Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Muy distinguida Secretaria de Salud del Gobierno de la República.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, muchas gracias por acompañarnos en la celebración de esta fecha tan importante.

Muy distinguida representante de la Organización Mundial de la Salud en México.

Y muchas gracias, además, por el mensaje y, sobre todo, por el reconocimiento que usted ha hecho al trabajo que por varios años el país ha venido llevando a cabo, precisamente, para cuidar de la salud de los mexicanos, y hacer nuestra contribución, desde México, a la salud mundial.

Me da mucho gusto saludar al Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

A los Gobernadores que están aquí, presentes en este acto.

Al señor Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios. Muchas gracias por acompañarnos.

Y a presidentes de distintas organizaciones de la sociedad civil que contribuyen a la salud de nuestro país, que hacen su mayor esfuerzo en esta tarea.

Me da mucho gusto saludar a directores de instituciones de nuestro Sistema Nacional de Salud, que están todos comprometidos, precisamente, por la salud de los mexicanos.

Me da mucho gusto saludar en este acto a los señores exsecretarios de Salud del Gobierno de la República.

A funcionarios de todos los órdenes de Gobierno que participan en distintas instituciones que están, precisamente, trabajando por la salud de los mexicanos.

De manera muy particular, quiero saludar a todo el personal de la Secretaría de Salud, de este Instituto que recién hemos inaugurado, precisamente en el marco de esta celebración del Día Mundial de la Salud.

Mi reconocimiento a su compromiso, a su entrega cotidiana para cuidar de la salud de los mexicanos.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

La protección de la salud es un derecho humano universal.

Para lograr su ejercicio pleno, se requiere la participación de todas las naciones y el compromiso de todos sus gobiernos.

Con esta firme convicción, México conmemora el Día Mundial de la Salud, jornada que en esta ocasión busca crear conciencia ciudadana sobre la importancia de prevenir enfermedades transmitidas por picadura de insectos, como el dengue o el paludismo.

En esta fecha tan significativa, nuestro país reafirma su apoyo a la Organización Mundial de la Salud, y refrenda su compromiso de trabajar juntos para enfrentar, con oportunidad y eficacia, las enfermedades que ponen en riesgo la salud pública.

Gracias al esfuerzo de varias generaciones, los mexicanos tenemos avances sustantivos en materia de salud. Por ejemplo, contamos con doctores preparados y especializados, así como con investigadores dedicados a prevenir y combatir las amenazas sanitarias.

El mejor ejemplo de ello, son, precisamente, las mujeres y hombres que hoy han sido galardonados por su desempeño profesional y su brillante trayectoria.

Nuevamente, felicito a la doctora Raquel Gerson por recibir la Condecoración Eduardo Liceaga, una de las más altas distinciones en medicina.

Éste es un merecido reconocimiento a sus aportes en la lucha contra el cáncer y, sobre todo, a la atención profesional y humana que brinda a quienes enfrentan esta enfermedad.

Enhorabuena, también, a los profesionales de la salud que ganaron el Premio al Mérito por su entrega y vocación de servicio.

Mi más amplio reconocimiento a esa entrega de muchos años en distintas tareas y en distintos espacios especializados, desde los cuales ustedes han contribuido, precisamente, a cuidar de la salud de los mexicanos y a que México haga este aporte a la salud mundial.

Mi mayor reconocimiento a todos ustedes.

Para superar los desafíos sanitarios del Siglo XXI, los mexicanos también contamos con sólidas instituciones de protección a la salud. Tenemos una amplia red de hospitales, clínicas y centros de salud, así como institutos y laboratorios nacionales de gran prestigio y reconocimiento, incluso, más allá de nuestras fronteras.

Celebro que hoy, en el marco del Día Mundial de la Salud, estemos consolidando la infraestructura del sector con la inauguración de la nueva sede del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, el InDRE.

Se trata de un organismo estratégico para la prevención y control de diversas afecciones, que podrían tener graves impactos en la salud de nuestra población.

Desde su creación, hace 75 años, ha desempeñado un papel clave en la eliminación de la poliomielitis y la contención del sarampión, la tuberculosis, el dengue y el cólera, entre muchas otras enfermedades.

México recuerda su contribución para diagnosticar y controlar la pandemia de Influenza A/H1N1, en el año 2009.

