Muchísimas gracias.

Y muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este evento del Congreso del Comercio Exterior Mexicano.

Quiero saludar al señor Gobernador del Estado de Guanajuato, agradecerle una vez más su hospitalidad y, sobre todo, siempre reconociendo la gran voluntad que ha habido de parte de su gobierno para que trabajemos al unísono, hagamos frente común en distintas tareas que permitan servir de mejor manera a los guanajuatenses.

De igual manera, quiero saludar a don Valentín Diez, agradecerle la muy atenta y amable invitación para estar una vez más en este Congreso.

Y hacer entrega aquí de galardones a distintas empresas mexicanas que se han distinguido, que han destacado, precisamente, por su plataforma exportadora, siendo ejemplo y referente de éxito para otras empresas mexicanas, que están decididas, realmente, a tener presencia en diferentes mercados del mundo.

Quiero saludar a los integrantes del presídium.

Particularmente, a los dirigentes empresariales encabezados por su Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, y dirigentes de otras organizaciones empresariales que están acompañando este evento.

A las distintas autoridades de los diferentes órdenes de Gobierno: Federal, estatal y municipal.

A las y los legisladores federales y estatales.

Pero, especialmente, a toda esta comunidad empresarial; comunidad empresarial exportadora de nuestro país que aquí se ve representada en este congreso.

Les quiero saludar con respeto, pero, al mismo tiempo, con amplio reconocimiento porque realmente han hecho de su trabajo una vocación por posicionar a México a través de los que ustedes venden, de lo que ofertan a México y al mundo entero.

Y eso que ustedes hacen se ha convertido, repito, en un gran referente de éxito y de proyección de México ante el mundo entero.

Ustedes son el rostro vivo de la presencia, a través de sus empresas, de la presencia de México en todo el mundo.

Mi reconocimiento y felicitación a este importante logro del empresariado mexicano.

De igual manera, saludo al cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, a quienes saludo con respeto.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Repito, es un gusto, nuevamente, encontrarme aquí, en Guanajuato.

Apenas hace unas semanas estuvimos aquí, con el Gobernador del estado, para inaugurar el Centro de Justicia para la Mujer.

Y, agradezco, como siempre, la gran hospitalidad que hoy Guanajuato, su gente, nos dispensa en esta visita que nuevamente hacemos a esta entidad.

Quiero felicitar, también, a don Valentín Diez Morodo y a todos los miembros del COMCE, por esta 23ª Edición de este Congreso, que se ha consolidado ya como el evento en materia comercial más importante de nuestro país.

De manera muy especial, quiero felicitar a las empresas, instituciones y organismos que hoy han sido galardonados con el Premio Nacional de Exportación.

Esta presea reconoce en ustedes su visión, empuje y tenacidad para llevar más allá de nuestras fronteras la gran calidad de productos y servicios mexicanos.

Por todo ello, los felicito ampliamente y los invito a que sigan siendo embajadores de la marca: Hecho en México.

En el marco de este encuentro, quiero destacar la labor que realiza el COMCE al promover el gran valor del libre comercio.

Cuando en otros lugares se habla de cerrarse al mundo, es notable que México mantiene su compromiso con el libre comercio. Y en ese papel, el COMCE ha sido fundamental.

Difícilmente podríamos concebir un mundo sin comercio, donde las empresas enfrentaran insumos limitados, las personas escasos productos y servicios, y las economías no pudieran explotar sus ventajas comparativas.

Hay generaciones aquí que todavía recuerdan el México de hace más de 30 años, que precisamente vivía esos escenarios, donde era muy difícil encontrar en nuestro país productos diferenciados, que compitieran en calidad y en precio.

Y que hoy, precisamente, México al insertarse en una economía global sin fronteras y de darle empuje al valor que representa comerciar con el mundo, hoy, México se beneficia también de ello al ofrecer a la sociedad mexicana la presencia de distintos productos.

Incluso, me atrevería a decir más. El que seamos un país promovente y participante activo del comercio exterior nos hace, como sociedad, también, el ser más libres, porque en el ejercicio de nuestra libertad podemos escoger, repito, entre productos diferenciados.

