Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo en este evento, que se ha convertido ya en una tradición, desde hace 54 años, a las autoridades educativas de nuestro país, del Gobierno de la República.

Al señor Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

A Luis Robles, quien además de ser presidente de la Asociación de Bancos de México, es el Presidente de esta Fundación Bancomer, que apoya este esfuerzo en favor de la educación de México, desde hace ya 10 años.

Quiero saludar a los Legisladores Federales que integran la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados.

Saludar a los padres de familia y a los que representan a las distintas Asociaciones de Padres de Familia de nuestro país.

Saludar a las y los maestros de todas las entidades federativas del país, que acompañan a los estudiantes que hoy están aquí, en esta Residencia Oficial de Los Pinos, decía yo, como ya se ha convertido en una tradición desde hace 54 años, que recibe cada año aquí, el Presidente de la República, a los jóvenes más destacados; a quienes han realmente sobresalido, a partir de su empeño, de su perseverancia y de los resultados académicos que han obtenido.

Quiero saludar, de manera muy especial, con especial reconocimiento, con felicitación, realmente, por estar aquí, a las y los alumnos de todo el país que, insisto, han destacado de entre sus demás compañeros.

Hay de sexto de primaria, para dar dimensión, realmente, al privilegio que tienen ustedes de encontrarse aquí, no por estar aquí, sino por ser alumnas y alumnos destacados de todo el país.

Hay en sexto de primaria dos millones 300 mil alumnos. Y hoy están aquí los mil alumnos, mujeres y hombres, niñas y niños de sexto de primaria que han sobresalido entre los demás alumnos de este nivel educativo.

Por eso, como Presidente de la República les extiendo la más cordial bienvenida a esta Residencia Oficial de Los Pinos y, sobre todo, les felicito por los logros que hasta ahora han alcanzado, y deseo que sean muchos más los que tengan a lo largo de toda su vida.

Muchísimas felicidades.

Hace un momento, antes de iniciar el evento, sabiendo cómo estaba ya dispuesto, sé que les invitaron a la Residencia Oficial de Los Pinos, para tener este encuentro con el Presidente de México.

Yo les quiero invitar para que terminando el evento, de forma organizada, porque si no a lo mejor no acabaríamos en todo el día, pero de forma organizada, nos vamos a trasladar a lo que realmente es el interior de la casa de Los Pinos, para que ustedes la conozcan, puedan conocer los jardines, puedan conocer el área y nos tomemos ahí la fotografía del recuerdo de este encuentro.

Quiero decirles que he escuchado con atención a quienes me han antecedido en el uso de la palabra, a quienes participan con enorme entusiasmo en este esfuerzo por la educación del país, representando a las maestras y maestros de México, representando a las autoridades educativas, representando a fundaciones o a una fundación que aquí acompaña este esfuerzo, y que desde hace 10 años ha otorgado becas durante los siguientes tres años, a alumnos que como ustedes han destacado, precisamente, por los resultados académicos obtenidos.

Por eso, le agradecemos una vez más a BBVA-Bancomer realmente este compromiso con la educación, y especialmente en el apoyo que da a los jóvenes de nuestro país, desde hace 10 años con esta beca por tres años, durante los siguientes tres años que sigan estudiando estos jóvenes.

Muchísimas gracias, Luis.

Y en la participación de una compañera de ustedes, que viene de Puebla, que Shari nos ha expuesto su emoción, su propia experiencia, como alguna vez eventualmente llegó a pensar en claudicar a un esfuerzo, y por no haberlo hecho hoy está aquí, porque se demostró a sí misma, que sí era posible y sí había la capacidad para lograr lo que ella se habría propuesto: destacar entre sus demás compañeros.

