Muy buenas tardes.

En nombre de las Cámaras Confederadas aquí presentes deseo darles a todos nuestros invitados la más cordial bienvenida.

Estimado señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Estimados señores Legisladores.

Estimados Gobernadores.

Estimados Embajadores.

Secretarios de Estado.

Estimados dirigentes de los organismos empresariales hermanos aquí presentes, en particular, a nuestro Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo.

Muchas gracias, Juan Pablo.

Y, a mi amigo el ingeniero Manuel Herrera, actual Presidente de nuestra Confederación hermana la CONCAMIN.

Amigos dirigentes obreros.

Amigos de los medios de comunicación.

Estimados todos.

Señor Presidente:

Cuando entramos al salón y lo acompañaba por el pasillo en dirección al presídium, observé con detenimiento el cariño, respeto y deferencia con la que todos nuestros presidentes y consejeros le saludaban buscando poderse hacer una selfie con usted, el Presidente de la República.

Esta observación me pareció relevante, pues denota que en nuestra Confederación tenemos muy claro que usted es el Jefe máximo del Estado mexicano y sabemos, por tanto, que su investidura representa la máxima institución política del país.

Respetándolo a usted, respetamos a las principales instituciones de la sociedad, a nuestras familias, a nuestras escuelas, a nuestras empresas, a las Fuerzas Armadas y, por supuesto, a nuestra queridísima institución empresarial: la CONCANACO.

El éxito a largo plazo de las sociedades está determinado por la funcionalidad, solidez y credibilidad de sus instituciones.

Seamos cuidadosos con quienes busquen socavar la imagen de nuestras instituciones, porque saben que, de esta forma, como sociedad, seremos presa fácil de quien se ha propuesto destruir todo lo que somos, lo que tenemos y en lo que creemos que, con tanto esfuerzo, durante muchos años, hemos construido.

Seños Presidente:

Una vez más sea usted bienvenido a su casa.

Para hablar de la Confederación, es necesario retraernos al pasado, lo veíamos hace unos minutos.

El Presidente Venustiano Carranza, le encargó a su Secretario de Industria y Comercio, Alberto Pani, que a través de don Carlos Arellano, por cierto, era el equivalente de nuestro Secretario Ildefonso Guajardo, de Economía, nada más que era Secretario de Industria y Comercio, que a través de don Carlos Arellano, Presidente de la Cámara y Comercio de la Ciudad de México, se organizara el Primer Congreso Nacional de Comerciantes, el cual se inauguró el día 12 de julio de 1917, contando con la presencia del Presidente de la República.

Tiempo después, el 15 de octubre, se acordaría fundar la Confederación de Cámaras de Comercio de los Estados Unidos Mexicanos.

Finalmente, el 3 de noviembre de 1917, se firmó el Acta Constitutiva de la nueva organización, cuyo primer presidente fue don Enrique Sada Muguerza, distinguido empresario regiomontano, y quien fue fundador, junto con su familia del Grupo Monterrey.

Es curioso que un descendiente de nuestro fundador, fuera el reconocido empresario regiomontano, don Eugenio Garza Sada.

Un año más tarde, y por la necesidad que existía de impulsar la industrialización de México, se llevó a cabo la fundación de nuestra confederación hermana, la CONCAMIN.

Nunca hubo un tiempo más complicado para superar una crisis, México logró salir adelante construyendo el país que hoy tenemos y que muchos parecieran no valorar.

En estos casi cien años hemos sido actores del crecimiento, hemos sido, sin duda, un importante factor de cambio en los momentos más complicados e importantes de México.

No deseo profundizar en la crisis que muchos creen que se nos avecina.

Por fortuna hoy México cuenta con fortalezas que nunca antes tuvimos. Tengámonos fe. Ésta, debe ser nuestra gran oportunidad.

Desde 1917 hasta nuestros días hemos aportado lo mejor de nosotros para construir un México moderno, el gran proceso de industrialización del país se logró con nuestros mejores hombres, hombres del comercio.

Grandes capitales fueron transferidos del sector comercial como resultado del fuerte impulso que el Gobierno le otorgó a este sector.

Se vivió un periodo estabilizador con crecimientos anuales del 6 por ciento del Producto Interno Bruto.

La época de la guerra y la postguerra generaron una fuerte demanda, y esto impulsó a muchas de nuestras industrias.

La implementación de una política industrial también fomentó la integración nacional, con los obligatorios permisos previos para la importación.

Se transfirieron grandes apoyos a la industria, y con ello, el sector terciario sin incentivos se fue quedando atrasado, a tal grado que cuando se dio la apertura comercial en 1994, muchas empresas comerciales de tradición en todo el país vendieron o cerraron sus puertas ante las grandes transnacionales que se instalaron en México, quedándose un gran número de MiPyMES sin ningún programa de apoyo gubernamental.

Hoy México, afortunadamente, cuenta con grandes clústers manufactureros de clase mundial.

Hoy, se impulsan empresas agroindustriales que están logrando en poco tiempo grandes éxitos.

