Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas:

Gracias, señor Presidente, por acompañarnos nuevamente y presidir este memorable evento.

Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Respetables señoras y señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado; Funcionarios del Gobierno de la República.

Ingeniero Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, Gobernador de Nuevo León; licenciado Rubén Ignacio Moreira Valdez, Gobernador de Coahuila; doctor Juan Manuel Carreras López, Gobernador de San Luis Potosí; ingeniero Egidio Torre Cantú, Gobernador de Tamaulipas.

Integrantes de los Poderes Legislativo y Judicial Federal y estatal.

Licenciada Clara Luz Flores Carrales, Presidenta Municipal de General Escobedo; señores Presidentes Municipales de esta entidad que hoy nos acompañan.

Apreciables funcionarios Federales, estatales y municipales; muy distinguidos señores empresarios; agregados militares, navales y aéreos; invitados especiales y distinguidas familias que nos honran con su presencia.

Muy respetables compañeros de armas en situación de retiro; Almirantes y Generales, Capitanes y Jefes, Oficiales, Marinería y Tropa.

Representantes de los medios de comunicación.

La historia de los Ejércitos está estrechamente ligada a la historia de la humanidad.

Las naciones se han forjado y han definido su destino a la par de sus instituciones armadas, convergiendo en un elevado propósito, que es la preservación y bienestar de la Patria.

Los Ejércitos que tienen claros estos preceptos, se nutren de sus pueblos, sirven a sus pueblos y trascienden por sus pueblos.

Inalterables principios con los que se ha formado el Ejército Mexicano desde su creación, hace 103 años.

Principios germinales que quedaron plasmados el 19 de febrero de 1913, cuando don Venustiano Carranza, con el respaldo del Congreso de Coahuila, desconoció a los usurpadores que violentamente despojaron al prócer de nuestra democracia de la Primera Magistratura del país, y dispuso la organización de fuerzas para restablecer el orden constitucional que había sido quebrantado.

De este notable suceso, ratificado con el Plan de Guadalupe, surgió el Ejército Constitucionalista, que tras vencer a los desleales, paulatinamente se fusionó, mediante los Tratados de Teoloyucan, con las Fuerzas Federales, heredando de ellas historia, organización y tradiciones con renovada ideología social, consecuencia de su origen popular.

Conmemoramos así, un año más de la conformación del actual Ejército Mexicano; de su Ejército, del Ejército de todos; Ejército que ha evolucionado sustancialmente a través del tiempo, respaldando a la Nación, subordinándose como principio dogmático al poder civil.

Institución de sólidos principios, de nobles aspiraciones, no de ambiciones ni de pretensiones, de hechos fehacientes, no de protagonismos, apegado a la normatividad.

Ejército para la legalidad, que defiende la legalidad, que exige legalidad y que ciñe su actuación estrictamente a la legalidad.

Un Ejército que actúa siempre con responsabilidad, destinado a servir con honor a la sociedad y a sus autoridades en toda la geografía nacional; ejemplo de institucionalidad y lealtad en América y en todo el orbe, orgulloso de su pasado y de ser pilar en su presente de la salvaguarda de la soberanía y de la seguridad interior de nuestra gran Nación.

Señor Presidente:

Justamente, hace tres años, en Santa María Rayón, en su estado natal, nos señaló, de manera resumida, lo siguiente:

Mi compromiso, es trabajar para ofrecerles mejores condiciones laborales y mayores oportunidades de desarrollo profesional.

Me habré de asegurar que cuenten con infraestructura y tecnología de punta, cuidaré que tengan el equipamiento que requieren, velaré porque tengan oportunidades de actualización y profesionalización; vamos a continuar la modernización de las escuelas militares. Habré de poner especial atención en ustedes y sus familias, para que puedan mejorar su calidad de vida; fortalecer sus prestaciones y elevar la calidad de los servicios de seguridad social. Y vamos a mejorar la atención del servicio de sanidad militar.

Fin de la cita.

Hoy, me es satisfactorio informarle lo siguiente:

Se incrementó la ayuda de transporte, de despensa y las cuotas de alimentación. Se aumentaron las vacantes para ascensos, en un 46 por ciento. Se amplió el escalafón a Coronel para personal de enfermeras, sanidad y materiales de guerra. Se aumentaron becas para cursos nacionales y en el extranjero para personal militar, suscribiéndose, además, 28 convenios con diversas universidades.

