Jóvenes cadetes del Heroico Colegio Militar, de la Escuela Naval Militar, del Colegio del Aire y de la Gendarmería Nacional:

Me da mucho gusto saludarles, en ocasión de esta Ceremonia de Graduación de quienes se incorporan como guardiamarinas y ya miembros de nuestra Armada de México, pero quiero tener la oportunidad, como no lo pude hacer directamente allá, en Francia.

Primero, de agradecerles el que hayan llevado la representación de forma tan digna, tan decorosa, tan gallarda de México en esta invitación de la que fuimos objetos, de ser invitados de honor al desfile y Fiesta Nacional de Francia.

Sin duda, una fecha emblemática en la relación entre México y Francia.

Sin duda, también, un momento único, memorable, en la historia de ambas naciones; pero, también, momento memorable y único que quedará en la memoria de ustedes y en la historia de nuestro país, al ser la primera vez que México, como país de América Latina, es la primera vez que un país de esta región abre el desfile militar de la Fiesta Nacional de Francia.

Y celebro que hayan sido ustedes quienes hayan llevado la representación nacional.

Y fue para mí, como Presidente de México, estando ahí presente, realmente, el gran orgullo, la enorme alegría que a la delegación de empresarios y a la delegación oficial que estaba presente, el ver abrir el desfile, esa gran parada militar por todas y todos ustedes.

Creo que deben sentirse ustedes muy orgullosos, muy satisfechos, muy contentos, realmente, de esta oportunidad y privilegio que han tenido de representar a México en esta fecha memorable y emblemática.

Y quiero tener oportunidad y hacer de ésta también ocasión para desearles gran éxito en todo lo que tengan que emprender hacia adelante, en la conclusión exitosa de estudios, de preparación y de formación, y de tomar el camino que ya han decidido ustedes, por vocación y por convicción, de servir a México, siendo integrantes de las distintas fuerzas del Ejército, de la Armada de México y de nuestra Gendarmería Nacional, para servir a la Nación, entregando su esfuerzo, su empeño, su dedicación, su trabajo, su vida misma al servicio de México.

Les felicito ampliamente.

Les dejo aquí constancia, en nombre de la sociedad mexicana, de reconocimiento y de gratitud, y de los mayores deseos de éxito en todo lo que lleven adelante en su vida personal y en su vida profesional.

Transmitan también de mi parte un saludo a sus familiares, que estoy seguro comparten este orgullo de haberles visto marchar en este desfile de la Fiesta Nacional de Francia, pero lo más importante, el haberles visto llevar el uniforme de la digna representación de México en esta histórica parada militar.

Les saludo con afecto, con respeto, con reconocimiento y con enorme gratitud.

Que tengan el mayor de los éxitos.

Muchas felicidades y muchas gracias a todos.