Muchísimas gracias.

Buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero, en primer término, saludar a las autoridades que hoy están aquí, presentes.

Al señor Gobernador del Estado, Eruviel Ávila, a quien le agradezco su solidaridad, sus palabras de bienvenida y, sobre todo, sobre todo el compromiso y disposición que su Gobierno ha mostrado para trabajar en estrecha coordinación con el Gobierno de la República.

Sin duda, la suma de voluntades, de recursos y de compromisos, y de propósitos compartidos permitirán, que el Estado de México avance a mejores condiciones.

Muchas gracias, señor Gobernador, por este impulso y por esta disposición.

Saludo a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de México.

A las distintas autoridades estatales.

A las autoridades Federales que hoy nos acompañan. Algunos no les conocen. Hay varios funcionarios del Gobierno de la República que están presentes. Y, especialmente, está aquí Aurelio Nuño, a quien ya han escuchado ustedes, le han presentado.

Aurelio Nuño, quien es el Jefe de la Oficina de la Presidencia, y a quien veo con enorme frecuencia todos los días, es precisamente el responsable de ser el enlace territorial con el Estado de México y con el Distrito Federal.

Hace una tarea muy similar a la que Elizabeth Vilchis hace en esta región del estado, en representación de gobierno del estado. Por igual, Aurelio lo hace en representación del Presidente de la República, en esta que es mi casa, el Estado de México.

Están aquí varios funcionarios del Gobierno Federal.

Saludo al señor Comandante de la XXII Zona Militar, y en él, saludo a las Fuerzas Armadas que tienen presencia en el Estado de México. Después de haber de estado con los titulares, tanto de la Secretaría de la Defensa como de Marina, hace un momento, en la Inauguración de la Plaza Estado de México, a la que ha hecho referencia ya el Gobernador del estado.

Saludo a la presidenta y presidentes municipales de esta región de nuestro estado; a distintos legisladores locales, Federales; a representantes de organizaciones de la sociedad civil organizada que están aquí presentes; a mandos e integrantes tanto de la Policía Ciudadana como de la Procuraduría de Justicia del estado, quienes reciben el día de hoy equipamiento para el cumplimiento de su responsabilidad.

Todos ustedes reciban mi saludo fraterno y reconocimiento por su trabajo.

Y, de manera muy particular, en la oportunidad de estar en mi estado, quiero saludar a esta representación de la sociedad, en las mujeres, jóvenes y hombres, especialmente del municipio anfitrión, saludando en ello a su Presidente Municipal, a Carlos Iriarte y a quien agradezco; a Huixquilucan, a Naucalpan, a Nicolás Romero, a Cuautitlán y a Tultitlán.

Y seguramente algunas y algunos otros amigos de municipios de esta región que, también, están aquí presentes, de la capital del estado, de Toluca he saludado a algunos de ellos.

Muchas gracias por estar presentes.

Y en ustedes saludo a todos los mexiquenses.

Saludo a esta tierra amable, cálida, generosa, la tierra que ustedes lo saben muy bien. Llevo en mi corazón, porque es ésta mi casa, porque es ésta mi tierra.

Y hoy, en la enorme responsabilidad que tengo de servir a la Nación entera, por supuesto, que siempre está presente ésta, que es mi casa, el Estado de México.

Yo quiero a sus mujeres, a los jóvenes, a los hombres, de esta tierra trabajadora.

Déjenme decirles que hoy nos convocan dos eventos centrales:

El primero de ellos tuvo lugar en el Municipio de Cuautitlán Izcalli, donde junto con el Gobernador del estado entregamos una plaza, un espacio recreativo para los mexiquenses, que es un parque que lleva el nombre del Estado de México y se ha construido para conmemorar los 100 años del Ejército Mexicano, que justamente se están cumpliendo en este año, de 2013.

Pero que a la vez, es un testimonio de reconocimiento y de gratitud al Ejército Mexicano. Una Institución de prestigio, de orden y que, sin duda, ha sido un baluarte fundamental en la construcción del Estado mexicano y del desarrollo del país.

Por eso, yo me sumo a este reconocimiento que el Estado de México hace al Ejército Mexicano, a través de este testimonio y, por ello, vayan mis palabras de agradecimiento y reconocimiento a todos los miembros del Ejército Mexicano, que todos los días procuran y dan lo mejor de sí para servir a la Nación entera.

