Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludarles, particularmente a la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, quien es, además, nuestra querida paisana.

Y que está aquí con una buena porra, pero no es una porra fortuita, ni gratuita. Yo creo que testimonia el reconocimiento al trabajo que ha realizado al frente de la CEPAL; el afecto y la estima alta que tienen quienes están aquí presentes.

Nos sumamos y nos adherimos a este reconocimiento, Alicia, y es un honor y un gusto tenerte nuevamente aquí, en ésta, que es tu casa.

Muchas gracias.

Saludo a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Representantes de distintas dependencias del Gobierno Federal, que participan de la política transversal, precisamente, dedicada a la población de nuestro país.

Saludo a representantes de distintos organismos internacionales.

Al representante de Naciones Unidas.

Me adhiero al reconocimiento hecho al doctor Dirk Jaspers por esta participación en este encuentro.

Y a los Delegados a este encuentro, de países hermanos, de 33 países hermanos que se dan cita en este encuentro.

A Embajadores que, también, aquí están presentes, y a quienes saludo con respeto.

Y a los muchos ausentes.

A esta Delegación tan importante de toda la región Latinoamericana y del Caribe, conformada prácticamente por mil personas, entre representantes gubernamentales, de organismos internacionales y de sociedad civil, que participan en este encuentro.

A todos, les extiendo la más cordial de las bienvenidas a nuestro país.

Deseamos que se sientan en México como en su casa y que realmente este encuentro sea muy productivo y alcance los objetivos que aquí se han trazado.

Señoras y señoras.

Señores representantes de los medios de comunicación:

La política de población es fundamental para alcanzar un desarrollo más equilibrado, sostenible y pleno. Es un instrumento clave para elevar la calidad de vida de las sociedades modernas.

Conocer la integración y estructura de nuestras poblaciones es indispensable para diseñar políticas públicas eficaces y programas sociales mejor focalizados, que se traduzcan en beneficios concretos para las sociedades de nuestros países.

Contar con información demográfica confiable, nos permite prever, planear y tomar mejores decisiones, relacionadas con la natalidad, distribución, migración, fecundidad y mortalidad de la población.

Por estas razones, es un honor para México ser anfitrión de la Segunda Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe.

Reitero la más cordial bienvenida a los representantes de 33 países, de organismos internacionales y de la sociedad civil, que participan en este foro.

México se suma a la agenda de trabajo prevista para esta reunión, con el objetivo de impulsar la implementación y seguimiento del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, realizado en el año 2013.

Lo hacemos en congruencia con la tradición de nuestro país en materia demográfica.

Hace más de 40 años, México fue pionero al hacer de su política de población una auténtica política de Estado.

Con la promulgación, entonces, de la Ley General de Población y la creación del Consejo Nacional de Población en 1974, hace prácticamente 41 años, se creó un marco normativo e institucional, entonces de vanguardia, para atender los fenómenos demográficos.

Con estas sólidas bases fue posible modificar para bien las tendencias poblacionales del último cuarto del Siglo XX.

El éxito de esta política se debió, en buena medida, a la visión de diversas administraciones que le dieron continuidad a su implementación.

En esos 25 años, se obtuvieron importantes avances. Por ejemplo, aquí hay un dato que me gustaría compartirles y que ilustra lo que ha significado realmente tener una política de población.

El número promedio de hijos por mujer bajó de los que había en 1975, que era de 6.3, a 2.7 en el año 2000. Y actualmente es de 2.2.

Asimismo, junto con los esfuerzos nacionales de salud, se logró disminuir sustancialmente la razón de mortalidad materna, que pasó de 105 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos, a 74 en el año 2000; y hoy es de 38.

Estos dos indicadores clave demuestran que la cultura demográfica se ha arraigado en la población mexicana y se ha traducido en mayores niveles de bienestar.

Para continuar con esta tendencia, México elaboró el Programa Nacional de Población 2014-2018, de aplicación transversal; es decir, la variable poblacional es tomada en cuenta en las acciones de política pública de todas las dependencias del Gobierno de la República, de ahí que no sea ni casual, ni fortuito que estén presentes los representantes de distintas dependencias del Gobierno Federal.

Este programa, también establece una visión federalista, que incluye a los Consejos de Población estatales y municipales.

Partiendo del respeto pleno a los derechos humanos y a la igualdad de género, la política de población en México tiene una visión de largo plazo, para atender los desafíos de los próximos, o de las próximas cuatro décadas.

Así como al final del siglo pasado, la política de población logró regular y contener el ritmo de crecimiento poblacional, ahora debe atender los retos de la transición demográfica.

Es evidente que la estructura de nuestra sociedad está cambiando aceleradamente.

La población menor de 25 años tendrá una tendencia a ir disminuyendo; se prevé que para el año 2050, constituirá sólo el 34 por ciento de nuestra población, cuando hoy representa más del 45 por ciento.

Por su parte, la proporción de población adulta de 25 a 59 años, se mantendrá estable, situándose en aproximadamente un 44 por ciento.

Sin embargo, y aquí está el mayor reto hacia adelante, la proporción de adultos mayores se duplicará.

En 2050, más del 20 por ciento de la población tendrá 60 o más años de edad; esto significa que habrá más de 32 millones de adultos mayores, 20 millones más de los que hay actualmente en nuestro país.

