Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto estar aquí, nuevamente, en este Estado de Hidalgo.

Saludar a las autoridades que hoy, aquí, nos acompañan, particularmente al señor Gobernador de la entidad, a quien agradezco su hospitalidad, su mensaje y, sobre todo, este reiterado compromiso que hemos hecho, que además lo hemos venido acreditando en esfuerzos conjuntos entre el Gobierno de la República y el gobierno del Estado de Hidalgo.

Saludo a todas las autoridades que están aquí, representando al Gobierno de la República, al gobierno del Estado de Hidalgo.

También saludo a las y los legisladores Federales que nos acompañan, particularmente a las Presidentas de la Comisión de Vivienda, tanto del Senado de la República como de la Cámara de Diputados, que me da mucho gusto nos hagan favor de acompañar.        

Saludo a las distintas autoridades del orden municipal.

Y, particularmente, de manera muy especial, quiero saludar, con enorme afecto y gratitud por su presencia, a todas las familias de Hidalgo, pero particularmente de este Municipio Mineral de la Reforma, que hoy aquí nos acompañan.

Gracias por su presencia y gracias por ser, muchos de ustedes, beneficiarios de lo que hoy estamos aquí entregando.

Es un gusto saludarles y reconocer la presencia de cada uno de ustedes.

Permítanme, antes de dar paso a hacer comentarios sobre el evento que hoy nos convoca, hacer referencia a lo que todo mundo conoció el día de ayer, que fue una tragedia, ocurrida en los Estados Unidos, en Orlando.

Creo que todos estarán enterados del horror que generó un incidente, no incidente, sino un hecho trágico en la madrugada de ayer domingo, en la Ciudad de Orlando, en los Estados Unidos.

Cuando conocimos de cómo el horror, el terror y la siembra de miedo provocó que hubiesen 50 personas que perdieran la vida y más de 50 personas resultaran heridas, en un acto verdaderamente cargado de horror, terror y odio.

Desde aquí, como el día de ayer lo expresé, a través de diferentes medios, pero hoy, quiero aquí públicamente expresar en nombre de México y de su sociedad, nuestra mayor solidaridad para con los familiares de las víctimas de este hecho de horror y de terror.

Y también solidarizarnos con las personas que lamentablemente resultaron heridas.

Éste es un hecho que pone de manifiesto cómo cuando las palabras que siembran odio, cuando las palabras que son discriminatorias, solo provocan eventualmente violencia.

Este hecho se marca, precisamente, por la violencia desatada ante quizá algo que tuvo en origen expresiones de odio, de discriminación, de fobia hacia ciertas personas.

Y lo único que llegaron a generar fue violencia. Y ahí está el resultado, trágico y lamentable, que el mundo entero condena, que nuestro país expresa la más amplia condena y mayor repudio, porque no es esto lo que deseamos ver en una sociedad, justamente cuando hemos avanzado tanto en la sociedad mundial y en nuestro país.

Esto es lo que debemos de lamentar.

He sido informado que lamentablemente en este trágico hecho, perdieron la vida tres personas de origen mexicano, uno más está herido, pero que está en condiciones estables.

A través de la Cancillería estaremos informando, y además de que estamos prestando todo el auxilio y toda ayuda posible a los familiares de las personas que resultaron, que perdieron la vida o que resultaron eventualmente lesionadas.

A través de nuestro Consulado estamos prestando todo el apoyo y auxilio que se requiera.

Pero lo que debe dejar este lamentable hecho es la condena, precisamente, a aquellas expresiones que solo dividen, que generan confrontación y que provocan violencia, como este hecho tan trágico, ocurrido en Orlando.

Desde México, nuestra mayor solidaridad para con el pueblo de los Estados Unidos.

Ocupándome ya del evento que hoy nos está convocado, quiero reiterar la alegría que me da de estar aquí, en Hidalgo, en esta tierra siempre cálida y generosa, de gente amable, de gente noble, como lo es la de todo el país.

Y éste es un estado que yo llevo, en particular, aprecio, un estado vecino de la entidad de la que soy originario, del Estado de México; compartimos muchas cosas similares, muchas cosas que nos identifican a estas dos tierras.

Además, hay que felicitar hoy a Hidalgo porque su equipo de futbol Pachuca, además, se llevó la Copa de Fútbol.

Felicidades a los hidalguenses. Felicidades al equipo de Pachuca.

Hoy estamos aquí, y recojo mucho de lo que la Secretaria o titular de SEDATU ya ha expuesto, lo recojo porque lo que hoy estamos aquí presenciando tiene que ver con esta agenda que tiene el Gobierno de la República, y por la que ha venido trabajando y lo seguirá haciendo, que es el de la inclusión.

Es el de asegurar que los beneficios y que los derechos que se consagran en nuestra Constitución, en nuestras leyes, realmente estén vigentes en toda la población.

Que no haya distingos, sino que esos beneficios realmente se traduzcan en calidad de vida, en condiciones de bienestar para las familias mexicanas.

