central Militar, donde se pusieron al día las áreas de urgencias, oncología y oftalmología.

Ser Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas permite al Titular del Ejecutivo tener una relación frecuente y cercana con los diversos organismos militares, que día con día se preparan para servir mejor a la Patria.

En esta convivencia he tenido la oportunidad de constatar personalmente el profesionalismo y la entrega de las instituciones de salud militares.

A nadie escapa y es del dominio público, que en lo personal he sido atendido en instalaciones médicas militares.

Puedo dejar hoy aquí, no sólo de manera institucional, sino más bien de forma personal, testimonio de gratitud y reconocimiento a la calidad y a la calidez en el servicio que se presta en las instalaciones médico militares.

Para quienes en su momento y de quienes he recibido su atención médica, mi gratitud permanente y todo mi reconocimiento.

En todo ello, destaca la planeación estratégica, ya que no sólo se construyen instalaciones del más alto nivel, sino también se forma a profesionales y especialistas de excelencia para laborar en ellas.

Hace apenas cinco meses inauguramos en la capital del país el Centro Militar de Ciencias de la Salud, el hospital o, más bien, la Escuela Médico Militar, como quizá la mayoría de la población la conoce, en la que aspiran muchos mexicanos a formarse, adquirir conocimientos y a prepararse en algunas de las ciencias de la salud.

Estas instalaciones nuevas, que fueron renovadas completamente, no sólo renovadas, sino construidas nuevamente, para tener planteles de formación a la altura de los retos y exigencias que hoy se demanda, en quienes se dedican precisamente a atender la salud de la población derechohabiente de nuestras fuerzas miliares.

Ahí se forman médicos, odontólogos y enfermeras, así como oficiales de sanidad, para brindar sus servicios en unidades y hospitales, como el que hoy estamos inaugurando.

Desde aquí, expreso mi reconocimiento al personal médico militar de todo el país, por su entrega y compromiso diario.

Para mí siempre es grato saludar y encontrarme con quienes todos los días hacen del compromiso y amor a México una auténtica vocación de vida.

La entrega de condecoraciones, distinciones y menciones honorificas, que acabamos de realizar, es una forma solemne y emotiva de reconocer sus esfuerzos en cada una de las responsabilidades asignadas.

Tanto en el desempeño individual, como en el colectivo, ustedes se han destacado por la efectividad y profesionalismo de su trabajo.

Con responsabilidad y resultados, son ejemplo para sus compañeros, y un motivo de orgullo para su instituto armado.

La distinción que hoy reciben, también es muestra del agradecimiento del pueblo de México, que otorga a sus soldados, marinos y pilotos más destacados.

Sepan que cuando cumplen con México, también cumplen con sus familias, quienes son su principal motivación para seguir adelante.

Mi mayor reconocimiento a los familiares que hoy nos acompañan. Gracias por respaldar el trabajo diario de sus hijos, de sus parejas y, en muchos casos, de sus padres.

Señoras y señores:

Concluyo mi intervención recordando las emotivas imágenes de los recientes Juegos Olímpicos, celebrados en Río de Janeiro.

Es de especial reconocimiento que cuatro de nuestros medallistas que subieron al podio, tienen dos grandes orgullos: ser mexicanos y ser integrantes de las Fuerzas Armadas.

Las historias de vida de estos cuatro destacados deportistas es muy similar a la de cada uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Son mujeres y hombres que entrenan y se preparan todos los días, que se rigen por la disciplina y tienen un inquebrantable amor por su Patria.

Estoy convencido, México cuenta con sus Fuerzas Armadas para seguir edificando una Nación más segura, más justa, más próspera y de mayor bienestar para su sociedad.

Mi más amplio reconocimiento y gratitud a todas y todos los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas.

Muchísimas gracias.