Muchísimas gracias.

Muchas gracias a todas y a todos quienes nos acompañan en este acto, en el que no sólo venimos a inaugurar este Centro de Acopio que está a mis espaldas.

Gracias a las Estancias Infantiles y a quienes están representándolas aquí.

A la gente de PROSPERA.

Y a todos los trabajadores de esta gran Red de Abasto que tiene el Gobierno de la República.

Gracias, PROSPERA.

Gracias a todas y a todos, a los habitantes de esta región del Estado de Hidalgo.

Particularmente, señor Gobernador, muchas gracias por su hospitalidad. Muchas felicidades por su Sexto Informe, que el día de ayer rindiera, y en donde dio cuenta de la labor de su Administración, y que está ya en esta recta final.

Saludo a todas las autoridades de los distintos niveles de Gobierno que están hoy aquí reunidas.

A las y los Legisladores Federales que nos hacen favor de acompañar, y que son parte importante de este esfuerzo compartido que estamos realizando para impulsar desarrollo y bienestar para las y los mexicanos.

Saludo a representantes del sector privado.

A empresarios, que también nos acompañan, porque se han sumado a este esfuerzo que estamos desplegando desde el Gobierno de la República, convocando a todos los órdenes de Gobierno y a la sociedad en su conjunta para que, realmente, acometamos esta tarea de forma conjunta, haciendo un solo frente, haciendo equipo para, realmente, lograr desarrollo y bienestar para las familias mexicanas.

Aquí ya me antecedieron en el uso de la palabra el Secretario de Desarrollo Social, quien prácticamente dio varias cifras, y dio un recuento de varios de los avances que hoy se están teniendo, precisamente, para asegurar una alimentación, sobre todo, a la población más vulnerable, a la población de escasos recursos que vive en lugares a veces muy apartados y recónditos de la geografía nacional, y que no tenían asegurada una diaria alimentación.

Hoy hemos escuchado, también, de los grandes esfuerzos que se han desplegado para fortalecer la Red de Abasto Alimenticio de nuestro país.

Y en esto tiene que ver dos grandes instituciones que tiene el Estado mexicano, que este Gobierno ha reforzado y fortalecido aún más. Y me refiero a DICONSA y a LICONSA. Dos grandes instituciones, que contribuyen de forma muy importante.

Y déjenme decirles. La verdad es que las cifras a veces pueden decir mucho, o no tanto, si no les damos justa dimensión.

Pero déjenme darle contexto a la relevancia que tienen estas dos instituciones.

DICONSA es la red de abasto más grande de América Latina. No hay otra tienda dentro del sector privado, y hay una, porque no quiero hacer comerciales, que es conocida de muchos, o que está ubicada en distintas partes de la República Mexicana, que pareciera una red muy extensa, y me refiero a esa que encuentran en gasolinerías, en muchas esquinas, con letras rojas. Y no doy nombre para no hacer propaganda.

Pero bueno, sí me refiero a las tiendas Oxxo, a las tiendas Oxxo que hay por todos lados. Esas tiendas deben ser, no conozco el dato último de cuántas serán, pero deben pasar de 14 mil tiendas. DICONSA tiene 27 mil centros de distribución en todo el país.

Pero, además, no están en cualquier parte. Están en los lugares en donde se necesitan, donde hace falta, donde no hay otra forma de abastecimiento alimenticio para la población. Ahí está el Estado mexicano; ahí están las tiendas DICONSA. Ahí están los trabajadores de DICONSA que, como nos decía Roberto y compartía, muy temprano se levantan, trabajan para realmente asegurar el abasto a la población que lo necesita.

LICONSA, que se encarga de abastecer leche nutritiva, a cuántas llega, a cuántas personas.

Más de seis millones. 6.2 millones de niñas y niños se benefician, precisamente, de los productos alimenticios, particularmente de la leche de LICONSA.

No es un número menor, es un impacto relevante el que tiene el abasto que hace LICONSA de la leche nutritiva. Y en este Gobierno nos hemos dedicado a ampliar esa capacidad de asegurar que llegue a más familias la leche nutritiva y de ampliar el padrón de beneficiarios que reciben la leche LICONSA.

Gracias a estas dos grandes instituciones. Gracias a sus más de 13 mil trabajadores, que son parte de esta importante red de abastecimiento y que ayudan a asegurar la alimentación de las y los mexicanos.

Junto a este esfuerzo, y aquí se ha referido, lo que no había antes, son Comedores Comunitarios. Y solamente me voy a referir, solamente me voy a referir a los que tiene la Secretaría de Desarrollo Social, porque hay Comedores Comunitarios en las escuelas, en las estancias, en las instituciones como el IMSS, el ISSSTE, en las guarderías que tienen, ahí hay comedores. Pero solamente la Secretaría de Desarrollo Social ha venido conformado una red de Comedores Comunitarios, que ya alcanza el número de cinco mil Comedores Comunitarios.

