Muchísimas gracias.

Muchas gracias a todas y a todos.

Muchas gracias a mis queridos paisanos. Paisanas, paisanos, muchas gracias.

Muchas gracias a todas y a todos por esta gran oportunidad y ese gran regalo que le hacen hoy a su paisano y Presidente de la República, que es poder saludar a muchas y a muchos de ustedes de cerca, poderlos sentir, poderlos recoger y contagiarme de sus emociones, de su entusiasmo.

Y de seguir trabajando para que México siga creciendo y siga abriendo mayores espacios de oportunidad para su sociedad, para los jóvenes, como es el caso que hoy aquí nos convoca.

Señor Gobernador del Estado de México:

Muchas gracias, nuevamente, por su hospitalidad.

Bien sabe el Gobernador y quienes están aquí, que para el Presidente de la República siempre es motivo de gran alegría y de enorme satisfacción regresar aquí, a su tierra, estar aquí, en su casa. Esta tierra que le vio nacer y de encontrarme con mis paisanos.

Gracias por la solidaridad, por el apoyo y el entusiasmo con el que hoy aquí me reciben.

Muchas gracias, señor Gobernador, además por su mensaje de bienvenida, siempre cálido y generoso.

Muchas gracias.

Déjenme saludar.

Aquí hay muchas autoridades del Gobierno Federal, del gobierno estatal, del gobierno municipal.

Presidente Municipal de Tlalnepantla, muchas gracias por su hospitalidad.

Presidentes que están aquí presentes.

Muchas gracias por su presencia.

Y, de igual manera, a quienes son delegados de INEA y trabajadores de INEA. Muchas gracias por ser parte de este importante esfuerzo.

Pero hoy, de manera muy particular y significada, quiero saludar y felicitar, y reconocer, a los 10 mil mujeres y hombres que el día de hoy se están graduando, por haber concluido y logrado la certificación de sus estudios de primaria y de secundaria.

Felicidades a los miles de graduados que están hoy aquí reunidos.

Por favor, les pediría me mostraran su certificado de primaria o secundaria que certifica que han acreditado ustedes los conocimientos para alcanzar este nivel de certificación.

Felicidades a todas y a todos ustedes.

Me asumo genuinamente como padrino de esta generación. Me asumo como padrino de esta generación, como decía el titular de la Secretaría de Educación Pública, como un padrino de esta generación de las 10 mil personas que el día de hoy se están graduando.

Y miren, déjenme ser puntual y breve en lo que quiero compartirles, porque en quienes ya han hecho uso de la palabra, hemos escuchado, particularmente tanto en el Gobernador del estado, como en el Secretario de Educación Pública, muchas cifras, cifras que a veces no se dimensionan, a veces, cifras que por sí mismas quizá digan muy poco.

Pero lo que hay que hacer valer y notar es que detrás de cada cifra, cuando se habla de millones de personas que se han certificado y que hoy tienen un documento que respalda y acredita que han cursado su primaria y su secundaria, que les abre la puerta para poder seguir estudiando, o eventualmente para tener mejoras en sus ingresos y en su crecimiento profesional, ahí donde hoy están laborando, esta es la historia de cada una de las más de, hoy, en este año, millón y medio de personas que se han certificado en nuestro país.

Y detrás, repito, de esa cifra está la historia de éxito; la historia esperanzadora de una mujer, de un joven, de un hombre que con su certificado de primaria y secundaria aspira a seguir creciendo e ir construyendo una historia personal de éxito.

Eso es lo que hoy tenemos que celebrar. Que no sólo estemos reconociendo hoy una cifra, al entregar el certificado un millón y medio del año 2016, de certificación de estudios, sino el millón y medio de historias, de personas vivas, de carne y hueso, que están construyendo su futuro y su porvenir.

Para todas y todos ellos, mi mayor felicitación y reconocimiento por su empeño, su esmero y su deseo de superación, porque hoy, precisamente, es lo que estamos aquí certificando.

