Muchísimas gracias y muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este evento de la Semana Nacional de la Radio y la Televisión.

Quiero agradecer, una vez más, la hospitalidad, la oportunidad de encontrarme con ustedes.

Y saludar a su Presidente, a Edgar Pereda.

A quienes son directivos de esta Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión.

Al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

A presidentes y titulares de distintos organismos autónomos del Estado mexicano.

Y a todas las muy distinguidas y distinguidos integrantes de este gran presídium, este gran portaaviones, que me tomó tiempo llegar aquí porque estaba esperando a que Edgar primero llegara allá, a donde estaba esperándole.

Y a todos quienes integran este gran auditorio que, con afecto y respeto les saludo.

Y me da mucho gusto, repito, volverme a encontrar en esta nueva edición de esta Semana de la Radio y la Televisión.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Uno de los principales valores de la democracia es la fortaleza de sus medios de comunicación, que en sus espacios ven reflejadas la diversidad, la pluralidad de opiniones y la libertad de expresión.

Es, por ello, razón mayor el poder tener esta oportunidad de encuentro, en el que se refrenda el compromiso por los valores cívicos y éticos, que distinguen, justamente, a la radio y televisión de nuestro país.

Los orígenes de esta importante Cámara se remontan, como aquí lo refiriera ya Edgar, a 1937, cuando se fundó con siete integrantes la Asociación Mexicana de Estaciones Radiodifusoras.

A casi 80 años de distancia, la CIRT se ha consolidado, acompañando el proceso de democratización de México, de la mano de importantes profesionales de la comunicación que tienden puentes de diálogo entre la sociedad y el Gobierno.

Reconozco el esfuerzo de cada uno de los medios que ustedes representan, por contribuir a forjar un país más próspero y mejor informado, más democrático y, por supuesto, cada vez más participativo.

Además de su esfuerzo por integrar contenidos informativos y de entretenimientos de calidad, han tenido la virtud de desarrollar importantes campañas en favor de diversas causas sociales, que son altamente valoradas por la sociedad.

Los mexicanos también valoramos y reconocemos su apoyo desinteresado para hacer frente a situaciones de emergencia, provocadas por contingencias naturales en diferentes zonas del país.

Su participación ha sido determinante y clave para alertar a la población cuando se presentan riesgos por razón de las contingencias naturales, y podamos poner o hayamos podido poner a salvo a miles de personas que eventualmente, sin información, hubiesen tenido que enfrentar los riesgos de estas contingencias ambientales.

Felicito también la destacada labor de quienes hoy han sido galardonados. Su dedicación, esfuerzo y profesionalismo son ejemplo para todos los mexicanos.

Sin duda, una de las funciones sociales más relevantes de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión es su contribución diaria al ejercicio de la libertad de expresión.

Una nación democrática, como lo es México, no puede explicarse sin medios de comunicación que ejerzan a plenitud esa libertad.

Por eso, el Gobierno de la República defiende la pluralidad de ideas, como una conquista democrática y un derecho irrenunciable de los mexicanos.

No debe haber limitación alguna a la libertad de expresión y de prensa. Por el contrario, autoridades e industria debemos de seguir trabajando juntos para expandir el ejercicio de este derecho, a partir del crecimiento y desarrollo de su sector.

Con esa misma visión, la Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que logramos los mexicanos, tuvo, precisamente, por principio rectores: expandir la libertad de expresión y el acceso a las nuevas tecnologías.

En este marco, felicito a los afiliados a la CIRT por hacer suya la Reforma de Telecomunicaciones y trabajar por la transformación de México.

Es muy probable que ésta sea la reforma que ha alcanzado los mayores logros perceptibles, en el muy corto plazo.

En primer lugar. Ha habido una importante reducción en el costo de diferentes servicios de telecomunicaciones, reflejándose en un mayor número de usuarios de nuevas tecnologías. Por ejemplo, déjenme darles una cifra, de 2012 a 2016, en sólo cuatro años, los usuarios de Internet crecieron en casi 30 millones, pasando de 41 millones de usuarios a 70 millones que hoy se tienen; 74 por ciento de crecimiento en tan sólo cuatro años.

Estamos avanzando en el proceso para crear una red compartida mayorista. El proyecto de telecomunicaciones más grande en la historia de México y, debo advertir, único en todo el mundo. No hay otro modelo como el que prevé la Reforma en Telecomunicaciones de la Red Compartida, que permitirá expandir importantes beneficios, particularmente a la toda la geografía nacional.

Con ella, se prevé que 40 millones de mexicanos adicionales, muchos de ellos en comunidades apartadas y alejadas y recónditas de nuestra geografía, podrán acceder a una red móvil de última generación y a mejores precios.