En ellos hay más de 60 mil mexicanas y mexicanos que de manera honoraria están participando, y de forma también voluntaria, trabajando para que operen estos Comedores Comunitarios.

Y es más de medio millón de personas que diariamente hacen ahí su alimentación, que ahí tienen desayuno y comida, en estos Comedores Comunitarios.

Y en este esfuerzo, quiero subrayar la relevancia que tiene y el apoyo que nos han brindado nuestras Fuerzas Armadas y la Marina Armada de México.

Muchas gracias, señor Almirante Secretario, por estar aquí con nosotros. De igual manera, le pido transmita mi saludo al señor General Secretario de la Defensa Nacional. Saludo a los marinos y a los miembros del Ejército Mexicano, por ser parte, precisamente, de esta tarea social.

Nuestras Fuerzas Armadas participan con enorme entusiasmo y compromiso en esta tarea social. Tienen otras, en el ámbito de la seguridad, en preservar nuestra soberanía, nuestro territorio, pero cumplen también, de manera muy decidida, en distintos frentes. Pero uno muy relevante, es el que tiene que ver con apoyar y respaldar a quienes más lo necesitan, en esta misión social.

Por qué hacemos todo este esfuerzo. O, más bien, cuál es el sentido de lo que estamos llevando a cabo. Asegurar que las y los mexicanos puedan tener espacio de realización, condiciones de mayor bienestar.

Y cómo lo estamos procurando. Por un lado, abriéndoles brecha para que realmente puedan encontrar un empleo que les genere mejores ingresos. Y qué hacemos para cumplir con esta tarea, o qué hemos hecho adicionalmente a lo que anteriormente no se venía haciendo.

Primero. Asegurarles que puedan acreditar que han estudiado. Muchos o muchas, eventualmente, en alguna etapa de su vida dejaron de estudiar la primaria o la secundaria. Hoy hemos desplegado un gran esfuerzo para recuperar o recoger a todas estas personas, identificarlas y poder prepararles y certificarles, para que una vez que tengan su constancia de primaria o secundaria terminada, posiblemente y seguramente obtendrán un mejor empleo.

No es lo mismo presentarse a buscar un empleo sin estudios acreditados, que cuando se tiene una constancia de primaria o de secundaria. Por eso estamos desplegando una gran tarea a través de INEA, y junto con Desarrollo Social, para certificar a personas que en algún momento de su vida abandonaron sus estudios de primaria o de secundaria.

Nos estamos empeñando en asegurar que en las Estancias Infantiles, la niñez, los niños desde muy temprana edad puedan recibir educación de preescolar, porque esto es un elemento fundamental de que la niñez, desde los dos o tres años, reciban esta educación, y además se certifiquen, para que así puedan continuar con los estudios siguientes de primaria y de secundaria.

Gracias a las Estancias por ser parte de este esfuerzo y acompañar esta tarea y esta misión, que se ha propuesto el Gobierno de la República.

Y por qué hago todo este recuento.

Miren. Son buenas noticias. Todo esto que hoy estamos aquí compartiendo; lo que ya refirió el Secretario de Desarrollo Social, quizá en otras cifras adicionales a las que yo he compartido, son buenas cifras, son buenas noticias. A veces nos quedamos muy marcados con las malas noticias, que pareciera fueran comunes o fueran las que a veces más se destacaran. Y se olvidan y dejan de lado las buenas noticias, que mucho cuentan, que impactan positivamente en la vida, y en la vida cotidiana de las familias mexicanas.

Hay que rescatarlas, porque hay muy buenas noticias. México es un país que, a través de todo este impulso de recoger y de reconocer esfuerzos realizados en el pasado por varias generaciones, y hoy al haber tomado la estafeta y de promover un cambio estructural a partir del escenario que teníamos, hoy, sin duda, estamos creciendo como Nación.

Y doy varias cifras, solamente, pero que son muy elocuentes.

Queremos que los mexicanos tengan acceso al empleo formal. Y hoy hemos logrado, o ya se ha logrado alcanzar una cifra superior a los dos millones de empleos generados en lo que va de esta Administración.

Nunca antes se habían generado tantos empleos en un periodo igual, de prácticamente cuatro años. En ninguna otra Administración.

Hoy, como nunca, se está generando empleo. Y esto es, precisamente, gracias a los esfuerzos que se han desplegado; gracias a las reformas que se han hecho, que han incentivado y han atraído mayores inversiones para generar empleos.

Y habrá más empleos, porque se abren mayores oportunidades para sus hijos, para los niños y para los jóvenes, que cuando estén, después de que concluyan sus estudios, tengan una oportunidad laboral.

Hoy nos estamos asegurando, también, que en tanto logran alcanzar u obtener un empleo, cualquier joven, no estén solos.

Todos estos esfuerzos que he compartido con ustedes, que se hacen dentro de la tarea social es para acompañar a las familias mexicanas, en tanto logran un esfuerzo propio de realización, en tanto logra un joven obtener un empleo.