En todos quienes me han antecedido en el uso de la palabra hay una constante: la importancia que tiene la educación en la formación de una sociedad, que realmente quiere construirse un futuro próspero y promisorio. Un futuro de oportunidades; un futuro, más bien un presente y futuro donde haya mayor igualdad, donde haya justicia, donde haya el mejor clima y el mejor ambiente, para que cada mexicano pueda hacer realidad su propia historia de éxito, su realización a partir de los proyectos, planes, que eventualmente se tracen.

Y la constante es que lo que permitirá realmente lograr ese objetivo está en la educación que logremos inculcar a las nuevas generaciones.

Hoy, el Gobierno de la República es uno que tiene entre sus prioridades, y quizá la más importante es precisamente el de la educación.

Y qué hemos hecho en favor de la educación.

Primero. Hemos impulsado una agenda de reformas, dentro de las cuales está y se inscribe la que sin duda es la más importante, que es la educativa. Una reforma que se ha hecho precisamente para atender los desafíos y retos de nuestra época.

En el pasado, y no en el pasado tan lejano, en el pasado de hace un siglo, a principios del Siglo XX, hace aproximadamente 100 años, los retos que el país tenía eran unos muy diferentes a los que hoy tiene la sociedad mexicana.

Déjenme compartirles que en aquel entonces el principal reto educativo, cuál era, primero, asegurar que hubiera educación para todos.

Hoy lo que ya damos por descontado, hoy lo que ya damos prácticamente como una realidad, porque lo es y está vigente, que hay una cobertura educativa amplia y extendida a lo largo de nuestro territorio nacional. Eso no se tenía hace varias décadas.

El reto entonces era, primero, alfabetizar; asegurar que la población pudiera leer y escribir, pero además tener acceso a la educación.

En aquel entonces, nada más para imaginar lo que era el reto de esa época, tres de cuatro mexicanos no sabían leer y escribir. Era el privilegio de unos cuantos.

Y entonces vino todo un proceso educativo, precisamente, para asegurar que la sociedad mexicana tuviera acceso a una educación en igualdad de condiciones.

Después, vino la necesidad de ampliar esa cobertura hasta los lugares más recónditos, más apartados, más alejados de la geografía nacional.

No iba a ser solamente el privilegio de aquellos que estuvieran en las grandes urbes o en las grandes metrópolis los que pudieran estudiar, sino no importando qué tan lejanos estuvieran los niños y jóvenes de nuestro país en la geografía nacional, pudiera llegar ahí la educación.

Y ese reto también se atendió de manera suficiente. Hoy, hay una amplia cobertura educativa en los niveles básicos de educación en nuestro país.

Y seguimos ampliándola, en lo que hoy es otro reto, que es en la educación media superior y en la educación superior, para satisfacer plenamente las oportunidades y demandas que hay de este nivel educativo.

Pero hoy tenemos un reto mayor. Hoy, en esta era global, y con ello me refiero a un mundo en el que se reconocen cada vez menos las geografías o los límites territoriales, un mundo que está muy conectado, somos en alguna forma ciudadanos de México, orgullosamente mexicanos, pero también somos ciudadanos del mundo. De un mundo que cada vez las distancias se acortan, por el uso de las tecnologías, por los medios de comunicación que existen, por los medios de transporte que hoy son más seguros y más rápidos.

Somos parte de esta era global.

Y, entonces, cuál es el reto que tenemos.

Asegurar que nuestra sociedad y nuestra niñez y juventud, tengan una educación de calidad.

Y por qué es tan importante.

Porque sólo teniendo mayores capacidades, habilidades, conocimientos, acceso a mejores tecnología, será lo que les permita realmente tener mayores oportunidades para su realización plena, de vida, en el futuro.

Sólo teniendo esas herramientas, será posible que ustedes realmente, en un mundo de gran competencia, porque cada vez somos más ciudadanos en el mundo y en nuestro país, y sólo los mejor preparados serán los que tengan la oportunidad realmente de tener mayores oportunidades de acceso a una vida decorosa y digna, y de empleos mejor remunerados, mejor pagados.