Además, como órgano rector de la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, el Instituto provee información estratégica para la toma de decisiones en la protección de la salud de los mexicanos.

Yo quiero agradecerles la paciencia que han tenido para que, previo al inicio de este acto, hubiésemos hecho un rápido recorrido, precisamente, por estas nuevas instalaciones del InDRE, observando realmente el nivel de especialización y, sobre todo, los pasos tan decididos que el Estado mexicano ha tenido para contar con esta gran institución que no sólo será referente para la salud en nuestro país, sino lo será también para la salud del mundo entero.

Hoy, cuenta con nuevas tecnologías, con mayores capacidades y nuevas fortalezas, muy superiores a las que entonces tuvo en el año 2009 cuando, incluso, tuvimos que apoyarnos y respaldarnos con los estudios de otros laboratorios en otros países.

Ahora, México se convierte, a través de ese Instituto, del InDRE, en una nueva fortaleza para cuidar de la salud de los mexicanos y hacer, insisto, nuestro aporte a la salud mundial.

En congruencia con la temática de la jornada internacional que hoy conmemoramos, he dado indicaciones a la Secretaría de Salud y a su titular, para que se tomen las medidas necesarias a fin de que todas las instituciones del Sistema Nacional de Salud contribuyan a mitigar el impacto de enfermedades transmitidas por picaduras o mordeduras.

Ese es el llamado al que hoy nos convoca la Organización Mundial de la Salud.

El lema, precisamente, de esta celebración no lo es sólo de México. Lo es del mundo entero, precisamente, para generar esta conciencia y que todos los gobiernos asumamos nuestra responsabilidad en cuidar y tomar acciones preventivas sobre los eventuales daños que picaduras y mordeduras pueden tener en la salud de la población mundial.

Hoy, el InDRE cuenta con los recursos humanos, tecnológicos y materiales para seguir cumpliendo sus responsabilidades en beneficio de todos los mexicanos.

Aquí, se tienen laboratorios que realizan diagnósticos con apego a los más rigurosos protocolos internacionales.

En este lugar laboran científicos que se especializan en las enfermedades de mayor riesgo para la población, lo mismo que académicos que forman nuevas generaciones de expertos en la materia.

La nueva sede del InDRE que estamos inaugurando, es un edificio inteligente y sustentable que utiliza tecnologías amigables con el medio ambiente. Todo esto lo convierte en el complejo de laboratorios de su tipo más moderno y más grande de América Latina.

Con estas amplias e innovadoras instalaciones, México se pone a la vanguardia en la vigilancia de las enfermedades más riesgosas para nuestra sociedad, las existentes o las que pudieran surgir.

En la construcción y equipamiento de esta magna obra, el Gobierno de la República invirtió mil 200 millones de pesos. Son recursos que contribuirán a una vida saludable y plena para los mexicanos.

En este acto, quiero saludar a los legisladores, tanto del Senado de la República como de la Cámara de Diputados, porque ustedes precisamente han apoyado y respaldado este esfuerzo que hoy realiza el Gobierno de la República, para seguir invirtiendo en la salud de todos los mexicanos.

Muchas gracias por su presencia.

No olvidemos que hoy México vive una situación desafiante en materia de salud pública.

Nuestro país no sólo enfrenta enfermedades infectocontagiosas, como el dengue, sino también afecciones crónicas no transmisibles, propias de países desarrollados, como cáncer, diabetes e hipertensión.

Para superar este reto, hace un año, en la anterior celebración del Día Mundial de la Salud, se presentó la Política Nacional de Salud de esta Administración. Y hoy, me gustaría compartir, de manera muy breve, con ustedes, algunos avances en cada una de sus estrategias.

La primera: Avanzar en la construcción de un sistema de salud universal. Al cierre del mes pasado, 55.6 millones de mexicanos, sin seguridad social; estaban afiliados al Seguro Presidente Popular; esto es 2.7 millones de personas más con respecto a diciembre del 2012.

Con ello, ahora el nuevo padrón general de salud, que incluye también a derechohabientes de instituciones de seguridad social, está integrado por más de 99 millones de mexicanos.

Segunda estrategia: Hacer de la prevención un eje prioritario para mejorar la salud.

Con el fin de incrementar la calidad de vida de la población y frenar el rápido crecimiento de enfermedades crónicas no transmisibles, se puso en marcha la Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.

