Muchísimas gracias.

Gracias a todas y a todos los presentes en este acto, a quien reconozco realmente el esfuerzo, el tiempo que dedican para estar el día de hoy aquí.

La oportunidad que me dan y me dispensan de poderles saludar a ésta, que es la representación de la sociedad guanajuatense.

En este pequeño espacio, en este acto simbólico, pero que a final de cuentas nos da oportunidad de compartir lo que el Gobierno de la República, junto con los gobiernos locales, estamos impulsando para lograr una mejor Nación.

Les saludo con afecto, agradezco su presencia, agradezco más que llevan, sé, me han reportado ya algún tiempo esperando por algunas modificaciones de horario que se hicieron.

Gracias por su paciencia.

Gracias por estar aquí y, a pesar del tiempo que ha tomado, hoy me dan la oportunidad de poderles saludar y en ustedes dejar un saludo con respeto y con afecto a toda la sociedad guanajuatense.

Quiero agradecerle al señor Gobernador del estado su hospitalidad.

Muchas gracias al Gobernador Márquez por su bienvenida, al tiempo que saludo a todas las autoridades aquí presentes del Gobierno de la República, del gobierno del estado de Guanajuato, al mando militar, al General Comandante de la Región Militar en esta parte del territorio nacional.

A nuestros delegados federales, a las y los legisladores federales, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, a quienes agradezco su presencia.

Y, sobre todo, de manera muy señalada, mi gratitud y reconocimiento a las mujeres, a los niños, jóvenes, que hoy se dan cita en este acto.

Y reitero, me da mucho gusto poderles saludar y en ustedes saludar a la sociedad guanajuatense.

Estaba escuchando hace un momento al señor Gobernador del estado que, por cierto, déjenme decirles, a lo mejor no lo pensó, ni yo tampoco, pero tenemos coincidencia de objetivos.

Como decía Octavio, tenemos una gran nación y queremos seguir construyendo un mejor México.

Y, quizás, sin habérnoslo propuesto le dije: Gobernador, tenemos unidad de propósitos; tenemos un origen partidario distinto y, sin duda, y sin habérnoslo propuesto y premeditado, así nos vestimos el día de hoy, señor Gobernador: con una camisa con colores y tonos azules, y la mía más vino que rojo, pero al final de cuentas pareciera que fuéramos de equipos distintos.

Sin embargo, trabajamos para la misma sociedad, Gobernador. A mí, todo el país me corresponde y, a usted, señor Gobernador, aquí, en Guanajuato.

Y es cierto. Tenemos unidad de propósitos más allá del origen partidario que tenemos. Queremos realmente que a México le vaya muy bien.

Recojo de Octavio, en lo que él le compartía aquí hace un momento: somos una gran Nación. Somos un gran país y lo queremos seguir siendo.

Y la obra que hoy estamos inaugurando aquí, en este pequeño espacio, sin duda tiene mucho más proyección y más dimensión de la que a veces suponemos e imaginamos.

Pareciera que todo quedara en este acto, en este evento inaugural.

Pero, la verdad es que es mucho más que eso. Es una obra, la que hoy estamos inaugurando, junto a las otras obras de infraestructura que el Gobierno de la República, junto con los gobiernos de los estados, estamos concretando en todo el territorio nacional.

El Gobierno de la República se ha trazado un plan muy ambicioso en materia de infraestructura.

Tenemos, sólo en términos de autopistas que queremos realizar y que estamos ya concretando, serán 52 autopistas las que esperamos concretar al término de esta Administración, varias de ellas ya concluidas, como ésta que hoy entregamos.

Que implica la construcción de más de tres mil kilómetros de nuevas carreteras, esto sin adicionar los kilómetros de carreteras federales que se están modernizando, que se están ampliando.

Sólo me refiero a las 52 autopistas que se vienen construyendo en toda la geografía nacional para realmente lograr una mejor comunicación de las distintas regiones del país y, sobre todo, hacer de México una nación mucho más competitiva y más productiva.

Son a veces expresiones que pasan de largo, pero que tienen enorme significado.

Porque el hecho de que seamos más competitivos y más productivos, significará que seamos un país mucho más confiable para las inversiones.

Déjenme decirles que lo que hoy estamos aquí apreciando, las obras de infraestructura que estamos entregando, proyectan claramente señales de confianza.

Confianza en los inversionistas, en aquellos concesionarios, y aquí felicito a la empresa que ha hecho esta obra, concesionaria de la misma, porque ha decidido invertir y acompañar esta obra de infraestructura que el Gobierno de la República se ha trazado, que han decidido invertir, arriesgar y jugar con México.

Pero, al mismo tiempo, ocurre que varias otras empresas nacionales y extranjeras están invirtiendo en México. Y lo hacen porque México proyecta confianza.

Porque hoy, en un mundo que ustedes, todos los días recogen noticias de lo que pasa en otras partes del mundo, podemos apreciar la vorágine, la volatilidad económica que el mundo hoy está proyectando; escenarios, para muchos, de incertidumbre.

Y, sin embargo, México sigue proyectando confianza al mundo entero. Tan es así que cada día están llegando más inversiones a nuestro país.

Reporté en mi Tercer Informe de Gobierno que hemos recibido, en lo que va de esta Administración, inversiones superiores a los 80 mil millones de dólares.

Y tampoco es una cifra más.

Es una cifra, primero, que es mayor a la que en un mismo periodo, de la pasada Administración, se había registrado.

Y esto es consecuencia de ser consistentes y congruentes en lo que estamos impulsando.

