Muchísimas gracias.

Muy buenos días.

(Interpretación al Español): Los invito a que se pongan los cascos para poder escuchar mis palabras.

 Y muchísimas gracias por ser nuestros anfitriones en esta reunión.

Una gran oportunidad y privilegio de estar aquí y de liderar esta Delegación Empresarial de México y, ciertamente, agradezco especialmente al Director de la Confederación de la Industria Danesa por invitarnos a su casa.

Y ahora paso al Español.

(Término de la interpretación)

Quiero agradecer de manera particular a Su Alteza Real el Príncipe heredero su presencia.

Y, nuevamente, al señor Director General de la Confederación de la Industria Danesa, su cálida bienvenida y el que nos comparta lo que ha sido su experiencia personal en México y sus palabras que, sin duda, testimonian el avance y el desarrollo que México está experimentando en un mundo difícil, en un mundo volátil financieramente.

Pero que México se mantiene como un destino confiable, como un destino que está en un proceso de transformación y de desarrollo, y que es una economía, además, de las más abiertas al mundo.

Y de ahí que esté promoviendo estos vínculos empresariales entre empresarios de México y empresarios de otras partes del mundo, particularmente, hoy, de Dinamarca para que se conozca mejor y aprecien las oportunidades que existen para promover las inversiones recíprocas e intensificar nuestra relación comercial.

Quiero destacar la muy distinguida presencia,  entre la Delegación que me acompaña, de dirigentes de las principales organizaciones empresariales de México, empresarios de México que están acompañando a esta Delegación Oficial, y que hoy se encuentran con sus pares de este país, que hoy nos recibe de manera muy hospitalaria.

Muchos de ustedes, por medio de sus empresas y actividades productivas, acercan nuestras economías y a nuestras sociedades. Son auténticos protagonistas de la relación entre mexicanos y daneses.

Y, gracias a ustedes, nuestros intercambios económicos se encuentran en su mejor momento y están creciendo con gran dinamismo.

Permítanme dar algunos datos sobre este avance en nuestra relación comercial:

En 2015, nuestro intercambio bilateral fue cercano a los 600 millones de euros, esto representa 14 por ciento más del nivel de comercio que tuvimos en 2014.

Nuestros intercambios han sido mutuamente provechosos, por ejemplo, México es el segundo comprador latinoamericano de productos daneses, mientras que en los últimos años la Inversión Extranjera Directa en México, proveniente de Dinamarca, ha superado los dos mil millones de euros, y promete ir acrecentándose, tener un rápido incremento en los próximos años, a partir de las ventajas competitivas que México hoy está ofreciendo, y que algunos temas quisiera hoy compartirles.

Hacia adelante, somos optimistas de que estos intercambios habrán de fortalecerse a partir de tres condiciones fundamentales:

Primero. Hay que decirlo, el dinamismo de la economía danesa que, en 2015,  creció 1.6 por ciento y que se está acelerando, para crecer 2 por ciento este año y, de igual manera, el próximo, que son las previsiones.

Pudiera parecer poco. Sin embargo, en un mundo que se está desacelerando y en una economía global en donde más que haber crecimiento la constante de muchos países es el decrecimiento económico, sin duda, Dinamarca se distingue por estar creciendo.

La segunda condición positiva es la próxima actualización del Tratado de Libre Comercio de la Unión Europea, que tiene celebrado con México.

Un acuerdo que data del año 2000 y que estamos, justamente, en el proceso de negociación para actualizarlo y potenciar las oportunidades para incrementar e intensificar aún más el nivel de comercio entre la Unión Europea y México.

Y la tercera condición es el proceso de transformación que México está viviendo y que abre nuevas oportunidades de inversión. Este proceso se suma a las múltiples ventajas que ofrece mi país, y que quisiera referir brevemente.

En primer lugar, México, como ya muchos de los empresarios que están aquí presentes lo conocen y lo aprecian, es una plataforma productiva de alcance global.

Tenemos una ubicación geográfica privilegiada. Somos un puente de enlace entre América del Norte y entre Latinoamérica; somos un puente de enlace, además, entre el comercio que viene de Europa con el que eventualmente puede haber hacia la región Asia-Pacífico.

Compartí hace un momento que a veces perdemos de vista la relevancia que tiene México dada su ubicación geográfica.

De ser un punto de encuentro, particularmente de mercancías que vienen de una de la regiones que también está creciendo, no obstante su desaceleración económica, que es la parte de Asia, en donde nuestros puertos, particularmente, tanto de Manzanillo, como de Lázaro Cárdenas, dada su ubicación geográfica, están más cerca geográficamente de un mercado consumidor tan importante como es el propio de México, como el que representa toda Norteamérica, especialmente en la parte central de los Estados Unidos.

Mucho más cerca geográficamente de lo que puede ser la distancia entre los puertos de California, de Los Ángeles, con la distancia que guardan estos puntos del centro y la parte Este de los Estados Unidos.

Además, somos el décimo cuarto territorio más grande a nivel mundial, con una amplia biodiversidad y una infraestructura logística cada vez más amplia y moderna.

Segunda ventaja. México es un país estable y confiable, tanto en su ámbito político institucional, como en el aspecto macroeconómico.

Pocos países pueden preciarse de tener estabilidad política por más de 84 años, en donde, de forma periódica y cada seis años ha habido una renovación en la titularidad de la Presidencia de la República, en la titularidad del Ejecutivo de forma establece durante estos 84 años y en lo que, sin duda, representa una fortaleza como nación.

