Muy buenas tardes a todas y a todos.

He decidido poder dirigirme a ustedes fuera del mensaje que originalmente tenía previsto, porque después de escuchar a Tania, con esta muy emotiva intervención que ha tenido, creo que aquí lo que sobran son discursos. Como decía José Manuel, los jóvenes no quieren discursos.

Y si bien algo tendré qué decir, no quiero que se considere, lo que quiero expresarles, como un discurso, sino, más bien, como una reflexión, y el poder compartirles el gran compromiso que tiene este Gobierno con la juventud mexicana.

Yo quiero agradecer a las varias autoridades que están aquí presentes, del Gobierno de la República, quienes encabezan los esfuerzos de apoyo a la juventud mexicana.

Están aquí Legisladores Federales, locales, autoridades.

Agradezco mucho al Presidente del INE que nos haga favor de acompañarnos.

Se preguntarán por qué está aquí. Porque hay una categoría, precisamente, promotora de la democracia de nuestro país, y agradezco mucho que nos haga favor de acompañar.

Y a las familias que hoy están acompañando, estoy seguro, a quienes hoy están recibiendo el Premio Nacional de la Juventud, que sienten vibrar en su corazón el orgullo, la emoción y la enorme satisfacción que sus hijas y sus hijos hoy les están dando al recibir este Premio Nacional de la Juventud.

Y saludar, reconocer, aplaudir y felicitar nuevamente a todos los galardonados; a todas y a todos los galardonados que se han hecho merecedores de este Premio Nacional de la Juventud.

En una tarea que, estoy seguro, y agradezco su presencia del jurado calificador, nada fácil, porque son muy pocos los mexicanos hoy aquí, que están recibiendo este premio de millones de jóvenes.

Una tercera parte de este país está compuesta de jóvenes en nuestro país y de esos más de 30 millones, 35 millones de jóvenes, sólo unos cuantos, sólo ustedes han calificado y han acreditado méritos para hacerse acreedores a este reconocimiento.

En nombre de todo el Gobierno de la República, en nombre propio y en la distinción que es para mí, como Presidente de la República, entregar este reconocimiento: muchísimas felicidades.

Sé que hay otro grupo de jóvenes, a quienes quiero saludar después de estar en este Salón Adolfo López Mateos.

Originalmente el evento estaba previsto para que se hiciera en el exterior con mayor capacidad, pero el estar bajo una contingencia ambiental nos llevó a tener que dividir el espacio. Hay otro grupo de jóvenes en un salón contiguo, a quienes espero poder saludar.

Y también a los jóvenes galardonados poder mostrarles un poco de Los Pinos, porque luego vienen aquí, a recibir este reconocimiento, y se quedan sólo con la impresión de que Los Pinos es este salón o parte, es sólo este salón.

Quiero invitarlos a que conozcan Los Pinos y varios de los espacios que están en ésta, que no sólo es la casa del Presidente o donde temporalmente vive con su familia, sino también es un espacio de trabajo donde hay varias áreas gubernamentales que están aquí instaladas, en Los Pinos. Ahí habremos de tomarnos la foto del recuerdo.

Pero déjenme decirles lo siguiente.

Después de escuchar, de ver el video, que además quiero decirles, este video, esta gran producción que acabamos de ver en este video, fue hecho por los propios jóvenes.

No fue una casa productora, sino fue una producción hecha, como dicen, in house, es el orden técnico, expresión técnica, hecho en casa por los propios jóvenes que participaron en este certamen.

Felicidades por esta producción que han logrado hacer y que proyecta, creo yo, la riqueza que hay en nuestra juventud, la gran inspiración que los jóvenes de México con distintos talentos, con diferentes capacidades, con diferentes ideas, con formas distintas de pensar, nutren e inspiran el proyecto de nación que estamos construyendo.