Muchas gracias, Ejército Mexicano.

Y posterior a ello, nos encontramos aquí, en lo que ustedes están presenciando. Aquí estamos trabajando para todos los mexicanos.

Y, precisamente, en ese propósito hoy estamos aquí convocados a lo que ustedes, insisto, están presenciando.

Estamos entregando equipamiento a dos instituciones que están trabajando por la seguridad de los mexiquenses, tanto a la policía o la Secretaría de la Policía Ciudadana de este estado, como a la Procuraduría de Justicia de la entidad.

Les hemos entregado en una suma de recursos, tanto del gobierno estatal, como del Gobierno Federal, patrullas, equipamiento, armas, para que cumplan con su deber los servidores públicos que están dentro de estas dependencias de la seguridad pública del Estado de México.

Y esto se enmarca en las distintas acciones que el Gobierno de la República ha comprometido para asegurar un México de paz y un México de tranquilidad.

Quiero sólo recordar con ustedes, que desde el inicio de mi Gobierno, con toda claridad y con toda puntualidad, dejé muy en claro ante los mexicanos cuáles son los cinco grandes objetivos nacionales de los que mi Gobierno habrá de ocuparse.

Y el primero de ellos es el asegurar un México de paz, de armonía y de tranquilidad. Y donde las fuerzas del orden, donde las instituciones de seguridad pública, de procuración y de administración de justicia puedan realmente ampliar su capacidad institucional para servir a los mexicanos, y que ello permita asegurar este clima de paz y de armonía entre la sociedad mexicana.

Dentro de esas líneas de acción están, precisamente, las que ayer compartía en un foro sobre seguridad pública al que hemos convocado a todos los mexicanos.

Pero antes de seguir en la explicación de esta idea, sólo recuerdo cuatro otros objetivos nacionales que nos hemos trazado, además del México tranquilo y de paz.

El México con una educación de calidad y en la que estamos trabajando, y en la que hemos convocado a las maestras y maestros de México, y a los padres de familia, para que podamos instrumentar la nueva Reforma Constitucional, y la que derive de ella, para asegurar una educación de calidad.

Tercero. Nos hemos propuesto lograr un México incluyente, donde las acciones que el Gobierno está desplegando, en armonía y en consonancia, no sólo del Gobierno de la Republica, sino en consonancia con los gobiernos de los otros órdenes, estatal y municipal, nos permitan realmente revertir los escenarios de pobreza, de marginación y de desigualdad social que no podemos permitirlos en el México del Siglo XXI.

Cuarto gran objetivo, que es lograr un México próspero. Y esto significa asegurar para el país un mayor crecimiento económico, mayor desarrollo económico. En pocas palabras, que cada mexicano pueda realmente tener espacios de oportunidad para hacer crecer, para iniciar, hacer crecer cualquier idea, cualquier idea de negocio o de actividad productiva que decida llevar a cabo; que encuentren los instrumentos que le hagan posible y le hagan viable, realmente materializar cualquier proyecto que derive de su imaginación. A partir de contar con los conocimientos y la formación debida para ese objetivo. Y esto nos va a permitir que México pueda crecer económicamente.

Miren. Déjenme poner en contexto lo siguiente. Las lecciones del mundo son muy claras. Los países que han logrado mayor desarrollo entre su sociedad, aquellos que realmente han abatido los niveles de pobreza, aquellos que han logrado condiciones de mayor seguridad, son aquellos que han venido creciendo de manera importante en los últimos años.

Ustedes bien saben, y conocieron de la gira internacional que hace muy poco realicé hacia la parte de Asia. Estuve en Japón y estuve en China, dos países que, sin duda, especialmente este último ha sido o ha tenido un crecimiento notable en los últimos 30 años, 25 años. Ha crecido a tasas superiores al nueve por ciento.

Y qué ha ocurrido.

Que ese país ha logrado sacar de la pobreza a millones de sus pobladores.

Esa es la ruta para asegurar crecimiento, para asegurar oportunidades y es justamente la ruta del crecimiento económico y para eso estamos trabajando a través de distintas acciones, que ustedes estarán conociendo o han venido conociendo, a través de los medios de comunicación.

