Señoras y señores.

 

Muy buenas tardes, más bien, muy buenas noches a todas y a todos ustedes.

 

         Me da mucho gusto saludar al señor General Roberto Miranda Moreno, Jefe del Estado Mayor Presidencial.

 

         A los integrantes del Gabinete que me acompañan en esta ceremonia.

 

         A los altos mandos del Estado Mayor Presidencial que están aquí presentes.

 

         De manera muy señalada, a quienes el día de hoy están recibiendo ascensos como integrantes del Estado Mayor Presidencial.

 

         Saludo, de manera muy particular, a las familias de quienes hoy están recibiendo estos Ascensos, a quienes saludo con respeto y con afecto, y en quienes reconozco la importante labor, el papel tan relevante que, ustedes, como familia, juegan y tienen para que sus familiares, integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, vayan teniendo este crecimiento profesional.

 

         Mi mayor reconocimiento a las familias que hoy aquí nos acompañan.

 

         Y me da mucho gusto saludar y agradecer que hoy nos acompañan, aquí, los Generales, quienes han sido Jefes del Estado Mayor Presidencial en Administraciones pasadas.

 

         Muchas gracias por estar presentes.

 

         Señoras y señores:

 

         Desde sus antecedentes más remotos, en los inicios del México independiente, la figura del Estado Mayor ha estado presente, cumpliendo con disciplina y valor la elevada encomienda de brindar seguridad al Titular del Ejecutivo Federal.

 

         Durante la época de la Reforma y la etapa prerrevolucionaria, el Estado Mayor fue desarrollándose, ganándose a pulso su prestigio y logrando reconocimiento en nuestra legislación.

 

         Al inicio del movimiento social de 1910, esta institución nuevamente mostró su relevancia y patriotismo.

 

         Recordamos el heroísmo de los Capitanes Gustavo Garmendia y Federico Montes, quienes en 1913 evitaron la aprehensión del Presidente Francisco I. Madero por parte de los golpistas.

 

Durante décadas, este acto valeroso ha sido motivo de inspiración para las mujeres y hombres del Estado Mayor Presidencial. Ha nutrido el espíritu de servicio de esta noble institución, encargada de resguardar la integridad del Jefe del Estado mexicano.

 

         Generación tras generación, el Estado Mayor Presidencial ha servido a cada uno de los Presidentes de la República. Los ha protegido y auxiliado con todo profesionalismo e institucionalidad.

 

Por estos motivos, es un honor entregar ascensos a 93 integrantes del Estado Mayor Presidencial, mujeres y hombres, reconocidos por su lealtad y profesionalismo, honestidad y discreción, así como por su honor, valor e institucionalidad.

 

         En especial, reconozco al Vicealmirante José Hugo Roldán León, y a los Generales Brigadieres Marco Antonio Hernández Chávez, José Ramón Méndez García, José Manuel Álvarez Carranza  e Ignacio Martínez Arias.

 

         Sus familiares deben sentirse muy orgullosos por esta alta distinción que han recibido.

 

A quienes hoy han logrado esta meta, les felicito nuevamente y los convoco a seguir preparándose para las siguientes etapas de su carrera militar.

 

         Hace un momento, al entregar estas condecoraciones y he señalado particularmente a quienes han logrado ascensos para lograr el máximo nivel que hay dentro de la Carrera Militar, que es el de Generales, pero todas y todos, lo dije hoy por la mañana, en esta Institución, perteneciendo a nuestras Fuerzas Armadas, tienen la gran oportunidad de seguir una carrera de ascenso y de reconocimiento a sus méritos profesionales.

 

         Por ello, hoy, aquí, nuevamente, les extiendo mi más amplia felicitación y mi mayor reconocimiento a título institucional, como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, y también a título personal, por haber logrado tan importante logro el día de hoy, y por los que tengan en el futuro.

 

Mi mayor felicitación a todos ustedes.

 

         Les convoco a seguir preparándose para las siguientes etapas de su carrera militar.

 

Y hoy, desde aquí, quiero además, no sólo a quienes han logrado estos ascensos, sino a todos los integrantes del Estado Mayor Presidencial, quiero reiterarles mi reconocimiento por los servicios que diariamente brindan a nuestro país.

 

         Además de proteger la Institución Presidencial y a los Secretarios de Estado, ustedes proporcionan seguridad y apoyo diario, o cuando así ocurre, a dignatarios extranjeros durante sus visitas a nuestro país.

 

         Ya sea en el manejo logístico o de protocolo, en las comunicaciones o la informática, en las labores de inteligencia y contrainteligencia, en la transportación aérea, como Escoltas o Guardias Presidenciales, los miembros del Estado Mayor Presidencial están siempre listos para actuar en todo momento y ante cualquier circunstancia.

 

         Por la trascendencia de su función, ustedes forman parte de un cuerpo militar de élite, que coadyuva a mantener la gobernabilidad y la seguridad nacional, así como a proteger la estabilidad de las instituciones legalmente constituidas.

 

         Por todo su respaldo, entrega y elevado sentido del deber, en nombre de mi familia y de los miembros del gabinete, les expreso nuestra mayor gratitud.

 

Agradezco su flexibilidad y su capacidad de respuesta durante situaciones de contingencia, o cuando en algún momento, fuera de protocolo o de agenda, les he exigido dar más para poder estar cerca de nuestra gente a la que todos servimos.

 

         Al General Roberto Miranda, quien me ha acompañado en mis actividades dentro y fuera del país desde que fui declarado Presidente Electo, le expreso mi más amplio reconocimiento.

 

         Tan sólo en esta última gira internacional, varios de ustedes me acompañaron en lo que literalmente fue una vuelta al mundo en menos de siete días.

 

Los miembros del Estado Mayor Presidencial son dignos representantes de México en el exterior, y con gran responsabilidad siguen consolidando a su institución, poniéndose al día, para estar a la vanguardia en la técnica militar, logística y de seguridad.

 

         Como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas sé que cuento con el compromiso indeclinable del Estado Mayor Presidencial.

 

         Sepan, también, que para mí su profesionalismo y su responsabilidad, son invaluables.

 

         Integrantes del Estado Mayor Presidencial:

 

         La lealtad es el signo distintivo de las mujeres y hombres que sirven a la Patria, portando con dignidad el uniforme y honrando con su conducta las insignias que los distinguen.

 

         Al conmemorar hoy el 105 Aniversario de la Revolución Mexicana, recordamos la valentía de aquellos que han acompañado y protegido la investidura presidencial, de quienes, incluso, han dado su vida con tal de resguardar las instituciones que los mexicanos hemos construido.

 

         Hoy, al reconocer la dedicación y el trabajo perseverante de 93 de sus integrantes, exaltamos a las mujeres y hombres de nuestras Fuerzas Armadas.

 

         Como Presidente de la República les reitero, nuevamente, mi más amplio reconocimiento y mi más amplia gratitud.

 

Es un privilegio contar con la lealtad a toda prueba del Estado Mayor Presidencial.

 

         Muchas felicidades y muchas gracias.