Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto:

Nos da mucho gusto recibirle, una vez más, aquí, en su casa, en Ecatepec de Morelos.

Para el Presidente Municipal Indalecio Ríos; para los Titulares de los Poderes Legislativo y Judicial; para el Obispo de Ecatepec.

Para todo el pueblo de Ecatepec.

Es un honor recibirlo en ésta, su casa, señor Presidente.

Quiero saludar con respeto a mi vecino, a mi amigo, el maestro Silvano Aureoles Conejo, Gobernador Constitucional del hermano Estado de Michoacán de Ocampo.

Es la primera vez que nos acompaña en esta conmemoración un Gobernador de Michoacán, que nos une precisamente la vida de este gran prócer, que es José María Morelos y Pavón.

Gracias, Silvano.

Señores Secretarios del Gobierno Federal.

Señoras, señores.

Hoy, el Estado de México está de luto. Está de luto por el fallecimiento de 35 hermanas, hermanos, que perdieron la vida por el lamentable accidente de Tultepec, hace unos días.

Nuestra solidaridad para las 35 familias que perdieron a un ser querido, con motivo de este accidente.

Pero, así como estamos tristes por la pérdida de estas vidas, también celebramos el hecho que 34 pacientes accidentados, gracias a la infraestructura del Gobierno Federal, del gobierno estatal, infraestructura médica, logramos salvar su vida.

Quiero participarles, señoras, señores, que el Estado de México nunca ha estado solo. Siempre ha tenido el apoyo fraterno y generoso de nuestro paisano, licenciado Enrique Peña Nieto.

Desde los primeros minutos, cuando se dio este lamentable accidente, el señor Presidente hizo favor de hablarme, de expresar sus condolencias y de girar instrucciones para dar todo el apoyo a las víctimas de este accidente.

Le agradezco, señor Presidente, porque el Secretario de Gobernación, Secretario de la Defensa Nacional, el Secretario de Marina, la Secretaria Robles, el Jefe de la Oficina, todo su equipo de trabajo ha estado presente y solidario con las víctimas de este accidente.

Le reconozco al Secretario Narro que ha estado pendiente, personalmente, dando seguimiento a los pacientes que están siendo atendidos en hospitales del Gobierno Federal allá, en la Ciudad de México, y por todas las facilidades que nos han brindado.

En nombre de las familias de Tultepec, señor Presidente, le damos las gracias por todo su apoyo, toda su solidaridad, todo su cariño.

Vamos regresando en este momento. El señor Presidente visitó el Hospital de Alta Especialidad que, por cierto, es un gran legado del señor Presidente, siendo Gobernador, que lleva el nombre de José María Morelos y Pavón, y expresó personalmente, el señor Presidente, sus condolencias a las familias, y saludó a pacientes ahí internados.

Nunca nos hemos sentido solos, señor Presidente. Usted siempre ha estado con sus hermanos mexiquenses, que le queremos mucho.

Muchas gracias.

Estamos de luto, porque hace 201 años aquí, a unos cuantos metros, en la entrada de esta Casa de Morelos, fue fusilado el gran prócer de nuestra Patria, José María Morelos y Pavón.

Morelos también se distinguió como un político reformador.

Como se constató en su participación en la Junta de Zitácuaro, en la que pretendió instituir un órgano de gobierno. Zitácuaro, un municipio histórico, un municipio bonito que, por cierto, vio nacer al maestro Silvano Aureoles.

Este documento fue muy importante para la vida de la Nación, pero la obra cumbre fue: Los Sentimientos de la Nación.

Los Sentimientos de la Nación reunían las bases de una República soberana e independiente.

En sus puntos, otorgaba la soberanía al pueblo, abolía la esclavitud, proponía la regulación entre la riqueza y la pobreza, estipulaba la división de poderes, la democracia, la necesidad de crear Tribunales para proteger a las personas.

Gracias a este documento, Morelos sentó las bases de un país, donde todos somos iguales, tratados con los mismos derechos y con justicia; sin importar el origen, el color de la piel o el lugar de nacimiento.

El Siervo de la Nación buscaba que todos los oficios, todos los oficios, desde los más modestos hasta las más altas responsabilidades del Gobierno, fueran valorados por igual.

Por eso, hoy, desde Ecatepec, expresamos nuestro respeto y valoramos la actividad comercial, la actividad artesanal que llevan a cabo nuestros artesanos mazahuas, otomíes.

