Señoras y señores.

Me da gusto y quiero saludar, en primer lugar,

 al Almirante Secretario de Marina, Francisco Soberón Sanz, en este Día de la Armada de México.

Al señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Al señor Gobernador del Estado de Veracruz, a quien le agradecemos su hospitalidad.

Quiero saludar a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A los titulares de los poderes de esta entidad.

A las autoridades locales.

A las y los Legisladores Federales que amablemente nos acompañan en este acto, del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Así como Legisladores locales.

Muchas gracias por su presencia.

Saludo con respeto a los señores Almirantes, Generales, Capitanes, Jefes, Oficiales, cadetes, tropas, clase y marinería.

Particularmente, desde aquí saludo a la población, los representantes de la sociedad veracruzana, que nos acompañan en este acto.

Muchas gracias por su presencia.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Al encontrarme hoy aquí, en Veracruz, en este puerto, precisamente, para celebrar el Día de la Armada de México, quisiera, en primer lugar, expresar mi mayor solidaridad para con las familias, muchas seguramente originarias de Veracruz, ante el muy lamentable accidente ocurrido el día de ayer, en la Carretera Tuxpan-Ciudad de México.

Este percance, que lamentablemente costara la vida de 24 personas, quiero expresarles a sus familiares, nuestra más amplia solidaridad, mi más sentido pésame; así como expresar mis deseos de pronta recuperación para los lesionados.

Para ellos, toda nuestra solidaridad.

Hoy nos encontramos aquí para celebrar el Día de la Armada de México, y junto a ello, acompañar a la Marina Armada de México, precisamente, en la puesta en operación de nuevas instalaciones, importantes y estratégicas, para el desarrollo de nuestro país, particularmente, al encontrarnos en la inauguración de lo que es este edificio, que albergará a la Primera Región Naval.

Veracruz es un puerto histórico, emblemático, con una posición geográfica estratégica, pero, también, es el lugar donde nace la Armada de México.

Aquí ocurrieron momentos estelares de la vida naval de nuestro país, que en su momento levantaron el ánimo nacional y exaltaron el honor y el inmenso orgullo de ser mexicano.

Por ello, es un gusto celebrar con ustedes el Día de la Armada de México, fecha que nos recuerda el valor, honor y lealtad que distinguen a nuestros marinos.

Esta conmemoración trae a nuestra memoria la trascendental participación que han tenido nuestras Fuerzas Armadas para construir un México moderno y con estabilidad; un México de leyes e instituciones democráticas; un México en transformación, que busca que cada mexicano pueda desplegar todo su potencial.

Desde estas renovadas instituciones expreso, a las mujeres y hombres de la Armada de México, mi mayor felicitación y reconocimiento por su entrega diaria en la salvaguarda de la soberanía y la defensa de la integridad del territorio nacional, que incluye las zonas marinas mexicanas.

Cada uno de ustedes es un digno heredero de las grandes hazañas que han dado prestigio a esta institución armada a lo largo de la historia patria.

Justamente hace 190 años, tropas navales mexicanas, encabezadas por el Capitán de Fragata Pedro Sainz de Baranda, lograron la rendición del último bastión español que se negaba a reconocer nuestra Independencia.

Así, el 23 de noviembre de 1825, se logró izar en lo más alto del Castillo de San Juan de Ulúa, nuestro Lábaro Patrio, como símbolo de gloria nacional.

Con ese acto valeroso, la naciente marina mexicana dio el último golpe al ejército realista, consumando nuestra libertad y soberanía.

Estos hechos de armas motivaron que un año después, en 1826, se otorgara por primera vez la distinción de: Heroica, a la Ciudad de Veracruz.

Una elevada distinción que habría de exaltarse con las ejemplares defensas de nuestro territorio en 1838, 1847 y 1914, que le valieron el honroso título de cuatro veces Heroica.

Si bien, la actividad naval, aérea y militar cuenta con profundas raíces en la historia nacional, la valentía y el compromiso de nuestros marinos y soldados, no se limita únicamente a acontecimientos del pasado

En el presente, nuestras Fuerzas Armadas cumplen diariamente con la elevada misión de custodiar la soberanía, la independencia e integridad de nuestro territorio, pero también realizan una invaluable labor social, como la desplegada en materia de auxilio a la población.