De seguir trabajando para seguir desarrollando más infraestructura que nos haga más atractivos para las inversiones que vengan a generar empleos.

México sólo podrá seguir creciendo, generar más empleos en beneficio de las familias mexicanas, si realmente logramos consolidar confianza hacia el mundo entero y entre nosotros mismos.

Porque es la confianza, al final de cuentas, la que permite seguir atrayendo más inversiones, que sean productivas, que hagan que se generen más empleos en distintas regiones del país.

Y eso también abre oportunidades de desarrollo, de bienestar y de realización personal para cada mexicano.

No será el Gobierno y sólo el Gobierno quien tenga esta responsabilidad.

Sí es responsabilidad del Gobierno y esa es la que asume el Gobierno de la República, de generar las mejores condiciones y de actuar con absoluta responsabilidad para preservar las condiciones de confianza que nuestro país debe proyectar a sí mismo y al mundo entero.

Sólo eso es posible que sigan viniendo más inversiones.

Guanajuato, por ejemplo, es una de las entidades, junto con otras dentro de la región de El Bajío de la geografía nacional, que se ha venido consolidando con una importante industria automotriz.

Cada día más empresas, empresas globales, de distintas marcas internacionales, se asientan particularmente en la región de El Bajío, y en otras partes de la geografía nacional; en el Norte, como Chihuahua, en Nuevo León; en el Centro, como el Distrito Federal, como el Estado de México, pero muy señaladamente en El Bajío.

Aquí, en Guanajuato, en San Luis Potosí, lo mismo que en Aguascalientes y en Querétaro, la industria automotriz se está asentando.

Qué permite que eso sea posible.

Que estamos despertando confianza. Que las obras de infraestructura, los cambios estructurales, y me refiero a las reformas que se han logrado concretar, y que hoy estamos logrando su debida instrumentación, es lo que hace posible que nuestro país siga siendo confiable para las grandes inversiones, pequeñas o medianas.

Que siga siendo la confianza la principal divisa que proyecta nuestra Nación, insisto, entre nosotros mismos y al mundo entero.

Hoy en el ramo de la industria automotriz o, más bien en este sector de la economía nacional, vamos creciendo.

Nos hemos consolidado ya como el séptimo productor de automóviles en todo el mundo. Pasamos de ser el país número ocho en el mundo, a ser hoy el séptimo, y el cuarto país exportador de automóviles.

Y algo muy importante, la venta de automóviles en el mercado interno, también sigue creciendo.

Déjenme compartirles tres datos, que me parecen relevantes.

Haciendo un contraste de lo que ha ocurrido en esta Administración, en estos casi tres años de Gobierno. Hoy se producen 2.2 millones de vehículos más que los que se producían en el lapso enero-agosto de 2012, esto significa casi un incremento del 20 por ciento más.

Se están exportando, también, más vehículos. La plataforma de exportación de vehículos sigue creciendo.

Hoy se exportan 1.8 millones de vehículos, también, casi un 20 por ciento más, 18.8 por ciento más para ser precisos, con relación con los que se exportaban en el lapso enero-agosto del año 2012.

Y en términos de la venta de vehículos que está habiendo en el mercado nacional, también resulta significativo.

Se han vendido, en lo que va de este año, 833 mil vehículos dentro de nuestro país, esto es, 34 por ciento más de los que se vendieron en el mismo periodo de 2012.

Esto permite proyectar dos elementos fundamentales:

Primero, que está habiendo un mayor consumo interno; que algo que da sostén al dinamismo de nuestra economía es, precisamente, el consumo que está habiendo en nuestro país.

Y, segundo, vuelvo a reiterarlo, confianza, porque sólo aquellos que tienen confianza en el destino y en el horizonte que tiene nuestro país, es que se animan a comprar, se animan a endeudarse eventualmente para adquirir algún bien, como es el caso eventualmente, de un vehículo.

Éstas son buenas señales, son señales muy alentadoras.

No significa que hayamos alcanzado los niveles de crecimiento de nuestra economía como quisiéramos y nos lo hemos propuesto, pero, sin duda, los cimientos están.

Y seguimos actuando con enorme responsabilidad, especialmente frente a un entorno global bastante volátil, bastante convulso y que eso obliga a que el Gobierno de la República actúe con enorme responsabilidad.

Y que, por igual, las entidades federativas hagan su propio esfuerzo para que realmente, actuando con responsabilidad, con unidad de propósitos y en enorme congruencia con el proyecto de Nación que queremos, es como seguiremos avanzando en la concreción del México que todos deseamos y queremos para esta sociedad y para nuestros hijos.

Hemos avanzado.

Tenemos que reconocer que hemos sumado esfuerzos a lo que se ha construido en el pasado, a lo que las pasadas generaciones aportaron a la construcción del país que hoy tenemos.

Y que hoy nos convoca el seguir unidos, trabajar en unidad de propósitos, converger en nuestros esfuerzos para realmente hacer que éstos sean mucho más eficaces y logren su cometido de lograr bienestar para las familias mexicanas.

Me congratulo, me felicito de estar aquí, en Guanajuato, de entregar esta importante obra de comunicación, cuyas características y beneficios aquí han sido ya reiteradamente señalados.

Y, sin duda, felicito a Guanajuato por este impulso que tiene, pero sobre todo, más allá, como lo dije al inicio de mi intervención, del origen partidario que tienen los gobiernos, hoy tenemos claridad de miras, unidad de propósitos, sumando esfuerzos, para servir a Guanajuato y en ello contribuir al desarrollo de toda nuestra Nación.

Muchísimas gracias.