Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este acto.

Quiero saludar a los Poderes que están aquí convocados, al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

A las y los Legisladores Federales, que también acompañan esta representación de nuestro Poder Legislativo.

De igual manera, quiero saludar a los Gobernadores de las distintitas entidades Federativas del país, que hoy están presentes en este acto.

A sus muy distinguidas esposas, que también nos acompañan, y que, de manera especial, encabezan esfuerzos en los DIF estatales, como lo hace mi esposa, Angélica, en el DIF Nacional, y que mucho tiene que ver con el propósito y motivo que hoy nos está reuniendo en este espacio.

Quiero saludar a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, que participan de esta tarea que es transversal, que no es solo de una dependencia, sino que es de todo un Gobierno, precisamente, para asegurar la vigencia plena de derechos y acceso a los derechos sociales de toda la población, y muy señaladamente de personas que tienen algún tipo de discapacidad.

Quiero saludar a los representantes de diferentes organizaciones sociales, que acompañan el esfuerzo en favor de las personas con discapacidad, y que hoy están aquí presentes.

Particularmente, quiero saludar a Santiago y agradecerle su testimonio, su experiencia que nos ha compartido, ya más de 30 años trabajando en favor de las personas con discapacidad, como lo hacen muchas otras personas, muchas y muchos aquí presentes, que podrían también compartirnos su experiencia y lo mucho que, sin duda, nos hace falta hacer en favor de este noble propósito.

Saludo a toda esta asistencia, a todo este auditorio.

Debo decirles que, dadas las condiciones de la Contingencia Ambiental, y por ello ofrezco una disculpa, el espacio originalmente previsto para reunirnos era un espacio abierto, aquí, en la Residencia Oficial de Los Pinos, para dar cabida y espacio suficiente a toda la convocatoria que se había hecho.

Lamentablemente, ante estas condiciones, hay algunas personas que lamentablemente ya no pudieron tener acceso a este salón en el que nos encontramos, a este espacio cerrado, pero que nos están siguiendo en uno de los salones anexos.

Por las incomodidades que esto haya representado, ofrezco una disculpa. Pero esto no altera el motivo que hoy nos está aquí reuniendo.

Aquí ya se ha expresado, es justamente hoy hace ocho años que entró en vigor, precisamente, el acuerdo suscrito por México, motivado y convocado por México, y alentado por México, sobre esta Convención para el Respeto de los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Inclusión Social.

Esta convención, realizada y convocada por Naciones Unidas hace 10 años, hoy cumple ocho años de que entrara en plena vigencia.

Por qué estamos hoy aquí.

Además de ser esta razón ocasión para convocarnos, es el refrendo que hoy hace el Estado mexicano, sus autoridades, sus poderes, sus órganos autónomos, aquí está el Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y titulares de otros órganos autónomos, sus órganos autónomos, los gobiernos locales de las distintas entidades federativas, los gobiernos municipales.

El Estado mexicano en su conjunto, hoy estamos aquí, para reafirmar nuestro compromiso, no retórico. Un compromiso que va más allá de una voluntad expresada, sino del propósito real y efectivo de trabajar en favor de las personas que enfrentan una condición de discapacidad.

De los 7.6 millones de niñas, niños, adolescentes y adultos que tienen esta condición, que viven en una condición de discapacidad, y el Estado mexicano está obligado, no es una tarea discrecional optativa, es una tarea, como Alejandra hace un momento ella señalara, es una tarea que obliga al Estado mexicano, velar y garantizar para que las personas con discapacidad tengan acceso pleno a todos los derechos sociales que tiene nuestro país, a todos los derechos que consagra nuestra Constitución.

Y advertimos, como Santiago nos lo ha compartido, que hay muchas personas en este universo, estimado a través de encuestas, de 7.6 millones de mexicanos que están en esta condición, advertimos que muchos de ellos no tienen este acceso real y efectivo a gozar de los derechos que consagran nuestra Constitución.

Alejandra ha expuesto lo mucho que pasa, la realidad que viven muchas personas en nuestro país, que no pueden tener acceso a leer algo, que no pueden tener la facilidad para escuchar algo que sea de su preferencia, algún programa de su preferencia.

La imposibilidad que tienen muchas personas de poder movilizarse o acceder a distintos espacios, con fines recreativos, de conocimiento o cualquier otro, al que no pueden acceder.

Y esto nos recuerda o, más bien, nos hace tener en observancia, la obligación que tiene el Estado mexicano de avanzar y procurar que estas vulnerabilidades, estas deficiencias que impiden que muchos mexicanos con discapacidad puedan tener ese goce y disfrute real de sus derechos, obligue al Estado a reforzar su esfuerzo, a redoblar el paso, a comprometerse.

Y, decía yo, no en la voluntad sólo política y retórica, sino hacer un esfuerzo mayor y sistematizado, articulado entre todos los órdenes de Gobierno.

Sin duda, no partimos no cero. Hay que decir que en todos los órdenes de Gobierno hay esfuerzos aislados, a veces.

La doctora Mercedes Juan, quien gentilmente me acompañara como integrante del Gabinete del Gobierno de la República, y hoy lo sigue haciendo como parte de este esfuerzo, hoy como Directora, precisamente, de este Consejo para la Inclusión y Desarrollo de Personas con Discapacidad, ella, en alguna forma, citó varias de las acciones que diferentes dependencias del Gobierno de la República realizan en favor de las personas con discapacidad, y aún así siguen siendo insuficientes.