Y no es retórica, no es discurso. Hoy lo que estamos aquí atestiguando son hechos ciertos y concretos, y agradezco a Juan de Dios que nos haya, hace un momento, aquí testimoniado lo que él y su familia viven en carne propia, como en los muchos casos de otras familias que hoy se ven beneficiadas, a través de las acciones que hoy estamos aquí emprendiendo y realizando.

Pero como ocurre aquí, en Hidalgo, ésta es una tarea que no sólo está dedicada a un estado. Es una tarea y es una política de orden nacional.

Como lo hacemos en Hidalgo, lo estamos haciendo en todo el país.

Y tiene que ver con tres derechos fundamentales: el acceso o buscar que la población tenga vivienda; el apoyar de manera importante la regularización de la tierra, para darle certidumbre a la gente de la propiedad que tienen, del lugar que ocupan, en donde viven, en donde están y que, lamentablemente, muchas veces, muchas veces viven en la incertidumbre por no tener un documento que ampare la legal propiedad que tienen sobre esa tierra o sobre esa vivienda.

Y, al mismo tiempo, habré de referirme al desarrollo de zonas mineras, porque aquí habré de dar una instrucción para que aceleremos un proceso que tiene que ver con los beneficios que deben llegar a las comunidades, particularmente de aquellas zonas mineras.

Hoy, estamos aquí, en primer lugar, para hacer entrega de viviendas.

Pero no es hacer solamente una entrega más a través de la llave, yo les preguntaba a quienes recibieron aquí la llave de manera simbólica, ellos ya conocen su vivienda, ya estuvieron ahí, ya la conocen y tiene las características que aquí se han descrito, son viviendas que se inscriben en esta nueva política nacional de vivienda.

Qué la hace diferente de la que había en el pasado.

Primero. Impensable, pero así ocurrió por muchos años, el que se edificaran viviendas con características no propias y no dignas para las familias beneficiadas, con una sola recámara, pero así se construyeron muchas viviendas en el pasado.

Desde que establecimos la nueva política nacional de vivienda decidimos que teníamos que construir vivienda que realmente respondiera a generarle calidad de vida a la gente, que tuviera un espacio digno, que fuera accesible, particularmente también para aquellas personas de menores ingresos, que los subsidios se enfocaran particularmente a las personas de menores ingresos, que la vivienda estuviera cerca de donde eventualmente está su fuente de ingreso, donde está su trabajo.

Hace un momento Rosario describió una muy triste realidad.

Efectivamente, se construyó mucha vivienda, vivienda que, por cierto, hoy está deshabitada, porque a la gente le resulta mucho más caro tener que trasladarse de donde eventualmente recibió una vivienda, a donde está su trabajo.

Y hoy tenemos muchas casas, miles de casas, que se edificaron, que están abandonadas, y no se resolvió el problema de darle vivienda a la población.

Algunos ahí están, pero buen número de viviendas están auténticamente abandonadas, la gente dejó de pagar esos créditos, porque cómo pagar el crédito de una vivienda que está abandonada, lejos y a una distancia mayor de donde están trabajando. Más tenían que pagar en el transporte, en el traslado y las horas dedicadas, en caso de llegar a ocupar esas viviendas, de lo que tenían que pagar por la vivienda misma.

Así de absurdo era lo que estaba ocurriendo. Por eso decidimos hacer un cambio en la política nacional de vivienda, unificar los esfuerzos, porque hay distintas entidades públicas, distintas dependencias gubernamentales, que apoyan la vivienda, pero cada una hacia esfuerzos aislados, no había un criterio unificado de dónde o qué hacer precisamente para asegurar que la vivienda que se construyera fuera de calidad, fuera digna para las familias que la recibieran.

Ese fue el primer mandato: establecer criterios uniformes para todas las dependencias del Gobierno de la República que apoya la vivienda. Y me refiero desde la vivienda que apoya el INFONAVIT, la que apoya FOVISSSTE, la que apoya la banca de desarrollo del estado, el programa de SEDATU o CONAVI.

Toda esta vivienda, los subsidios están orientados bajo un mismo criterio: que la vivienda se construya en lugares mucho más cerca de donde hay un trabajo; en lugares que tengan los servicios básicos de transporte, de entretenimiento, de recreación, cerca de espacios educativos para sus hijos.

Empezamos a construir vivienda vertical, ya no sólo extendida, sino también crecer hacia arriba, como lo estamos presenciando en este desarrollo de Fraccionamiento Paseos de Chavarría, que es donde hoy nos encontramos.

Porque esto testimonia lo que hoy estamos haciendo en todo el país, aquí, en Hidalgo, repito, y en todo el país, en esta nueva política nacional de vivienda.

Déjenme compartirles que en esta Administración se han construido un millón 100 mil viviendas con estas nuevas características, bajo estos nuevos criterios.

Pero no sólo eso, sino se han entregado más de 2.3 millones de apoyos, particularmente créditos, para comprar una vivienda nueva o usada, o mejorar la existente. 2.3 millones de créditos es lo que se ha entregado en beneficio de igual número de familias, para que puedan contar con vivienda digna.

