Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Señor Presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos.

Agradezco que en este acto nos acompañe Federico Reyes Heroles, Presidente de Transparencia Mexicana, que se han distinguido, precisamente, por acompañar este impulso renovador, transformador de nuestra cultura, en favor de una mayor transparencia y una mayor rendición de cuentas desde el ámbito de la sociedad civil.

Quiero saludar la presencia de muy distinguidas Senadoras de las República, Senadores de la República; Diputadas y Diputados Federales; servidores públicos que están hoy, aquí, entre nosotros.

Agradezco a los miembros del Gabinete que están entre nosotros.

Señores representantes de los medios de comunicación.

La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para la democracia.

La población tiene derecho a saber cómo y en qué se gastan los recursos de los mexicanos; cómo deciden las autoridades y cuáles son sus resultados.

Por ello, celebro que este día nos reunamos para promulgar la Reforma Constitucional en Materia de Transparencia. Con esta reforma, México renueva los mecanismos de acceso a la información pública y la protección de datos personales.

Ahora, como se prevé en el nuevo ordenamiento constitucional, todos los organismos e instituciones que reciben fondos públicos, o que realizan algún acto de autoridad serán sujetos obligados a transparentar el ejercicio de esos recursos.

Una sociedad bien informada será siempre más participativa, y estará en mejores condiciones para contribuir al logro de las grandes metas nacionales.

Con información y cuentas claras, la ciudadanía podrá evaluar de mejor forma a sus gobernantes y representantes.

A su vez, la transparencia fomenta que las autoridades se desempeñen con mayor honestidad, responsabilidad y eficacia.

A final de cuentas, la mejor garantía para que los gobiernos den resultados es actuar bajo la observancia de la ciudadanía.

Por todas estas razones, como Presidente electo, como aquí se ha dicho ya, me comprometí a impulsar una reforma que fortaleciera la transparencia en todos los poderes y órdenes de Gobierno.

Entonces, con el apoyo de los Senadores del PRI y del Partido Verde Ecologista de México, se presentó una iniciativa al Congreso de la Unión. En el proceso legislativo, ésta se sumó a otras iniciativas presentadas por legisladores del PRD y del Partido Acción Nacional.

Gracias al trabajo responsable de Senadores y Diputados, así como a las aportaciones de organizaciones de la sociedad civil, se concretó una reforma que establece un andamiaje legal e institucional de avanzada.

Con esta reforma, la transparencia acompañará y reforzará la transformación que estamos impulsando de nuestro país.

Como toda reforma constitucional, su proceso legislativo fue intenso y complejo. Tras su aprobación en el Congreso de la Unión, siguió la correspondiente a la mayoría de las legislaturas estatales.

Finalmente, el pasado 22 de enero, la Comisión Permanente hizo la declaratoria de reforma constitucional, y la remitió al Ejecutivo para su publicación.

Los principales componentes de esta Reforma Constitucional se pueden ubicar en tres apartados.

Primero. El fortalecimiento del derecho de acceso a la información pública.

Con la Reforma se amplía el universo de sujetos obligados, al incluir a nuevas personas físicas y morales, entidades, organismos y dependencias.

Particularmente, da respuesta a una sentida demanda social, ya que ahora también son sujetos de esta materia los partidos políticos y sindicatos que reciban recursos públicos, al igual que los órganos autónomos, fideicomisos y fondos públicos. De esta manera, se cierran espacios de opacidad y discrecionalidad en el ejercicio de la actividad pública.

Segundo apartado. La creación de nuevas y más sólidas instituciones de transparencia.

En los últimos años nuestro país ha realizado importantes esfuerzos para construir el marco institucional que tutela el derecho a la información.

Hoy, México da un nuevo paso para hacer realidad este derecho humano, con la creación del nuevo órgano garante de la transparencia y el acceso a la información pública.

Se trata de una institución con autonomía constitucional, para hacer que prevalezca el interés general de los mexicanos por encima de presiones, influencias o consideraciones particulares.

Sus determinaciones serán definitivas e inatacables, salvo en casos que pongan en riesgo la seguridad nacional.

Cabe destacar que los recursos del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos, el IFAI, así como el personal adscrito, se transferirán a este nuevo organismo, lo que asegura los derechos de los trabajadores y evita erogaciones adicionales.

Además, la Reforma sienta las bases para crear organismos locales autónomos, garantes del derecho de acceso a la información pública y la protección de datos personales en las 32 entidades federativas.

Y tercer apartado. Se establecen nuevas facultades para el organismo garante nacional.

