Muchas gracias.

Señoras y señores:

Muy buenas tardes.

Es un gusto saludarles.

Particularmente, agradezco al señor Gobernador del Estado de Jalisco, su hospitalidad.

Al tiempo que saludo al Presidente de COMCE, a Valentín Díez Morodo.

Al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

A los dirigentes de distintos organismos empresariales, que están aquí presentes.

A integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Al Presidente de la Comisión de Fomento Económico del Senado de la República.

A distinguidas personalidades que están entre nosotros, particularmente a las y los Legisladores, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, que hoy, aquí, nos acompañan.

Saludo con respeto y afecto a los representantes de distintos países hermanos, a sus Embajadores, que están entre nosotros.

Y particularmente, saludo a las empresas que hoy han sido merecedoras de este reconocimiento, de este premio, empresas exportadoras en distintos tamaños.

De igual manera, a instituciones educativas, que han procurado la formación, precisamente, de empresas que hoy están ya exportando a distintas latitudes.

Les felicito por ser parte importante y relevante del desarrollo económico de nuestro país, por ser contribuyentes decididos realmente al desarrollo de México, y a ser parte de la industria exportadora de nuestro país.

Nuevamente, mi mayor felicitación y reconocimiento por este importante logro, deseando vengan muchos más hacia adelante.

Felicidades a todas las empresas.

Señoras y señores:

México, como aquí ya lo hemos escuchado, es una economía sólida, moderna y abierta al mundo.

Es una Nación que ha hecho, de su comercio, un poderoso instrumento de bienestar y prosperidad para millones de personas.

En particular, nuestro sector exportador es ejemplo de audacia, de innovación, de calidad y de competitividad.

Porque las empresas exportadoras, más allá del tamaño que cada una tenga, a final de cuentas proyectan lo mejor de México, proyectan en cada producto que exportan, la habilidad que tienen manos mexicanas, la tecnología que adoptan las empresas mexicanas, y van a mercados en donde compiten con éxito frente a otros productos que llegan a esos mercados.

Ustedes son mujeres y hombres que llevan lo mejor de México al mundo; posicionan a nuestro país a nivel internacional y lo vinculan con otras sociedades.

De hecho, y aquí quiero hacer una cita del Premio Nobel Octavio Paz, quien afirmaba: El intercambio de cosas y productos es un lazo poderoso de unión entre los hombres; ha sido creador de culturas y vehículo de ideas, hombres y civilizaciones.

Por todas estas razones, es un gusto participar en esta Entrega del Premio Nacional de Exportación 2015.

Desde hace 22 años, este galardón distingue a las instituciones educativas que forman líderes exportadores, así como a las empresas cuyos productos y servicios han conquistado los mercados más exigentes.

Todos ustedes son referentes de innovación y excelencia.

Por ello, mi mayor felicitación y reconocimiento.

Hoy, México se ubica como quinta economía más abierta entre los principales países del mundo; entre aquellos que integran este grupo del G20, que son las economías más desarrolladas y más importantes del orbe.

Nuestro comercio exterior equivale a 63.1 por ciento del Producto Interno Bruto; es de este tamaño, es de esta dimensión, la aportación que hace el comercio exterior para el desarrollo de nuestra economía, para la riqueza que se genera en México, de la que deriva el bienestar de las familias mexicanas, más del 63 por ciento se cifra, precisamente, en las exportaciones que nuestro país hace.

En los primeros ocho meses de este año, las exportaciones nacionales superaron los 252 mil millones de dólares.

Y aquí vale la pena hacer mención de un contexto especialmente difícil que estamos viviendo.

A pesar de la fuerte caída que ha habido en el precio del petróleo, son mayores, sin embargo, las exportaciones que hoy se registran de nuestro comercio a las que había en el año 2012; es decir, nuestro comercio, el comercio que hacemos con el mundo, sigue creciendo y sigue siendo especialmente relevante.

Vale la pena recordar lo que hace apenas tres décadas ocurrió en México.

Éramos un país que entonces teníamos una enorme y mayor dependencia de la exportación que hacíamos de nuestro petróleo.