No tener una sola opción, sino en el ejercicio de la libertad, gracias al comercio exterior, gracias a que nuestro país compite de tú a tú con otras economías y con otras empresas, y esas empresas también compiten en el mercado interior, es que ejercemos nuestra libertad, escogiendo como sociedad entre distintos productos, entre diferentes servicios, que compiten, repito, en calidad y en precio.

La historia nos ha demostrado las ventajas del libre comercio. No se trata sólo de su impacto en el crecimiento de nuestra economía o en la generación de empleos. El comercio contribuye a reducir, y esto hay que subrayarlo, las brechas de desigualdad.

De acuerdo con el Banco Mundial, en 20 años, de 1990 al año 2010, el comercio global ayudó a reducir en 50 por ciento, en la mitad, la pobreza extrema que se vivía en distintas partes del mundo entero.

Ese es el valor y esa es la contribución que tiene el comercio exterior. Genera empleos, genera riqueza económica, pero, además, permite disminuir y cerrar las brechas de desigualdad.

Los mexicanos hemos aprovechado y estamos convencidos de los beneficios de abrirse al mundo.

Nuestro modelo comercial nos lleva a competir, repito, de tú a tú con los mejores y, por lo tanto, nos obliga a innovar y a integrarnos en cadenas globales de valor.

Por ello, hoy somos el primer exportador y aquí esto es un elemento que debe llenarnos de enorme orgullo y a veces que no se dicen. Como digo yo muchas veces, las buenas cosas no se cuentan, pero cuentan mucho.

Somos el primer exportador de manufacturas de media y alta tecnología.

Como porcentaje de nuestro Producto Interno Bruto, como porcentaje de la riqueza que generamos de América Latina, somos el país, repito, primer exportador de manufacturas de media y alta tecnología de toda América Latina y el tercero dentro de los países de mayor desarrollo.

Dentro de los países conocidos del grupo de los 20, que son las 20 economías más avanzadas y desarrolladas del mundo, México es el tercer país exportador de manufacturas de media y alta tecnología, sólo detrás del Corea del Sur y de Alemania.

Déjenme compartirles dos datos para acreditar lo que estoy aquí mencionando:

El primero. Es el número de empleos generados en nuestro país y con ello el avance que hemos tenido en la formalización del empleo.

En lo que va de esta Administración, una cifra que he reiterado en más de una ocasión, pero que también es bueno contarla. Se han generado los empleos gracias a ustedes, gracias a las empresas. El Gobierno es sólo un facilitador, uno que va haciendo camino para que las empresas, nuestros emprendedores puedan realizar sus proyectos y con ello generar empleos.

Eso nos ha permitido que, a cuatro años de lo que va de esta Administración, hayamos llegado ya a la cifra de más de dos millones y medio de empleos generados. La mayor cifra de empleo de la que se tenga registro de cualquier otra Administración a esta altura, y podría decir, incluyendo los sexenios concretos.

En cuatro años hemos creado el mayor número de empleos.

Ustedes, nuestros emprendedores y empresarios, han creado más de dos millones y medio de empleos.

El segundo indicador tiene que ver con la calidad del empleo.

De acuerdo al Foro Económico Mundial, que establece indicadores en todo el mundo, que mide las economías de más de 190 países, México subió 16 lugares en el pilar de eficiencia del mercado laboral; es decir, hoy nuestro mercado laboral está siendo más eficiente, más productivo, más flexible; está favoreciendo realmente a que tengamos un mercado laboral mucho más competitivo.

Por eso este avance en solo dos años, de estos cuatro que lleva esta Administración, de haber avanzado en 16 lugares en este pilar que mide el Foro Económico Mundial.

Y en este punto destaco la decisión de CONASAMI, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, para incrementar, a partir del próximo año, el salario mínimo general en más de 80 pesos: 80.04 pesos diarios.

Significa, con ello, una recuperación real del poder adquisitivo del salario mínimo.

Es el avance más importante. Más bien, el único del que se tiene registro, después del año 76 cuando lamentablemente el salario mínimo fue perdiendo valor adquisitivo, por primera vez, en estos cuatro años, después de 40 años, el valor del salario mínimo tiene una recuperación real de 15 por ciento.

