Señoras y señores:

Muy buenas tardes, a todas y a todos.

Agradezco la presencia del señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

A la Presidenta de la Comisión de la Niñez del Senado de la República.

A integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México; Gobernadora y Gobernadores de distintas entidades federativas del país que hoy están aquí presentes.

A representantes de la sociedad civil que forman parte de este sistema, que hoy está llevando a cabo su segunda sesión por mandato de ley.

Y a todas y a todos los invitados a esta sesión.

Particularmente, saludo la presencia relevante de Senadoras de la República.

Diputadas Federales.

Y de igual manera, Senadores y Diputados.

Muy distinguidas y distinguidos invitados a esta sesión:

En primer lugar, quiero apelar a la compresión por haber llegado sólo unos minutos después de la hora programada y fue, precisamente, por lo que se ha expuesto aquí. Tuve oportunidad de dialogar con un grupo de niños, de niñas, niños y adolescentes previo a mi arribo a este lugar.

Y lo que hoy nos convoca el que estemos todas las autoridades aquí hoy reunidas que forman parte de este Sistema Nacional de Protección Integral a Niñas, Niños y Adolescentes es, precisamente, el compromiso que tiene el Estado mexicano de asumir como una de sus mayores prioridades todo un sistema articulado de protección a las niñas, niños y adolescentes.

Hoy, estamos aquí no sólo cumpliendo un mandato de ley. Estamos aquí por una absoluta y firme convicción que todos tenemos, actuantes en distintos niveles de Gobierno, para, precisamente, llevar a cabo acciones, programas, que nos permitan cumplir con las metas que nos estamos trazando en esta sesión, para poder cumplir con el objetivo de cuidar y velar por la niñez y juventud de nuestro país.

No escapa a nosotros saber que uno de cada tres mexicanos pertenecen a este segmento de la población. Uno de cada tres mexicanos es niña, niño o adolescente; 40 millones de niñas, niños y adolescentes son quienes integran esta parte de nuestra población.

Por eso la alta prioridad que tienen.

Y hay que decir que nuestra niñez se define el futuro de cada persona. En la niñez, precisamente, es donde de forja la personalidad de cada niño, de cada adolescente.

Y por eso, la especial relevancia que tiene el que articulemos y comprometamos acciones que nos permitan realmente atender de manera muy específica y de forma particular a este segmento de nuestra población.

Hoy, aquí, hemos convenido llevar a cabo, o atender 25 grandes objetivos: 25 al 25, como se denomina esta política, que considera 25 objetivos a alcanzar al año 2025.

Se ve distante, pero no lo es tanto. A partir del gran reto y desafío que representa poder cumplir con cada una de estas metas, que tiene que ver con la salud, que tiene que ver con la seguridad social, que tiene que ver con el combate al embarazo adolescente o prevenirlo, el desarrollo infantil temprano.

Que tiene que ver con la igualdad y no discriminación; que tiene que ver con garantizar el acceso a la educación; que tiene que ver con la atención a la población con discapacidad; con vivienda, agua y saneamiento.

Que tiene que ver con una vida libre de violencia; que tiene que ver con una protección especial, con migrantes y refugiados, y que tiene que ver con una participación de niñas y niños o adolescentes en distintos espacios de consulta y de definición de políticas públicas.

Que tiene que ver con la cultura del deporte y esparcimiento; que tiene que ver con todo un esfuerzo articulado del Estado mexicano en los distintos órdenes de Gobierno para velar, repito, por los derechos de la niñez y juventud de nuestro país.

Tenemos la obligación de cuidar que todas las niñas y niños, que todos los adolescentes, sin importar quiénes sean ni de dónde vengan, tengan igualdad de oportunidades. Y para cumplir con este compromiso, es imprescindible asegurarles que puedan ejercer plenamente sus derechos.

Por eso, debemos seguir trabajando para que gocen plenamente de sus derechos. Que lo hagan, es fundamental para su desarrollo; y para hacer de México lo que nos hemos propuesto: una sociedad de derechos.

Hoy aprobamos, como ya se ha señalado aquí, un Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, este programa denominado 25 al 25, y en cada uno de estos objetivos tenemos que trabajar con decisión para brindar a la niñez y juventud mexicanos las mejores condiciones para su desarrollo y bienestar.

