Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Al señor Director General de esta gran empresa de México.

Quiero saludar al señor dirigente sindical, a Carlos Romero Deschamps.

Muchas gracias por su presencia y de todos los compañeros trabajadores de esta gran empresa de nuestro país, PEMEX.

Saludo y agradezco la presencia del señor Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

De los señores Gobernadores de entidades federativas, en donde se realiza una importante actividad de esta gran empresa de México.

Señoras y señores representantes de los trabajadores, y desde aquí, hoy, particularmente quiero saludarles en esta fecha tan significativa, que el día de hoy estamos celebrando, por lo que aquí se ha expresado y por lo que habré de referirme en mi mensaje.

Pero desde aquí, antes que nada, quiero saludar con respeto, con gratitud y con enorme afecto a todas y a todos los trabajadores de PEMEX, por su compromiso y por su permanente vocación de trabajo en favor de esta gran empresa, que es promotora y motor del desarrollo nacional.

Felicidades a todas y a todos ustedes.

Agradezco la presencia aquí de las y los Legisladores Federales.

De Presidentes de organismos empresariales.

Al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

A dirigentes de organismos sindicales, amigos, a este gran Sindicato de Trabajadores de PEMEX.

A los Consejeros.

A empresas o representantes de empresas que trabajan con PEMEX, y a quienes el día de hoy nos acompañan en este acto.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Reitero. Empiezo por lo más importante, que es expresar aquí un amplio y merecido reconocimiento a los petroleros mexicanos.

Gracias por su esfuerzo, por su trabajo y por su compromiso diario en favor de México.

Felicito a todas y todos los petroleros del país.

Ustedes son un gran orgullo de nuestra Nación.

Nuevamente, muchísimas felicidades.

Diariamente los petroleros generan progreso.

Ustedes son esenciales para transformar nuestros recursos energéticos en desarrollo, en escuelas, carreteras, hospitales, en programas y acciones que mejoran las condiciones de vida de millones de mexicanos.

Por eso, en esta memorable fecha de nuestra historia nacional, como Presidente de la República reafirmo mi compromiso con Petróleos Mexicanos, y con el alma de esta gran empresa: sus trabajadores.

Hoy que conmemoramos el 78 Aniversario de la Expropiación Petrolera es ocasión propicia para recordar y valorar los grandes logros de los petroleros mexicanos.

Como aquí se ha expresado y lo quiero nuevamente reiterar, en 1938, la expropiación decretada por el Presidente Lázaro Cárdenas representó un enorme reto nacional, además de las dificultades políticas, jurídicas y económicas que implicaba esa decisión, había una elevada exigencia técnica.

En aquel entonces, muchos dudaban de que los mexicanos tuviéramos la capacidad, el conocimiento o la experiencia suficientes, que demandaba la actividad petrolera.

Sin embargo, en menos de tres meses, Petróleos Mexicanos estaba operando, estaba de pie, y así se ha mantenido desde entonces.

Los petroleros han puesto todo su empeño y dedicación, su esfuerzo y su tiempo, muchas veces lejos de su familia para hacer de PEMEX lo que es hoy: la empresa más grande e importante de México.

Si hoy México es una Nación industrializada, bien comunicada, con una elevada cobertura educativa y de servicios de salud, se debe, en buena medida, a décadas de intenso trabajo de Petróleos Mexicanos.

Sin embargo, debemos recordar que este proceso no ha sido sencillo, ha sido un camino arduo y desafiante.

Durante casi 80 años, PEMEX y su equipo de trabajo han tenido que sortear condiciones nacionales e internacionales de la mayor complejidad.

Pero, a pesar de ello, una y otra vez, PEMEX y su gente han salido adelante.

Hoy, la coyuntura mundial, marcada por la drástica caída en los precios internacionales del petróleo, nuevamente, exige lo mejor de nuestros petroleros.

Las circunstancias que enfrentamos requieren de su audacia y determinación, de su capacidad y experiencia.

Al igual que todas las petroleras del mundo, PEMEX tiene que adaptarse a una nueva realidad de bajos precios de hidrocarburos.

Al igual que todas las petroleras del mundo, PEMEX tiene que hacer más con menos; tiene que generar eficiencias y reducir costos.

Tiene que incrementar su productividad y orientar sus inversiones hacia los proyectos más rentables.

PEMEX tiene que actuar con visión y con responsabilidad.

Como empresa productiva del Estado, sus directivos y su Consejo de Administración tendrán que tomar decisiones difíciles, pero necesarias.

El plan de ajuste que han aprobado representa una ruta clara para hacer frente a la coyuntura y, al mismo tiempo, fortalecerá a esta gran empresa nacional hacia adelante.

No obstante la complejidad del escenario internacional, las perspectivas de PEMEX, y hay que subrayarlo, son positivas.

A diferencia de otras petroleras del mundo, PEMEX cuenta hoy con dos fortalezas que la distinguen.

Por un lado, tiene una Reforma Energética, cuyo potencial transformador apenas comienza. Este cambio estructural le da mayor flexibilidad y capacidad para asociarse, le abre un nuevo horizonte de posibilidades. En pocas palabras, la Reforma Energética le da fuerza y le da futuro a Petróleos Mexicanos.

Por el otro lado, también, a diferencia de otras petroleras del mundo, PEMEX cuenta con el total, invariable, permanente y decidido respaldo del Gobierno de la República.

PEMEX siempre ha respaldado a México. Y hoy, con toda convicción, puedo decirles que México sabrá respaldar a PEMEX.

PEMEX y sus trabajadores no están solos, cuentan con el respaldo de mi Administración, y cuentan con el firme respaldo de su amigo, el Presidente de la República.

Gracias amigas y amigos petroleros.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Energía han recibido indicaciones para que acompañen y faciliten el proceso de ajuste y modernización que requiere PEMEX.

Ambas dependencias la apoyarán para que pueda aprovechar al máximo, y a la brevedad posible, todos los instrumentos y beneficios que le brinda la Reforma Energética, incluyendo los nuevos esquemas de asociación con el sector privado.

Los inversionistas nacionales e internacionales quieren trabajar con PEMEX, quieren aprender de ustedes y forjar alianzas estratégicas.

Lo reitero. Hay dificultades, pero hay alternativas y, sobre todo, hay un plan de soluciones.

Ninguna dificultad, por compleja que parezca, será mayor a la capacidad y  fortaleza de Petróleos Mexicanos y de sus trabajadores.

En los meses que vienen, estoy seguro de que PEMEX demostrará su capacidad para hacer de este momento de dificultad, una gran oportunidad para fortalecerse estructuralmente y convertirse en un referente de la industria energética mundial.

Señoras y señores:

Hoy, en el 78 Aniversario de la Expropiación Petrolera, nuestra misión es colocar a PEMEX, colocar a esta empresa productiva del Estado, a la vanguardia.

Tenemos que estar a la altura del exigente y competido mercado energético global, que nos ha tocado vivir.

Estoy seguro de que trabajando juntos con visión, responsabilidad y determinación, lograremos una nueva etapa de crecimiento para  PEMEX, en beneficio de todos los mexicanos.

Vamos a refrendarle al mundo que PEMEX es una empresa grande, fuerte y exitosa. Una empresa confiable que está lista para seguir transformándose.

Hacia el futuro, PEMEX será símbolo de una Nación que se atrevió a cambiar. Será ejemplo de una Nación que, orgullosa de su pasado, construye su porvenir.

Nuevamente, desde aquí, desde esta casa, de PEMEX, expreso mi mayor felicitación y reconocimiento a toda la familia petrolera de México.

Muchísimas gracias.