Hoy, tenemos un México próspero.

Sin embargo, hay que reconocer que se quedó relegada la actividad comercial.

Por todo esto, señor Presidente, quiero reconocerle dos importantes medidas que usted diseñó para recuperar nuestro sector.

La primera de ellas, sin duda, fue la creación del Instituto Nacional del Emprendedor, que, por cierto, lo dio usted a conocer hace ya tres años o cuatro años en un aniversario nuestro. Éste, hoy, es el único programa existente en la actualidad para apoyar a nuestros empresarios, y que, lamentablemente, por la crisis se le han venido recortando los de por sí limitados recursos.

Por supuesto, la segunda fue la propuesta Presidencial al Legislativo, el año pasado que derivó en la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y Competitividad de la Economía Nacional, en la que atinadamente regresamos la rectoría de la actividad económica al Estado mediante la utilización, nuevamente, de una política industrial con una estrategia de triple hélice, creándose el Comité Nacional de Productividad, que tiene como objeto diseñar políticas públicas para el desarrollo e impulso de los sectores estratégicos de México.

Hay que reconocer y resaltar que finalmente se clasificaron como sectores estratégicos al comercio al menudeo, a los restaurantes y al sector turístico.

Muchas gracias, señor Presidente.

Esto, con el tiempo permitirá que finalmente se voltee a ver nuevamente a estos sectores, se les apliquen recursos y se les de un nuevo dinamismo e impulso.

Estamos convencidos que mientras no se dé un claro apoyo a estos pequeños y medianos empresarios no podrá jamás llegar de manera perceptible el dinero a los bolsillos de las familias mexicanas, que ha sido el gran pasivo de muchas administraciones.

No hace falta ser un economista para saber que en estos sectores están empleados y autoempleados el mayor número de mexicanos y la mayoría de ellos se encuentra en la informalidad, donde se pagan salarios muy castigados y donde muchos no cuentan ni siquiera con prestaciones sociales.

Éste es el gran reto de nuestro sector: capacitar y darles herramientas para conseguir una mayor competitividad y productividad, trayendo poco a poco a estos empresarios y trabajadores a la modernidad y, por consiguiente, a la formalidad.

Amigos:

Me da un gran gusto anunciarles que con esta fecha estamos iniciando los festejos de nuestro centenario, que tendrá como objeto recortar y reencontrar en todo el país nuestra historia y nuestras más profundas raíces.

Estos festejos se realizarán durante el próximo año, culminando el día 3 de noviembre del 2017 en la Ciudad de México, con la celebración del aniversario de nuestros 100 años.

Señor Presidente:

Nuevamente, quiero agradecerle su compromiso con nosotros de acompañarnos en esta gran celebración en todo el país.

Muchísimas gracias.

Igualmente, comento que ya hemos acordado con Juan Pablo Castañón, a quien también le agradezco, la organización simultánea que tendremos que hacer con estos festejos de foros regionales que buscarán fortalecer en todo el país la capacidad y el compromiso del sector empresarial con el México que deseamos y que debemos construir en este nuevo siglo.

Muchas gracias, Juan Pablo.

Tenemos registradas en una primera instancia las ciudades de Saltillo, de Mérida, Campeche, señor Gobernador aquí estamos ya considerándolo; Veracruz, Guadalajara, León, Mazatlán, Puebla y la Ciudad de México.

De esta lista daremos a conocer en muy poco tiempo las seis sedes definitivas.

Señor Presidente:

Además de la organización de estos festejos, me gustaría mucho comentarle que hemos estado trabajando intensamente en la búsqueda de nuevas herramientas que impulsen a nuestro sector, queremos poner nuestra parte, queremos escalar a los niveles de competitividad y productividad que tanta falta le hacen a nuestro sector, reforzando, además, los esfuerzos de formalización de millones de empresas que es un reto monumental al que nos hemos comprometido con usted y con su Gobierno.

Me da mucho gusto informar que hemos identificado cinco importantes proyectos para los cuales hemos conformado mesas de trabajo con más de 80 presidentes y consejeros con los que hemos trabajado todos los meses, hasta dos y tres sesiones, estando conscientes que muchos vienen desde los rincones más lejanos de nuestro querido México.

Me permitiré describirlos brevemente:

El primero de ellos es nuestra Escuela de Capacitación y Desarrollo Empresarial, la ESCADE, que deberá cumplir con los mejores estándares de capacitación incorporando la formación dual, además de la certificación empresarial orientada por competencias, para lo cual ya hemos firmado un convenio amplio con el CONOCER, le agradezco todo su apoyo al doctor Jesús Almaguer con quien hemos estado trabajando en esta materia.

En segundo lugar. Nuestro Centro de Innovación Comercial y Turística, el CICT, que busca impulsar la innovación y la modernidad tecnológica.

Quienes estuvimos el día de ayer en las conferencias que nos dieron los amigos españoles que estuvieron con nosotros, sabemos el grandísimo reto que tenemos en México para alcanzar la innovación que están impulsando en países líderes en el sector turístico como lo son: Italia, Francia y España.