Por eso, hoy estamos aquí, por eso la presencia de titulares, de Poderes del Estado, de órganos autónomos, de Gobernadores de diferentes entidades, y agradezco la presencia, repito, de sus esposas que encabezan esfuerzos en los DIF estatales y aquí, nacionalmente, mi esposa, y la Directora del DIF Nacional, estamos aquí para reafirmar este compromiso, para comprometernos a articular nuestro esfuerzo, para que realmente ajustemos el marco legal y las políticas públicas que emprendemos, a lo que marca nuestra obligación y atención a la suscripción que México hiciera de esta convención, aprobada hace 10 años por parte de Naciones Unidas.

Ahí, hay un marco de referencia, y eso nos debe convocar a que, en este esfuerzo articulado de los órdenes de Gobierno, en primer lugar, adecuemos nuestro marco legal, podamos tener leyes en las entidades federativas y leyes en el orden Federal, que estén dedicadas y pensadas para asegurar los derechos de las personas con discapacidad.

En próximos días, estaré enviando al Congreso de la Unión un paquete de iniciativas, precisamente, para ajustar muchas de nuestras leyes a los términos que están previstos en esta Convención, para que seamos congruentes entre lo que postulamos y comprometimos, y lo que las leyes que tenemos, estén garantizando.

Tenemos que tener una información mucho más amplia. Hoy sabemos que son aproximadamente 7.6 millones de personas las que tienen algún tipo de discapacidad, pero esto deriva de encuestas realizadas por INEGI y por entidades públicas, pero no, precisamente, porque sepamos con la debida precisión quiénes son y en dónde están.

Por eso, parte de este esfuerzo, y algo que hoy queremos comprometer, es el que realmente dediquemos esfuerzos para que podamos tener un Sistema Nacional de Información sobre Discapacidad, en dos componentes básicos: el Registro de Personas con Discapacidad y su Sistema Georeferencial. Ese es una tarea que hoy estamos comprometiendo a propósito de esta convocatoria.

Quiero darle respuesta a lo que Santiago me planteaba hace un momento y quiero aquí comprometer.

Porque no puede quedar solo en lo que estemos aquí diciendo, sino efectivamente, las dependencias del Gobierno de la República, que tienen incidencia particular, los titulares de estas dependencias, de estas Secretarías, que su actuación incide en asegurar derechos para las personas con discapacidad.

Ten la certeza, Santiago, porque sé que ésta es una tarea a la que convocan tú y distintas organizaciones sociales, tengan la certeza de que en mi Gobierno encontrarán un aliado para avanzar en este esfuerzo.

Y he de dar las instrucciones, aquí las doy públicamente, para que los titulares de esas dependencias, de esas Secretarías del Gobierno de la República se reúnan al menos una vez cada semestre con las organizaciones sociales y puedan definir líneas de acción y de política pública para avanzar en este esfuerzo.

Esto se inscribe, esto que Santiago aquí me ha expuesto y que me ha pedido, y que aquí le estoy dando respuesta y comprometiendo, además, este propósito, se inscribe en algo que ha sido la mística de trabajo del Gobierno de la República: el escuchar a la sociedad.

El escuchar a las diferentes organizaciones sociales, a los distintos sectores de nuestra sociedad, que enfrentan distinta problemática y en donde el Gobierno de la República no quiere tomar definiciones de política pública o acciones por sí solo, sólo por su cuenta, sino hacerlo escuchando, construyendo y enriqueciendo cualquiera que sean las definiciones que tomemos de política pública, que estén dedicadas a atender los problemas que tienen los distintos sectores de nuestra sociedad.

Por eso aquí, hoy, reafirmo el compromiso que tiene el Gobierno de la República de escuchar a las organizaciones que trabajan en favor de las personas con discapacidad, que sepan que estaremos muy pendientes de ustedes, que mantendremos este diálogo de forma permanente y continua, a través de las dependencias públicas que están constituidas para este propósito.

La doctora Mercedes Juan, dentro del ámbito de la política social; Alejandra Haas, dentro del ámbito para combatir la discriminación, todo tipo de discriminación.

Y estas dependencias y todo el Gobierno de la República jalando muy parejo, al lado de las organizaciones y de las personas con discapacidad, que nos permitan avanzar en este esfuerzo.

En este esfuerzo que lo es de todos, no es tarea de unos cuantos. Es obligación del Estado mexicano, es obligación de las distintas partes que conforman al Estado mexicano.

Y es parte de un esfuerzo compartido con diferentes organizaciones y con las propias personas que tienen algún tipo de discapacidad, para que aseguremos que tengan calidad de vida, para que aseguremos que puedan gozar plenamente de los derechos que consagra nuestra Constitución para todas y todos los mexicanos.

Y las personas con discapacidad son parte de este gran universo; son por quienes tenemos que ver, a quienes tenemos que cuidar y procurar condiciones para asegurarles la vigencia plena de este derecho.

A eso estamos comprometiéndonos el día de hoy.

Por eso la presencia de todas estas autoridades, por eso la presencia de las organizaciones de la sociedad civil, en quienes reconozco su labor altruista y dedicada, y empeñada, precisamente, para apoyar a las personas con discapacidad.

Hagamos esfuerzo compartido. Trabajemos juntos. Caminemos de la mano y tengamos siempre presente el espíritu que convocó a esta Convención: nada de nosotros, sin nosotros. Es con ustedes con quienes seguiremos trabajando.

Muchísimas gracias.