Con base en estas proyecciones, hoy México puede prever escenarios futuros, planear con sentido estratégico y tomar decisiones responsables para hacer frente a las demandas sociales y económicas, asociadas a estas tendencias.

Debido a que el comportamiento de estos fenómenos demográficos son similares en los países de nuestra región, ésta es una buena oportunidad para reunirnos y compartir experiencias exitosas.

El objetivo es actuar oportunamente, velando desde ahora por el desarrollo de las próximas generaciones.

Adicionalmente, en México también estamos trabajando para aprovechar nuestro bono demográfico.

Hacia el año 2030, nuestro país contará con el mayor porcentaje de población en edad productiva. De hecho, ya somos una Nación de jóvenes que merecen mejores oportunidades.

Por ejemplo. Hoy, más jóvenes cursan la educación media superior y superior en México; 2.5 millones reciben una beca y también tienen nuevas opciones para estudiar en el extranjero.

A través del Instituto Nacional del Emprendedor, por ejemplo, y el nuevo Programa Crédito Joven, respaldamos a los emprendedores de 18 a 30 años que quieren iniciar o ampliar su negocio y que no cuentan con un historial crediticio.

De igual forma, trabajamos para asegurar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva.

En este rubro, destaca la puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes, que tiene como objetivos centrales: reducir a la mitad su tasa de fecundidad, que no haya embarazos en niñas menores de 15 años y fortalecer su proyecto de vida.

Asimismo, realizamos esfuerzos para incentivar una mejor distribución de la población en el territorio.

En este apartado, destacan los programas de Desarrollo Rural, que disminuyen la migración a las ciudades, el éxodo al que, precisamente, Alicia se refirió, que pasa en toda la región y que lleva a que prácticamente el 80 por ciento de la población esté hoy viviendo en las grandes urbes, en las grandes ciudades.

Y esto está llevando o provocando un éxodo del campo hacia las ciudades.

Y hoy estamos llevando a cabo políticas, precisamente, para arraigar e incentivar a la población de zonas rurales a que permanezca ahí y a que encuentre modelos productivos, incentivos para tener una opción digna de vida hacia adelante.

Finalmente, también estamos atendiendo la migración internacional, con pleno respeto a los derechos humanos.

En este sentido, México puso en marcha la Estrategia Integral de Atención a la Frontera Sur, para dar mayor seguridad a los cruces de personas provenientes de países hermanos, vecinos de nuestra frontera Sur.

Cada uno de estos programas y acciones representan soluciones concretas a los exigentes fenómenos poblacionales de nuestro tiempo.

Señoras y señores:

En el Siglo XXI, frente a la profunda transición demográfica que viven las sociedades latinoamericanas y caribeñas, la política de población sigue demostrando su gran valor y utilidad social.

Confío en que al llevar a la práctica el Consenso de Montevideo nuestra región podrá seguir fortaleciendo sus políticas de población, a fin de asegurar a cada individuo una vida plena y de mayores oportunidades.

Compartimos un mismo objetivo: que cada mujer y hombre, que cada niño, adolescente y adulto mayor, tenga a su alcance las herramientas y condiciones necesarias para crecer, superarse y vivir con dignidad.

Yo hago votos porque este encuentro, que reúne, repito, a mil personas de toda la región Latinoamericana y del Caribe para tratar el tema de demografía y población, nos permita realmente sembrar la semilla que oriente, que dé luz a las políticas públicas que cada país, eventualmente siga, para realmente encarar los retos y desafíos, varios de ellos aquí hoy compartidos.

Deseo realmente que su estancia, corta, de dos días o de tres días intensos de trabajo, a partir del día de hoy y hasta el jueves, realmente redunde en esta guía y en esta orientación, que permita a los gobiernos asumir decisiones responsables y, sobre todo, lograr el desarrollo y el bienestar que queremos para nuestras sociedades.

Anticipo, como lo ha hecho ya también, Alicia, no se ven o no se advierten tiempos fáciles, sobre todo, por la desaceleración de las economías en todo el orbe.

Sin embargo, hay voluntad firme, hay decisión. Aquí habremos de recoger, realmente, orientación que son, no sólo nos lleva a tener, como ya se tiene, un diagnóstico de los grandes retos y desafíos, quizá eventuales soluciones, pero creo y deseo que este encuentro nos permita ir, incluso, más allá de ello.

No sólo a definir problemas y posibles soluciones, sino que dentro de las soluciones se pueda particularizar y hacer análisis particular de cuáles pueden ser formas, medios, herramientas, mecanismos que nos permitan, realmente, superar estos retos.

Deseo que así sea, y hago votos porque esto redunde en un gran beneficio para toda la región latinoamericana y del caribe.

Muchísimas gracias.

Dicho lo anterior, voy a proceder a la Declaratoria Inaugural, agradeciendo ésta muy honrosa oportunidad de encontrarme con ustedes, de saludar a muy queridas y queridos amigos y, sobre todo, desearles el mayor de los éxitos en este encuentro, y una feliz estancia en México.

Hoy, 6 de octubre de 2015, declaro formalmente inaugurada la Segunda Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, haciendo votos para que los acuerdos que aquí se alcancen se traduzcan en beneficios concretos para nuestras sociedades.

Felicidades y muchas gracias.