En ello agradezco a los factores de la producción, a empleadores, a sindicatos, la sensibilidad para lograr este consenso y este acuerdo, que va en línea con generar mejores ingresos para los trabajadores, pero, al mismo tiempo, asegurarnos que mantengamos un clima de plena estabilidad económica.

Por ello, mi mayor reconocimiento a los factores de la producción.

Y en este marco, también quiero reconocer la labor del Banco de México, de este organismo autónomo y de quien lo encabeza, el doctor Agustín Carstens, que no se encuentra hoy aquí con nosotros, el Gobernador del Banco de México, pero vaya para él desde aquí, un saludo y un reconocimiento.

Porque es la primera vez que un mexicano, que una persona que es originario de una economía emergente, como la nuestra, como es nuestro país, se hará cargo, o será el Gerente General del Banco de Pagos Internacionales.

Una posición de relevancia para un mexicano, que acredita con su profesionalismo y en la conducción que hasta ahora ha hecho del Banco de México, y que la seguirá siendo hasta julio del próximo año, ese reconocimiento a esta tarea y a su trabajo, es reconocido por el mundo entero, al haber designado para esta alta responsabilidad dentro del mundo financiero internacional.

Desde aquí, nuestro saludo y reconocimiento para nuestro Gobernador del Bando de México.

Quiero decirles que México seguirá apostando por el libre comercio. Lo haremos a partir de dos premisas:

Primera. La expansión hacia nuevos mercados y la profundización en los que ya tenemos presencia.

Y segunda. Continuaremos promoviendo la competitividad de América del Norte.

Permítanme ahondar en la estrategia de expansión y diversificación comercial hacia otras regiones.

Ya el Secretario de Economía me ganó esta parte del mensaje, porque ya hizo referencia, pero no se apene Secretario, sólo es bueno recordarla, que México mira hacia los cuatro puntos cardinales; que México quiere fortalecer su presencia en todos los mercados internacionales, bajo una estrategia claramente orientada a tener presencia en los cuatro puntos cardinales de la geografía mundial.

Hacia el sur, como aquí se ha dicho, en la Alianza del Pacífico, donde hemos logrado ya la concreción para liberar el 92 por ciento de los productos que se comercian entre Chile, Colombia, Perú y México, que son cuatro de las economías con las que compartimos valores, pero además economías firmes y que están creciendo.

También, estamos decididos con Brasil y Argentina para ampliar las preferencias arancelarias que ya tiene México en esos mercados.

Esperamos concretar acuerdos que, si bien no tenemos celebrados acuerdos de libre comercio con estos países, sí nos permitan tener una presencia preferencial y un comercio preferencial con estas economías.

Hacia el este, estamos mejorando el acceso de los productos mexicanos, especialmente, de los agroalimentarios en el mercado europeo.

Recordemos, como ya aquí se dijo, hemos iniciado ya conversaciones para actualizar el acuerdo de libre comercio que México tiene celebrado con la Unión Europea, con todos los países miembros de la Unión Europea, y que esta actualización y modernización de nuestro acuerdo, permitirá que más productos mexicanos puedan tener presencia en este importante mercado.

Hacia el oeste, la integración de México al mundo debe considerar, sin duda, la región Asia-Pacífico.

Y por qué.

Porque ésta es la región que más está creciendo en el mundo entero.

Mientras que el crecimiento de los países de la Unión Europea, en su conjunto y en promedio, apenas alcanzan un crecimiento del 1.7 por ciento, en todos los países, los últimos cinco años, los países de la región Asia-Pacífico han crecido casi 5 por ciento.

De ahí la relevancia de que México pueda tener, a través de sus productos y servicios, presencia en estos mercados, porque son mercados que están teniendo mayor demanda de productos y de servicios, y por supuesto que México está preparado y hoy resuelto, y decidido, a tener una mayor presencia en esta región del mundo.

También, México, en este marco, se sumó a la negociación comercial, como ustedes saben, del Tratado de Asociación Transpacífico, el TPP.