Se incrementó la participación de la mujer en el Ejército, incluso, para adherirse a unidades destinadas al combate. Se han otorgado ascensos por actos meritorios y post mortem. Se creó el Centro de Investigación y Desarrollo del Ejército y Fuerza Aérea, concretándose 43 proyectos, y 26 aún en proceso de realización en los ámbitos de las ciencias militares, tecnológicas y biomédicas, en colaboración con diversas universidades, instituciones y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Se participa activamente en el proyecto del sistema MEXSAT, para el empleo de los satélites Bicentenario y Morelos III. Se han materializado 232 obras, destacando la construcción de hospitales, unidades habitacionales, planteles militares, centros de desarrollo infantil, cuarteles y las instalaciones del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

Se dotó de mejor equipo, como uniformes, botas, chalecos antibala, cámaras de video, radiocomunicación entre otros. Se renovó una parte significativa del parque vehicular, destacando dos mil 200 vehículos tácticos Humvee.

Siguiendo el postulado de Carranza, de producir nuestras propias armas y municiones, en la industria militar, que este año festeja su primera centuria, se fabrican estos pertrechos, así como vehículos tácticos blindados de altas características.

En 2013, se inició la transformación de nuestros Sistema Educativo Militar, mediante un plan rector alineado con la Reforma Educativa, lo que ha permitido establecer un nuevo modelo de enseñanza basado en competencias, mayor rigor en la selección de profesores y el incremento del 110 por ciento en la admisión a estos planteles.

Se construyó el Centro Militar de Ciencias de la Salud, en la Ciudad de México, que integra a las escuelas médico militar, de odontología, de oficiales de sanidad, de enfermeras, de clases de sanidad y, de manera destacada, la de graduados de sanidad, donde se forman los especialistas en las ramas de la salud.

Se amplió y remodeló el Colegio del Aire en Zapopan, Jalisco, conformado por las escuelas militares de aviación, especialistas de la Fuerza Aérea y de mantenimiento y abastecimiento.

Se construyó la Escuela Militar de Sargentos en la Ciudad de Puebla, Puebla; se incrementó el número de becas de nivel medio superior y superior, de 13 mil 607 en 2012, a más de 20 mil 400 en 2015, para hijos de militares.

Se construyeron 17 unidades habitacionales militares, beneficiando a mil 234 familias, así como tres centros de desarrollo infantil para la atención de 400 niños en cada uno.

Se han otorgado mayores y mejores esquemas de créditos para la adquisición de viviendas, entre otros bienes.

En coordinación con la Comisión Nacional de Vivienda, se han proporcionado subsidios a militares en activo para el pago de vivienda en renta fuera de unidades habitacionales militares.

Se construyeron, remodelaron o ampliaron hospitales en diferentes partes del país. Se incorporaron al ámbito de la salud, médicos, enfermeras y técnicos civiles con diversas especialidades, y se dotó con más de mil 900 equipos médicos y 193 ambulancias a los escalones del servicio de sanidad.

Se participó en diferentes foros internacionales, como la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, la Reunión Trilateral de Ministros de Defensa de América del Norte y la Conferencia de Ejércitos Americanos. Se reanudó nuestra participación en operaciones de paz, desplegando ocho militares en Haití, el Sahara Occidental y Líbano.

Estos logros, señor Presidente, son una muestra de muchas acciones que se han emprendido para cumplir eficientemente nuestras misiones, de manera coordinada con la sociedad. Son compromisos cumplidos cabalmente.

Por ello, en nombre de las y los mexicanos en uniforme militar, le expreso mi más amplio reconocimiento y agradecimiento.

Reconocimiento y agradecimiento que también hago público a los Gobiernos Federal, estatales y municipales, y a la sociedad neoleonesa.

Destacadamente, al sector empresarial que, con voluntad y apoyo, contribuyeron a que se concretara esta magna obra recién inaugurada por nuestro Comandante Supremo, edificada por nuestros ingenieros militares.

Cuartel militar que es muestra palpable de las inéditas y crecientes relaciones civiles y militares que se han alcanzado hoy día entre gobiernos, sociedad, empresarios y Fuerzas Armadas; exitoso modelo de cooperación y coordinación que está dando resultados tangibles.