En aquel entonces, hace tres décadas, en los años 80, prácticamente un 70 por ciento de las exportaciones que hacíamos, como Nación, estaban en el petróleo, dependían del ingreso petrolero.

Hoy esta cifra se ha reducido notablemente. Para estos primeros ocho meses, con los precios del petróleo, como están a la baja y muy caídos, en estos ocho meses las exportaciones petroleras apenas han representado el 6.7 por ciento.

Esto, en contraste, nos deja ver que nuestra planta de exportación, o de producción de exportaciones como Nación está creciendo, sigue desarrollándose, y está en una ruta creciente, lo que permitirá consolidar realmente a nuestra Nación como un país abierto al mundo y con una capacidad de producir lo mejor para el mundo entero.

Lo anterior, insisto, es producto del trabajo de todos ustedes; es gracias a que las exportaciones no petroleras han crecido 12 por ciento en este mismo periodo y que se ha logrado compensar la reducción de las exportaciones petroleras.

Y en este sentido, expreso mi mayor reconocimiento a todos los exportadores de México, porque su labor, como fuente de divisas, ha sido un importante factor de estabilidad para nuestra economía.

Haber crecido 12 por ciento en estos tres años, de baja demanda global; es decir, en un escenario mundial en donde los países en general no están creciendo como lo venían haciendo, al ritmo que tuvieron en los últimos años, demandando en consecuencia menos productos y que, no obstante ese escenario, México sigue creciendo en sus exportaciones.

Como aquí ya lo he señalado, han crecido en un 12 por ciento.

Esto es reflejo de la visión que tienen las empresas exportadoras; una visión innovadora, que tiene estrategias para agregar valor y de la alianza que hemos hecho el sector privado con el sector público, para abrir más mercados.

Haciendo equipo con los emprendedores nacionales, el Gobierno de la República despliega una política comercial activa hacia las distintas regiones del mundo, que quisiera compartir con ustedes.

En América del Norte estamos fortaleciendo nuestra integración económica.

No sólo se trata de exportarles más a nuestros vecinos del norte, también estamos trabajando para que sus propios bienes y servicios tengan mayor contenido mexicano.

El año pasado el comercio con Estados Unidos, nuestro principal socio, creció 5.5 por ciento, superando los 513 mil millones de dólares.

Esto significa, para darle dimensión, porque luego en las expresiones que hacemos de cifras, perdemos a veces la dimensión que éstas tienen, pero esto significa que cada día México y Estados Unidos intercambian bienes y servicios por un valor de mil 400 millones de dólares.

Para fortalecer y agilizar nuestro comercio, estamos impulsando un plan de modernización e infraestructura de las aduanas, que contempla una inversión superior a los 18 mil millones de pesos en distintos proyectos.

Estos son para la frontera norte, que incluyen desde equipamiento, ampliación y modernización de instalaciones aduaneras, hasta la construcción de nuevos puertos.

Por ejemplo, el pasado mes de agosto se puso en operación el primer puente ferroviario en la frontera México-Estados Unidos, en más de 100 años.

Asimismo, los gobiernos de Estados Unidos y México estamos diseñando la aduana modelo del Siglo XXI; se trata de lograr el máximo grado de eficiencia en espacio, tiempo y recursos, con base en tecnología avanzada y diseños innovadores.

Adicionalmente, estamos impulsando el despacho conjunto con el gobierno de Estados Unidos, que iniciará operaciones este año, en el Aeropuerto de Laredo, Texas.

Esta medida permitirá, en sus primeras etapas, un intercambio de mercancías más ágil, para las industrias particularmente automotriz, aeroespacial, de electrónicos y de autopartes.

Por su parte, con otra región del mundo, con América Latina y el Caribe estamos desarrollando nuevos mecanismos para incrementar nuestra presencia comercial.

Con este objetivo se concretó el Tratado de Libre Comercio con Panamá, una de las economías de Centroamérica y de la región latinoamericana que más ha crecido en los últimos años.

Igualmente, se han actualizado diversos acuerdos de complementación económica con países hermanos, como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

En tanto, que con los países de la Alianza del Pacífico: Colombia, Chile y Perú, hemos acordado liberar inmediatamente el 92 por ciento de nuestro comercio, y el ocho por ciento restante en el mediano y largo plazos.