Y un quinto gran objetivo. México no puede sustraerse de la actividad global, del orden mundial. México no puede vivir encerrado en sí mismo. México tiene que participar de las grandes causas de la humanidad, y tiene que asumir actitud mucho más protagónica y de mayor responsabilidad y de solidaridad con las grandes causas de la humanidad.

Estos son los cinco grandes objetivos.

Abro paso a explicar el que tiene que ver con el evento al que hoy hemos sido convocados, con el México de paz y de tranquilidad, que fue el primer gran objetivo que cité ante ustedes y que en alcance a este objetivo, hemos delineado, con toda puntualidad, cuáles son las líneas de acción que el Gobierno está privilegiando para asegurar, dentro de este objetivo, una primer gran meta y una gran prioridad: Reducir la violencia que hay en el país.

Porque esto es lo que más lastima la convivencia social. Lo que más lacera, lo que más preocupa a los habitantes de México.

Por eso, en el propósito de asegurar tranquilidad y paz social, el primer gran objetivo es reducir los niveles de violencia. Esa que deriva de actividades delincuenciales, especialmente vinculadas al homicidio, al secuestro, a la extorsión.

Y para eso nos hemos trazado seis grandes líneas de acción, para la seguridad pública del país:

Planeación. A partir de tener claramente señalados ya los objetivos.

Prevención del delito. Aquí ya lo dijimos hace un momento. Tenemos que, realmente revertir las condiciones y los escenarios que a veces el crimen organizado se vale o aprovecha para reclutar, lamentablemente, las más de las veces, a jóvenes a las causas que están dentro de la ilegalidad y fuera de la ley.

Por eso, tenemos que asegurar que los mexicanos tengan oportunidades de crecimiento dentro de la legalidad, dentro del espacio de la ley.

La prevención social del delito es un programa que el Gobierno ha instaurado a través de distintas acciones, con una importante inversión de recursos del orden de 118 mil millones de pesos, en programas que corren entre distintas dependencias del Gobierno de la República y en estrecha coordinación con los otros órdenes de Gobierno.

Está muy claro que en esta acción tenemos que velar y salvaguardar los derechos humanos, porque somos una sociedad civilizada.

Anhelamos ser una sociedad de pleno derecho. Una sociedad donde se privilegie el Estado de Derecho y, en ella debe caber la salvaguarda a los derechos humanos, en la actuación de las instituciones de seguridad pública, en la actuación de las áreas de Administración y de Procuración de Justicia, una premisa fundamental es salvaguardar los derechos humanos de todo mexicano.

Cuarta línea de acción. Coordinación. Efectiva y real coordinación.

Y éste es un énfasis especial en el que hemos venido trabajando, porque lo dijo el señor Gobernador hace un momento, a la delincuencia la llamamos o la calificamos como organizada. Decimos que se trata de delincuencia organizada, aquella que se organiza y trabaja al margen de la ley y cometiendo ilícitos.

No puede ser que el Estado mexicano no tenga la capacidad, de organizarse suficientemente entre los distintos órdenes de Gobierno.

Y, aquí, también, hay que decirlo. No se trata de generar competencia para ver quién tiene mayor capacidad, quién puede más o quién tiene mayores logros en materia de seguridad.

Ésta es una tarea que compromete al Estado mexicano en su conjunto. Y cuando hablo del Estado mexicano me refiero a los tres órdenes de Gobierno, al Gobierno Federal, estatal y municipal. Me refiero a los distintos Poderes de la Unión, al Poder Ejecutivo, el Legislativo y al Poder Judicial.

Todos debemos estar inmersos y comprometidos en la tarea de brindarle a la ciudadanía seguridad, y asegurar y velar por un Estado de justicia para todos los mexicanos. Y esto es lo que estamos realmente procurando.

Ayer decía que lo más difícil quizá en este propósito sea ganar confianza entre nosotros, pero estamos avanzando.

Ustedes se estarán enterando, a través de los medios de comunicación, de las varias reuniones que el Secretario de Gobernación, como responsable y coordinador del Gabinete de Seguridad, está llevando a cabo con los titulares de otras dependencias del Gobierno de la República y los gobernadores estatales, para que de manera regular y periódica se vayan evaluando las distintas acciones que el Estado está emprendiendo para la seguridad de los mexicanos. Y que eso nos permita reducir sensiblemente los índices de criminalidad.