En la parte macroeconómica, el Gobierno tiene un firme compromiso con las finanzas públicas sanas; la política monetaria, debo decirlo, es autónoma; nuestra inflación se encuentra en niveles históricamente bajos; nuestro tipo de cambio es flexible y contamos, además, con un sistema bancario robusto.

Tercera ventaja. México cuenta con un gran capital humano.

Somos un país predominantemente joven, el promedio de edad de nuestro país es de 27 años y, además, vale la pena agregar que en nuestro país se gradúan cada año más de 100 mil ingenieros y tecnólogos que, sin duda, favorece a que tengamos capital humano debidamente formado y preparado para incorporarse a actividades productivas y, sobre todo, a la generación o a la participación en cadenas de valor importante, como hoy está ocurriendo ya en la industria mexicana.

Cuarta ventaja. La nuestra es una economía abierta, de las más abiertas del mundo y competitiva.

Nuestra economía es la décimo quinta más grande a nivel global.

En 2015 crecimos al 2.5 por ciento, consolidándonos como la décimo cuarta economía dentro de los 34 países de la OCDE, que mayormente crecieron.

Y estimamos que el crecimiento de nuestra economía, este año, estará en el orden de 2.6 a 3.6 por ciento.

Somos, como ya lo señalaba hace un momento, un país abierto.

Tenemos celebrados un gran número de instrumentos de libre comercio, que nos dan un acceso preferencial a un mercado consumidor de más de mil 100 millones de personas.

Y, además, particularmente con la Unión Europea, como también ya lo señalé, estamos actualizando y modernizando, yo espero que muy pronto podamos concretar este acuerdo, de renovación y actualización del marco de cooperación y libre comercio que tenemos celebrado con la Unión Europea.

México se sigue consolidando a través de su industria exportadora. México es un país en donde las manufacturas de alto valor agregado cada vez crecen.

Y de acuerdo a la Organización Mundial de Comercio, México ha avanzado, de 2014 a 2015 avanzó dos posiciones, para consolidarnos en el lugar número 13 como exportador mundial.

Aquí vale la pena destacar que, siendo hoy México una de las economías que es motor importante del crecimiento en la región latinoamericana, junto con ello, nuestra producción manufacturera y de exportación representa, de toda la región latinoamericana, el 66 por ciento de las exportaciones que hace toda Latinoamérica.

Junto a ello está, también, nuestra integración productiva con los Estados Unidos, uno, también, de los principales motores hoy de la economía global.

Todos esos factores hacen de México un lugar idóneo para el desarrollo de negocios y actividades productivas.

Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, hoy, México ocupa el lugar número nueve como el país más atractivo y confiable para invertir en el mundo.

Permítanme decirles, señoras y señores, que México es un país que está en proceso de transformación.

México está cambiando de manera positiva, a partir de un inédito acuerdo político al inicio de esta Administración, se renovó su andamiaje legal e institucional, lo que nos está permitiendo liberar todo nuestro todo nuestro potencial.

A partir de esta circunstancia y de la favorable evolución de la economía danesa, las perspectivas de nuestros intercambios económicos bilaterales son muy positivas.

Este encuentro demuestra el interés mutuo de daneses y mexicanos para generar sinergias, para trabajar en acuerdo y en un claro entendimiento para aprovechar el buen momento que viven nuestros países.

A los empresarios e inversionistas daneses, les reitero: éste es un buen momento para invertir y crecer con México.

He tenido la oportunidad de sostener distintos o, más bien, encuentros con algunos empresarios daneses, que ya están invertidos hoy, en México, o que están pensando en invertir en México.

Y para mí ha sido muy satisfactorio recoger en los testimonios y en lo que me han compartido, su experiencia, de cómo han encontrado una gran oportunidad de expandir su presencia en el mundo y, particularmente, de hacerlo en México.

Que la experiencia particular de cada una de estas empresas ha sido exitosa y favorable en nuestro país. Y de ahí que estén comprometiendo expandirse e invertir más en México.

Yo quiero reconocer y agradecer la confianza que las empresas danesas han tenido en nuestro país, la que están teniendo y la que prometen tener con otras empresas que están viendo en México un destino confiable a dónde llevar sus inversiones.

A partir de las ventajas competitivas que ofrece nuestro país como un destino, además, de confiable, con estas ventajas para que inversiones productivas lleguen a nuestro país y sea una plataforma de expansión y crecimiento para empresas danesas, esto, también, contribuye a acompañar el desarrollo de nuestro país, su desarrollo económico, la generación de bienestar, que estamos buscando, y que todo ello esté contribuyendo al desarrollo económico que como país tengamos.

Yo estoy seguro que este encuentro permite a los empresarios de ambas naciones, conocerse de mejor manera, conocer, también, lo que las empresas danesas hoy están ofreciendo al mundo, su presencia en distintas partes.

Y reconociendo, reitero, la confianza que han tenido en México para estar presentes y, sobre todo, la que promete tener otras empresas danesas en nuestro país.

Nos sentimos muy reconocidos de las atenciones que se han dispensado a la Delegación Oficial y a la Delegación Empresarial que me acompaña.

Particularmente, quiero reconocer públicamente el gesto grato y amable que Su Majestad la Reina Margarita II ha tenido con toda la delegación.

Y, hoy, la que esta organización empresarial danesa tiene para con nosotros.

La oportunidad de haber escuchado a distintos funcionarios y de tener este diálogo, que espero sea muy productivo y fructífero, en favor del crecimiento de las empresas de ambos países; el desarrollo y consolidación de más empleo para ambas naciones.

Y que todo ello sea señal de bienestar y desarrollo para nuestras sociedades.

Muchas gracias por su hospitalidad y por la oportunidad de este encuentro.

Gracias.