Además, el Gobierno de la República fortaleció todos los programas destinados a la promoción de estilos de vida saludable, como PREVENIMSS y PREVENISSSTE, y de entre ellas destacan campañas que estoy seguro la población ha visto y ha escuchado: Chécate, Mídete, Muévete.

Tercera: Mejorar la atención de la salud entre la población en situación de vulnerabilidad.

Gracias al fortalecimiento de los programas de salud y la creación de estrategias sociales transversales e innovadoras, como la Cruzada Nacional Contra el Hambre, se ha mejorado la nutrición y las condiciones de salud de los mexicanos que lamentablemente menos tienen.

Y en este marco, se cuentan con 733 unidades médicas móviles que atienden localidades aisladas en 345 municipios del país, en donde viven más de dos millones de mexicanos.

Además, para garantizar la correcta nutrición de los recién nacidos, se crearon 13 bancos de leche materna en 12 entidades federativas.

Cuarta estrategia: Asegurar el acceso efectivo a servicios de salud de calidad.

Con el fin de homologar la calidad de los servicios que ofrecen las distintas instituciones del sector, se han definido protocolos e indicadores de actuación, se ha fomentado la acreditación de unidades médicas, y se ha impulsado la capacitación de los profesionales de la salud.

Para seguir avanzando en este proceso, he dado indicaciones a la Secretaria de Salud a crear una instancia para la regulación y vigilancia de la calidad de los servicios en los establecimientos de salud, así como en la práctica médica.

Es decir; actuemos de manera anticipada y no reactiva, y tengamos un área dentro del Sector Salud encargada, precisamente, de estar monitoreando la calidad de los servicios que prestan las instituciones y los establecimientos del Sistema Nacional de Salud de nuestro país.

De igual forma, para que todos los mexicanos por igual sean atendidos en instalaciones dignas, se ha ampliado y modernizado la infraestructura hospitalaria.

A la fecha, la Secretaría de Salud ha concluido 325 obras nuevas de ampliación o remodelación, y mil 363 más están en proceso de construcción.

Y, finalmente, la Quinta estrategia: Promover la cooperación internacional en salud.

Precisamente, con las nuevas instalaciones del InDRE, México está en mejores condiciones de fortalecer la colaboración internacional en la vigilancia de enfermedades de interés para la salud pública mundial.

En 2013, México cumplió los protocolos establecidos por el Reglamento Sanitario Internacional en el manejo de la emergencia provocada por los huracanes Ingrid y Manuel. En aquella ocasión se actuó con oportunidad, transparencia y plena responsabilidad para evitar cualquier brote epidémico.

A través de estas cinco estrategias, México avanza en la dirección para lograr el acceso generalizado a sus habitantes de servicios de salud.

El objetivo estratégico es que todos los mexicanos, en toda la geografía nacional, tengan acceso a servicios de salud con la calidad y trato humano que merecen.

Señoras y señores:

La protección de la salud es la primera y la más importante condición para el bienestar de las personas, y el desarrollo de nuestra sociedad.

Es la base para alcanzar un México más incluyente y más próspero como esta Administración se lo ha propuesto, y en lo que estamos trabajando para contribuir a este objetivo.

Con médicos, enfermeras y expertos comprometidos, como los hoy galardonados, que son, sin duda, personas comprometidas con la salud de los mexicanos, y con nuevas instalaciones de clase mundial, como las que aquí hoy estamos inaugurando, el país hace frente a los retos en materia de salud.

Invito a todos los aquí presentes, a las miles de mujeres y hombres que velan por la salud de los mexicanos, a seguir trabajando con la entrega, dedicación y vocación que los distingue.

Juntos, vamos a mover a México hacia mejores condiciones de salud para todos sus habitantes.

Nuevamente, desde aquí, mi más amplio reconocimiento a todas las instituciones de salud del Estado mexicano, que hacen su mayor contribución a la salud de los mexicanos.

Pero de manera especial, mi reconocimiento a todos los trabajadores de la salud: a médicos, a enfermeras, a todos quienes trabajan de manera cotidiana e, insisto, dan lo mejor de sí en un compromiso social que tienen de cuidar la salud de los mexicanos.

Nuevamente, felicidades a nuestros galardonados por su trayectoria, por sus méritos profesionales, pero, sobre todo, por su entrega y compromiso por la salud de los mexicanos.

Muchas felicidades.