Señoras y señores.

Muy buenas noches a todas y a todos ustedes.

Me es muy grato asistir a la muy amable y atenta invitación que se me ha formulado para inaugurar esta 25ª  Asamblea de las Entidades Auditores Superiores de diferentes países de América Latina y del Caribe.

Por ello, me da mucho gusto, en primer lugar, saludar al Auditor Superior de la Federación, y agradecerle esta atención que me ha dispensado.

            Saludar al señor Gobernador del Estado de Querétaro. Gracias por su hospitalidad, señor Gobernador.

Es éste el primer evento que tengo el honor de encabezar, junto con usted, a partir de que usted asumió la gubernatura de su estado, el 1 de octubre.

Y qué mejor espacio para tener este primer encuentro, justamente, en el Teatro de la República.

Este lugar, que habrá que compartirles a nuestros invitados, fue el sitio que dio origen, precisamente, a nuestra Ley Suprema, a nuestra Constitución, que tiene una vigencia de prácticamente 100 años, que habrán de cumplirse en el año 2017.

Y qué mejor espacio para compartir experiencias mutuas que hacerlo en este recinto.

Yo le quiero decir al Gobernador del Estado de Querétaro que tendrá, invariablemente, el apoyo y el respaldo institucional del Gobierno de la República para que hagamos equipo y frente común, y podamos atender de mejor manera las necesidades y demandas de la sociedad queretana.

Cuente, usted, con todo el respaldo y apoyo del Gobierno de la República.

Y en este espacio, saludo a muy distinguidas personalidades que nos acompañan en el presídium, particularmente al doctor Aroldo Cedraz de Oliveira, Presidente del Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil y Presidente de esta Organización de Auditores Superiores de América Latina y del Caribe.

A integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Al Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados.

Y a las delegaciones invitadas de países hermanos de América Latina y del Caribe que asisten a este encuentro.

A quienes además son titulares de los órganos de auditoría de las diferentes entidades federativas, a quienes también saludo con respeto.

A legisladores federales y a muy distinguidos invitados a este evento.

A todos les saludo con especial afecto y doy, particularmente, la más cordial bienvenida a quienes, representando países hermanos, acuden a esta 25 Asamblea.

Sean bienvenidos a México, siéntanse en su casa, están en un recinto especial y emblemático e histórico para los mexicanos.

Y espero que el desarrollo de esta asamblea contribuya realmente a fortalecer la capacidad de auditoría que tienen las entidades públicas que ustedes representan.

Sean bienvenidos a nuestro país.

Permítanme formular de manera breve y puntual algunos comentarios antes de hacer la declaratoria de inauguración de este encuentro, a partir de lo que ya hemos escuchado.

Porque quienes me han antecedido en el uso de la palabra han hecho amplia y puntual referencia del alcance, significado y sentido que tienen las capacidades que tiene un órgano de auditoría superior, que es precisamente velar porque el ejercicio de los recursos públicos cumpla precisamente con el objetivo y destino para el que está dedicado ese ejercicio, que es para satisfacer demandas sociales, que es para dedicarlos a las obras, a las acciones, para que los Congresos aprueban esos recursos, y verificar el puntual y cabal cumplimiento del ejercicio y destino que tengan los recursos que vienen del pueblo, que tienen origen en el pueblo.

Y en una sociedad como la nuestra, no sólo me refiero a la que tenemos en México, en una sociedad del mundo, cada vez más demandante, exigente, pero sobre todo mejor informada, está pendiente de cómo se le rinden cuentas sobre el ejercicio de los recursos públicos.

Ese es el mundo que nos está tocando vivir, un mundo que se mueve de forma rápida, vertiginosa y una sociedad, repito, que está no actuando de forma pasiva, sino más bien, muy activa, muy pendiente y velando, realmente, porque las entidades públicas hagan buen uso de los recursos públicos.