Y hoy, hay que decirlo, todas las familias beneficiarias del Programa PROSPERA están vinculadas con la Secretaría del Trabajo. Para la Secretaría del Trabajo se ha convertido en una prioridad darle atención a los hijos de las familias beneficiarias para que puedan obtener un empleo.

Hoy, las familias beneficiarias del Programa PROSPERA, que son más de seis millones de familias, que impacta a 25 millones de mexicanos, nos estamos asegurando lo que parecía inconcebible, pero era una realidad: no todas las familias beneficiarias de PROSPERA tenían Seguro Popular.

Y hoy, de lo que nos estamos asegurando, y al término de esta Administración, todas las familias que son beneficiarias del Programa PROSPERA también estarán afiliadas al Seguro Popular, garantizando con ello su acceso a la salud y a la prestación de servicios médicos.

Estos son los esfuerzos que se están realizando, y que, permítanme decirlo y afirmarlo, son para bien de los mexicanos. Y aunque a veces, repito, nos inundan o nos quieren inundar con malas noticias, las buenas noticias cuentan y cuentan mucho. Valen, y valen mucho. Cambian la vida de muchas familias mexicanas. Impactan de manera positiva.

Déjenme darles un dato adicional, porque pareciera que cuando se incrementa algún servicio se vuelve nota de todos los días. Y cuando hay una mejor prestación o una caída en el precio de ese servicio, se vuelve nota de sólo unos minutos y a veces de un solo día.

Pero apenas el domingo pasado anunció la Secretaría de Hacienda la determinación del Gobierno de la República para reducir la tarifa del gas, del gas LP, que consumen prácticamente 90 millones de mexicanos.

Esta tarifa habrá de reducirse, por qué.

Porque es parte de la instrumentación de la Reforma Energética, que ha propiciado la competencia. Y hoy, al permitirse la libre importación del gas LP, por supuesto, y una mayor competencia, el precio se reduce.

Y para una familia que compraba un cilindro y que le costaba del orden de 290 pesos, con esta reducción del 10 por ciento en la tarifa, estará pagando 261 pesos.

Éstas son las buenas noticias que derivan de estas reformas que estamos impulsando.

He recogido también de manera reiterada la tarifa de luz eléctrica. La tarifa de luz eléctrica, déjenme decirles, para darle contexto y darle justa dimensión a lo que ha ocurrido.

Efectivamente, es una tarifa que, para ciertos sectores, se ha visto incrementada, porque el costo se ha elevado, porque es una etapa del año en la que el costo ha aumentado.

Pero aún con estos costos que, para ciertos sectores, particularmente la industria y el comercio y los grandes consumidores, quienes pagan tarifas elevadas porque tienen un alto consumo de electricidad, sí tuvieron un incremento, pero no obstante estos incrementos, la tarifa que hoy están pagando es menor a la que se pagaba antes de la entrada en vigor de la Reforma Energética.

Pero hay que decir otra cosa, que poco se dice. La tarifa eléctrica que paga la gran mayoría de los mexicanos, el casi 99 por ciento de los hogares mexicanos, prácticamente casi todas las familias mexicanas, no han tenido incremento en la tarifa de luz eléctrica. Por el contrario. Desde que entró en vigor la Reforma Energética, han tenido una reducción real, a precios reales, de casi 10 por ciento de la que tenían entonces.

Y no hay más que comparar sus recibos. Vean el recibo que pagaban hace dos años, compárenlo con el recibo que hoy pagan la gran mayoría de las familias mexicanas, y se darán cuenta que hoy están pagando menos por la tarifa de luz eléctrica.

Éstas son buenas noticias. Y ocupémonos de saberlas aquilatar, porque eso es lo que está permitiendo que nuestro país siga creciendo y siga avanzando hacia un mejor futuro.

Yo les quiero reiterar mi agradecimiento a quienes a veces no lo tienen. Y lo quiero reiterar: a muchos servidores públicos que son parte de este gran esfuerzo para llevar los servicios, para llevar el abastecimiento, para poderle cumplir a los mexicanos en esta tarea que nos hemos propuesto, de lograr bienestar para las familias mexicanas.

Gracias a los miles de servidores públicos por su empeño diario, su trabajo y compromiso para con todas las familias mexicanas.

Amigas y amigos de Hidalgo:

Muchas gracias por su hospitalidad. Me ha dado mucho gusto estar en este municipio de Santiago de Anaya.

Gracias, porque aquí he conocido a mucha gente. Me he tomado algunas fotografías. Gracias por quedarse con un recuerdo, que yo también me llevo, de todas y de todos ustedes.

Gracias por darle cobijo aquí a quien, no tengan duda, es su amigo y es su aliado, el Presidente de la República.

Muchas gracias, de todo corazón, a todas y a todos ustedes.