Y por qué es importante avanzar en esta asignatura.

Porque se estima que en cuatro años un usuario promedio requerirá ocho veces los datos móviles que hoy utiliza; es decir, hoy tenemos una red como si fuera una red carretera que en muy poco tiempo va a tener un mayor número de usuarios.

Con esta red compartida, significará, si quisiéramos establecer una analogía o metáfora con lo que pudiera ser nuestra red de autopistas, ampliar la banda, ampliar las carreteras, hacer más carreteras, por las que puedan circular un mayor número de usuarios. Es esto lo que habrá de ocurrir, precisamente, en esta red que estamos impulsando, y que ya está en proceso de licitación.

Gracias a la reforma, operadores privados podrán rentar, a bajo costo, azoteas y otros espacios de más de 13 mil inmuebles Federales para instalar infraestructura de telecomunicaciones.

Además, se podrán utilizar hasta once millones de postes de la Comisión Federal de Electricidad, para instalar infraestructura de fibra óptica en todo el país.

También, derivado de esta reforma, el 17 de octubre pasado, inició operaciones la tercera cadena nacional de televisión abierta, que incrementa la competencia en el sector y amplía la oferta de contenidos.

Felicito a Grupo Imagen, que ahora se incorpora como nueva cadena de televisión.

Y se trata de un cambio cualitativo, que se dio en un ambiente de plena normalidad, cuando apenas, y quiero aquí recordarlo, en 2012, era uno de los puntos más controversiales de entonces la campaña electoral.

En esta transformación, el Instituto Federal de Telecomunicaciones jugó un proceso claro, estableciendo los criterios legales y técnicos necesarios, para dar certidumbre en el sector.

De manera similar, este órgano autónomo licitará 123 señales de televisión, lo que dará paso a nuevas cadenas regionales en el país.

Y es también el IFT, el que actualmente lleva a cabo el proceso de licitación de 191 estaciones de FM, y 66 de AM. Cabe destacar que son procesos transparentes, apegados a derecho, que retoman las mejores prácticas internacionales y se llevan a cabo incorporando las recomendaciones de la Industria de la Radiodifusión.

Entiendo que estos procesos de cambio en ocasiones no son sencillos. Pero en el mediano y largo plazo le dan solidez y, sobre todo, certeza a un sector clave para la vida del país.

Con respecto a la preocupación expresada por Edgar Pereda, relacionada con los refrendos en radiodifusión, quiero compartirles que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ha diseñado un instrumento de crédito sencillo para apoyar a las micro, pequeñas y medianas radiodifusoras.

La Financiera Nacional de Desarrollo apoyará con hasta 2.5 millones de pesos a tasa preferencial a empresas de localidades con menos de 50 mil habitantes.

Mientras que Nacional Financiera prestará hasta 15 millones de pesos al resto de radiodifusoras de mayor tamaño que lo requieran, teniendo como garantía su propia concesión.

En el Gobierno de la República siempre habrá la disposición de encontrar soluciones a lo que, sin duda, son retos comunes.

Quiero concluir mi participación con una reflexión sobre el lema con el que han titulado esta Semana Nacional de la Radio y la Televisión: Unidos, diálogo y respeto.

Justamente, ese es el espíritu que queremos imprimir, y vale la pena decirlo en el marco de la coyuntura que hoy estamos viviendo, a la nueva relación que estaremos construyendo con Estados Unidos, a partir de la elección de Donald Trump como su próximo Presidente.

Como lo planteé el día de ayer, los mexicanos debemos estar unidos en este nuevo capítulo de nuestra relación bilateral.

Mi prioridad, y lo quiero volver a reiterar el día de hoy, seguirá siendo cuidar a México y proteger a los mexicanos.

Con el próximo gobierno de Estados Unidos buscaremos establecer una relación de diálogo, respeto y confianza, porque ambos países somos aliados, socios y vecinos.

Y créanme que tengo un fundado optimismo de que, realmente, vamos a poder construir una nueva agenda de trabajo en la relación bilateral, que sea positiva y que, además, sea en beneficio de las sociedades de ambas naciones.

Finalmente, quiero dejar aquí constancia de mi personal e institucional reconocimiento a esta Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, porque como aquí lo han testimoniado en voz de su Presidente, esta Cámara ha acompañado invariablemente los esfuerzos gubernamentales, que tienen por único objetivo promover el desarrollo de México, generar condiciones de bienestar para su sociedad y, en esta Administración, decididos y resueltos para impulsar a profundidad la transformación de México.

Gracias a la Cámara.

Y gracias a todas y a todos por su atención.