Estoy seguro que este encuentro les permitirá compartir experiencias y referencias de éxito en los países que tienen ustedes y de los que vienen.

Como aquí lo ha señalado el Auditor Superior de la Federación, éste es un gran espacio para compartirse mutuamente cuáles son aquellas experiencias que permitirán fortalecer la capacidad y objetivo, y misión, que tienen los órganos de Auditoría Superior de cualquier país.

En el caso de México, déjenme referirles que somos un país que está en un proceso de transformación.

Que somos un país que reconocemos los esfuerzos que han hecho las generaciones que nos han precedido, pero que entendemos muy bien, también, la dinámica de los nuevos tiempos, de un mundo global, de un mundo interactivo, de un mundo conectado y en donde los países no pueden permanecer aislados, ni al margen de los grandes cambios y de las grandes transformaciones que el mundo está experimentando.

En nuestro país nos propusimos hacer cambios y transformaciones de fondo para romper barreras que nos impedían crecer al verdadero potencial que, como Nación, tenemos.

Impulsamos una agenda de cambios estructurales, unos para ampliar los derechos los mexicanos.

Dentro de las reformas hechas para este propósito destaca, sin duda alguna, la Reforma Educativa.

Una reforma que está orientada a asegurar calidad en la educación que reciben las nuevas generaciones.

Están otras reformas orientadas, precisamente, a lograr que México pueda tener un crecimiento económico, un mayor dinamismo económico que depare en condiciones de mayor bienestar para su sociedad.

Y ahí se inscriben varias reformas orientadas, precisamente, a este objetivo.

Y hay otras que están hechas para fortalecer las instituciones democráticas de nuestro país.

Somos un país, a partir de la Constitución escrita aquí, en este recinto, en 1917, que ha venido evolucionando y, sobre todo, consolidando su condición democrática.

Somos un país que ha dado cauces y voz a las distintas expresiones de la sociedad civil que participa activamente en distintos frentes para lograr que nuestro país tenga condiciones de mayor calidad de vida y de bienestar.

Dentro de esas reformas que fortalecen, insisto, a las instituciones democráticas de México, están dos que aquí ya se han referido y que me gustaría también ampliar en algunos comentarios.

Una reforma que inscribe en nuestra Constitución el Sistema de Transparencia; Sistema de Transparencia que obliga a una más clara rendición de cuentas, no sólo del Ejecutivo Federal o de las dependencias que dependen del Poder Ejecutivo Federal, sino de todos los poderes y de todos los órdenes de Gobierno: Federal, estatal y municipal, que es la forma de organización política que tenemos adoptada en México.

Y este sistema, precisamente está hecho para asegurarse que haya rendición de cuentas, sobre todo transparencia en estos, los tres Poderes y órdenes de Gobierno, sobre cómo ejercen el gasto público.

Es todo un sistema que interactúa y que amplía facultades a instancias, precisamente, encargadas de la rendición de cuentas.

Y el Sistema Nacional Anticorrupción, que también se inscribe dentro de nuestra Constitución.

Un nuevo paradigma que está diseñado para asegurar que realmente en los Poderes de la Unión y en los órdenes de Gobierno, además de la transparencia, haya realmente claridad en la rendición de cuentas.

Son más los sujetos obligados ahora, precisamente, a ser más abiertos, transparentes en la ejecución de los recursos públicos.

Y la auditoría Superior de la Federación, en nuestro país, juega un papel de especial relevancia.

Si bien tenía ya dentro de sus funciones auditar y fiscalizar los recursos Federales, ahora se amplían sus capacidades, no sólo para intervenir en las entidades federativas, en cuanto a los recursos que van del orden Federal y que se transfieren a los estados para el ejercicio de distintos fines y objetivos y en donde la auditoría Superior de la Federación puede intervenir, puede fiscalizar.