Más allá del resultado concreto que pueda resultar del TPP, que hoy pasa por un momento de incertidumbre, pero más allá de lo que se logre de este acuerdo, lo que deberemos aprovechar, sin duda, es la base de negociación que ya se logró con el objetivo de que México pueda lograr acuerdos comerciales bilaterales y poder integrarnos exitosamente en la región de Asia-Pacífico.

Y la segunda premisa es continuar promoviendo la competitividad de América del Norte.

Durante los primeros cuatro años de esta Administración, establecimos el diálogo económico de alto nivel con los Estados Unidos, con el objetivo de reducir costos de transacción.

Lo hemos hecho a través de la facilitación del comercio en la frontera, el desarrollo de infraestructura, un mercado energético competitivo y transporte transfronterizo eficiente.

Hacia adelante, en la nueva etapa de la relación entre nuestros países, tenemos claros los temas e intereses para México.

Con base en ello, buscaremos espacios para mejorar y modernizar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte, bajo una premisa fundamental que aquí ya se ha señalado: ganar-ganar.

Que este acuerdo libre comercio y la modernización que eventualmente deba de tener un acuerdo que ya tiene más de 20 años de haberse celebrado, este acuerdo nos debe permitir, a los países miembros: México, Estados Unidos y Canadá, sea un acuerdo en el que todos los países miembros ganen, en el que todos los países miembros tengan ventajas y resulten ganadores de un acuerdo que nos permita elevar la competitividad y la productividad de toda la región de América del Norte.

Ocasión para decir, y con ello concluir, la política comercial de México trasciende coyunturas. Se trata de una política de Estado que juntos hemos construido, empresarios y Gobierno, a lo largo de tres décadas de avanzar en el camino del libre comercio y la integración regional.

No es la primera vez, ni será la única que enfrentemos retos y adversidades. Pero estoy seguro de que juntos, como hemos hecho hasta ahora, seguiremos avanzando.

Nuestro objetivo es claro: queremos que los productos y servicios mexicanos alcancen más mercados; queremos que el mundo siga comprobando la gran calidad de mano de obra de nuestro país; queremos que se hable de México en todas partes del mundo.

Para alcanzar este horizonte promisorio, es necesario que trabajemos en unidad. Por eso he hecho un llamado a la unidad nacional.

Nuestra historia nos recuerda, y ayer lo decía, que cuando no hemos estado unidos, hemos enfrentado momentos difíciles, que han dejado cicatrices profundas en nuestra sociedad.

Cuando hemos estado unidos, más allá de las diferencias muy particulares, incluso de partido u otras que eventualmente tengamos como sociedad, lo importante es que antepongamos el interés nacional y que trabajemos en unidad para seguir creciendo juntos, para seguir haciendo camino, para echarle muchas ganas, como bien decía el Gobernador del estado.

Es momento de echarle ganas, echarnos para adelante. Unidos, fortalecidos, tomados de la mano, todos, y que, al final de cuentas, eso nos permita construir una mejor Nación y, sobre todo, construir escenarios que deparen oportunidades para las futuras generaciones.

Esa es la tarea. Ese es el reto. Y estamos resueltos a acometerlo.

Muchísimas gracias.

Permítame declarar formalmente, a eso venía, Valentín. Pero es un gusto y yo sé que ya deben de tener hambre, y sólo les deseo buen provecho.

Pero, permítanme declarar formalmente clausurado este Congreso de Comercio Exterior Mexicano, que, sin duda, ha permitido tener un espacio de fortalecimiento de ideas, de compartir experiencias de éxito, que nos permitan seguir avanzando en la ruta de comercio exterior; que nos permitan seguir construyendo la marca: Hecho en México, para llevarla a todos los rincones de la geografía mundial. Y hago votos porque así sea.

Felicidades por los logros alcanzados y porque para todas las empresas participantes, y muchas ausentes que están involucradas en el comercio exterior, su plataforma de exportación, su crecimiento, siga teniendo oportunidades en lo que, entre todos, estamos llevando a cabo.

Felicidades y muchísimas gracias.