Sólo la herramienta de una mejor educación será lo que lo haga posible.

Por eso este Gobierno, dentro de la agenda de reformas transformadoras, porque si bien es una constante de toda sociedad el cambio, advertíamos, cuando llegamos al Gobierno, que había que hacer cambios de fondo, para cambiar en distintos ámbitos, en diferentes aspectos y frentes de atención a la nueva realidad que tiene nuestra sociedad.

Reitero. La Reforma más importante ha sido la Educativa, la que ha contado con el mayor respaldo de las fuerzas políticas, pero lo más importante, de toda la sociedad.

Y esta Reforma Educativa la han hecho suya las maestras y los maestros comprometidos con su vocación y con su misión, que es la de forjar a las futuras generaciones, ir modelando mentes, capacidades de nuestra niñez y nuestra juventud para los retos que les depare el mañana.

Esa es la misión que tienen las maestras y maestros de México. Esa es la vocación a la que se entregan al estar en las aulas, enseñando y educando a la niñez y juventud de nuestro país.

Y es una vocación de privilegio y excepcional.

Y aquí soy el primero en reconocer, frente a ustedes jóvenes destacados de sexto de primaria, la tarea, el trabajo y, sobre todo, la entrega y compromiso que tienen las maestras y maestros de México, que están comprometidos con la calidad de la educación que hoy deben recibir las nuevas generaciones.

Desde aquí mi abrazo fraterno, mi reconocimiento y felicitación a todas las maestras y maestros que creen en México y que creen en la educación que deben recibir nuestros jóvenes.

Pero las maestras y los maestros no están solos. Necesitamos lograr varios otros apoyos que, precisamente, se inscriben en la Reforma Educativa.

Primero. Necesitamos contar con espacios dignos, con espacios adecuados, y por eso pusimos en marcha el Programa de Escuela Digna. Este programa permite ya, hoy contar con al menos tres mil planteles que cuentan con mejores condiciones.

Hemos, también, ampliado los horarios de atención a los jóvenes con las escuelas de tiempo completo. Hemos multiplicado por tres las que había hace apenas dos años, para que hoy sean más de 23 mil escuelas en todo el país que tengan horarios de tiempo completo. Es decir, un horario extendido en el que los jóvenes puedan estudiar y puedan tener acceso a otra formación: deportiva, cultural, de algún otro idioma, de computación en este horario extendido que tienen las escuelas de tiempo completo, además de poder hacer ahí sus alimentos.

Otro aspecto fundamental de la Reforma Educativa y del esfuerzo que realiza el Gobierno de la República, tiene que ver con el acceso a las nuevas tecnologías de la información.

Así como en el pasado no saber leer y escribir era, verdaderamente, estar ausente o rezagado frente a lo que la población ya tenía en conocimiento, y era indispensable para que una sociedad pudiera tener un mejor desarrollo, hoy, en la nuestra, es indispensable no sólo saber leer y escribir, sino saber el uso de las tecnologías de la información.

El acceso a Internet, que es una ventana que tienen ustedes, jóvenes estudiantes, para poder tener acceso a un mayor conocimiento, a una mayor información a través, precisamente, de Internet.

Todo esto es parte de lo que promueve e impulsa la Reforma Educativa. Y algo muy importante, reivindica para el Estado la rectoría de la educación. Es el Estado el responsable de normar, de regular, de ordenar la educación en el país.

Y es por ello que hemos emprendido acciones para asegurar que los beneficios de la Reforma Educativa lleguen a toda la geografía nacional.

Lo he señalado en distintas partes, es una reforma de tal calado que ha enfrentado resistencias y las ha enfrentado porque hay grupos que habían logrado tener ya beneficios alcanzados en el pasado, que hoy se resisten a perderlos por no aceptar que la educación tiene que cambiar y por no aceptar que hoy es necesario asegurar que haya una educación de mayor calidad.