Vale la pena señalar, como parte de nuestra relación con Naciones Unidas, que México no sólo forma parte de este esfuerzo global de atención a la niñez y adolescentes, sino México ha sido considerado país guía; es decir, un país referente en el mundo a partir de sus propios esfuerzos y de modificar su andamiaje legal, para favorecer y cuidar a la niñez y juventud de nuestro país.

Se ha convertido en un referente y un país guía para que en el mundo se desplieguen esfuerzos como los que estamos realizando ya en México, para darle atención a las niñas, niños y adolescentes.

Aprovecho el espacio para agradecer la siempre e invariable disposición que ha habido de la Representante de UNICEF, a quien agradecemos y a quien vamos a extrañar, porque efectivamente es ésta su última participación, pues está por dejar esta representación en México, deseándole éxito en lo que habrá de emprender en cualquiera otra parte.

Pero muy reconocido está México de ser y de haber encontrado en usted a una gran aliada y a una persona cercana de Naciones Unidas, que acompañó y ha venido acompañando el esfuerzo que México ha desplegado para darle protección a las niñas, niños y adolescentes.

Muchas gracias, Isabel, por su presencia.

Yo no quisiera extenderme más de lo que aquí se ha dicho y de lo que hoy nos está comprometiendo. Creo que el quehacer gubernamental en distintos ámbitos tiene incidencia en el desarrollo de las niñas, niños y adolescentes.

Pero, hoy estamos convocados a partir de este sistema a que redoblemos el paso, y a que pongamos especial atención a través de programas y objetivos muy específicos, que nos permitirán asegurar que la niñez y juventud mexicanas tengan mejores condiciones e igualdad de oportunidades.

Quisiera dar aquí instrucción, ante ustedes, a dos funcionarios, particularmente al Secretario de Salud, para que coordine una estrategia nacional, junto con la recién formada Comisión de Desarrollo Infantil Temprano, a fin de cumplir sus objetivos, a fin de ampliar la cobertura de servicios de salud.

Si bien es cierto que hemos avanzado; si bien es cierto que de 2012 a 2015 los menores sin acceso a servicios de salud pasaron de ser el 19.7 por ciento de la población a ser, en 2015, el 14.7 por ciento, todavía tenemos mucho por andar en asegurar que niñas, niños y adolescentes tengan un acceso pleno a los derechos a la salud o al derecho a la salud.

De igual manera, indicar aquí o dar indicaciones al Secretario de Desarrollo Social para que se fortalezcan las acciones para revertir las carencias sociales de las niñas, niños y adolescentes.

Hoy hay un importante esfuerzo desplegado, y lo ilustro a través de las cifras que se tienen hoy registradas. La carencia alimentaria de menores de entre 13 y 17 años, bajó, de ser en 2012 poco más del 30 por ciento, al 2015 representar el 19.6 por ciento.

Nuevamente, reitero, hay un gran espacio donde tenemos que acelerar nuestro paso, nuestro esfuerzo para cumplir con el objetivo de asegurar igualdad de derechos para la niñez y juventud de nuestro país.

Quiero expresar aquí, también, reconocimiento a los gobiernos de las distintas entidades federativas, por los esfuerzos propios. El Gobernador de Oaxaca ha dado ya un informe de cuánto se ha. Perdónenme, el Gobernador de Coahuila, perdón, señor Gobernador, no le estoy cambiando de estado, pero allá en su estado y en su entidad. Pero como hoy, haciendo y hablando en nombre de los gobernadores y del señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, nos ha compartido, precisamente, los avances que ha habido en cada entidad.

Sin duda, se ha redoblado el paso y no ha sido casual. Es a partir de este nuevo sistema que se ha creado desde el año pasado, como un esfuerzo de nuestro país para asegurar igualdad de oportunidades, desarrollo pleno, para las niñas, niños y adolescentes.

Sigamos actuando de forma conjunta, Gobierno Federal, gobiernos de los estados, gobierno de la Ciudad de México, gobiernos municipales y sociedad civil, en esta tarea que nos convoca a todos, para asegurar que el futuro de las niñas y niños, adolescentes, sea más promisorio y en ello, el desarrollo y futuro de nuestra Nación sea por igual, promisorio, de éxito y de gran aliento para la sociedad del mañana.

Muchísimas gracias.