Esta nueva institución tendrá, entre otras, las siguientes facultades:

Interponer acciones de inconstitucionalidad contra leyes mexicanas o tratados internacionales que vulneren el derecho al acceso a la información pública y la protección de datos personales.

También, podrá revisar las determinaciones que emitan los organismos locales, a fin de homologar criterios de transparencia en los tres órdenes de Gobierno.

Ejercer un procedimiento de atracción para conocer los recursos de revisión en el ámbito local que, por interés o trascendencia política, así lo ameriten.

Podrá, también, estandarizar los procesos de seguimiento y archivo de información de los sujetos obligados, a fin de mejorar el cumplimiento de las resoluciones.

En suma. Esta Reforma representa un cambio cualitativo, al establecer y articular en su conjunto todo un sistema nacional de transparencia.

Qué sigue hacia adelante.

Corresponde ahora al Senado de la República proponer e iniciar el proceso de selección de los Comisionados del nuevo organismo garante.

Asimismo, el Congreso de la Unión expedirá las leyes generales reglamentarias que permitan consolidar esta nueva etapa de transparencia y rendición de cuentas en México.

Posteriormente, tendrán que armonizarse las legislaciones locales, a partir de la normatividad que aprueben los Senadores y Diputados Federales.

Por su parte, el Gobierno de la República está decidido a realizar una gestión pública abierta y cercana a la gente. Está comprometido a ser un Gobierno moderno, eficaz y transparente, que actúe con base en resultados.

Por eso, no sólo hemos asumido el reto de cumplir la Ley de Transparencia, sino ir más allá; al ofrecer información útil para la sociedad, a través de diversos medios digitales.

Con ello, buscamos brindar nuevos elementos a la población para que ejerza plenamente su ciudadanía.

Señoras y señores:

La presente Reforma Constitucional en Materia de Transparencia forma parte de la agenda de reformas transformadoras que ha emprendido nuestro país.

Me refiero a las Reformas Laboral, Educativa, de Competencia Económica, de Telecomunicaciones, Financiera, Hacendaria, Energética y Político-Electoral.

Este ímpetu reformador demuestra la capacidad de nuestro país para transformase en democracia. Demuestra, también, que la pluralidad no es obstáculo para construir acuerdos en favor de la República.

El desafío ahora es lograr que las leyes secundarias mantengan ese espíritu audaz y de vanguardia que ya comienza a distinguirnos en el mundo.

Los mexicanos de hoy estamos decididos a cambiar, a transformar las leyes y a actualizar nuestras instituciones en beneficio de toda la sociedad.

Para mover y ser el país que todos anhelamos, la transparencia y la rendición de cuentas, son esenciales.

Quiero, una vez más, agradecer los testimonios que aquí hemos escuchado de quien es hoy Presidente del IFAI y del Presidente de Transparencia Mexicana, a quien por cierto, le solicito, nos ha compartido ya, nos haga esta propuesta que habremos de recoger para seguir fortaleciendo nuestro andamiaje institucional.

Sólo quiero concluir mi intervención señalando que pareciera que hubiese una contrariedad entre el andamiaje institucional que hoy tenemos, la fortaleza institucional que exige transparencia, ahora mayor entre poderes y órdenes de Gobierno, y la percepción que hay sobre la transparencia que hay en nuestro país.

Y esto es algo que tendremos que ir cambiando en la medida que, también, vayamos fomentando la cultura de transparencia y vayamos creyendo realmente, estando convencidos de que estamos avanzando en esta ruta.

De que seamos autocríticos, pero, también, podamos ser voceros, todos, de los avances que nuestro país está teniendo en esta materia.

Aquí recojo algo que escuché en voz de Federico Reyes Heroles es, pareciera inconsistente, cómo México teniendo un ordenamiento legal o un andamiaje institucional de mayor avanzada al que tienen otros países, de mayor desarrollo y con mayor transparencia, o que exige mayor transparencia a quienes tienen el deber de informar a la ciudadanía sobre el destino de los recursos públicos, no se tenga la misma percepción entre la ciudadanía.

Creo que tenemos que ir fomentando, también, dentro de esta cultura que entre todos estamos cultivando, de la transparencia y la rendición de cuentas, también estar claros y conscientes de los avances que nuestro país está teniendo en esta materia.

Nuevamente, muchas felicidades.

Me congratulo de ejercer esta facultad constitucional, de promulgar este nuevo ordenamiento, este cambio constitucional que, sin duda, refuerza nuestro andamiaje institucional en materia de transparencia y de rendición de cuentas.

Muchísimas gracias.