Necesitamos impulsar la innovación y la modernidad tecnológica, ya hemos estado trabajando con el CONACyT y agradecemos muchísimo el apoyo recibido por el doctor Enrique Cabrero.

Para estos dos proyectos se ha iniciado la remodelación de nuestro cuarto piso, y así podremos contar con las instalaciones adecuadas para darle inicio.

El tercer proyecto es una sociedad financiera de objeto múltiple, denominada FIDEM, Financiando el Desarrollo Empresarial, que busca convertirse en un fondo de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas de nuestro sector, que con el tiempo pudiera ocupar, parcialmente, el vacío que dejó el FIDEC, el único fondo de apoyo que hubo en México para nuestras empresas, y que desapareció con la crisis de 1995.

Nuestro proyecto máximo, será, o es, porque ya lo tenemos funcionando el de CONCANACO TV, un canal de televisión por streaming, que ya conecta a nuestra amplia red de cámaras y que además nos servirá como apoyo en la capacitación de nuestros presidentes, de nuestros propios presidentes, de nuestros directivos y, por supuesto, de nuestros socios y empresarios, utilizándolo para promocionar fuertemente al turismo interior, que es nuestra vocación  particular, y muy en especial, a nuestros 111 Pueblos Mágicos.

Contribuirá a intercambiar contenidos con cámaras hermanas en Estados Unidos, como con la CAMACOL, con la que ye hemos firmado convenios, y también con AICO, que es la Asociación de Cámaras Iberoamericanas, con la que también ya tenemos convenio para intercambio de contenidos, acercando con esto a nuestros pueblos.

Finalmente, el proyecto que englobará todo esto, que es CONCANACO Digital, que es una plataforma digital  que permitirá desplegar y administrar los cuatro proyectos anteriores, pero también acceder al mundo de e-commerce, con una capacidad inicial para un millón de empresas, y que posteriormente se podrá expandir, creando un gran marketplace, que impulse con gran fuerza el futuro tecnológico del comercio, los servicios y el turismo, por supuesto, todo esto será apoyado con una robusta app-CONCANACO.

Como ven, tenemos ante nosotros grandes retos para el nuevo centenario, pero estamos totalmente seguros, señor Presidente, que, con su apoyo, sin ninguna duda lo vamos a lograr.

Todos soñamos en darle a nuestra Confederación una renovada actividad y orientación mediante una reconversión soportada en la modernidad y la tecnología, con una imagen fresca, actual, pero que pueda conservar los valores que nos dieron vida, los árboles más viejos dan los frutos más dulces.

Finalmente, quisiera felicitar a nuestros importantes galardonados:

En el sector comercio, a don Antonio Chedraui, un personaje querido por todas nuestras cámaras de Veracruz.

En el sector de los servicios, al licenciado Juan Francisco Ealy Lanz Duret.

Quiero comentar como un dato anecdótico que el 3 de noviembre de 1917, en El Universal, en primera página, se publica la fundación de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio de los Estados Unidos Mexicanos, es un caso curioso.

En el sector turístico, un reconocimiento merecido, que puedo decir, a mi gran amigo, a mi vicepresidente de turismo por dos años, a don José Chapur Zahoul. Te expreso mi más sentido reconocido. Muchísimas gracias por habernos acompañado.

Hoy, nuestra Confederación ha reconocido de manera especial la gran labor que han realizado nuestras Fuerzas Armadas, el Ejército y la Marina a favor de nuestra querida Patria.

En mi cargo he recorrido por el país. He visitado más de 180 cámaras. He escuchado infinidad de veces el agradecimiento de nuestras comunidades y de nuestros comerciantes a las Fuerzas Armadas por estar siempre cuidando de nuestra seguridad física y patrimonial, especialmente, en Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Chiapas y Sinaloa, entidades que mucho agradecen a nuestros soldados su compromiso para salvaguardar a la población.

Muchos de los soldados caídos han muerto por la Patria como verdaderos héroes. A todos ellos les hacemos un reconocimiento por su valentía y heroísmo al dar la vida en cumplimiento del deber.

Felicidades señores Secretarios de la Defensa y la Marina.

Muchas gracias.

Rumbo a nuestro centenario estamos conjugando experiencia y juventud para consolidar a la Confederación como el organismo de mayor historia, pero con una profunda renovación que traerá consigo frescura y modernidad, estamos inmersos en un aprendizaje constante en la búsqueda de más y mejores herramientas para nuestros micros, pequeños y medianos empresarios.

Queremos ser grandes constructores de un México más fuerte y competitivo, privilegiando la unidad dentro y fuera de nuestra institución.

Iniciemos pues, con la cuenta regresiva para celebrar y dar paso a una nueva era en la representación, en la promoción y en la defensa, como lo hicimos en Chiapas y en Oaxaca, del comercio, los servicios y el turismo.

Vayamos fuertes y unidos rumbo al centenario.

Qué viva la CONCANACO.

Muchas gracias.