Hoy estamos trabajando para asegurar que el propósito y el mandato que está en nuestra Constitución, de hacer realidad esta Reforma Educativa en todo el país, realmente se materialice.

Por eso, en uno de los estados con mayor rezago y en donde el Estado y su gobierno habían perdido la rectoría en la educación, hoy se está recuperando, que es lo que viene ocurriendo, particularmente en Oaxaca.

Ahí, en Oaxaca, el Gobierno de la República y el gobierno del estado, estamos trabajando para recuperar la rectoría de la educación, luego de que ésta se había perdido a lo largo ya de más de 20 años.

Las acciones anunciadas la semana pasada y que están en proceso son de la mayor relevancia para el futuro de Oaxaca, por eso fueron planeadas conjuntamente en el marco de la instrumentación de la Reforma Educativa.

Y aquí vale la pena decir, ante lo que he escuchado aquí y allá, y he recogido a partir de la acción que hemos tomado en forma conjunta el gobierno del Estado de Oaxaca y el Gobierno de la República, y que vale la pena decir con toda claridad.

A las maestras y maestros de México, a las maestras y maestros que realmente están comprometidos con su vocación de enseñar y de inculcar valores y conocimientos a las nuevas generaciones, no se dejen engañar. Las medidas anunciadas de ninguna manera pretenden privatizar la educación.

Que no haya duda. La educación en México, lo mandata nuestra Constitución, es educación pública, gratuita y laica para todas y todos los mexicanos, y así seguirá siendo.

Y hoy nos ocupa asegurarnos que tengamos una educación de calidad, y en ese propósito y en este esfuerzo, también las maestras y los maestros de México se verán beneficiados, porque hoy tendrán la oportunidad de escalar, de acceder a oportunidades laborales, a partir de sus conocimientos y de sus propios méritos.

Quizá a muchos preocupe y eventualmente asuste el que tengan que ser sujetos de evaluación.

La evaluación no es más que para mostrar en dónde están las debilidades, dónde hay que mejorar los planes de formación para los propios maestros y que puedan realmente estar a la altura, maestras y maestros de México, de formar adecuadamente y con los mejores conocimientos y habilidades a las nuevas generaciones.

Todo esto es parte de un proceso, que involucra a todos; que involucra a los gobiernos resueltos, como lo estamos haciendo, a aplicar la ley y a hacer valer la ley en toda la geografía nacional.

Involucra a las maestras y maestros, que están resueltos a hacer suya la Reforma Educativa, en beneficio de los jóvenes y, sobre todo, en alcance a la vocación y a la misión que cada maestra y maestro tiene encomendada.

Involucra a los padres de familia, porque serán ellos quienes estén velando por el debido cumplimiento de este mandato de nuestra Constitución, de asegurar una educación de calidad para las niñas y niños.

E involucra a los estudiantes. Involucra a los jóvenes del país. Porque la educación es para ustedes.

Este proceso educativo, el proceso de educación y de formación que ustedes reciben a lo largo de sus primeros años, no es sino para dotarles y darles todas las herramientas que les den mayores capacidades para hacerle frente a los desafíos que ustedes tengan en su vida adulta.

Por eso, les involucra y les da la oportunidad, que ese es el alcance de la Reforma Educativa, de tener una mejor formación, mayores conocimientos y mayores capacidades para, realmente, hacerle frente a todo lo que la vida les depare en el futuro.

Es así como estamos trabajando.

Y hoy nuevamente reitero que es un privilegio y es un gran honor para el Presidente de la República recibir aquí, en Los Pinos, a las y los alumnos de sexto de primaria de todo el país, más destacados, que han sobresalido entre sus demás compañeros, que han alcanzado este gran paso en su vida académica y personal, y que deseo el futuro les depare, realmente tengan un futuro muy promisorio, de grandes alcances, de grandes realizaciones y, sobre todo, de plena felicidad.

Nuevamente, mi mayor reconocimiento.

Y felicidades a todas y a todos ustedes.