Cobra aún mayor relevancia, por ser la primera vez que una Unidad de Policía Militar de esta magnitud se establece fuera del Valle de México, fuera del corazón estratégico del país, para sumarse al esfuerzo de seguridad en la región.

Tenemos claro que aún falta mucho por hacer. Tenemos claro que siempre tendremos mucho que hacer.

Por ello, iniciamos este segundo trienio con renovados bríos, más ánimo y nuevos proyectos.

Destaco algunos:

Concretaremos la reestructuración interna de la Secretaría de la Defensa Nacional como organismo político-administrativo del Poder Ejecutivo Federal, seguiremos ampliando nuestra cobertura territorial mediante la creación de nuevos organismos y la reubicación de unidades a lugares estratégicos del país.

Iniciaremos una transformación a fondo del Sistema Logístico Militar, modernizaremos el Sistema de Doctrina Militar, una de las grandes trabes en las que descansa el quehacer castrense.

Consolidaremos gradualmente nuestra participación en las operaciones de paz, y construiremos el Centro de Operaciones de Ciberespacio, como órgano rector de las actividades de Ciberseguridad y Ciberdefensa.

Señoras y señores:

Prevalecen entornos internacionales difíciles, pero como lo expresara el pasado mes de diciembre nuestro Presidente: Es un hecho que la economía mundial habrá de mejorar, y cuando llegue ese momento, México será de las naciones con condiciones óptimas y de mayores fortalezas para aprovecharlo y avanzar con mayor velocidad.

Fin de la cita.

Así es. Nuestro país, con la decidida guía del Titular del Poder Ejecutivo Federal, ha dado pasos firmes para transformarse en una Nación fuerte, próspera y estable.

Las Fuerzas Armadas tenemos clara esta visión. Por ello, refrendamos nuestro compromiso permanente de seguir contribuyendo en la construcción del México del mañana.

Elevado propósito en el que marinos y soldados nos mantendremos trabajando hombro a hombro, disponiendo de todos nuestros recursos humanos, materiales, legales y financieros, en aras de la seguridad ciudadana.

Aplicando el Plan DN-III E en cualquier momento, lugar y circunstancia, en coordinación con la Secretaría de Marina y con el PlanMX del Sistema Nacional de Protección Civil. Realizando actividades de labor social, y apoyando, también, la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Seguiremos cumpliendo cabalmente éstas y otras premisas, mientras la sociedad lo demande y lo ordene nuestro Comandante Supremo.

Compañeros de armas:

Hace 103 años, un puñado de valientes y ejemplares mexicanos asumieron decir no a la ilegalidad; decir no a la confabulación; decir no a la traición a la Patria.

Todos los militares, en servicio activo o en retiro, tenemos el deber legal y moral de seguir este ejemplo.

Reitero. Ante cualquiera que se aleje de estos preceptos o se vea inmiscuido en la comisión de delitos que atenten contra la seguridad del Estado, el cumplimiento de las normas o los derechos fundamentales de las personas, se actuará con estricto apego a la ley, para que respondan de su conducta en las jurisdicciones Federal, común, o militar.

No olvidemos la conducta honorable de aquellos valerosos mexicanos que fundaron la institución armada a la que orgullosamente pertenecemos. No olvidemos a nuestros héroes actuales; aquellos solados y marinos que, en el cumplimiento de su deber, han caído honrosamente, defendiendo a la sociedad.

Todos ellos nos dieron ejemplo de uno de los más sublimes valores que distingue a todo militar: la lealtad.

Nos dieron rumbo a seguir, al que se sumaron por más de un siglo los mejores hijos de México; la institucionalidad, pero sobre todo, nos dieron prestigio a conservar, que vive en el interior de todo soldado: el honor.

Legados inquebrantables que nos comprometen a actuar todos los días con voluntad, vocación de servicio y disciplina; postulados que debemos conservar, fomentar y acrecentar, recordando, con orgullo, nuestro pasado, afrontando decididamente nuestro presente y encarando con determinación nuestro futuro.

Hagámoslo por el bien de nuestra niñez, de nuestra juventud, de cada familia; por el bien de nuestra sociedad.

En suma. Por el gran pueblo de México.

Gracias.