Esta ruta que estamos siguiendo para que México sea una nación cada vez más próspera, de mayor bienestar, de calidad para su gente y que, sin duda, hemos dado pasos en favor de ello, no sólo este Gobierno.

Lo que hoy este Gobierno está alcanzando es la suma o se adhiere y hace su aporte a los esfuerzos de ya varias generaciones, que hoy permiten que la juventud mexicana tenga un escenario muy distinto del México que eventualmente tuvieron generaciones anteriores.

Pero que hoy esta juventud mexicana son quienes inspiran y, repito, nutren, lo que sin duda será el camino que México siga hacia adelante y en los próximos años.

Este México que, cuando ustedes alcancen una mayor edad, las generaciones para entonces, las juventudes de entonces, podrán gracias a su aporte y al esfuerzo de esta generación de jóvenes, tener un mejor país y una mejor Nación.

Eso es lo que hoy está comprometido en el esfuerzo del Gobierno de la República.

El Gobierno hoy se ha venido esmerando y esa es quizá la marca que distingue al Gobierno que me toca encabezar, el de romper paradigmas; romper los modelos que teníamos, que estaban obstaculizando e impidiendo que pudiéramos avanzar y crecer a mayor celeridad.

Romper esas barreras que en distintos ámbitos no nos estaban permitiendo generar un horizonte mucho más alentador, mucho más promisorio y de mayor esperanza para las nuevas generaciones.

Cómo asegurar que las generaciones de jóvenes pudieran tener mayores espacios de realización; cómo asegurar que México pudiera seguir creciendo para abrir espacios laborables para los jóvenes que están hoy siendo parte de esta generación.

Y por eso se impulsaron y se han concretado ya distintas reformas, aquí ya se hizo referencia a ellas.

Y cada vez que toco el tema de las reformas, lo digo con especial orgullo, porque no es un tema menor.

Esta Administración logró, con la participación de distintas fuerzas políticas, romper barreras a través de cambios y de reformas estructurales que, sin duda, en los próximos años y ya desde ahora, le están abriendo un nuevo camino, una nueva brecha a las presentes y futuras generaciones, en distintos sectores y en diferentes ámbitos

Lo que hace un momento José Antonio Meade comentaba, el titular de SEDESOL, bien decía: Ésta es una generación de jóvenes que difícilmente podrían creer que hace muy pocos años la cobertura que había en electricidad, por ejemplo, de abasto de energía eléctrica en este país, era de apenas del 60 por ciento, hoy es del 99 por ciento.

Que no imagina que este país no pudiera haber la conectividad, que va creciendo de manera casi exponencial al Internet, al conocimiento universal; hacer consultas en cualquier momento y desde cualquier lugar sobre la materia que se quiera, a través de la conexión a Internet. Eso no existía hace apenas 10 años o 15 años.

El que hoy, gracias a parte de estas reformas estemos abriendo la competencia para que la juventud pueda encontrar opciones de realización, de construir proyectos personales, a través de tener mayores elementos, mayores recursos, y una gran diversidad de las cuales valerse para poder encontrar sus sueños.

Éste es un Gobierno que ha trabajado en las reformas más importantes a las que Tanía hizo referencia en su mensaje, en su muy emotivo mensaje, que nos ha, sin duda, contagiado y ha iluminado nuestros corazones en lo que, sin duda, promete la juventud mexicana que cree en México, que quiere a México y que tiene una actitud propositiva y constructiva, optimista y deseosa de servir a México; y en ello, también, encontrar un espacio de realización.

Y me refiero a lo que ella dijo: la educación, citando, incluso, a Nelson Mandela. La educación es la herramienta más importante, quizá es el recurso más relevante que puede tener la juventud mexicana para abrirse camino a lo largo de su vida.

Y, por eso, quizá dentro de todas las reformas, y no quizá, afirmo categóricamente que de las varias reformas que se han impulsado, la más importante y relevante, y que tendrá mayor trascendencia en el desarrollo y porvenir que tengan presentes y futuras generaciones, es la Reforma Educativa.