Cómo vamos a probar esta política que estamos llevando a cabo.

Viendo en un tiempo, en el mediano plazo, que los índices delictivos van a la baja, y especialmente aquellos que derivan de la violencia.

Yo estoy convencido que si materializamos y hacemos realidad las distintas acciones encaminadas a la prevención, y logramos una efectiva, real y comprometida coordinación, y cuando me refiero a comprometida es que no todo quede en el Gobierno de la República, o en algunos gobiernos estatales. Que todos nos sincronicemos y que todos asumamos tarea y responsabilidad en este objetivo compartido, que lo es del Estado mexicano.

Si logramos esto, tengan la seguridad, los mexicanos pueden tener la certeza y la seguridad de que muy pronto veremos reducidos estos índices de criminalidad, y lograremos lo que nos hemos propuesto: el México de paz y de tranquilidad para todos los mexicanos.

Y adicionalmente, ya prácticamente sólo de manera enunciativa. Por supuesto que el Estado debe transformar sus instituciones para que tengan mayor capacidad de hacerle frente, como Erika, oficial, que hace un momento habló en nombre de sus compañeros. Bien señalaba: Hoy, el crimen organizado, o los delincuentes actúan con mayores niveles de sofisticación, con armas de mayor letalidad. Y para eso, el Estado tiene que transformar sus instituciones, para estar en la capacidad, realmente, de ser más eficaces.

Por eso, la entrega de este equipamiento. Equipamiento nuevo, reforzado; nuevas armas, de distinto calibre, de mayor calibre.

Y no sólo en esta área tenemos que trabajar, sino también en asegurar que la administración de justicia, y a qué me refiero con ello. A que el Poder Judicial, al momento de aplicar la ley, pueda hacerlo de manera ágil, y amparado en la ley.

Y, por eso, tenemos que acelerar este proceso para instrumentar la oralidad en los juicios penales. Ya el Estado de México tiene esta experiencia. Sólo tres entidades del país se encuentran en esta condición.

Vamos a acelerar este proceso para que todo el país, todas sus entidades y el orden Federal, es decir, la justicia Federal pueda ser oral, adversarial y acusatoria, como lo prevé la Constitución General de la República.

Y que, de esa manera, podamos asegurar una justicia pronta y expedita, y podamos realmente darle mayor soporte a las investigaciones, o a través de la investigación, a la actuación que tengan las áreas de procuración de justicia como representante de la sociedad mexicana ante las instancias de justicia a las que tiene que recurrir.

Y finalmente, decir que estas políticas que estamos instrumentando, la que se va a ver enriquecida con las propuestas que estamos recogiendo en estos foros a los que hemos convocado a todos los mexicanos para poder lograr estos cinco grandes objetivos nacionales, el día de ayer se realizó uno allá, en Monterrey.

En estos foros estamos recogiendo las aportaciones de expertos, de académicos, de quienes han trabajado en áreas de seguridad y eso nos va a permitir realmente mejorar y enriquecer la política del Estado mexicano.

Y lo que quiero decir como un sexto punto de la línea de acción. Ésta es una política que está sujeta a permanente revisión, a permanente evaluación. Estamos dando pasos para la instrumentación de estas acciones que aquí ya he referido y son acciones que se verán evaluadas a partir de los resultados que estemos observando.

Confío en que realmente cumplan con su propósito y habremos de enmendar aquello que pruebe que efectivamente no asegure el cumplimiento cabal del objetivo de darle seguridad a todos los mexicanos.

Amigas y amigos del Estado de México:

Yo les agradezco estas muestras de calidez, de solidaridad y de afecto que invariablemente me dispensan cuando visito mi casa, cuando visito el Estado de México.

Les agradezco que sean ustedes testigos de una de las acciones que para la seguridad estamos llevando aquí, en el Estado de México, y que como ésta estamos realizando en todo el país.

Quiero dejarles en cada uno de ustedes un saludo fraterno, un saludo amistoso, un saludo cordial con mi cariño, mi recuerdo y, sobre todo, el afecto invariable que siempre habrá del Presidente de México para con su tierra, el Estado de México.

Muchas gracias.