Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno.

Distinguidos Ministros.

Señoras y señores.

Declaro abierta la 5ª Mesa Redonda de la Reunión de Alto Nivel sobre la Respuesta a los Grandes Desplazamientos de Refugiados y Migrantes.

Y doy la más cordial bienvenida a todos los participantes.

Hoy abordaremos el Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada: Hacia el logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el pleno respeto de los derechos humanos de los migrantes.

En la Sesión Plenaria de Clausura de la Reunión de Alto Nivel se presentará un resumen oral de los debates de las mesas redondas, incluida ésta.

Durante esta mesa, los cuatro copresidentes nos iremos turnando en la moderación de cada segmento.

Hemos acordado que la primera parte de la Mesa Redonda la presidiré, conjuntamente con el excelentísimo señor Marcelo Rebelo de Sousa, Presidente de la República Portuguesa, y que los otros dos copresidentes tomarán el relevo en la segunda parte.

Como copresidente de la Mesa Redonda, quisiera formular unas observaciones introductorias.

La evolución de la humanidad se ha construido a partir de la migración de personas entre las distintas regiones del planeta.

A través de la historia, aquellos que han buscado sobreponerse a las dificultades de sus lugares de origen, han buscado construir una nueva vida, en un lugar diferente al que les vio nacer.

Ésta es una realidad que va a continuar. Ya sea por la persistencia de conflictos armados, por factores económicos, o por los efectos devastadores del cambio climático, millones de personas siguen saliendo de sus países, enfrentando grandes riesgos, condiciones de precariedad e, incluso, de criminalización.

El mundo no puede darle la espalda a quienes ya enfrentan el dolor de separarse de sus familias, de su hogar, de la vida que estaban construyendo.

En 2015, de acuerdo al informe del Secretario General de Naciones Unidas, el número de migrantes internacionales y de refugiados alcanzó los 244 millones de personas; de ellas, alrededor de la mitad son mujeres y la tercera parte son jóvenes.

La dimensión del reto nos demanda construir una alianza global, que atienda tanto las causas y factores que originan la migración, como los impactos económicos, sociales y culturales que provoca en las naciones de tránsito y destino.

Debemos diseñar y articular políticas migratorias que garanticen la protección efectiva de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas.

Si bien no existen soluciones únicas, para México fue un gran logro que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconociera a los migrantes como sujetos de derechos y aliados indispensables del desarrollo de los países de origen y destino.

Bajo ese enfoque, es indispensable superar visiones que criminalizan el fenómeno e impulsar políticas globales que impacten positivamente en la vida de los migrantes.

Esta mesa de trabajo es un primer paso para analizar el fenómeno migratorio y avanzar hacia un Pacto Global para la Migración Segura, Regular y Ordenada.

En esa ruta, reitero el ofrecimiento de México, país que por su geografía e historia es una Nación de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes, de organizar una reunión internacional preparatoria para concretar, en 2018, este importante acuerdo.

El pacto global al que aspiramos debe ver en el migrante a un aliado del desarrollo y, por lo tanto, incorporar las agendas de derechos humanos, desarrollo económico y social, cooperación internacional y cambio climático.

Ante esta realidad, sabemos que no hay soluciones fáciles, ni caminos cortos.

Sin embargo, en esta ocasión iniciamos un diálogo que debe privilegiar la corresponsabilidad y la cooperación entre naciones.

Es tiempo de poner en práctica una visión incluyente y solidaria.

El éxito dependerá de la voluntad y la responsabilidad de todos los países.

Señoras y señores:

Todos los gobiernos del mundo tenemos la obligación ética de actuar para proteger la integridad y la vida, los derechos y la dignidad de los migrantes.

Pero, al mismo tiempo, para garantizar un pacto global que alcance pleno consenso, debemos también respaldar a los gobiernos y ciudadanos de los países de tránsito y recepción.

Así, todos podremos aprovechar plenamente las ventajas y oportunidades que genera la migración.

El diálogo que hoy iniciamos nos brinda la oportunidad histórica de fortalecer un planeta diverso, incluyente y equitativo, que fomente la prosperidad de todos, sin racismo, ni discriminación.

Muchas gracias.