Y, también, apreciamos la labor que realizan los maestros de la pirotecnia de Tultepec, a quienes les expresamos todo nuestro respaldo para que esta tradición milenaria continúe.

Les reitero, desde Ecatepec, que no están solos. El Presidente de la República, el Gobernador del estado, nuestros equipos, hemos estado, estamos y estaremos defendiendo sus fuentes de trabajo.

El reto es saber convivir entre la seguridad, con la seguridad, la protección de la gente y su actividad artesanal, su actividad comercial.

No vamos a dejar solas a las 300 familias que viven de este importante mercado artesanal de San Pablito, allá, en Tultepec.

No están solos, el Presidente, su amigo el Gobernador, está de su lado.

Alguna vez, Morelos dijo: fue en el mero Cuautla donde me sentí, de veras, como todo un General. Por 72 días sostuvimos el sitio contra un enemigo muy superior en armas, en número. Ellos eran más de seis mil, nosotros apenas alcanzábamos tres mil. Ellos tenían una poderosa artillería, nosotros apenas un cañoncito pedrero. Ellos recibían bastimento y parque, nosotros no teníamos ni qué comer, ni qué beber.

Más que el enfrentamiento y la victoria del sitio de Cuautla, Morelos conoció la lealtad de sus soldados, lo mucho que se puede hacer con un ejército unido, valiente, decidido, como el que hoy tenemos. Un Ejército Mexicano y una Marina Armada de México unida, valiente y decididos.

Gracias a las Fuerzas Armadas por todo el apoyo que el Estado de México recibe de ustedes, señores Secretarios del Ejército y la Marina Armada de México.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Unidad, es la clave para vencer al enemigo de la desigualdad, de la injusticia, de los agravios.

Morelos nos ha dejado ese potente mensaje que debemos acatar, hoy más que nunca, para vencer los desafíos futuros.

Unidad para defender lo que hemos logrado. Unidad para luchar por nuestras causas comunes. Unidad para continuar con el desarrollo del Estado de México y de todo el país.

Al igual que el Siervo de la Nación, hoy tenemos un Comandante en Jefe, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos quien, con plena voluntad de transformación, nos convoca también a la unidad para enfrentar los retos de México en sí mismo y ante el mundo.

Sumando esfuerzos, junto al Presidente Enrique Peña Nieto, estamos avanzando en el Estado de México.

Con unidad, confianza y compromiso nuestro estado cada día es más fuerte y más grande.

Señor Presidente:

Quiero decirle que, en 2017, seguiremos trabajando con usted y con su Gobierno, codo con codo, para continuar edificando grandes proyectos para los mexiquenses, y que también beneficien a los mexicanos.

No podemos poner en riesgo lo alcanzado, lo hoy logrado y, sobre todo, reconocer que todavía falta por hacer.

Están ejecutándose proyectos de gran dimensión, de impacto positivo, como el nuevo aeropuerto de México que se construye aquí, en el Estado de México, uno de los tres más grandes del mundo que se construyen actualmente: el Tren Interurbano México-Toluca, el Túnel Emisor Oriente, el Mexibus Cuatro, que correrá desde Indios Verdes y pasará frente a esta Casa de Morelos, sobre la Vía Morelos y muchas otras obras más.

En 2017, señor Presidente, usted encontrará un Estado de México unido en torno a los grandes retos de nuestro país.

Cuente con nosotros en el logro de los objetivos que se ha trazado para el año entrante, como son: asegurar la estabilidad macroeconómica, continuar la implementación de las reformas estructurales, dando especial énfasis a la Reforma Educativa.

Con el Secretario Nuño, con las maestras, con los maestros del país, haremos que esta reforma se siga implementando en el Estado de México.

Vamos a proseguir con los esfuerzos contra la pobreza y la delincuencia, y en el establecimiento de una nueva relación con los Estados Unidos, bajo el principio de ganar-ganar.

En 2017, señor Presidente, encontrará en los mexiquenses a un pueblo esforzado y trabajador; siempre dispuesto a colaborar y a sumarse a las grandes causas nacionales.

Por eso, hoy que honramos a Morelos, hago votos para que la imagen del Siervo de la Nación nos siga señalando, a través de su espada, el camino de la unidad y el progreso.

Señor Presidente:

A usted, a su equipo de trabajo, a todos los presentes, les deseamos lo mejor para el próximo año 2017 y, sobre todo, que esté lleno de salud y de bendiciones para usted, señor Presidente, y su respetada familia.

Gracias.