Para estar mejor preparados, la Armada de México se capacita y actualiza permanentemente.

Justamente en estos días, personal naval a bordo del Buque Papaloapan y la Patrulla Oceánica California, participan en un ejercicio multinacional en el hermano país de Brasil.

En este tipo de prácticas, nuestros Infantes de Marina y tripulación adquieren las últimas técnicas y conocimientos para auxiliar a la población civil en casos y zonas de emergencia, tal y como lo hicieron ante la amenaza del Huracán Patricia.

En el marco de esta conmemoración Naval, reitero mi mayor reconocimiento a los elementos de la Armada de México, así como del Ejército y Fuerza Aérea que participaron en las actividades de prevención y reconstrucción.

Sepan que para los mexicanos contar con marinos y soldados profesionales y altamente capacitados es motivo de confianza, certidumbre y fortaleza en momentos de adversidad.

Pero, quizás, lo más importante para las familias es que su presencia es sinónimo de seguridad y tranquilidad, de certidumbre y orden.

Hay que decirlo con toda claridad, la presencia de nuestras Fuerzas Armadas en ciudades y comunidades, tiene como único propósito respaldar a las familias mexicanas.

Y así lo reconoce la propia sociedad. De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, que realiza un organismo autónomo como INEGI son, precisamente, la Marina y el Ejército las dos instituciones de seguridad que más confianza generan.

Por todas estas razones, ha sido un honor entregar este día menciones honoríficas a las unidades y personal de la Armada de México, que han destacado por su espíritu de cuerpo, así como por su valor y eficacia en las operaciones encomendadas.

Con su actuación, los galardonados este día se han convertido en motivo de inspiración para sus compañeros de armas y en ejemplo a seguir para su institución Armada.

Como Presidente de la República, mi compromiso es poner al día a nuestras Fuerzas Armadas, asegurar que cada marino y soldado reciba una adecuada preparación y cuente con las mejores herramientas para cumplir sus funciones con la mayor eficiencia.

Congruente con ello, he dado indicaciones a los titulares de la Secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, para fortalecer sus instalaciones y planes educativos, actualizar su infraestructura operativa, así como modernizar su equipamiento e industria militar.

En ese marco, se inscribe la rehabilitación de la Plataforma de la Base Aeronaval de Veracruz, el nuevo centro de modernización y desarrollo de armamento de la Armada de México, así como las renovadas instalaciones de la Primera Región Naval, que hoy aquí nos recibe.

Ha estas obras de infraestructura se suma la ampliación de nuestra flota naval para asegurar la protección y resguardo de nuestras diversas zonas marinas.

La Patrulla Costera Tajín y la Patrulla interceptora Gienah son un claro ejemplo de este compromiso.

Así, con obras y acciones concretas, el Gobierno de la República respalda a los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, quienes con trabajo disciplinado y comprometido se han ganado el respeto y la admiración de la sociedad mexicana.

Señoras y señores.

Nuestra Armada es un símbolo del México de leyes e instituciones que hemos construido con el esfuerzo de varias generaciones.

Son múltiples los episodios de nuestra historia en donde los marinos mexicanos han demostrado su lealtad a la Patria, su firme disposición para defenderla hasta alcanzar la victoria o entregar la vida.

Ustedes son aliados incondicionales de nuestro país.

La Armada de México es una Armada de unión, valor y voluntad al servicio de las mejores causas nacionales.

Todos los marinos, en éste su día, pueden sentirse orgullosos de servir a México.

La Patria reconoce en ustedes, a hijos nobles y leales.

Los mexicanos vemos en ustedes a personas de bien, que merecen nuestra mayor gratitud y alta estima.

Como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, les reitero a los marinos, soldados y pilotos mexicanos, mi mayor reconocimiento y felicitación en el Día de la Armada de México.

Sepan que México confía en ustedes.

Muchísimas gracias.