Una reforma que hoy pone especial acento en lo más importante, que es la calidad de la educación. Es darle, a las nuevas generaciones la oportunidad de tener más herramientas, mejores conocimientos, mayores capacidades, que despierten y que provoquen el que cada juventud o en cada joven tenga o crezca ese talento, a partir de la buena educación.

Y, por supuesto, que enfrentamos resistencias, en ésta y en todas las otras reformas, porque, repito, es romper con barreras, es romper inercias, con vicios, con modelos ya añejos, que no estaban sirviendo.

Y, por eso, enorgullece a este Gobierno que estemos trabajando, precisamente, en el impulso a todas estas reformas, a la concreción de las mismas y quizá, o no quizá, la más relevante e importante es la Reforma Educativa, que está diseñada con ese propósito: asegurar calidad en la educación que reciben presentes y futuras generaciones.

Yo no quiero extenderme en mi intervención, porque después de escuchar a Tania, creo que ella nos ha contagiado en lo que hay en el valor y en el gran activo que hay en cada mexicano de esta Nación, y especialmente en su juventud.

Una juventud que sueña, una juventud que es crítica; una juventud que no se conforma con lo que hoy se tiene y que quiere aportar a cambiar y mejorar la condición que hoy tenemos.

Yo felicito esta visión de nuestra juventud que, con ese espíritu crítico, con ese espíritu creativo, con ese talento que hay detrás de cada joven, aporten a la construcción de una mejor nación.

Que no se contagien, ni del desánimo, ni del pesimismo, que no debe tener espacio en el corazón de ningún joven.

Sí dar espacio a la crítica, sí dar espacio a rechazar modelos que no sirven; sí dar espacio, precisamente, para aportar a mejorar lo que hoy tenemos.

Pero no dejarnos inundar por pensamientos que nos lleven a pensar en escenarios catastrofistas, pesimismo, porque nada nos alimenta, ni ilumina el corazón cuando así se piensa.

Y ustedes son ejemplo, precisamente, de la parte positiva, de ese espíritu joven, creativo, que ha luchado frente a adversidades, como la que Tania nos ha compartido en su intervención, y que muchos otros en formas distintas han enfrentado, estoy seguro, distintos retos, desafíos y adversidades.

Pero no imagino a alguien que haya alcanzado éxito sin haberse esmerado, sin haber pasado por sacrificios, por enfrentar retos y adversidades, y superarlas.

Y ustedes son inspiración y ejemplo de lo que sí se puede lograr cuando se está resuelto a alcanzar un ideal, un proyecto y un objetivo.

Gracias por ser inspiración para presentes y futuras generaciones.

Yo deseo, y habré de encargar al área de José Manuel, para que estos ejemplos de vida, ejemplos de éxito que en su muy temprana edad cada uno de ustedes ha alcanzado, pueda exponenciarse a través de las redes sociales para que inspiren los proyectos de vida de nuestra juventud mexicana.

Felicidades, jóvenes.

Gracias por ser parte de esta inspiración y gracias por darme la oportunidad, como Presidente de México, de entregarles este reconocimiento.

Y dejo de lado las muchas cifras que iba a dar, pero las habré de proyectar ahí en la página, de cuánto hemos apoyado a educación, cuánto hemos apoyado a proyectos productivos, a través del INADEM; cuánto hemos apoyado a vivienda joven, el proyecto de vivienda dedicada a la juventud mexicana que no tiene historial crediticio.

Traía muchos datos que darles, no los voy a citar, los habré de poner en mi página para que los consulten.

Pero hoy me importaba más, sobre todo, agradecerles, porque de verdad, su vida y esta trayectoria de vida que en esta corta edad han realizado, han concretado y el éxito que han tenido es una gran inspiración para todos nosotros.

Felicidades nuevamente y muchísimas gracias.