Pero déjenme agregar a esto porque es relevante, además, de lo que aquí señalo.

Laura Citlalli nos ha compartido su historia personal. Aquí nos ha compartido a todos lo que es una experiencia de vida propia y es, precisamente, el por qué ella no pudo concluir sus estudios de primaria y que hoy está acreditando, y se ha certificado. Y que ha recibido ella el certificado millón y medio del año 2016.

Porque en algún momento de su vida enfrentó momentos adversos, momentos difíciles que le hicieron abandonar sus estudios que entonces estaba realizando. Como el caso de Laura Citlalli hay miles, hay millones de casos en nuestro país.

Y lo que el Gobierno de la República lleva ya trabajando de forma muy decidida y muy comprometida es en acelerar este proceso de certificación.

Porque el hecho de que una mujer o un hombre tengan un documento que avale que han concluido sus estudios de primaria o de secundaria, repito, les abre la puerta para seguir construyendo un mejor porvenir, para seguir creciendo profesionalmente.

No tener ese documento a veces significa la frustración o condenarles a no poder crecer, a no poder ascender en distintos escalones de lo que están realizando en su vida personal y profesional.

Por eso, en el Gobierno de la República nos propusimos, a través de INEA y a través de este Programa Especial de Certificación, acelerar este proceso. Llevar a cabo, realmente, una mayor vinculación y articulación del trabajo del Gobierno.

Y cómo lo hicimos.

Juntamos los esfuerzos de la Secretaría de Educación Pública con los esfuerzos que realiza la Secretaría de Desarrollo Social, en donde hay un gran número de beneficiarios; más de seis millones de beneficiarios del Programa PROSPERA.

Y qué es lo que tiene PROSPERA. Qué tiene PROSPERA.

Quizá uno de los componentes relevantes de PROSPERA.

Déjenme decirles algo. PROSPERA les ha permitido, sobre todo, tener el apoyo, o recibir, las familias beneficiarias de PROSPERA, un apoyo económico y, sobre todo, incentivarles y motivarles para que los hijos de las familias beneficiarias puedan estudiar; o más bien, se mantengan estudiando y obtengan un beneficio económico, a partir de mantenerse estudiando.

Pero había algo que habíamos olvidado. Las madres o los padres de familia de esas familias no estaban necesariamente estudiando, y menos habían logrado certificarse en la conclusión de estudios.

Y a veces la vida misma les ha ido enseñando y no tienen manera de acreditar lo que han aprendido a lo largo de la vida.

Por eso este programa de certificación, para reconocer y además evaluar, a través de todo un proceso de evaluación que se hace el INEA, y poder certificar, repito, a muchas personas adultas, en la gran mayoría de los casos, que en algún momento abandonaron sus estudios. Y hoy ven muy frustrada o ven una gran barrera para poder seguir creciendo en su devenir profesional, en lo que van construyendo hacia adelante.

Por eso yo me congratulo, me felicito de estar hoy aquí, porque este esfuerzo que emprendimos hace ya poco más de un año, está dando resultados.

Y déjenme ponerlo en cifras, ahora sí en cifras, porque cuando dicen: bueno, y qué se ha hecho.

La mejor manera de poder acreditar el esfuerzo de un gobierno es en los resultados que se ven en las cifras y detrás de las mismas la historia de éxito de muchas familias mexicanas.

Por eso, ustedes recogerán o recordarán, y sigue siendo parte de esta campaña que estamos haciendo, donde a veces se olvidan las cosas buenas, y las cosas buenas poco se cuentan, pero cuentan mucho.

El esfuerzo, el empeño de muchas de ustedes por acreditarse y por evaluarse, y tener hoy su certificado, cuenta mucho y va a contar mucho para su vida. Les va a significar un cambio en su vida.

Están ustedes contribuyendo a la transformación personal y en esa transformación de vida personal que están teniendo van a poder también incidir en la transformación nacional.

Yo he dicho. México no lo hace un solo hombre, no lo hace un solo gobierno.