Esto está sujeto solamente a la ratificación del acuerdo comercial por nuestros respectivos Congresos en cada uno de los países miembros de esta Alianza del Pacífico.

A través de la misma Alianza del Pacífico, hemos fortalecido nuestra cercanía con 42 países del mundo, incluyendo varios de la región Asia-Pacífico.

En esta región, con China se estableció una asociación estratégica integral, que nos ha permitido el ingreso de varios productos mexicanos a este mercado, y el reconocimiento, por cierto, de la denominación de origen del tequila, orgullosamente de esta tierra, que hoy nos está albergando.

Y por otro lado, hoy, México participa activamente en el proceso de negociación del acuerdo de Asociación Transpacífico, el mejor conocido TPP que, al formalizarse, integrará la mayor zona de libre comercio del mundo.

Los países que eventualmente serían parte de este acuerdo, permitirá ser parte de un grupo de países que generan el 36 por ciento del PIB mundial; el 25 por ciento del comercio que se hace en todo el mundo y el 28 por ciento de los países que captan la mayor inversión extranjera directa, contribuyendo, con ello, a la generación de más empleos.

Y finalmente, con la Unión Europea ya hemos iniciado el proceso para la actualización de nuestro acuerdo global, que incluirá la modernización del Tratado de Libre Comercio Unión Europea-México.

En concreto, con estas acciones estamos impulsando una política comercial que derriba muros y construye puentes, tal y como me comprometí en este mismo encuentro hace apenas dos años.

Señoras y señores:

El proceso de transformación nacional sigue su marcha para bien de México y de los mexicanos, así lo confirma el Índice de Competitividad Global 2015-2016 del Foro Económico Mundial, en el que México avanzó cuatro posiciones en el último año.

En él se destaca que el ascenso de México, del lugar 61 al 57, es una señal de que las reformas y lo que estamos haciendo en materia de infraestructura, ya está comenzando a dar mejores resultados.

Otro ejemplo de este avance, es el resultado de la segunda licitación de la Ronda 1, en donde se acreditó la confianza y el interés de los inversionistas nacionales y extranjeros de ser parte de la Reforma Energética.

Bajo los más exigentes parámetros internacionales de transparencia, el nuevo sistema licitatorio en materia energética permitió que las empresas interesadas compitieran en una cancha pareja, garantizando que los ganadores fueran efectivamente quienes presentaron las mejores ofertas.

Con ello, las empresas ganadoras iniciarán actividades de exploración y extracción de hidrocarburos en los próximos meses, generando con ello, cientos de empleos en favor del desarrollo de nuestro país.

Estos resultados nos motivan a continuar implementado con eficacia y transparencia la Reforma Energética, así como todas las reformas estructurales que poco a poco transformarán la vida de las familias mexicanas.

Sé que en este esfuerzo de transformación nacional, México cuenta con los miembros del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior e Inversión y Tecnología, el COMCE.

Así, como con la participación de todos los sectores que son parte de este esfuerzo para lograr, de México, una Nación más próspera, más dinámica y de mejores oportunidades.

Muchas gracias por esta nueva invitación a estar con ustedes, en este 22 Congreso que organiza COMCE.

Felicitar nuevamente a las empresas exportadoras ganadoras de los premios que aquí se han otorgado y que ha sido para mí un gran honor ser quien entregue dichos premios y, sobre todo, reconocer el gran esfuerzo que las empresas nacionales vienen realizando para que sus productos sigan conquistando mercados en diferentes partes del mundo.

Muchas felicidades.

Si me permiten, voy a proceder a la Declaratoria de Clausura, porque en el fondo ese es el sentido de la invitación que don Valentín me ha formulado, para acompañar aquí, precisamente, la clausura y además, lo cual es un gesto que apreciamos mucho, nos invite a comer.

Por eso, y creo además ya deben de tener hambre.

Entonces, ya con lo dicho anteriormente, hoy, 2 de octubre de 2015, declaro clausurado el 22 Congreso de Comercio Exterior Mexicano, seguro de que sus trabajos y acuerdos contribuyan a posicionar los productos y servicios mexicanos en el mundo entero.

Muchas felicidades.