Aún más. No sólo tiene que esperar a que haya rendición de cuentas y se revise lo que se ha ejercido en el pasado, sino que en tiempo real, y en el momento de la ejecución de cualquier acción que demande fiscalización en tiempo presente, lo pueda hacer.

Éstas son parte de las facultades que se amplían en este modelo, en este paradigma, que es el Sistema Nacional Anticorrupción, dos modelos que adopta nuestro país, para asegurarse mayor transparencia y clara rendición de cuentas.

Y cuando en su momento promulgué los cambios constitucionales hechos para establecer estos nuevos modelos, advertí y adelanté que como sociedad a veces podemos parecer incrédulos frente a lo que estos nuevos modelos habrán de depararle a México como Nación en estos dos rubros, en estas dos importantes asignaturas.

Pero que yo estoy convencido que en el paso del tiempo habrá de acreditarse, realmente, la eficiencia, la mayor transparencia y la rendición clara de cuentas que tengan que hacer todas las entidades públicas; incluso, aquellas entidades de orden privado, que eventualmente ejerzan recursos que tengan origen público.

Es decir, estos nuevos paradigmas cubren el amplio espectro de todos los poderes, órdenes de Gobierno y entidades que ejerzan recursos que emanan del pueblo.

Y puse en ejemplo para decir o para afirmar que estos modelos, sin duda, van a abonar y a contribuir de forma importante a establecer este cambio paradigmático en nuestra sociedad, puse en ejemplo lo que en el pasado, quizá, hubo en incredulidad sobre otros cambios que transformaron la vida pública de nuestra sociedad.

Quizá, hace 25 años no se apreciaban los cambios que había en el orden político, que crearon una instancia de orden ciudadana, precisamente para arbitrar los procesos electorales en el orden Federal y en las entidades federativas, para asegurar el estricto respeto al ejercicio del voto de la ciudadanía.

Hoy, difícilmente alguien pone en duda los resultados de una elección al realmente acreditarse fehacientemente cómo transcurre y cómo el modelo de transparencia que hay en cualquier proceso electoral.

Ese referente es el mismo que pongo para, realmente, significar la relevancia e importancia que ha tenido para México, el haber abordado y el haber adoptado estos dos modelos que habrán de ser paradigmáticos, y que permitirán una clara rendición de cuentas y una mayor transparencia en el ejercicio de los recursos públicos.

Yo les quiero desear que, realmente, este encuentro resulte exitoso.

Que este encuentro les permita sentirse en casa, que la hospitalidad y la anfitrionía de la sociedad queretana, y de este bellísimo lugar, de esta bellísima ciudad, realmente les permita tener un espacio muy productivo para el desarrollo de las actividades que están programadas para esta Asamblea, pero también un espacio de conocimiento mayor de lo que ocurre hoy en nuestra Nación.

También,  como mexicano, deseo y hago votos, no soy parte de la Asamblea, pero sé que el Auditor Superior de la Federación está en la consideración, a lo mejor me estoy metiendo en camisa de once varas, señor auditor, está en la consideración para eventualmente entrar en el relevo de quien es hoy el presidente de esta organización, el doctor que viene de Brasil y que habla muy bien español, y que habrán de decidir en esta Asamblea quién será el relevo.

Obviamente, como mexicano, expresamos nuestra simpatía y respaldo para otro mexicano, que es el Auditor Superior de la Federación.

No me resta más que desearles éxito en este encuentro, que se sientan en casa y disfruten de su estancia en México.

Muchísimas gracias.

Si me lo permiten, voy a proceder a la declaratoria de inauguración, que fue el motivo de esta amable y atenta invitación.

En este majestuoso espacio, que es el Teatro de la República, hoy, 23 de noviembre de 2015, me es muy grato declarar inaugurada la Vigésima Quinta Asamblea de la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores, haciendo votos porque sus trabajos contribuyan a mejorar los instrumentos de fiscalización y rendición de cuentas en todos nuestros países.

Enhorabuena y muchas felicidades.