México se debe a la suma de historias de éxito de millones de mexicanos que, en su diario quehacer, en lo que realizan todos los días, al alcanzar éxitos personales se convierten en los éxitos de nuestra nación. Es lo que realmente estamos buscando.

Y hoy hemos acelerado en este proceso de certificación, hemos alcanzado, vamos a alcanzar una cifra récord de seis millones de personas certificadas.

Con el millón y medio o el certificado millón y medio que hoy estamos entregando a Laura Citlalli, y en ella felicito a todas las personas que se han certificado a lo largo de este año, llegamos ya a la cifra de tres millones y medio de personas certificadas, a través de este proceso especial de certificación.

Esto cuánto significa.

En los 35 años de vida que va a cumplir INEA se han certificado 10 millones de personas en primaria y secundaria; otros 15 millones de personas han aprendido a leer y escribir. Son poco más de 10 millones de personas que en 35 años se han certificado en estudios de primaria y secundaria.

Vamos a llegar, al término de la Administración, llegando hoy ya a tres millones y medio. Y como bien lo señala el Secretario de Educación, vamos a ir a una meta superior a la originalmente trazada sólo para el año 2016.

Y es de esperarse que para el 2018 lleguemos a los seis millones de personas certificadas, y en una de esas, superamos esa cifra.

De ser así, estaríamos certificando, en sólo una Administración, prácticamente el 60 por ciento de lo que se ha certificado en 35 años de historia del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos.

Esas son buenas noticias. Esas son buenas cifras.

Y, sobre todo, lo más importante: cambia la vida de millones de personas que logran esta certificación.

Con todo ello, quiero decir: el Gobierno de la República está resuelto a un solo objetivo. Todo lo que estamos haciendo, y ustedes lo acompañan, nos acompañan y acompañan a su Presidente y a su Gobierno, observando nuestro diario actuar en distintas tareas.

A veces no del todo entendidas del porqué ciertas decisiones, pero al final de cuentas lo que hoy es claro es que la calidad de vida de millones de mexicanos realmente está cambiando y está mejorando.

La calidad de vida y las oportunidades que tienen más mexicanos se está viendo y lo estamos viendo en los resultados que distintas mediciones nos están mostrando.

El objetivo que tiene este Gobierno de la República es sólo uno, que es lograr calidad de vida y bienestar para las familias mexicanas.

Y que para alcanzar esta meta hay que seguir distintos caminos, o valernos de distintos mecanismos y de diferentes políticas, que estamos impulsando y que estamos realizando con la mayor eficacia para que realmente se logre el impacto deseado.

Ustedes son, precisamente, parte de esta historia que el Gobierno tiene que contar de lo que estamos haciendo.

Y yo quiero felicitar, en cada uno de ustedes, así como felicité en Laura Citlalli, y abracé y besé a cada una de las mujeres que el día de hoy se están graduando. Y un abrazo para los hombres, no beso, pero sí un abrazo, para los hombres que también se están certificando.

Esto es lo importante. Estamos avanzando.

Y ustedes son parte de la transformación de México.

México cambia, avanza, crece y se está transformando gracias, precisamente, al empeño personal de toda su sociedad, de millones de mexicanas y mexicanos que no se conforman con la condición que tienen, sino que están resueltos a seguir creciendo y a seguir avanzando.

Y que ese es mi propósito. Quiero y deseo que encuentren en los esfuerzos del Gobierno de la República y de los gobiernos estatales a sus aliados, a quienes les acompañen en su empeño personal por construir una historia de éxito personal.

Muchísimas felicidades a todas y a todos.

Gracias por estar hoy aquí.

Y gracias por darle un gran regalo a su Presidente y a su paisano; por permitirme saludarles, sentir el calor de cada uno de ustedes,

Y desde aquí mandarles un abrazo cálido, con cariño, fraterno y de gran reconocimiento para todas y todos ustedes.

Muchísimas gracias.