Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Señor Almirante Secretario de Marina.

Señor Gobernador del Estado de Puebla.

Muy distinguidos integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Saludo y reconozco la presencia en este acto de los titulares de los Poderes Legislativo: a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor representante Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Muchas gracias por estar presentes en este acto.

Muy apreciados invitados a esta ceremonia del 5 de mayo.

Señores Generales; Almirantes; Jefes, Capitanes, Oficiales, tropa y marinería, y jóvenes cadetes que están entre nosotros.

Saludo con respeto y con afecto a toda la representación de la sociedad de Puebla, que hoy participa en esta importante ceremonia.

Señoras y señores:

La Batalla de Puebla representa uno de los episodios más gloriosos de nuestra historia Patria.

El 5 de mayo de 1862, el Ejército de Oriente, comandado por el joven General Ignacio Zaragoza, derrotó a las tropas invasoras de Napoleón III.

Aquí, hace 152 años, un grupo de valientes patriotas enfrentó y superó a la fuerza militar mejor organizada en aquella época y la más poderosa del mundo.

En esta heroica ciudad, los mexicanos vencieron a quienes profanaron nuestro suelo, honrando con ello el llamado de nuestro Himno Nacional.

Con esa lección de orgullo, valentía y dignidad, las armas nacionales se cubrieron de gloria.

Hoy, celebramos el triunfo de la República, al conmemorar la victoria de la Patria contra la intervención extranjera.

Este día reafirmamos que México es una Nación libre, independiente y soberana, y que sólo los mexicanos podemos decidir nuestro futuro.

Ese es el legado de nuestros héroes del 5 de mayo. Esa es la herencia de quienes ofrendaron su vida en defensa del honor nacional.

En esta fecha tan emblemática, también rendimos homenaje a don Benito Juárez, quien entonces encabezaba los destinos del país.

Honramos así a quien, no obstante los tiempos turbulentos que le tocó enfrentar, sentó las bases políticas del México de hoy, con los principios de legalidad e institucionalidad.

Gracias al liderazgo, entereza y visión del Presidente Juárez, se evitó que otras naciones concretaran sus amenazas contra México y se apoderaran de nuestro territorio.

La Gesta de Puebla nos recuerda, precisamente, la importancia que tiene la soberanía para una Nación, como principio que la une y le da identidad.

El México por el que lucharon Zaragoza y el Ejército de Oriente hoy debe ser un país que crezca y se desarrolle con apego a las reglas y normas democráticas.

El México que defendió Juárez y una ejemplar generación de mexicanos, debe ser ahora una Nación de libertades plenas.

En el marco de esta conmemoración, refrendo el compromiso del Gobierno de la República con las libertades y derechos que hemos conquistado los mexicanos en más de 200 años de vida independiente.

Por convicción personal y democrática, creo firmemente que el verdadero desarrollo sólo puede lograrse a partir de la libertad.

Por ello, ratifico mi respeto pleno e invariable a la libertad de reunión, de asociación y de tránsito, así como a la libertad personal de culto y de trabajo que consagra nuestra Constitución.

Reafirmo en especial mi compromiso absoluto con la libertad de expresión y el derecho a la información de los mexicanos.

La libre manifestación de las ideas y el derecho a estar debidamente informados, son fundamentales para consolidar nuestra democracia y acelerar nuestro progreso.

Congruente con ello, desde el primer día de esta Administración, he venido ejerciendo una Presidencia democrática.

Somos un Gobierno que escucha y considera el sentir de la población, convencido de que las decisiones públicas deben responder a las demandas de la gran mayoría ciudadana.

Ejercemos así un Gobierno abierto y cercano a la gente, decidido a aumentar los beneficios del desarrollo, a distribuirlos de manera más equitativa, y asegurar que todos los mexicanos gocen de todos sus derechos.

Somos un Gobierno comprometido con el diálogo, el entendimiento y el acuerdo, entre los actores y fuerzas políticas, para mover y transformar a México, desde sus instituciones democráticas.

Estoy convencido de que el futuro de la República está en el trabajo conjunto de todas sus partes.

El desarrollo nacional está en la capacidad de coordinar y sumar esfuerzos, justamente como lo hicieron aquí, en 1862, nuestras Fuerzas Armadas, la población de esta heroica ciudad y patriotas de otras entidades del país.

Por todo ello, la mejor manera de honrar nuestra historia es aprender del ejemplo de quienes nos dieron, incluso, su vida por defender la Patria, para estar a la altura de los desafíos de nuestro tiempo y forjar juntos un mejor país en beneficio de todos.

Jóvenes soldados del Servicio Militar Nacional:

Así como en la Batalla de Puebla miles de mexicanos hicieron suyas las palabras de nuestro Himno Nacional, hoy la Patria también tiene a un soldado en cada uno de ustedes.

Junto con nuestras Fuerzas Armadas, comparten la responsabilidad de defender a la Nación frente a cualquier agresión extranjera, de velar por la soberanía para que los mexicanos sigamos siendo dueños de nuestro destino.

Ahora que han alcanzado la mayoría de edad, como ciudadanos tienen, además, el deber de contribuir al fortalecimiento y engrandecimiento de nuestra Nación.

En cualquiera que sea su actividad diaria: en las aulas, en los centros de trabajo, en el deporte, en sus actividades familiares y comunitarias, todos tenemos un compromiso con México.

La participación de ustedes, los jóvenes de toda la geografía nacional, es fundamental para construir el México que anhelamos y merecemos.

En ustedes está el carácter, entereza y firme determinación para escribir su propia historia de éxito.

A partir de sus acciones y sólidas convicciones, estoy seguro que cumplirán sus más altas aspiraciones.

La grandeza del país dependerá de la grandeza de sus logros.

Hagan del joven General Ignacio Zaragoza, héroe de la Batalla del 5 de mayo, de tan sólo 33 años, quien combatió al invasor con arrojo, valentía y determinación, un ejemplo e inspiración para construir el México que todos soñamos.

Muchas gracias.

-MODERADOR: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos realizará la Toma de Protesta de Bandera al personal del Servicio Militar Nacional del país, a través de la Red Nacional de Radio y Televisión.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Soldados del Servicio Militar Nacional:

Desde aquí, desde la heroica Ciudad de Puebla, tomo protesta a los jóvenes de la Clase 1995, anticipados, remisos y mujeres voluntarias, a quienes pregunto:

Protestan seguir con fidelidad esta Bandera, emblema de nuestra Patria, y defenderla con su vida.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieran así, que la Nación se los demande.