Esto es lo que estamos haciendo. Y estamos intensificando nuestro esfuerzo para asegurar y particularmente que aquellas familias de menores ingresos puedan acceder a créditos preferenciales para poder contar con vivienda digna.

Ustedes, que son beneficiarios de esta política, ustedes, que están recibiendo el día de hoy las llaves de su casa, las escrituras de su casa, son precisamente quienes mejor testimonio, son quienes mejor proyectan el esfuerzo y el logro que significa la nueva política nacional de vivienda que hemos venido instrumentando y que seguiremos llevando a cabo en esta Administración, para darle mayor calidad de vida a las familias mexicanas.           

El otro tema que hoy nos convoca, y aquí entregué distintas escrituras, certificados de propiedad ya, era acabar con el rezago agrario, algo que era verdaderamente tortuoso.

Quien quería realmente o pretendía poder lograr el regularizar la tenencia de la tierra en la que estaba, de la propiedad que tenía, le tomaba años, muchos años, y quien tenía suerte, muchos meses, pero más de un año, poder obtener su título de propiedad.

Teníamos en el Registro Agrario Nacional un rezago de más de 153 mil expedientes.

Y a inicio de este año le di indicaciones a la titular de SEDATU, a Rosario Robles, para que se revisara el mecanismo o qué estaba generando este nivel de burocracia que había tal número de expedientes no resueltos.

Hoy me complace informarles que hoy hemos abatido ese rezago y que esos 153 mil expedientes que estaban en rezago, han sido totalmente concluidos en beneficio de igual número de familias, que hoy ya tienen certeza sobre la propiedad y la tierra que hoy disfrutan.

Pero no quedó ahí, no sólo era atender el rezago agrario, sino establecer un mecanismo menos burocrático para que estos trámites se puedan llevar a cabo con mayor facilidad y de manera más rápida.

Hoy se ha instrumentado y se ha instruido, y hay un programa, precisamente, que asegura que los trámites ante el Registro Agrario no tomen más de 60 días.

Ésta es la instrucción dada, que hoy está cumplida, y que espero la población beneficiada sean el mejor testimonio de este importante esfuerzo.

Y finalmente quiero referirme a la entrega de recursos del fondo minero.

Hoy no los hemos hecho aquí, porque ésta es una transferencia de recursos que va a las comunidades para apoyarles y que realmente sientan el beneficio por lo que aportan, a través de la explotación minera.

La Reforma Hacendaria trajo, entre otros beneficios, la creación de este Fondo Minero.

Qué ocurría antes en las comunidades mineras.

Resulta que se explotaban ahí o había explotación minera en sus comunidades, pero poco beneficio dejaba a la comunidad la explotación que se hacía en estos lugares.

Con la Reforma Hacendaria logramos crear este Fondo Minero, que permite hoy asegurar que parte o las empresas concesionarias participen en un fideicomiso que se ha creado, para apoyar a las comunidades en donde hay explotación minera.

Hoy se tiene registro, de 2014, dos mil 600 millones de pesos acumulados en ese fideicomiso.

Y la instrucción que le he dado, también, a Rosario Robles, es para que aceleremos el proceso para que estos recursos se transfieran de inmediato y de forma acelerada a las comunidades en donde hay explotación minera.

Para que ya no sólo sea o el Gobierno Federal que reciba recursos, precisamente, por esas concesiones, para que no sólo sean los estados, sino, lo más importante, que sean las comunidades.

En su momento estaré visitando distintas comunidades en donde hay este beneficio, para así asegurarme que los recursos que habrán de transferirse, estos dos mil 600 millones de pesos que corresponden al año 2014, signifiquen un beneficio y un impacto para la comunidad que está en estas zonas mineras.

Ésta es una instrucción que hoy aquí, reitero a la Secretaria, y muy pronto espero estar en algunas de estas comunidades para presenciar cuáles son las obras de impacto social que derivan, precisamente, de este fondo minero que hoy se ha conformado, y que va en beneficio de esas comunidades.

Concluyo mi intervención diciéndoles que me da mucho gusto que sea aquí, en Hidalgo, con quienes o con ustedes pueda compartir a todo el país, a través de los medios de comunicación, los esfuerzos que estamos realizando en materia de vivienda.

Ustedes son familias beneficiarias, son familias que han recibido una vivienda, o que han regularizado la propiedad o la casa que tienen, a través de los esfuerzos de regularización y de escriturización que se ha hecho; ustedes ya cuentan con ese documento que avala la legal propiedad que tienen de su casa, o de su vivienda, o de algún terreno.

Con ustedes comparto este esfuerzo que, repito, no es solamente para Hidalgo, sino es para todo el país.

Pero, particularmente, me da enorme gusto, y una gran alegría, el sentirme acompañado y arropado de muchas familias hidalguenses que hoy están aquí, en este evento.

Gracias por estar aquí.

Gracias por acompañarme en este evento y, sobre todo, ser testigos de los esfuerzos que está realizando el Gobierno de la República para que haya vivienda digna para las familias mexicanas.

Muchísimas gracias.